<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526</id><updated>2012-02-02T15:04:18.904+01:00</updated><category term='Miedo y Libertad'/><title type='text'>TEOLOGÍA SIN CENSURA</title><subtitle type='html'>¡Atrévete a pensar!                    

Blog de José Maria Castillo</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>244</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-6224104924397743477</id><published>2012-01-27T11:22:00.001+01:00</published><updated>2012-01-27T11:24:42.812+01:00</updated><title type='text'>Lo humano y lo divino</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;　&lt;br /&gt;Una de las equivocaciones más torpes, que ha cometido la teología cristiana, ha sido presentar la relación del ser humano con Dios de tal manera que, para que esa relación sea correcta, al ser humano no le basta ser plenamente humano, sino que, además de eso, necesita divinizarse. Es decir, al hombre no le basta la "condición humana", sino que, además de eso, necesita también la "condición divina". Por eso y para eso, el ser humano necesita eso que los entendidos en los asuntos de la religión cristiana llaman la "gracia santificante". Se discute en qué consiste esta "gracia santificante". En cualquier caso, y se entienda como se entienda, los teólogos insisten en que, mediante la gracia divina, es como se obtiene su propia divinización. Es verdad que, para los teólogos antiguos y medievales, "divinizar" al hombre no es lo contrario de "humanizarlo", sino hacer que alcance su plenitud y su destino definitivo. Pero también es cierto que, al explicar este complicado asunto, los teólogos daban a entender, que si el hombre no alcanza se propia "divinización", por eso mismo queda frustrado en su ser.&lt;br /&gt;El problema que, sin darse cuenta, plantearon los teólogos mediante esta teoría está en que, en la mentalidad de muchos cristianos, la gente se veía ante un dilema terrible: "o Dios o el hombre". Lo que, en definitiva, equivalía a integrar en la propia vida dos ideas aterradoras. Primera idea: la "distinción" radical entre "lo divino" y "lo humano". Segunda idea: la "contraposición" e incluso el "enfrentamiento" entre "lo divino" y "lo humano".&lt;br /&gt;Ahora bien, desde el momento en que se vieron así las relaciones entre el hombre y Dios, desde ese mismo momento los hombres y las mujeres, que hemos pretendido ser religiosos, creyentes y practicantes..., nos hemos visto expuestos a situaciones extremadamente desagradables y erizadas de dificultades, que han llevado a mucha gente a tomar distancias en relación a Dios, a la religión y a todo cuanto se refiere a lo divino y lo sagrado. Por la sencilla razón de que, en todo eso, somos muchos los que hemos visto un peligro o una amenaza para su propia humanidad.&lt;br /&gt;¿Por qué? La cosa se comprende enseguida. Los teólogos, los moralistas, los obispos, basándose en estas teorías, al contraponer y al enfrentar "lo divino" a "lo humano", se han sentido con el derecho y en el deber de presentar y exigir que todo "lo humano" se someta y se acople a todo cuanto se le ha presentado como decisión o imposición de "lo divino". De ahí que, con frecuencia, las religiones imponen obligaciones, renuncias y sacrificios, que, en nombre de Dios y como voluntad de Dios, exigen a los humanos aceptar dogmas y presuntas verdades que no se entienden, privarse de cosas que todos naturalmente apetecemos o imponerse renuncias, privaciones y sacrificios que resultan sumamente costosos.&lt;br /&gt;Yo entiendo, por supuesto, que una persona (por motivaciones religiosas o simplemente sociales) se prive de algo que le apetece, si, de esa privación, se sigue un bien para alguien, para otro ser humano, sea quien sea. Pero lo que no me cabe en la cabeza es que se pueda creer en un Dios al que le agrada (y se siente más satisfecho cuando ve) que sus fieles se privan de lo que les gusta, de lo que les proporciona bienestar y felicidad. De forma que se trata de un Dios que, en la medida en que ve a la gente sufrir, Él se pone más contento. ¿No es eso un "dios peligroso", un "dios sádico", un "dios indeseable", que no merece sino nuestro desprecio?&lt;br /&gt;Esta teoría según la cual "lo profano" tiene que someterse a "lo sagrado", "lo laico" a "lo religioso", "lo humano" a "lo divino", está en la base de los incesantes conflictos (grandes y pequeños) que surgen en la sociedad entre las autoridades religiosas y los poderes civiles. Es la teoría que, en el fondo, explica la extraña contradicción en la que incurren los dirigentes religiosos cuando hablan elogiosamente de los derechos humanos, pero, al mismo tiempo, no los aplican en sus normas y prácticas de gobierno religioso. Y hacen esto basándose en la teoría según la cual la verdad divina no es armonizable con los derechos humanos. En virtud de este argumento, sin ir más lejos, en la Iglesia, las mujeres no tienen los mismos derechos que los hombres. ¿Estamos seguros de que Dios quiere que eso sea así? No podemos estarlo. En cualquier caso, de lo que sí podemos estar seguros es que, si no queremos presentar a Dios como un esperpento, no podemos ir por la vida diciendo que Dios no quiere que se pongan en práctica los derechos humanos. Y, sin embargo, por más esperpéntico que resulte, esto es lo que la teología católica va diciendo por el mundo entero cuando se empeña en defender que hay colectivos enteros, como es el caso de las mujeres o el de las personas homosexuales que no tienen los mismos derechos que el resto de los mortales.&lt;br /&gt;Y que nadie me venga enarbolando un crucifijo y recordando los textos de san Pablo en los que se habla de la muerte de Cristo como un "sacrificio expiatorio" por nuestros pecados (Rom 3, 25; 8, 3; Gal 3, 13; 2 Cor 5, 21....). Está bien demostrado que esos textos son inseparables de la idea de "resurrección". Es decir, esos textos, por sí solos, pierden su verdadero sentido. San Pablo se vio en la terrible situación de tener que presentar el cristianismo como la religión que predicaba un "Dios Crucificado", una idea tan espantosamente inaceptable para cualquier ciudadano del Imperio, que no tuvo más remedio que echar mano de la teología del "sacrificio" y de la "expiación" del Antiguo Testamento, para presentar una "interpretación" aceptable en su tiempo. Pero, sobre todo, lo decisivo en este asunto es saber que el Nuevo testamento modificó de raíz la idea y la experiencia del "sacrificio". Tal como se nos dice al final de la carta a los Hebreos, la cosa está clara: "No os olvidéis de la solidaridad y de hacer el bien, que esos sacrificios son los que agradan a Dios" (Heb 13, 16). El sacrificio religioso, que hoy más le agrada a Dios, es que aliviemos penas y sufrimientos, que ayudemos a las familias que no tienen trabajo, a los que se ven desamparados y sin esperanza. No puedo creer en un cristianismo que no ve así las cosas. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-6224104924397743477?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/6224104924397743477/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=6224104924397743477&amp;isPopup=true' title='45 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6224104924397743477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6224104924397743477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2012/01/lo-humano-y-lo-divino.html' title='Lo humano y lo divino'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>45</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-6444096100420989548</id><published>2012-01-20T11:29:00.002+01:00</published><updated>2012-01-20T11:32:24.057+01:00</updated><title type='text'>La asignatura de religión en la escuela</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Mucho se ha dicho y se ha escrito sobre este asunto. No pretendo aquí prolongar un debate que, según creo, va para largo. En todo caso, y sea cual sea la opinión que cada uno tenga sobre el tema, lo que a todos nos vendría bien sería pensar - al menos pensar - en los resultados que está dando la enseñanza oficial de la religión en la escuela y, en general, en los planes de estudio.&lt;br /&gt;Digo esto porque, según creo, somos muchos los ciudadanos que palpamos dos hechos que están a la vista de todo el mundo. El primer hecho es que la gran mayoría de los jóvenes de nuestro país pasan por varios años de clase de religión. Una asignatura en la que los obispos son los responsables de poner y quitar a los profesores, de aprobar o rechazar los libros de texto, de vigilar lo que se enseña y cómo se enseña en cada centro, de controlar hasta el comportamiento público y privado de los docentes. El segundo hecho es que, según los estudios sociológicos más fiables que se han hecho hasta el día de hoy, una notable mayoría de jóvenes españoles se muestra distante de la religión, alejado de ella, ausente de la práctica religiosa y - lo que es más significativo - estas generaciones juveniles (al menos, hasta los que cuenta unos cuarenta años) muestran un desinterés casi total por cuanto se refiere a los temas de la religión, la Iglesia, la teología y todo cuanto se relaciona con esas cosas y esos conceptos. Es verdad que hay grupos muy concretos y minoritarios que frecuentan las reuniones de colectivos, de marcada orientación integrista y conservadora (Opus Dei, Quicos, Comunión y Liberación, Legionarios de Cristo...), pero incluso en estos grupos se empiezan a advertir signos de cansancio. En cualquier caso, estos grupos son minoritarios en el conjunto de la población. Cosa que no contradicen las masivas concentraciones de la JMJ, como la del pasado agosto en Madrid. Porque es bien sabido que a esa magna concentración acudieron jóvenes de medio mundo.&lt;br /&gt;Pues bien, estando así las cosas, a cualquiera se le ocurren algunas preguntas que son inevitables: ¿qué pasa con la asignatura de religión? ¿tan inútiles son los profesores que la enseñan? ¿tan rematadamente malos son los libros de texto que se usan para enseñarla? ¿cómo se explica que los chicos aprendan enseguida matemáticas, inglés o informática, por poner algunos ejemplos, al tiempo que la religión ni les interesa, ni les cuestiona, ni les resuelve gran cosa?&lt;br /&gt;Como es lógico, este asunto ha preocupado seriamente a instituciones docentes, que se sienten responsables de lo que está pasando con lo de la religión en la enseñanza. Y los análisis más serios, que se han hecho hasta ahora, han dado un resultado que parece sólidamente demostrado: los niños y adolescentes asimilan los contenidos de la asignatura de religión hasta los doce o (a los sumo) los trece años. A partir de esa edad, desenganchan su mente de las ideas religiosas y del lenguaje religioso, de forma que, en adelante, toda esa temática y sus contenidos no les vuelve a interesar. No es que estén en contra de Dios o de los curas. No están ni a favor, ni en contra. Se trata de otra cosa. Se trata de que todo eso no les interesa en absoluto. Porque a nada de eso le ven utilidad, ni interés, ni nada de eso les aporta solución a lo que a ellos les interesa, les preocupa, les ilusiona o simplemente les llama la atención. A partir de ese momento, los profesores se desesperan en las clases simplemente para que, por lo menos, los alumnos atiendan a lo que allí se dice. Y no faltan los docentes que se las apañan como pueden para decir cosas que puedan interesar a los chicos. Pero la pura verdad es que, en las clases son muchos los que tiran como pueden, a sabiendas de que, a lo que pueden aspirar, es a dos cosas: hacer la clase lo menos desagradable posible y en la clase no decir nada que dé pie para que del obispado les llamen la atención o, lo que sería peor, les pueda costar el puesto de trabajo.&lt;br /&gt;Así las cosas, mi pregunta es: ¿por qué no se afronta este problema en serio? Y ante esta pregunta, la propuesta que hago es muy clara: mi convicción es que el la raíz del problema está en los contenidos que se enseñan. En otras palabras: el problema está en la teología subyacente al catecismo. La teología, que se enseña y se aprende en los seminarios, no responde ya ni a las necesidades religiosas de la gran mayoría de la gente, ni se trasmite en un lenguaje que a la gente (sobre todo a las generaciones jóvenes) le pueda interesar y pueda entender. Mientras esto no se afronte y se resuelva, estaremos dando palos de ciego. O seguiremos resignadamente aferrados a unas seguridades de antaño que no van a servir para tranquilizar nuestras conciencias. Y, menos aún, para maquillar nuestro fracaso como trasmisores de la correcta relación de los seres humanos con Dios. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-6444096100420989548?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/6444096100420989548/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=6444096100420989548&amp;isPopup=true' title='36 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6444096100420989548'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6444096100420989548'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2012/01/la-asignatura-de-religion-en-la-escuela.html' title='La asignatura de religión en la escuela'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>36</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-208037634873139044</id><published>2012-01-17T11:54:00.000+01:00</published><updated>2012-01-17T11:56:44.288+01:00</updated><title type='text'>El problema es Dios</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pienso aquí en quienes nos quejamos de la Iglesia. En quienes la defendemos o la atacamos. En quienes nos identificamos con ella o en los que no estamos de acuerdo con lo que hace y con lo que dice. ¿No hemos pensado - alguna vez al menos - que el problema no es el papa, ni la curia vaticana, ni la jerarquía, ni el clero, ni los laicos progresistas, ni los conservadores, ni los de derechas, ni los de izquierdas, ni los buenos, ni los malos? ¿No hemos caído en la cuenta todavía de que nuestros problemas con la religión, con la Iglesia, con la fe y con todo lo que se relaciona con esas grandes cuestiones, en definitiva, son nuestros problemas con Dios?&lt;br /&gt;Porque, vamos a ver, si la religión tiene alguna razón de ser, es porque somos muchos los seres humanos que estamos persuadidos de la religión nos lleva Dios. Y porque pensamos que Dios se comunica con nosotros a través de la religión, sea cual sea la forma en que cada cual entiende y practica sus creencias religiosas. Y lo que digo de la religión, vale lo mismo de la Iglesia. El que se entusiasma con lo que dice el papa, sin duda alguna, es porque piensa que es Dios quien habla por boca de ese hombre concreto que ahora ocupa el papado. Y el que se pone nervioso con lo que hace o dice el papa, sin duda alguna, debe ser porque está convencido de que el papa es el portavoz de una autoridad última y definitiva, que no puede ser sino Dios mismo.&lt;br /&gt;Pues bien, si digo estas cosas, es porque cada día veo más claro que nuestros problemas con la religión y con la Iglesia son, en última instancia, problemas con Dios. Porque, si la religión y la Iglesia tienen alguna razón de ser, es porque son las "mediaciones" a través de las cuales nos relacionamos con Dios. Es verdad que han existido religiones en las que Dios (o los dioses) pintaban poco. Por ejemplo, es bien sabido que, en las antiguas religiones del Imperio Romano, lo importante no eran los dioses, sino los ritos, de forma que, mediante los rituales, se conseguía mantener a la población unida y en orden. Pero ése no es el caso del cristianismo. Y, desde luego, entender el cristianismo como un fenómeno meramente cultural, político o económico, es tanto como no tener ni idea de lo que es realmente el cristianismo.&lt;br /&gt;En definitiva, lo que yo propongo hoy es que nos vendría bien pensar en que, a través de la Iglesia que queremos, o del papa que nos gustaría tener, o de la liturgia y el culto, la moral y los dogmas a los que nos aferramos, en última instancia, lo que estamos manifestando es el Dios que buscamos. O mejor dicho: la representación o imagen de Dios que buscamos. Realmente, la gran pregunta es ésta: ¿en qué Dios creemos? ¿qué Dios buscamos?&lt;br /&gt;Más aún, con todo esto de la religión del la Iglesia y del papa, ¿buscamos realmente Dios? ¿No será que, más bien, buscamos otras cosas, como pueden ser determinados intereses o conveniencias de tipo que sean?&lt;br /&gt;Digo todo esto porque me llama la atención, desde hace algún tiempo, que cuando una entrada en el blog habla del papa o de la Iglesia, los comentarios suben de forma llamativa. Mientras que si una entrada habla de Dios o de la relación con Él, son pocas las personas que se interesan por eso. ¿Será que el tema de Dios interesa menos que el tema del papa? Me da miedo pensar que nuestra fe se haya deformado hasta el extremo de que ya nos interesa el papa más que Dios. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-208037634873139044?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/208037634873139044/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=208037634873139044&amp;isPopup=true' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/208037634873139044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/208037634873139044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2012/01/el-problema-es-dios.html' title='El problema es Dios'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-7339909999086593721</id><published>2012-01-11T12:09:00.001+01:00</published><updated>2012-01-11T12:10:54.185+01:00</updated><title type='text'>Homosexualisad, aborto, liberalismo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Con frecuencia me pregunto por qué los contenidos de estas tres palabras se asocian en la ideología y la mentalidad de no pocas personas. Por lo general, se trata de personas vinculadas a grupos religiosos y políticos relacionados con la extrema derecha. Lo que acrecienta mi curiosidad en este asunto. Porque, durante tiempo, me he preguntado qué tienen que ver, entre sí, tres ámbitos de la realidad que, a primera vista al menos, no tienen nada que ver entre ellos: el sexo, la defensa de la vida y las relaciones económicas y laborales. ¿Por qué estas tres cosas interesan tan vivamente y por igual a personalidades tan diferentes como pueden ser un cardenal de la Iglesia católica y un senador republicano que aspira a ser candidato en las próximas presidenciales de Estados Unidos? Porque exactamente esto es lo que ha ocurrido, con sus lógicas variantes, lo mismo en la misa que se celebró en la Plaza de Colón de Madrid, hace unos días, que en el arranque de la carrera presidencial republicana en Iowa (EE.UU.). Es verdad que el cardenal Rouco Varela, en la reciente eucaristía de la familia, no habló del liberalismo económico. Pero es bien sabido que, pocos días antes de la mencionada eucaristía, a la vista del triunfo electoral del PP, el cardenal exhortó a los católicos a ser fieles cumplidores de las decisiones del nuevo Gobierno. En definitiva, un mensaje que viene a coincidir en los tres términos indicados: serias reservas ante la homosexualidad y ante la vigente ley del aborto, al tiempo que se asumen gustosamente opciones políticas que favorecen el liberalismo económico. ¿Por qué sucede esto? ¿Qué extraño parentesco puede existir entre las restricciones a la homosexualidad y al aborto y la exhortaciones para aceptar decisiones que son claramente liberales o neo-liberales?&lt;br /&gt;La respuesta es DIOS. Sí, es el Dios de la "pureza", que sólo permite el placer sexual para procrear; el Dios de la "vida", que no tolera la muerte de los embriones y los fetos; y el Dios de los "mercados", que protege y potencia los negocios de las bolsas y las finanzas. En ese Dios, al que sólo pueden ser fieles quienes rechazan el placer sexual que no puede engendrar hijos, quienes condenan las agresiones a la vida antes del nacimiento, y quienes defienden la mayor libertad posible en las relaciones laborales y en los negocios financieros, ése es el Dios que une, en un mismo proyecto a los republicanos de Iowa, a los miembros del Tea Party, a los severos moralistas que aconsejan al cardenal de Madrid y a los políticos de la derecha pura y dura.&lt;br /&gt;Yo no creo, ni puedo creer, en semejante Dios. Y conste que yo estoy en contra del aborto. Pero estoy también en contra de la pena de muerte. Y en contra de los negocios turbios que son responsables de que cada día mueran más de 30.000 niños a causa del hambre. Y en contra de las guerras "justas". Y en contra de los dictadores que matan al que les estorba. Y en contra de la carrera de armamentos. Y en contra de todo lo que es agente de sufrimiento y muerte. Por eso me pregunto: los que tanto creen en el Dios de la "vida", ¿por qué demonios limitan sus discursos y diatribas al aborto y la eutanasia? ¿No les parece a Vds que eso da que pensar?&lt;br /&gt;Yo no creo tampoco en el Dios de la "pureza", que limita el placer sexual a aquellas formas y condiciones en que ese placer puede producir hijos, es decir, puede perpetuar la especie. Porque eso equivale a reducir la sexualidad a mera genitalidad y, en definitiva, a mera animalidad. Eso es lo que hacen los animales: aparearse para tener hijos. ¿Estamos realmente seguros de que eso es lo propio y específico del amor humano? Lo característico del amor, en las grandes tradiciones religiosas de la humanidad, es unir a las personas. Así lo entendieron los judíos, los griegos y los romanos. Y es importante saber que los cristianos, por lo menos hasta el siglo VII, no tuvieron ninguna forma propia de "matrimonio cristiano". Hasta el s. VIII, con seguridad, el común de los cristianos se casó como se casaba todo el mundo en el Imperio y según el derecho romano.&lt;br /&gt;Yo no creo, ni me cabe en la cabeza, el Dios de los "mercados". Sencillamente porque ése no es el Dios del Evangelio. Jesús dijo que no se puede creer en el dinero y en Dios. Jesús dijo incluso que "no podéis servir a Dios y al dinero" (Mt 6, 24). ¿Y qué son los mercados sino un servicio incondicional al dinero, hasta trastornar a los servidores de ese negocio canalla (recomiendo ver el film "Inside Job"), destrozando la vida de millones de seres humanos, como lo estamos palpando ahora mismo en la macabra situación en que nos vemos metidos?&lt;br /&gt;Yo me pregunto por qué no hablan de estas cosas los que a todas horas no paran de sacar a colación la maldad del aborto y la homosexualidad, al tiempo que ensalzan sin pudor las excelencias de los mercados.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-7339909999086593721?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/7339909999086593721/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=7339909999086593721&amp;isPopup=true' title='33 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7339909999086593721'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7339909999086593721'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2012/01/homosexualisad-aborto-liberalismo.html' title='Homosexualisad, aborto, liberalismo'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>33</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-3450555020742671114</id><published>2012-01-08T18:00:00.003+01:00</published><updated>2012-01-08T18:02:38.957+01:00</updated><title type='text'>¿Quien conoce a Dios?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A mucha gente, ni le preocupa ni le interesa esta pregunta. Los que no creen en Dios, los que piensan que Dios es un invento que nos hemos hecho los mortales, porque nos conviene y nos interesa, y también los que aseguran que de Dios no se puede saber nada porque no está a nuestro alcance, todos ésos, por supuesto, están en su derecho de pensar sobre este asunto lo que ellos consideren que es más razonable o más conveniente. Pero, lógicamente, a tales personas les dará igual saber o no saber quién conoce a Dios.&lt;br /&gt;No pretendo, pues, convencer a nadie de que es importante creer en Dios o conocer a Dios. Lo único que pretendo, al escribir esta reflexión, es invitar, a quienes piensan que conocen a Dios (y yo me incluyo aquí el primero), a que nos preguntemos si realmente lo conocemos. O si nuestro presunto conocimiento de Dios, no pasa de ser una "representación", que nosotros nos hemos hecho, de esa realidad última a la que llamamos Dios, pero que, en verdad, poco o nada tiene que ver con el Dios vivo y verdadero.&lt;br /&gt;Todo esto viene a cuento de lo que se dice en la Primera Carta de Juan: "Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor" (1 Jn 4, 8). Yo no sé - lo digo con toda sinceridad - si, al decir "Dios es amor", con eso se pretende o no se pretende dar una definición de Dios. Sea lo que sea de ese asunto, lo que no admite duda es que quien no ama, no conoce a Dios. Por muy seguro que esté de todo lo que dice la Biblia, el Catecismo, los teólogos o los Concilios, el que no ama, no conoce a Dios. Ni, por tanto, sabe lo que dice cuando habla de Dios. Eso le puede ocurrir a cualquiera. Y es posible que me ocurra a mí.&lt;br /&gt;El problema está en saber lo que la Primera Carta de Juan quiere decir cuando utiliza la palabra "amor". El texto griego original pone el término "agápe". Este término es raro en la literatura griega clásica. En los escritos del Nuevo Testamento, la palabra agápe es muy frecuente. En total, como sustantivo o como verbo, aparece 320 veces. Y se traduce: "amor" o, a veces, "caridad". Pero la palabra "amor", tal como se utiliza en el texto de 1 Jn 4, 8 (que estoy comentando), no se entiende si previamente no se tienen en cuenta tres cosas:&lt;br /&gt;1. ¿De qué amor se está hablando ahí? ¿De amor de Dios al hombre? ¿Del amor del hombre a Dios? ¿O del amor de los seres humanos unos a otros? La Primera Carta de Juan habla del amor de Dios, del amor a Dios y del amor mutuo entre los mortales. Pero, cuando se refiere al amor como signo o señal de que conocemos a Dios, se refiere, sin duda alguna, al amor mutuo de unos a otros. En estos consiste la tesis central que defiende el autor de esta Carta, como se advierte enseguida leyendo detenidamente el capítulo cuarto de este escrito. Y así lo explican todos los buenos estudios y comentarios de la Carta.&lt;br /&gt;2. Cuando hablamos del amor de unos a otros, nunca deberíamos olvidar que el amor es una palabra muy ambigua, que, a veces, puede ocultar sentimientos o deseos que nada tienen que ver con lo que es amar a otro ser humano. El verdadero amor existe donde previamente hay respeto, tolerancia, estima, ayuda, bondad, solidaridad, aguante, delicadeza. ¿Cómo es posible amar a alguien, si se le falta al respeto, si se es intolerante con esa persona, si se le trata con desprecio....? No nos engañemos. En este orden de experiencias, nos equivocamos o nos auto-engañamos constantemente.&lt;br /&gt;3. Cuando decimos que "Dios es amor", estamos pronunciando una oración gramatical predicativa, en la que el predicado es el "amor", ya que eso es lo que se predica de Dios. Pero, por la gramática, sabemos que el papel del predicado es explicar al sujeto ("Dios"). Por tanto, lo que la Biblia afirma, en este caso, es que el amor a los demás es el signo o el argumento que demuestra que se quiere a Dios. La Carta lo dice con claridad meridiana: "Si alguno dice: "Yo amo a Dios", y odia a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve" (1 Jn 4, 20).&lt;br /&gt;La cosa está clara: SOLAMENTE CONOCE A DIOS LA PERSONA QUE RESPETA Y QUIERE A LOS DEMÁS. Todo lo que no sea eso es vivir engañado. Y pretendiendo (quizá sin darse cuenta) ir por la vida engañando a los demás. Además, esto vale para todo el mundo, desde el ser humano más importante, que haya en este mundo, hasta el más insignificante. De este principio universal no se escapa nadie. Ni hay motivo (social, político, económico, religioso) para quebrantarlo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-3450555020742671114?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/3450555020742671114/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=3450555020742671114&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/3450555020742671114'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/3450555020742671114'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2012/01/quien-conoce-dios.html' title='¿Quien conoce a Dios?'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-567450548957956185</id><published>2012-01-06T13:13:00.003+01:00</published><updated>2012-01-06T13:18:27.704+01:00</updated><title type='text'>Acaba de aparecer mi libro "LA HUMANIDAD DE DIOS"</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Cs_AgMVg5K0/Twbly6BKW8I/AAAAAAAAAHY/aczy_tfy9zw/s1600/M-A_S-1_SS-7_X-185_Y-999_34830.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 192px; FLOAT: left; HEIGHT: 324px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5694491441586920386" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-Cs_AgMVg5K0/Twbly6BKW8I/AAAAAAAAAHY/aczy_tfy9zw/s400/M-A_S-1_SS-7_X-185_Y-999_34830.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Son muchos los millones de ciudadanos del mundo que se interesan por Dios. Y, sin embargo, son también bastantes los millones de personas que no quieren saber nada de lo divino, lo sagrado, lo religioso. Se ha dicho con razón que la actual crisis de la fe en Dios solo ha podido desencadenarse debido a la forma falseada de pensar a Dios y de vivir la relación con él. Por definición, Dios es el Trascendente. Precisamente porque nos trasciende, Dios no está al alcance del hombre, ni se puede saber cómo es «Dios en sí», porque «a Dios nadie lo ha visto jamás» (Juan 1, 18). Lo que se piensa y se dice de Dios son las «representaciones» que los humanos nos hacemos de él. Pero ocurre que a Dios «nos lo representamos mal». A Dios se le ha representado como infinitamente poderoso e infinitamente bueno. Pero no es posible conciliar ambas cosas, si es que este mundo, donde hay tanto sufrimiento, tiene algo que ver con Dios. Al no poder cuadrar las ideas humanas sobre Dios con la realidad tan calamitosa de este mundo, ha ocurrido lo peor que podía ocurrir: los dirigentes de las religiones y los teólogos o entendidos en los asuntos divinos se han agarrado al poder y han presentado a un Dios autoritario, prepotente, dominador, justiciero, amenazante... En una palabra, han «deshumanizado» a Dios y a la religión. De forma que, tanto Dios como la religión, para muchos, resultan insoportables o, lo que quizás es peor, palabras y problemas que no interesan porque no resuelven nada y para nada sirven.Este libro propone cambiar nuestra idea de Dios y nuestra manera de entender y practicar la religión. Lo cual no es hacerse un «dios a la carta» o una «religión a la medida» de los propios intereses y conveniencias. Se trata de recuperar, hasta el fondo, el significado de lo más original que ha aportado el cristianismo a las tradiciones religiosas de la humanidad: que Dios se ha humanizado en Jesús de Nazaret. Lo cual quiere decir que el «punto de encuentro» con Dios no es ya ni «lo divino», ni «lo sagrado», ni «lo religioso», sino sencillamente «lo humano». A Dios lo encontramos en la medida en que nos hacemos más profundamente humanos, liberándonos —y liberando este mundo— de la brutal deshumanización que tanto sufrimiento, violencia y muerte ha desencadenado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;visite la web:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.trotta.es/pagina.php?cs_id_pagina=13&amp;amp;cs_id_contenido=34830"&gt;http://www.trotta.es/pagina.php?cs_id_pagina=13&amp;amp;cs_id_contenido=34830&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-567450548957956185?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/567450548957956185/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=567450548957956185&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/567450548957956185'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/567450548957956185'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2012/01/acaba-de-aparecer-mi-libro-la-humanidad.html' title='Acaba de aparecer mi libro &quot;LA HUMANIDAD DE DIOS&quot;'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-Cs_AgMVg5K0/Twbly6BKW8I/AAAAAAAAAHY/aczy_tfy9zw/s72-c/M-A_S-1_SS-7_X-185_Y-999_34830.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-7278218434527372437</id><published>2012-01-06T12:58:00.002+01:00</published><updated>2012-01-06T13:05:05.838+01:00</updated><title type='text'>35 años de cárcel con propina</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No sé si, cuando el lector de IDEAL tenga este breve escrito ante su vista, el hecho al que aquí me refiero estará resuelto. En todo caso, y sea cual sea el momento que este asunto se resuelva, creo que da pie a que todos pensemos en el problema que plantea. Porque es un problema que nos concierne a todos.&lt;br /&gt;La noticia es conocida. En la cárcel de Granada, ha estado ingresado un preso, Miguel Montes Neiro, el preso más antiguo de España, que se ha pasado 35 años en prisión, sin haber cometido ningún delito de sangre. Hace más de quince días, tras el clamor popular de 50.000 personas, que firmaron una petición de indulto, en el último consejo de ministros del Gobierno anterior, fue indultado. Miguel lloraba de alegría, al igual que su familia. Por fin, después de una pena tan prolongada y severa, este hombre iba a pasar una Navidad con su familia. Pero no ha sido así. Miguel se ha pasado la Navidad en la cárcel. Y lo peor es que, hasta hace pocos días, no sabía cuándo podría salir de la prisión. ¿Por qué? En definitiva, porque la burocracia y el "papeleo", que exige la aplicación de una decisión de este tipo, requieren su tiempo. Además, se ha dicho en Granada que el funcionario que lleva estos asuntos "estaba de vacaciones". El hecho es que este hombre, que legalmente debía estar en su casa desde hacía más de dos semanas, siguió metido entre rejas. Y esto, precisamente, en unos días en los que todo el mundo suspira por estar con los suyos y gozar del cariño de la familia.&lt;br /&gt;Lo más lógico, que a cualquiera se le ocurre, es que este hecho demuestra que la administración no está al servicio de los ciudadanos, sino que los ciudadanos estamos todos sometidos a una administración que, con frecuencia, resulta insoportable. De forma que, en lugar de facilitarnos la vida, lo que hace esta dichosa administración es que nos complica la vida hasta hacérnosla más dura de lo que ya es. ¿No sería éste uno de los grandes asuntos que - entre otros - el Gobierno tendría que resolver y resolverlo con urgencia?&lt;br /&gt;Pero, si hablo aquí de esta cuestión, es porque el caso de Miguel Montes Neiro pone en evidencia los despropósitos y atropellos que produce el Derecho Procesal vigente en España, tal como, de hecho, funciona. Yo no soy experto en esta materia. Pero es que los hechos son tan clamorosos, que hasta los ciegos y los ignorantes nos damos cuenta de lo que sucede, constantemente, en la administración de justicia de nuestro país. Me limito a recordar dos casos, que ocurren con frecuencia y son bien conocidos. Dos individuos cometen el mismo delito. Pues bien, de acuerdo con las leyes vigentes, el juez manda a los dos delincuentes a la cárcel. Pero resulta que uno de los delincuentes es rico y el otro es pobre. De donde resulta que, si el juez así lo ha dispuesto, el rico paga una fianza y se va a su casa, mientras que el pobre, como no puede pagar, va derecho a la cárcel. Conclusión: los ricos tienen unos derechos de los que carecen los pobres. ¿Y luego decimos que, constitucionalmente, somos todos iguales en dignidad y derechos? Otro hecho. Los delincuentes que tienen dinero, acuden a un buen despacho de abogados que les sacan las castañas del fuego, mientras que los delincuentes, que no tienen donde caerse muertos, se tienen que apañar con un "abogado de oficio", que seguramente será una buena persona y un profesional bien preparado, pero que también puede ser un inexperto, y que no tendrá los "medios" que se manejan en un buen despacho de abogados. Total, que el delincuente con dinero estará pronto en la calle (si es que va a la cárcel), mientras que el delincuente pobre se puede pasar la vida entera en la cárcel, como le ocurrió, hace unos años, a un preso en la cárcel de Teruel, que se murió en la prisión, después de no sé cuántos años esperando que la vista de su caso se llevara a los tribunales.&lt;br /&gt;El Derecho ha sido elaborado y perfilado por quienes han tenido poder para hacerlo. Aunque cueste trabajo decirlo, es el "Derecho de los poderosos". Y, como es lógico, los poderosos han redactado sus "derechos" de acuerdo con sus "conveniencias". De ahí, "la profunda y creciente crisis del Derecho en que vivimos", como ha dicho el profesor Luigi Ferrajoli. Y lo grave del asunto es que todo esto nos viene a decir que no todos estamos igualmente protegidos por las leyes. La solución sólo puede estar en la defensa efectiva de los derechos fundamentales, que serían, a juicio del mismo Ferrajoli, "la ley del más débil". ¿No es ya hora de que todo esto se tome en serio? ¿Es que no ha llegado todavía el momento de que los pobres se sientan más seguros y más protegidos?&lt;br /&gt;Y, para acabar, me pongo al parche antes de que me salga el grano. Si alguien me dice que no me meta a hablar de asuntos de Derecho, puesto que de eso no entiendo, yo le diré, al que piense eso, que con frecuencia me quedo de piedra cuando veo que de Teología hablan, opinan, dogmatizan y pontifican los que saben de eso y los que no tienen ni idea de lo que dicen. ¿Por qué de Medicina o de Derecho sólo pueden hablar los que han estudiado esas cuestiones tan complicadas? ¿Es que lo de Dios es menos complicado? Si hubiera menos teólogos y más creyentes, nos iría tan estupendamente como el día que no hicieran falta los abogados y los jueces porque todos habríamos llegado a la cima de la honestidad y la honradez. El día que eso sucediera, yo no tendría nada que decir, entre otras razones, porque las cárceles estarían vacías. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-7278218434527372437?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/7278218434527372437/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=7278218434527372437&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7278218434527372437'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7278218434527372437'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2012/01/35-anos-de-carcel-con-propina.html' title='35 años de cárcel con propina'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-7020724651272384766</id><published>2011-12-28T11:11:00.001+01:00</published><updated>2011-12-28T11:13:48.243+01:00</updated><title type='text'>Las palabras son "lo menos importante" ¿de verdad?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La nueva ministra, Ana Mato, al referirse a un reciente crimen de violencia machista, no ha hablado de violencia "de género", sino de violencia "doméstica". A juicio de la señora Mato, las palabras son "lo menos importante"; lo que importa son los hechos. ¿De verdad es eso así, señora ministra? Entonces, ¿por que su partido, el PP, no tolera que a los homosexuales que se casan legalmente se les llame "matrimonio"? Y, si de la política, nos vamos a la religión, ¿por qué al obispo de Roma no dejamos de llamarle "papa"? Seguramente, mucha gente no sabe que, en el Evangelio, Jesús prohíbe tajantemente que a nadie se le llame "padre" (eso significa en su origen la palabra "papa") en la tierra, "pues vuestro Padre es uno solo, el del cielo" (Mt 23, 9). ¿O por qué no abandonamos el título de "Sumo Pontífice" para designar al obispo de Roma? Ese título y esas palabras no son ni cristianas. Eran el título que utilizaba el emperador de Roma. Un título contra el que se pronunció con dureza san Ambrosio, en el s. IV. Hasta que consiguió que el emperador Graciano renunciase a él. Y ya no hubo más emperadores que pudieran admitir el pomposo título de "Sumo Pontífice". Hasta que el papado se lo apropió, siguiendo el criterio del mismo san Ambrosio, en su carta al obispo arriano Ausencio: "El emperador está dentro de la Iglesia, no sobre la Iglesia" (PL 16, 1018). Y, entonces, lo que ocurrió es que se puso sobre el emperador fue el papa, olvidando (de nuevo) lo que dijo Jesús a sus apóstoles: "los jefes de las naciones las dominan... No ha de ser así entre vosotros....; al contrario, el que quiera ser el primero, ha de ser siervo de todos" (Mc 10, 42-44).&lt;br /&gt;Lo repito una vez más: no digo estas cosas por atacar a la Iglesia o denigrar la política. Digo estas cosas porque me importa mucho la Iglesia y quiero su bien. Que no se ría nadie de ella, sino que se haga respetar y amar por su conducta ejemplar. Ni más ni menos que eso. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-7020724651272384766?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/7020724651272384766/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=7020724651272384766&amp;isPopup=true' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7020724651272384766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7020724651272384766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/12/las-palabras-son-lo-menos-importante-de.html' title='Las palabras son &quot;lo menos importante&quot; ¿de verdad?'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-4730657730195177953</id><published>2011-12-26T10:32:00.000+01:00</published><updated>2011-12-26T10:34:27.764+01:00</updated><title type='text'>Retrocediendo 1.200 años</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Se sabe que en el "Liber officialis" de Amalario (hacia el año 827), ya se veía la misa como un ritual ofrecido, no tanto por los fieles, sino principalmente por los sacerdotes (Y. Congar). Y es que, durante el siglo VIII, ocurrió que las lenguas vulgares se desarrollaron entre la gente, mientras que el clero mantuvo el latín como lengua propia de la religión y de la liturgia. La consecuencia fue que el pueblo entendía cada día menos lo que era la misa y lo se enseñaba en la Iglesia. Además, a partid de aquel tiempo, el Canon de la misa se empezó a rezar en voz baja, los sacerdotes comenzaron a decir la misa de espaldas al pueblo, los fieles dejaron de acercarse al altar para presentar sus ofrendas, se multiplicaron las misas privadas, es decir, misas que ofrecía el cura solo sin asistencia de fieles....&lt;br /&gt;La consecuencia principal, que tuvo todo esto, fue que el contenido concreto de la palabra "ecclesia" se vio seriamente afectado. Porque, desde entonces, esa palabra empezó a designar sobre todo al clero (Gregorio IV, Juan VIII, los "Capítula" de Floro, el Seudo-Isidoro...), quedando los fieles cristianos prácticamente desplazados. Los laicos pasaron así a ser la clientela de los clérigos, al tiempo que éstos fueron quienes monopolizaron la capacidad, de hecho, para pensar y decidir en asuntos de religión cristiana y de Iglesia.&lt;br /&gt;Comprendo que es desagradable recordar estas cosas precisamente en estos días gozosos de la Navidad. Pero es que están sucediendo cosas que - como se repite desde antiguo -, si los humanos callamos, gritarán las piedras. Cada día hay menos sacerdotes, menos religiosas y menos frailes. Y menos gente en las iglesias. La Iglesia va perdiendo presencia y credibilidad a una velocidad alarmante. Y lo peor de todo es que, estando así las cosas, hay gente que se alegra de que aumente el número de curas y obispos que dicen la misa en latín, de espaldas al pueblo, obligando a la gente a comulgar de rodillas, sacando la lengua, recuperando devociones de antaño, con los rezos, los usos y costumbres del tiempo de nuestros abuelos.&lt;br /&gt;Pero, ¿es que nadie se da cuenta de que, por ese camino, estamos retrocediendo más de 1.200 años? ¿no salta a la vista de que así, lo que hacemos es alejarnos más del común de los mortales? ¿es que no vemos que todo eso es, en definitiva, una traición a Dios, que en Jesús se hizo Palabra, es decir, comunicación, lenguaje que se entiende, que nos dice y nos exige, y se comunica con nosotros? En realidad, ¿con quién queremos comunicarnos: con la gente de hoy o con la gente de hace más de mil años? Yo ya soy un anciano de 82 años. Pero eso no me impide ver que el papa está que ya apenas puede tenerse de pie. Y eso me da pena. Como me da pena oír los despropósitos que dicen algunos obispos. Y el desaliento generalizado de buena parte del clero. Y la desbandada de tantos miles y miles de creyentes que ya no esperan nada de la Iglesia. Sé muy bien lo que me van a decir de todo por escribir esto. Pero no me puedo callar. No me siento redentor de nada, ni de nadie. Pero no me quiero ir de este mundo con la boca sellada por cobardía, por miedo o por no complicarme la vida. No puedo hacer eso. No quiero, de ninguna manera, que la Iglesia camine en dirección opuesta a la dirección que lleva la gran mayoría de la población mundial. No soporto ver que mantenemos tradiciones, que no sirven ya para nada, al tiempo que hacemos el ridículo manteniendo costumbres y afirmando normas que no convencían ni a nuestros antepasados. Me dirán que estoy chocheando. No me importa en absoluto. Lo único que me importa es gritar claro, aunque sea gritar en el desierto. Y conste que los problemas de fondo de la Iglesia son problemas mucho mas serios y bastante más graves. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-4730657730195177953?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/4730657730195177953/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=4730657730195177953&amp;isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4730657730195177953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4730657730195177953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/12/retrocediendo-1200-anos.html' title='Retrocediendo 1.200 años'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-696620153341898950</id><published>2011-12-24T19:07:00.002+01:00</published><updated>2011-12-24T19:11:29.565+01:00</updated><title type='text'>Navidad, ¿dogma o forma de vivir?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;　La Navidad es una fiesta religiosa que tiene su origen en lo que de ella cuentan los evangelios de Mateo y Lucas. Pero ocurre que los relatos de los evangelios, sobre el nacimiento de Jesús y sus primeros años de vida, son tan fantásticos que a mucha gente le causan extrañeza y fundadas sospechas de si todo eso merece o no merece crédito. Hablar de apariciones de ángeles, nacimientos milagrosos, sueños celestiales, visiones, magos de países lejanos, un tirano genocida de niños inocentes, todo eso resulta sospechoso. Y más raro aún es que el niño, que fue privilegiado por el cielo con fenómenos tan extraños y sublimes, cuando se hizo adulto, no mucho tiempo después de tantas maravillas, apenas volvió a su pueblo (Nazaret), donde todo el mundo le conocía a él y a su familia, los vecinos de la aldea se quedaron asombrados viendo que el carpintero, que ellos conocían, sabía hablar en público y decía (y hacía) cosas que admiraban a la gente (Mc 6, 1-6). Y, lo que es más sorprendente, en su casa y en su familia ni creían en él (Mc 6, 6; Jn 7, 5), sus parientes lo despreciaban (Mc 6, 4) y hasta pensaban que estaba loco (Mc 3, 21). ¿En qué quedamos? ¿Venía del cielo o era un demente extraviado del que ni su familia se fiaba?&lt;br /&gt;Si planteo estas preguntas, no es porque yo ponga en duda la verdad de lo que dicen los evangelios. No lo pongo en duda. Lo que me pregunto es el significado que tienen. Los relatos de la infancia de Jesús, ¿presentan hechos históricos que sucedieron tal como se cuentan? ¿o lo que presentan son relatos simbólicos que contienen un mensaje religioso? Si son hechos históricos, nos enseñan verdades que los creyentes las han de saber y creer. Si son hechos simbólicos, nos ofrecen experiencias de vida que los creyentes han de asumir como las convicciones que guían su vida y sus costumbres. En el primer caso, se trata de saber unas verdades, que, al ser verdades religiosas, son dogmas de fe. En el segundo caso, se trata de símbolos, que, al ser símbolos de vida, son formas de vivir y pautas de conducta. Por tanto, los evangelios de la infancia de Jesús, ¿nos presentan creencias que pertenecen a la dogmática? ¿o nos ofrecen normas de vida que se sitúan en el terreno de la ética?&lt;br /&gt;No digo etas cosas por ganas de alambicar. Y, menos aún, por poner en duda lo divino y lo humano. Nada de eso. El problema está en saber si, de unos relatos simbólicos, se pueden deducir unas verdades dogmáticas. Eso sería lo mismo que confundir dos planos que, teniendo relación el uno con el otro, son distintos entre sí. Y es que lo importante en la Navidad no es estar seguro de quién fue Jesús y quién fue María. Lo determinante, en estos días, es afrontar en serio si nuestras costumbres, nuestra ética, nuestra forma de vivir tiene algo que ver con lo que fue la vida que llevó Jesús y con las costumbres y el estilo de vida de María. Esto es lo que importa de verdad. &lt;br /&gt;　&lt;br /&gt;　&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-696620153341898950?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/696620153341898950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=696620153341898950&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/696620153341898950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/696620153341898950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/12/navidad-dogma-o-forma-de-vivir.html' title='Navidad, ¿dogma o forma de vivir?'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-6828377249084104118</id><published>2011-12-22T11:05:00.000+01:00</published><updated>2011-12-22T11:07:42.920+01:00</updated><title type='text'>El dinero</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Escribo esto a las 9 y 5 minutos del día 22 de diciembre, cuando está empezando el sorteo de la lotería de Navidad, el día del gran festín del dinero, precisamente el mismo día en que los nombres de los nuevos ministros, que acaba de designar Rajoy, han puesto más de actualidad, si cabe, la crisis económica y las esperanzas que nos quedan ante la crisis. Ningún día como hoy para hablar del dinero.&lt;br /&gt;Dicen los estudiosos de los orígenes de la humanidad que los hombres primitivos vivieron, durante miles y miles de años, en lo que se ha llamado una "cultura de cazadores". Ahora bien, una condición indispensable de supervivencia, para aquellos hombres, era la movilidad. Ni vivían, ni podían vivir, instalados. De ahí que una característica de aquellas gentes fue el "desprecio de las cosas": ningún apego a los objetos, ninguna consideración por las riquezas. Como ha observado acertadamente la sabia historiadora de la antigüedad María Daraki, "todo lo que para nosotros es riqueza, para los cazadores era carga"; el desplazamiento continuo exigía el equipamiento mínimo y desalentaba "toda veleidad de posesión" (Marshall Sahlins). Por eso, en aquellos cazadores primitivos se dio el modelo perfecto de "el hombre no-económico". Con razón, Karl Polanyi ha dicho que "ningún móvil específicamente humano es económico", ya sea "en el estado primitivo o en todo el curso de la historia" (cf. M. Daraky).&lt;br /&gt;¡Maldita sea, pues, la hora en que se inventó el dinero! Para "el hombre no-económico", el principio determinante era el "trueque", el "principio de reciprocidad". Así era la "justicia" de los hombres primitivos. La justicia del "don por el don". Y también la justicia del "ojo por ojo". Luego, con nuestra sedicente "civilización", hemos inventado prohibiciones que nos organizan la vida. Es el supuesto sobre el que se fundamenta toda obra legislativa. Y hasta estamos orgullosos de nuestro progreso. Y es verdad: hemos inventado barreras que nos protegen, pero al mismo tiempo nos limitan y nos complican la convivencia. Hasta desembocar en el esperpento en el que, no contentos con el invento del dinero, hemos convertido el dinero en capital. Y el capital, en ganancia, en especulación, la ciencia de los hombres que ahora se han puesto de moda, hasta hacerse los más famosos del mundo, por más que, a veces, lleguen a portarse como unos perfectos canallas.&lt;br /&gt;Con lo que hemos desembocado en la aterradora situación que estamos viendo y viviendo: desde el sobrio cazador primitivo, nuestro progreso ha sido tan enorme que hemos llegado a ser el "hombre civilizado", el que brilla, no po "lo que es", sino por "lo que tiene". No por su "realidad", sino por su "apariencia". El hombre desnudo, por el contrario, sólo podía pagar con su persona. Cuando únicamente queda en pie "lo mínimamente humano", lo que importa no es lo que tengo para situarme por encima del otro, sino lo que soy para el otro. Ya no interesa ni el tener, ni el poder, ni el subir o el trepar, sino sólo y exclusivamente la necesidad que tengo del otro. Y la necesidad que el otro tiene de mí. A eso, unos le pueden llamar "egoísmo". Otros dirán que eso es "amor". No me interesan las palabras. Lo único que me interesa es pasar por la vida contagiando respeto, estima, paz, convivencia y bondad.&lt;br /&gt;Mañana seguiré con el tema. A ver si me aclaro sobre lo que es el centro mismo de la vida humana. Y, por eso mismo, el centro de lo que los funcionarios de la religión decimos lo que es eso a lo que le hemos puesto el misterioso y arcano nombre de "la Fe". &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-6828377249084104118?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/6828377249084104118/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=6828377249084104118&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6828377249084104118'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6828377249084104118'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/12/el-dinero.html' title='El dinero'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-5108223636529249992</id><published>2011-12-12T17:41:00.001+01:00</published><updated>2011-12-12T17:42:54.744+01:00</updated><title type='text'>Dios y la crisis</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;　&lt;br /&gt;Los medios de comunicación se ha hecho eco de la explicación que el cardenal Rouco le ha dado a la crisis económica que nos azota. A juicio del cardenal, la crisis se debe al olvido de Dios, que tanto se nota en la sociedad europea y más en concreto en España.&lt;br /&gt;Yo me figuro que, al dar semejante explicación de la crisis, Rouco quiere decir que el olvido de Dios lleva consigo el aumento de la codicia y la ambición, con la consiguiente falta de solidaridad, que son, a juicio de los entendidos en asuntos de economía, los fundamentos de orden moral que están en la base de la crisis que padecemos.&lt;br /&gt;Pues bien, si es eso lo que el cardenal ha pretendido decirnos, su eminencia tiene toda la razón del mundo al señalar la codicia y la ambición como los motores que han desencadenado y mantienen viva esta crisis espantosa, que está causando tanto sufrimiento. Pero, si efectivamente es eso lo que Rouco ha querido decir, el cardenal no ha tenido en cuenta que son precisamente los más codiciosos y los más ambiciosos los que no están sufriendo las consecuencias negativas de la crisis, sino que, por el contrario, son ellos (los banqueros, los financieros, los potentados de la economía a los que llamamos "los mercados") los que más se están enriqueciendo. Y además lo están haciendo impunemente. De forma que, en la misma medida en que nos estrangulan, en esa misma medida se están forrando, sin que nadie les pida cuentas de sus inimaginables canalladas.&lt;br /&gt;El problema que, según lo dicho, se puede plantear es que haya personas a quienes se les pueda ocurrir que, en realidad, lo que Rouco ha venido a decir es que, cuando en la vida ocurren desgracias y calamidades, el responsable último de los males que padecemos es Dios. Porque, hablando con claridad y sin tapujos, puede parecer que lo importante es que todo el mundo tenga muy claro que, si te olvidas de Dios, te la cargas, y lo vas a pagar muy caro. Sobre todo, si eres pobre. Porque los ricos, ya se las apañan ellos solos para salir adelante. Pero los parados, los enfermos, los ancianos, los desgraciados todos de esta maldita tierra, si se olvidan de Dios, eso es algo que Dios no perdona, El miserable que se olvida de Dios, tendrá que soportar más miserias. Sí, señor. Porque así es Dios. Y en eso está el peligro y la amenaza de no hacer caso a lo que nos viene predicando el señor cardenal.&lt;br /&gt;Creo que no he sacado las cosas de quicio. No me cabe en la cabeza que Rouco haya pretendido insinuar tantos disparates. Como supongo que tampoco ha pensado sugerir que son los votantes del PP los que tienen aseguradas las bendiciones de la Iglesia. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-5108223636529249992?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/5108223636529249992/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=5108223636529249992&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5108223636529249992'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5108223636529249992'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/12/dios-y-la-crisis.html' title='Dios y la crisis'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-4753215878780600572</id><published>2011-12-11T13:17:00.001+01:00</published><updated>2011-12-11T13:19:32.997+01:00</updated><title type='text'>No hagamos más daño a la Iglesia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;San Pablo tenía una obsesión: vivir de tal manera que su conducta no fuera para nadie motivo de alejarse del Evangelio. Era ésta una obsesión que tenía un fundamento muy serio: Pablo sabía que todo lo que aleja del Evangelio, por eso mismo aleja también de la Iglesia. Y esto era, sin duda alguna, lo que más le dolía al apóstol Pablo.&lt;br /&gt;Este razonamiento, tan sencillo y tan claro, es el argumento que Pablo utilizó siempre para justificar por qué, teniendo tanto que hacer, no renunció nunca a su trabajo, el oficio duro de fabricar tiendas de campaña, con el que se ganaba la vida. Pablo sabía que la predicación del Evangelio y la organización de las comunidades ("iglesias") le daba derecho a vivir de esa tarea en favor de los demás. Pero Pablo repite, una y otra vez, que él renunció libremente a ese derecho "para no crear obstáculo alguno al Evangelio" (1 Cor 9, 12; 1 Tes 2, 9; 2, 6-12; 4, 10 ss; 1 Cor 4, 12; 9, 4-18; 2 Cor 11, 7-12; 12, 13-18; Hech 20, 33-35; cf. Hech 18, 1-4). Por tanto, Pablo sabía que, a veces, vivir de la religión, le crea problemas a la religión. Por eso Pablo cortó por lo sano. Y, en consecuencia, vivió de su trabajo, como todo hijo de vecino.&lt;br /&gt;La consecuencia, que se deduce de lo dicho, es clara: lo mejor que puede hacer la Iglesia, para tener credibilidad ante la gente, es renunciar a beneficios y privilegios económicos, a los que en otros tiempos tuvo derecho, para recuperar el crédito que ha perdido. Y, sobre todo, porque ahora mismo hay gente que pasa hambre y sufre necesidades apremiantes.&lt;br /&gt;Es necesario - precisamente por amor a la Iglesia - recordar estas cosas en este momento. Los medios de comunicación acaban de difundir la decisión que ha tomado el Gobierno de Mario Monti en Italia. Se trata de la decisión según la cual la Iglesia queda exenta de pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (ICI). Y es importante saber que ese impuesto, en Italia, supone mucho dinero, cantidades asombrosas de dinero. Porque los bienes inmuebles de la Iglesia, en Italia, son muchos miles de edificios de todo tipo. Sería estremecedor saber la cantidad total de posesiones que la Iglesia tiene en la atormentada Europa. Y sería más estremecedor aún poder precisar la cantidad de dinero que la Iglesia deja de pagar por los privilegios económicos y beneficios fiscales de los que disfruta en este continente en bancarrota. ¿Sabe mucha gente que la Iglesia española ha alcanzado con Zapatero más privilegios fiscales que tenía con Franco? Esto es tan cierto que, sobre este punto, se ha escrito - que yo sepa, por lo menos - una tesis doctoral bien documentada.&lt;br /&gt;Así las cosas, la pregunta que tenemos que hacernos todos los que nos interesamos por el bien y la ejemplaridad de la Iglesia, quienes afirmamos que nos interesa y deseamos que haga el mayor bien que esté a su alcance, es una pregunta tan sencilla como fuerte: lo más ejemplar que la Iglesia podría hacer en Europa, en este momento, ¿no sería dar un decreto obligando a todas las diócesis e instituciones religiosas a renunciar a todos los privilegios económicos de los que gozan y de los que se aprovechan abundantemente? Quiero decir: ¿no sería lo mejor, que la religión podría hacer en esta situación de crisis, ofrecer a los parados, a los sin techo, a los "nadies", todo el dinero del que ella se beneficia a base de privilegios económicos que nadie más que la Iglesia tiene? Es verdad que la Iglesia, mediante CÁRITAS y tantas otras obras benéficas ayuda a miles de gentes necesitadas. Pero, ¿no es cierto que ayudaría indeciblemente más renunciando a todo el dinero que percibe por tantos otros capítulos que nada tienen que ver con la beneficencia? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-4753215878780600572?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/4753215878780600572/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=4753215878780600572&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4753215878780600572'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4753215878780600572'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/12/no-hagamos-mas-dano-la-iglesia.html' title='No hagamos más daño a la Iglesia'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-2162260072776506276</id><published>2011-12-06T12:20:00.001+01:00</published><updated>2011-12-06T12:22:54.392+01:00</updated><title type='text'>Cátedra de Teología en la Universidad de Granada</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;　&lt;br /&gt;Desde comienzos del actual curso académico, se viene hablando de una cátedra de teología que la Universidad de Granada, en colaboración con la Facultad de Teología de nuestra ciudad, ha instituido. Las reacciones a favor y en contra de este proyecto no se han hecho esperar.&lt;br /&gt;Al ser dos instituciones las que intervienen en el proyecto, éste se puede plantear y gestionar de dos formas distintas. Puede ser un proyecto, dirigido por la Universidad de Granada, en el que colaboran profesores de la Facultad de Teología. O puede ser un proyecto, dirigido por la Facultad de Teología, que se realiza en la Universidad y se ve potenciado por la autoridad y el profesorado de la Universidad.&lt;br /&gt;Es importante caer en la cuenta de la diferencia y de las consecuencias opuestas que se siguen según la solución que se le dé a la disyuntiva que acabo de plantear. Porque, si quien dirige el proyecto es la Universidad, no olvidemos que la Universidad es (y tiene que ser) una institución no-confesional, y será por eso un proyecto co-confesional. Mientras que si la dirección la tiene la Facultad de Teología, es evidente que la Facultad es (y tiene que ser) confesional-católica. Y por tanto la cátedra de teología tendrá que ser confesional-católica.&lt;br /&gt;Así las cosas, lo peor que se puede hacer en un caso como éste, es andar buscando fórmulas de compromiso o posturas ambiguas. No digo que sea esto lo que se está haciendo en este caso. Lo que digo es que echar por ese camino de imprecisiones y ambigüedades, sería poner la primera piedra a un enorme edificio de conflictos y despropósitos. Ni en esta situación serviría de mucho echar mano de acuerdos firmados hace cuarenta años, entre los rectores de la Universidad y de la Facultad de Teología que había entonces. Lo importante ahora no es desarrollar aquellos acuerdos. Lo que importante en este momento es crear una cátedra que responda a las demandas actuales.&lt;br /&gt;Y, sin duda, la demanda fundamental es que la Universidad ofrezca a su enorme y variado alumnado, y a la sociedad en general, un conocimiento competente de los saberes relacionados con el hecho religioso en sus múltiples manifestaciones, y en sus consecuencias para la sociedad y para los individuos. Como es lógico, si es que la Universidad quiere acometer esta tarea con las debidas garantías, debe contar con el competente profesorado que le ofrece la Facultad de Teología. Pero dejando claro, desde el primer momento, que la responsabilidad de lo que se enseña, en la cátedra de teología depende de la Universidad, no de la Facultad ni de los teólogos de ninguna confesión. Porque, si depende de la Facultad, por eso mismo dependerá también del Vaticano (Congregación para la Doctrina de la Fe). Con lo que se produciría la estrambótica situación de una Universidad española no-confesional que, en un sector de sus enseñanzas, depende de una institución confesional y, por tanto, autoritaria, o sea extra-científica, y para colmo radicada últimamente fuera de España.&lt;br /&gt;Termino con una indicación concreta. Por si a alguien se le ha pasado por la cabeza, quiero dejar claro que yo nunca formaré parte en la cátedra, entre otras razones, porque mi avanzada edad ya no permite este tipo de actividades y compromisos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-2162260072776506276?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/2162260072776506276/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=2162260072776506276&amp;isPopup=true' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2162260072776506276'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2162260072776506276'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/12/catedra-de-teologia-en-la-universidad.html' title='Cátedra de Teología en la Universidad de Granada'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-279457876158781067</id><published>2011-12-05T13:22:00.002+01:00</published><updated>2011-12-05T13:24:08.314+01:00</updated><title type='text'>El perdón de los pecados</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los tres evangelios sinópticos cuentan la curación de un paralítico al que Jesús, antes de curarlo, le dijo que sus pecados estaban perdonados (Mc 2, 1-13: Mt 9, 1-8; Lc 5, 17-26). Lo central de este relato no es la curación del enfermo, sino el perdón que Dios les concede al pecador. El relato de Mateo termina diciendo que la gente se quedó impresionada, al ver que Dios "ha dado a los hombres tal autoridad" (Mt 9, 8). Por tanto, somos los seres humanos los que tenemos el poder de personar los pecados. Por otra parte, cuando se escribieron los evangelios (en el s. I), en la Iglesia no había todavía "sacerdotes". Porque de ellos no se habla en el cristianismo hasta bien entrado el s. III. Por tanto, en la Iglesia naciente, se tenía el convencimiento de que la facultad de perdonar pecados la había concedido Dios a los humanos, fueran quienes fueran.&lt;br /&gt;Hasta que vino Jesús a este mundo, el poder de perdonar pecados era privilegio de los sacerdotes. Pero Jesús extendió ese privilegio de los clérigos y lo amplió a todo ser humano.&lt;br /&gt;Para entender este asunto, lo primero que hay que preguntarse es lo que, ya Tomás de Aquino (s. XIII) tuvo el coraje de preguntarse: "¿El hombre puede ofender a Dios?". Y responde: el hombre ofende a Dios "en tanto en cuanto se hace daño a sí mismo o se lo hace a los demás" ("Sum. contra gent.", III, 122). No olvidemos que, las dos veces que el N. T. recuerda los mandamientos del Decálogo (Mt 19, 18 s, par. y Rom 13, 9), suprime los tres primeros, los que se refieren al "honor de Dios" y propone sólo los siete siguiente, los que se refieren al "provecho del prójimo". Lo cual no quiere decir que a Jesús no le importase el honor de Dios. Lo que eso significa es que, a juicio de Jesús, los mortales ofendemos a Dios cuando nos ofendemos unos a otros, cuando nos hacemos daño unos a otros: "Lo que hicisteis con uno de éstos, a Mí me lo hicisteis" (Mt 25, 40). "Quien os rechaza a vosotros, me rechaza a Mí" (Lc 10, 16).&lt;br /&gt;Por tanto, el perdón de los pecados tiene que ser perdón de los que se han ofendido entre sí: "Si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas" (Mt 6, 15; Mc 11, 25). No tiene sentido que uno ofenda a su mujer o a su vecino y luego vaya a pedirle perdón al cura. Seguramente, el cura le da la bendición y le dice que rece tres "padrenuestros", pero el otro sigue peleado con la mujer o tratando mal al vecino, al empleado o a quien sea. Los confesionarios sirven, con demasiada frecuencia, para tranquilizar conciencias, mantener familias divididas o enfrentadas, justificar abusos fiscales, adormecer odios o cosas peores.&lt;br /&gt;En consecuencia, uno peca cuando ofende o daña a otro ser humano. Y es a ese ser humano, al ofendido o dañado, al que tiene que pedirle el perdón. Y cuando esas dos personas se reconcilian entre sí, es cuando se produce la reconciliación con Dios. Tal es el significado de Mt 18, 15-20. En cuanto al texto de Jn 20, 23, de ahí no se puede deducir un precepto del Señor para tener que declarar todos los pecados, aun los ocultos, para obtener el perdón. Los textos bíblicos no dan para eso, ni justifican semejante práctica. Que es, en realidad, la práctica más poderosa que tiene el clero y a la que no quiere renunciar. Porque, con ese poder, los sacerdotes dominan lo que nadie puede dominar: las conciencias en su intimidad más honda.&lt;br /&gt;Por otra parte, la doctrina y los cánones de la Ses. VII del concilio de Trento, que contiene el "Decreto sobre los sacramentos", no es doctrina de fe. No puede serlo. Porque, en la Actas del Concilio se explica que, al iniciar la Sesión, la pregunta que se les hizo a los "Padre conciliares" fue que dijeran si, lo que en aquella Sesión se iba a condenar, eran "herejías" o "errores" (CT 5, 844, 31-32). Pero no se pusieron de acuerdo y por eso en el Proemio de esta Sesión se habla de "errores" y "haereses" (DH 1600). Es decir, no se pusieron de acuerdo sobre si el contenido de los cánones sobre si los sacramentos eran o no eran doctrina de fe.&lt;br /&gt;Además, en el cap. 5º de la Ses. 14, al explicar la confesión de los pecados, el Concilio dice que "la Iglesia universal siempre entendió que la confesión íntegra de los pecados fue instituida por el Señor" (DH 1679). Eso es históricamente falso, como aseguran tanto los exegetas, como los historiadores mejor documentados. Por otra parte, en el cap. 6 de la misma Ses. 14, para justificar que el sacerdote tiene que conocer los pecados que perdona, se dice que la absolución es "a modo de un acto judicial" (DH 1685). En la primera redacción del texto, se había dicho que la absolución es un acto "verdaderamente judicial". Pero fue tal la oposición que esa frase encontró entre los mismos obispos del Concilio, que, en lugar de "verdaderamente judicial", se suavizó el texto diciendo que es "a modo de" (se sustituyó "vere" por "ad instar"). Porque realmente el sacramento no es un juicio, sino un acto de perdón y misericordia.&lt;br /&gt;El perdón de los pecados no es el efecto que obtiene el que se somete a la vergüenza y la humillación de un juicio, sino la paz de la reconciliación entre las personas ofendidas, separadas, enemistadas, maltratadas. Lo importante no es la "sumisión" al clero, sino la "reconciliación" entre los humanos. Sólo así encontraremos la paz interior y el abrazo del Padre del Cielo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-279457876158781067?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/279457876158781067/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=279457876158781067&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/279457876158781067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/279457876158781067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/12/el-perdon-de-los-pecados.html' title='El perdón de los pecados'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-5960198943531290611</id><published>2011-12-01T13:59:00.002+01:00</published><updated>2011-12-01T14:02:26.795+01:00</updated><title type='text'>La ética es más determinante que las creencias</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Si se lee con atención el relato del juicio final (Mt 25, 31-46), lo que importa, lo que interesa, lo que Dios tendrá en cuenta, en el juicio último y definitivo de la humanidad, no será la fe, ni la religiosidad, ni la piedad, sino solamente una cosa: el comportamiento que cada cual tuvo con sus semejantes, especialmente con los que peor lo pasan en la vida, o sea, los que pasan hambre, los enfermos, los necesitados, los extranjeros, los que están en la cárcel. Los que se portaron así en este mundo, ésos serán los aprobados por Dios, sin aludir siquiera a si tenían o no tenían creencias religiosas, si era personas piadosas y practicantes, y otras cosas parecidas.&lt;br /&gt;Según cuentan los evangelios, Jesús dio a entender, con frecuencia, que esto es lo que a él le importaba. En este sentido, es elocuente el relato de la curación del criado de un centurión romano (Mt 8, 5-13; Lc 7, 2-10; Jn 4, 43-54). Aquel militar, como todos los militares del Imperio, tenía que hace un juramento de fidelidad al Emperador, al que se consideraba como Dios ("ipse deus"). Por tanto, aquel centurión no tenía las mismas creencias que los israelitas. No tenía las verdaderas creencias, pero tenía una conducta ejemplar, al preocuparse tanto por remediar el sufrimiento de un criado. Y por eso, Jesús dijo: "Os aseguro que en ningún israelita he visto tanta fe" (Mt 8, 10; Lc 7, 9). ¿Qué fe tenía aquel militar pagano? Nosotros diríamos: "una fe equivocada". Y sin embargo, a juicio de Jesús, por más equivocado que uno ande en la fe, si es buena persona de verdad, eso es más determinante, ante Dios, que todas las creencias, por más ortodoxas que sean. Y si no, ¿cómo se explica que, en la parábola del buen samaritano (Lc 10, 30-37), precisamente el modelo que pone Jesús es el del hereje samaritano, en contraste con el sacerdote y el levita, que eran los modelos de la ortodoxia observante?&lt;br /&gt;No estoy sacando las cosas de quicio. Las "creencias religiosas" dividen a la gente y enfrentan a los creyentes. Por las creencias, se ha perseguido, se ha torturado, se han organizado guerras, se ha matado a los infieles y ahora se ofende y se insulta a quienes no coinciden con las creencias que yo tengo. O sea, por las creencias se hace trizas la ética y se desprecia a los pecadores. Y es que, en definitiva, las creencias son, con frecuencia, el argumento que justifica y legitima la violencia. Por el contrario, la rectitud ética y la bondad con misericordia, eso es lo que nos une, los que rompe los fanatismos y acaba con los integrismos fundamentalistas, que tanto daño nos hacen y generan tanto sufrimiento.&lt;br /&gt;Termino con una pregunta importante en este momento: ¿se puede asegurar que los pueblos más creyentes y observantes son exactamente los pueblos en los que hay menos corrupción, más honradez en el trabajo, más honestidad a la hora de hacer la declaración de la renta, más generosidad en los patronos y más laboriosidad en los trabajadores? Que cada cual veamos, en nuestras conciencias, qué respuesta le damos a esta pregunta inquietante y molesta. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-5960198943531290611?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/5960198943531290611/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=5960198943531290611&amp;isPopup=true' title='29 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5960198943531290611'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5960198943531290611'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/12/la-etica-es-mas-determinante-que-las.html' title='La ética es más determinante que las creencias'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>29</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-8636387165151355854</id><published>2011-11-28T17:17:00.000+01:00</published><updated>2011-11-28T17:19:44.404+01:00</updated><title type='text'>Dios y las desgracias</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Como ahora se habla tanto de la crisis, todo el mundo, a todas horas y por todas partes, quiere saber quiénes son los responsables de este desastre. Unos le echan la culpa a los políticos, otros dicen que los causantes de todo esto son los banqueros, los economistas, los ricos, etc, etc. Y a todo esto se ha venido a sumar, desde hace algunos meses, un nuevo responsable. Y ese responsable es nada menos que Dios. O eso es lo que se da a entender. Porque hay quienes aseguran que la causa de la crisis está en el olvido de Dios. Porque, como hemos abandonado las creencias religiosas, de forma que ya es demasiada la gente que no se acuerda de Dios y de sus mandamientos, por eso nos hemos hecho más egoístas, más codiciosos, más comodones y nos hemos puesto a vivir por encima de nuestras posibilidades. Por eso, el olvido de Dios nos ha hundido en esta miseria de crisis, de la que vamos a salir solamente el día que Dios quiera, como se dice en algunas hojas parroquiales o publicaciones parecidas.&lt;br /&gt;Sin entrar en más profundidades, el lenguaje y las explicaciones que acabo de reproducir tienen un inconveniente que me preocupa: todo eso puede dar pie a que haya gente - quizá mucha gente - que, a partir de semejante discurso, en vez de acercarse a Dios, lo que haga sea alejarse más de Él. Es malo asociar a Dios con las desgracias, por ejemplo con los terremotos, las sequías, las enfermedades y todo lo malo que nos puede ocurrir en la vida. Hacer a Dios responsable del sufrimiento humano es una falta de respeto a Dios. Y además es una solemne mentira. Porque si Dios es el responsable de los males y las desgracias, ¿cómo nos atrevemos a decir que Dios es bueno y nos quiere? ¿Es que un padre, que quiere a sus hijos, les manda sufrimientos y desgracias para mostrarles así su cariño? Y que nadie me diga que Dios "no quiere" los males, sino que "los permite", para que así nos santifiquemos mediante el aguante y la paciencia. ¡Por favor! Permitir tanto sufrimiento es la prueba más clara de que quien hace eso, tiene muy malas entrañas. La lógica más elemental nos dice que el que permite tanto mal, es que debe ser muy malo.&lt;br /&gt;Lo de los males y las desgracias tiene su explicación en que el mundo es como es, con sus limitaciones y contadas posibilidades. Y a eso hay que añadir la inclinación al mal que todos los humanos tenemos en nuestros sentimientos y deseos más comunes.&lt;br /&gt;Pero, en el caso de la crisis que estamos sufriendo, hay que decir algo más. Los que peor lo están pasando son las víctimas de los que manejan el gran capital mundial. De donde resulta que los más culpables de la crisis son los que más están ganando y mejor lo están pasando. Entonces, ¿en qué quedamos? ¿Ahora va a ser verdad que los pobres, por ser pobres, son los que más merecido tienen el castigo de Dios? Esto sí que no cuadra, por muchas vueltas que le demos al asunto.&lt;br /&gt;La primera petición, que le hacemos a Dios en el Padrenuestro, es: "santificado sea tu nombre". Sea cual sea el sentido más técnico y profundo que tenga esa petición, por lo menos viene a decir que el primer deseo de todo buen cristiano debe ser éste: "no utilicemos nunca el nombre de Dios para lo que no debe usarse". El nombre de Dios se utiliza mal cuando se blasfema. Pero también cuando se invoca a Dios para explicar o justificar criterios o formas de conducta que impulsan a la gente a alejarse de Dios, a hacer daño a los demás o simplemente a causar sufrimiento a quien sea y como sea. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-8636387165151355854?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/8636387165151355854/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=8636387165151355854&amp;isPopup=true' title='32 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/8636387165151355854'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/8636387165151355854'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/11/dios-y-las-desgracias.html' title='Dios y las desgracias'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>32</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-7052889917735281746</id><published>2011-11-23T10:15:00.000+01:00</published><updated>2011-11-23T10:17:27.658+01:00</updated><title type='text'>Hoy, el Evangelio es noticia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los medios de comunicación difunden hoy la noticia según la cual la profesión que hace más felices a los hombres es la de sacerdote. Por otra parte, se supone que los sacerdotes son auténticos discípulos de Jesús. Pues bien, esta noticia, en el marco de tal suposición, hace que el Evangelio de la misa de hoy sea parte importante de la noticia. Una parte que, según mis sospechas, mucha gente no va a tener en cuenta. Me limito a poner aquí el texto de ese Evangelio. Y a copiar el comentario que escribí, el año pasado, en mi pequeño libro de comentarios a los textos litúrgicos de cada día del año:&lt;br /&gt;Lc 21, 12-19&lt;br /&gt;"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a los tribunales y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre; así tendréis ocasión de dar testimonio. Haced propósito de no preparar vuestra defensa; porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrán hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra paciencia salvaréis vuestras almas".&lt;br /&gt;1. Hablar de persecución es hablar de violencia. De ahí que la lectura de este texto plantea una pregunta lógica y necesaria: ¿por qué se va a ejercer tanta violencia contra los discípulos de Jesús? Si el Evangelio es un mensaje de rectitud ética, de generosidad, de libertad y de esperanza, ¿qué hay de malo en todo eso como para perseguir a muerte a quienes transmiten tal mensaje? Es más, ¿por qué los portadores de un mensaje anti-violento van a tener que soportar la violencia, el abandono y hasta el odio de todos, incluidos los familiares y amigos más íntimos?&lt;br /&gt;2. La violencia es un fenómeno complejo y, por eso mismo, difícil de explicar. Porque son muy diversos los factores que desencadenan la violencia de unos seres humanos contra otros. En el texto de este evangelio, Jesús se refiere a la violencia que procede de dos frentes: 1) el frente político ("reyes y gobernadores"); 2) y el frente de la familia y los amigos. Esto supuesto, se puede asegurar que Jesús pensaba en la violencia que proviene de quienes amenazan o alteran el "orden establecido". Toda sociedad organizada se mantiene como tal sobre la base del "orden". Pero el "orden" es posible solamente en la medida en que se vence el "caos". Lo que supone que quienes tienen el poder (político o familiar), por eso mismo se sienten con el derecho y el deber de someter y castigar a quien altera el orden. Ahora bien, tal como somos los humanos, esto significa que "el proyecto del orden ha traído a los hombres un aumento sin fin de la violencia" (Wolfgang Sofsky).&lt;br /&gt;3. Así las cosas, si el mensaje del Evangelio se toma en serio, se asume responsablemente y de él se extraen las debidas consecuencias, es inevitable la persecución y la violencia. Porque la "utopía" del Evangelio no encaja en el "orden" que se sustenta sobre la base del poder que, mediante el miedo, domina, castiga o excluye a todo el que no se le somete. Los insumisos al orden son los marginales, que, por ser marginales, son estigmatizados, recluidos o excluidos. La cárcel, el desprestigio y la soledad son el precio de la libertad. Un precio que, a veces, lleva a los excluidos hasta la tumba. Jesús fue así el "jefe de fila" de los creyentes (Heb 12, 2) (H. U. Von Balthasar). &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-7052889917735281746?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/7052889917735281746/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=7052889917735281746&amp;isPopup=true' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7052889917735281746'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7052889917735281746'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/11/hoy-el-evangelio-es-noticia.html' title='Hoy, el Evangelio es noticia'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-2276862866137203017</id><published>2011-11-21T10:25:00.001+01:00</published><updated>2011-11-21T10:28:37.737+01:00</updated><title type='text'>El Papa en África</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ayer, festividad de Cristo Rey, el Papa regresó de su segunda visita a África, que se ha centrado esta vez en el pequeño y pobre Estado de Benin. No pretendo informar sobre este acontecimiento del que los medios, y concretamente Religión Digital, nos han relatado lo más destacable como noticia. Lo que yo puedo aportar no es una información, sino más bien, una breve reflexión.&lt;br /&gt;Para cualquier persona de bien, es un motivo de alegría que el Papa organice un largo viaje para estar con los pobres. El Papa es una de las figuras simbólicas más importantes que hay en el mundo. Por eso, lo que hace el Papa es siempre ejemplar. Y, dada la relevancia singular que sigue teniendo el papado en el mundo, la ejemplaridad del Papa se contagia. Sólo con este viaje, el Papa nos hace mejores a todos, por más que muchos ni nos demos cuenta de esa mejoría.&lt;br /&gt;Pero, más importante que el bien que el Papa nos hace con su ejemplo de acercamiento a los más indigentes, es el hecho de "obligar" a los medios a hablar de África. "Obligarnos" a todos a tener presente el dolor y la desesperanza de un inmensamente rico e inmensamente injuriado, humillado, saqueado, aplastado por todas las codicias del mundo mundial. Es esto, algo que mucha gente ignora. Y que casi nadie se imagina.&lt;br /&gt;En África ha robado medio mundo. No voy a hablar, una vez más, del humillante comercio de esclavos, con las vergonzosas "justificaciones morales" que se le dieron a tan macabro negocio. Por decir algo de más actualidad, baste recordar que la riqueza en minerales, que hay en África", es una de las más importantes del mundo en cantidad, variedad y calidad. En ella se encuentran minerales como el famoso coltan (sin el cual serían imposibles los teléfonos móviles), oro, plata, cobre, zinc, galio, germanio, cerio, lantano, estaño, níquel, diamante, cobalto, uranio, manganeso, tungsteno, etc. Por supuesto, no todo esto se encuentra en Benin. Sus yacimientos más importantes están en la región de los Grandes Lagos. Pero, lo digo de nuevo, lo importante de la visita del Papa a Benin ha sido decirnos a todos que, por muy graves que sean nuestras crisis económicas y las privaciones que nos acarrean, muchísimo más grave es la situación de "crisis" + "despojo", que sufren millones de criatuas que se mueren literalmente de hambre y de todo tipo de carencias. Esto ha sido lo genial que ha hecho el Papa. Cosa que me llena de sano orgullo. Y que, sobre todo, me viene a decir que no todo está perdido. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-2276862866137203017?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/2276862866137203017/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=2276862866137203017&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2276862866137203017'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2276862866137203017'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/11/el-papa-en-africa.html' title='El Papa en África'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-1237871314635675172</id><published>2011-11-18T19:09:00.001+01:00</published><updated>2011-11-18T19:12:27.763+01:00</updated><title type='text'>la iglesia se organizó antes de conocer el evangelio</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¡Tranquilos! Que nadie se ponga nervioso. Porque, como decían los antiguos, "contra facta non valent argumenta". Es decir, contra los hechos (tal como se produjeron en los primeros años de la Iglesia) no tienen peso ni valor demostrativo nuestras disquisiciones o argumentos.&lt;br /&gt;Ya he dicho que el Evangelio de Jesús llegó tarde. Porque, cuando se conocieron los evangelios (en su redacción definitiva), la Iglesia ya estaba organizada y llevaba varios años funcionando. Los datos están ahí: entre los años 50 al 56, san Pablo informa, en sus cartas, de lo que era y cómo se organizaba cada "ekklesía". Y, poco después, ausente ya Pablo, la carta a los Efesios habla de la "ekklesía" en sentido universal. Esto supuesto, y sea cual sea el momento en que se redactó Efesios, lo que hoy no admite dudas, entre los estudiosos mejor documentados, es que la redacción que conocemos de los evangelios, se conoció y se divulgó después del año 70. Lo cual quiere decir que los criterios y las convicciones determinantes que tuvo y mantuvo Jesús, "el Nazareno", se conocieron y se divulgaron cuando las "asambleas" o "iglesias" de los cristianos llevaban ya unos veinte años organizadas y funcionando.&lt;br /&gt;Por supuesto, el centro y el eje de las "iglesias" de Pablo fue siempre Jesucristo. El Cristo resucitado y glorioso del cielo. En tanto que el centro y el eje de los evangelios es el Jesús histórico de la tierra. Esto supuesto, la cuestión capital está en que Pablo no conoció al Jesús terreno. Porque, cuando Pablo conoció a los cristianos, Jesús ya había muerto. Es más, "el alcance del conocimiento pasivo de la tradición de Jesús que poseyera Pablo es, en el fondo, irrelevante para comprender la teología paulina" (Jürgen Becker).&lt;br /&gt;Así las cosas, lo decisivo es saber que Pablo organizó sus "iglesias" o "asambleas" desde el convencimiento de su autoridad. Una autoridad y un poder derivados del hecho de que Pablo era "apóstol" (1 Tes 2, 6; Gal 1, 1; 1 Cor 1, 1; 9, 1-2; Rom 1, 1; 11, 13), lo que le situaba "al nivel de las más altas autoridades de la Iglesia (1 Cor 12, 28; 15, 9-11; 2 Cor 11, 5)" (M. Y. Macdonald). Una autoridad tal, que le permitía a Pablo añadir sus propias directrices al mandato del Señor, basado en que él poseía el Espíritu de Dios (1 Cor 7, 40; cf. 1 Cor 7, 12 ss).&lt;br /&gt;Sin duda, el problema del poder fue determinante en el comportamiento de Pablo al fundar y gobernar las primeras "iglesias" o "asambleas" (B. Holmberg). Por tanto, el tema del poder y la importancia apostólica fue decisivo en la Iglesia desde su mismo nacimiento. Sin embargo, por los evangelios sabemos que Jesús no toleró las disputas de sus apóstoles sobre quién de ellos era el primero, el más importante (Mc 9, 33-37 par; 10, 35-45 par). El ideal de Jesús es que fueran como niños, que buscaran ponerse siempre "los últimos" (Mc 9, 35; 10, 31; Mt 19, 30; 20, 16; Lc 13, 30), que tenían que renunciar a todo título relacionado con el poder y la importancia (Mt 23, 8-12). El contraste es evidente: para Jesús, fue decisiva la ejemplaridad de los apóstoles, mientras que, para Pablo, lo decisivo fue tener poder y autoridad para gestionar la organización de las "asambleas", las primeras "iglesias", que se extendían por todo el Mediterráneo, desde Antioquía hasta España.&lt;br /&gt;¿Cómo se ha resuelto en la Iglesia el problema que todo esto plantea? Las estructuras de poder se han potenciado, como es sabido. El ideal de Jesús se ha predicado como ejemplo de espiritualidad. ¿Qué es más determinante en la Iglesia? Es la pregunta que los cristianos tenemos que afrontar. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-1237871314635675172?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/1237871314635675172/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=1237871314635675172&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1237871314635675172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1237871314635675172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/11/la-iglesia-se-organizo-antes-de-conocer.html' title='la iglesia se organizó antes de conocer el evangelio'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-2747176527842478090</id><published>2011-11-14T10:24:00.002+01:00</published><updated>2011-11-14T10:29:05.497+01:00</updated><title type='text'>El Evangelio llegó tarde</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ocurre con frecuencia que, entre cristianos, se le da más importancia a los ritos, a las normas, a la organización, a la gestión de la autoridad o a los asuntos económicos (a todo eso), que a la fidelidad al Evangelio. Por eso, muchos veces me pregunto: ¿qué nos pasa a quienes nos consideramos creyentes en Jesús, que el principio rector de nuestras vidas no es justamente el mismo principio que rige nuestra forma de vivir?&lt;br /&gt;Este problema - por lo que yo he podido informarme - viene de lejos. No es cosa de ahora. Se trata de un asunto que tiene sus orígenes en los orígenes mismos del cristianismo. La cosa se comprende en cuanto se tiene en cuenta cómo y cuándo se organizaron las primeras "iglesias". Y también cuando se sabe cómo y cuándo, en aquellas primeras "iglesias", se conocieron los evangelios, es decir, lo que fue la vida de Jesús y lo que aquella vida representa para nuestra vida.&lt;br /&gt;Quiero decir lo siguiente: Jesús murió en los años 30 del s. I. San Pablo escribió sus cartas, a "iglesias" que él mismo había fundado, y de las que se sentía responsable, entre los años 49 al 56. Los evangelios, en la redacción que ha llegado hasta nosotros, se empezaron a difundir después del año 70 y no se terminaron de conocer hasta finales del s. I o quizá algo después. Los Hechos de los Apóstoles se redactaron entre los años 80 y 90.&lt;br /&gt;Todo esto quiere decir que las primeras "iglesias" (de las que tenemos noticia) se organizaron de acuerdo con las ideas y creencias que les trasmitió el apóstol Pablo. Pero sabemos que Pablo no conoció a Jesús. Ni mostró interés por informarse de la vida terrena de Jesús. A Pablo "se le apareció" el Cristo resucitado y glorioso (Gal 1, 11-16; 1 Cor 9, 1; 15, 8; 2 Cor 4, 6). Es más, Pablo llegó a decir que el conocimiento de Cristo "según la carne" no le interesó (2 Cor 5, 16). Por tanto, hay indicadores suficientes para pensar que las primeras "iglesias" cristianas, de las que tenemos noticia, tuvieron su vida, sus esperanzas y sus motivaciones más determinantes en la gloria, en el cielo, en la eternidad, allí donde ellos pensaban encontrar al Señor de Gloria. La vida, el ejemplo, la bondad, la profunda humanidad de Jesús, todo eso, fue conocido por muchas comunidades, y por las más importantes "iglesias" de la primera hora, bastantes años más tarde, quizá veinte o treinta años después. Se puede decir que el "Señor glorioso" se adelantó al "Jesús terreno".&lt;br /&gt;Por esto he dicho que "el Evangelio llegó tarde". Tan tarde, que, a no pocos bautizados, no nos ha llegado todavía. Esto es lo que explica, en definitiva, por qué nos preocupa más "someternos" al Señor glorioso que "seguir" al Jesús terreno. Y por eso ha pasado lo que tenía que pasar, estando así las cosas: tenemos un Cristianismo con mucha autoridad, pero llevamos una vida con muy escasa ejemplaridad. 　&lt;br /&gt;　&lt;br /&gt;　&lt;br /&gt;　&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-2747176527842478090?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/2747176527842478090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=2747176527842478090&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2747176527842478090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2747176527842478090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/11/el-evangelio-llego-tarde.html' title='El Evangelio llegó tarde'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-8889211039040366928</id><published>2011-11-03T09:13:00.001+01:00</published><updated>2011-11-03T09:18:36.378+01:00</updated><title type='text'>El papa en Asís: lo que ma ha impresionado</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La reciente visita del papa a Asís, y el encuentro que allí ha tenido con líderes religiosos de ámbito mundial, ha provocado toda serie de reacciones. Desde la acogida comprensiva de los que se alegran de este acontecimiento porque ven en él la voluntad de diálogo y encuentro que debe animar a las religiones, hasta el rechazo irreverente y hasta despectivo del integrismo ultramontano que, por lo visto, no necesita dialogar con nadie porque se considera en posesión plena de la única verdad absoluta.&lt;br /&gt;Yo quiero manifestar, con decisión y firmeza, que estoy enteramente de acuerdo con el papa en este gesto de querer orar con quienes, desde otras creencias y tradiciones religiosas, buscan también a Dios. Estoy de acuerdo con su actitud humilde de quien se presenta ante el mundo, no como el poseedor de la verdad, sino como buscador de esa verdad plena que nadie, en este mundo, puede alcanzar en su totalidad.&lt;br /&gt;Y deseo, sobre todo, afirmar lo que me parece más determinante en el reciente encuentro promovido por Bendicto XVI en Asís. Lo voy a decir con la certera formulación que hizo, en 1877, un escritor genial. Me refiero a F. Dostoievski, que, en uno de sus escritos, recientemente publicados como "Diario de un escritor", hizo una crítica acerada del ideal de "la unidad mundial".&lt;br /&gt;"La Antigua Roma, escribe Dostoievski, fue la primera que engendró la idea de unidad mundial, y el hombre pensó primero (y creyó firmemente) en ejecutarla de forma práctica como una monarquía mundial. Pero esta fórmula cayó ante el cristianismo, la fórmula, no la idea. Ya esta idea es la idea de la humanidad europea, de la que estaba compuesta su civilización, para ella sola vive. Cayó sólo la idea de la monarquía mundial romana y se cambió por un nuevo ideal de unión mundial en Cristo.... Y así comenzó de nuevo el intento de una monarquía mundial exactamente como el mundo espiritual de la Antigua Roma, pero ya en otra forma". Y Dostoievski concluye su reflexión: "al principio se aseguró una sólida unidad del Estado con la forma de monarquía mundial, y luego, quizás, la unión espiritual bajo el báculo del Papa, como soberano de este mundo".&lt;br /&gt;Pero lo que ocurrió en realidad es que este grandioso proyecto de unidad mundial, de unión espiritual, terminó en el fracaso. Por eso, el mismo Dostoievski concluye: "Al repudiar finalmente la cristiandad, espiritualmente, los herederos del mundo de la Antigua Roma repudiaban al papado. Retumbaba la terrible Revolución francesa, que en esencia no era más que la última modificación y transformación de esta fórmula de la Antigua Roma de la unidad mundial".&lt;br /&gt;La imagen del papa en Asís, rezando con los demás, pidiendo junto a los demás hombres religiosos del mundo, la verdad y la unidad que tanto anhelamos, es la negación de todas las megalomanías que llevan derechamente a la ridícula figura del que aspira a ser el ombligo del mundo. Los humanos no podemos pasar de ser modestos buscadores. Es lo que no soportan los que, más papistas que el papa, ahora insultan al papa diciendo que es un "viejo chocho". Sólo desde la búsqueda humilde es posible el respeto a los demás y la honradez con uno mismo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-8889211039040366928?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/8889211039040366928/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=8889211039040366928&amp;isPopup=true' title='29 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/8889211039040366928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/8889211039040366928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/11/el-papa-en-asis-lo-que-ma-ha.html' title='El papa en Asís: lo que ma ha impresionado'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>29</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-7532188497346631952</id><published>2011-10-30T18:38:00.001+01:00</published><updated>2011-10-30T18:41:14.400+01:00</updated><title type='text'>¿Caín sigue vivo?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El Superior Provincial de los jesuitas del país vasco, Juan José Etxeberría, ha publicado, con motivo del reciente anuncio de ETA del fin de la violencia, un breve documento en el que afirma: "Tenemos perdón que ofrecer, heridas que sanar, dolores que aliviar, odios que apartar, rencores que olvidar". La declaración del Provincial de los jesuitas vascos ha sido publicada por Religión Digital. Y las reacciones no se han hecho esperar. Lo que me sorprende es que, ante una afirmación tan humana y tan evangélica como la de este conocido jesuita, inmediatamente no han faltado los comentarios de personas indignadas, que dan la impresión de sentirse irritadas ante las palabras de un dirigente religioso que pide superar y vencer odios y rencores. Entiendo que, si fuera un político o un juez quien pidiera dejar de lado esos sentimientos, habría motivo para sentirse inquietos, nerviosos o indignados. Pero cuando tal petición viene de un hombre que, por su profesión, nos habla desde los argumentos que le puede suministrar el Evangelio, no entiendo que haya quien rechace airado una petición tan humanitaria. Por supuesto, que los poderes del Estado tienen la obligación de cumplir con su deber. Pero cuando, ni a los hombres de la religión se les tolera una palabra de perdón y bondad, entonces cabe pensar que el tejido social de este país está demasiado dañado. Por eso yo me pregunto si es que Caín sigue vivo entre nosotros. Y si es que Caín sigue ahí, "irritado" y "cabizbajo", como cuenta el relato mítico del Génesis (4, 5-6), en tal caso, ya podemos poner policías eficaces, jueces severos y políticos inteligentes. De poco servirá todo eso. A terroristas y delincuentes se les pude meter en la cárcel. Pero, si en la calle dejamos campando a sus anchas a nuestros sentimientos más cainitas, en tal caso y por mucho que invoquemos a las víctimas, en esta sociedad nuestra nos sentiremos todos como se sentía Caín: "teniendo que ocultarnos de la presencia (del Bien), y andando errantes vagando por el mundo" (Gen 4, 14). Por favor, ¡ya está bien! &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-7532188497346631952?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/7532188497346631952/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=7532188497346631952&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7532188497346631952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7532188497346631952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/10/cain-sigue-vivo.html' title='¿Caín sigue vivo?'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-3941274609095188492</id><published>2011-10-21T09:58:00.001+02:00</published><updated>2011-10-21T10:13:38.914+02:00</updated><title type='text'>¿Qué hace en misa uno que no perdona?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El comunicado de ETA anunciando el fin de la violencia armada está poniendo en evidencia lo que cada cual lleva en su corazón. Es verdad que el comunicado no es claro en algunas cuestiones fundamentales. Es explicable, por eso, que haya quien se hace preguntas a las que no encuentra respuesta. Pero lo que no puedo entender es que haya personas que van a misa, quizá con devoción, y al mismo tiempo no son capaces de perdonar hasta el fondo y con todas sus consecuencias. Porque las palabras del Evangelio están muy claras: "Si yendo a presentar tu ofrenda al altar, te acuerdas allí de que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, ante el altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; vuelve entonces y presenta tu ofrenda" (Mt 5, 23-24). Esto es lo que dijo Jesús en el Sermón del Monte. Seguramente, estas palabras se refieren a cristianos que procedían del judaísmo, pero seguían acudiendo al templo de Jerusalén. En cualquier caso, la idea de Jesús es clara: si no te has reconciliado, hasta el fondo de tu ser, con el que te ha ofendido o con el que tú has ofendido, no te acerques a lo sagrado. Hoy diríamos, "si no eres capaz de perdonar de verdad y por completo, no vayas a misa". Es una palabra dura. Tan dura como una piedra en la que siempre nos vamos a partir los dientes. Pero es que el Evangelio es exigente. Por la sencilla razón de que llega hasta el fondo de las cosas.&lt;br /&gt;Yo sé muy bien que no debemos confundir los deberes de la religión con las leyes y decisiones que las autoridades políticas y judiciales deben adoptar. Eso, por supuesto. Con todas las consecuencias que de eso se derivan. Pero, si pongo aquí estas palabras del Señor, es porque no me cabe en la cabeza que echemos mano de la religión cuando nos conviene. Y demos de lado al Evangelio cuando las palabras de Jesús nos resultan incómodas o duras de cumplir.&lt;br /&gt;Perdonar al enemigo es seguramente lo más difícil que hay en la vida. Pero sólo en el perdón, del que supera el "ojo por ojo y diente por diente", sólo en eso, es donde se demuestra hasta qué punto hemos tomado en serio esa fe por la que decimos que estamos dispuestos a luchar, a discutir, quizá a ofender y no sé si (en ocasiones) a matar. Una fe por la que casi nunca llegamos a perdonar de verdad. Tenía razón Lutero cuando dijo: "Hay ofrenda sin reconciliación cuando se emprende una guerra, se asesina y se derrama mucha sangre; después damos mil florines para misas por sus almas". &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-3941274609095188492?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/3941274609095188492/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=3941274609095188492&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/3941274609095188492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/3941274609095188492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/10/que-hace-en-misa-uno-que-no-perdona.html' title='¿Qué hace en misa uno que no perdona?'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-1322999608514161834</id><published>2011-10-13T13:30:00.000+02:00</published><updated>2011-10-13T13:32:36.598+02:00</updated><title type='text'>Hablar de Jesús fuera de España</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los días 8 y 9 de este mismo mes de Octubre, se ha celebrado en el Seminario da Boa Nova de Oporto, un Coloquio sobre Jesús de Nazaret en el que han participado, junto a colegas portugueses de primer nivel (Anselmo Borges, Paulo Rangel, Isabel Allegro de Magalhaes, Albino Valente dos Anjos), varios estudiosos españoles del cristianismo primitivo cuyos nombres son conocidos: Xabier Pikaza, Antonio Piñero, Juan A. Estrada, José Ignacio González Faus, José M. Castillo, Juan J. Tamayo, Andrés Torres Queiruga.&lt;br /&gt;Han sido días de trabajo intenso. Más de doscientas personas han intervenido en los coloquios que siguieron a cada una de las conferencias. En las distintas intervenciones se ha debatido desde lo que hoy podemos saber sobre la biografía de Jesús hasta lo que significa y representa la fe en la resurrección, pasando por temas de tanta actualidad como Jesús y Dios, Jesús y el dinero, Jesús y la política, Jesús y la Iglesia, Jesús y la religiones, Jesús y las mujeres.&lt;br /&gt;Tres características cabe destacar de este Coloquio, que, desde mi modesto punto de vista, han tenido especial relevancia. Ante todo, el alto nivel de pensamiento en el que se han desarrollado, tanto las exposiciones de los ponentes, como las intervenciones de los participantes. No han sido estas ponencias meras charlas de divulgación. En las distintas intervenciones, se ha recogido el trabajo de largos años de estudio e investigación de los profesores que han intervenido. En segundo lugar, hay que reseñar el profundo respeto a la Iglesia, y a la tradición del Magisterio Eclesiástico, en el que se han desarrollado los temas tratados y los debates que se han mantenido después de cada una de las ponencias. Y, por último, ha sido admirable la libertad con que cada cual ha expuesto el resultado de sus indagaciones y estudios. En definitiva, calidad, respeto y libertad. Tres condiciones enteramente indispensables para pensar en estos tiempos nuestros de búsqueda y oscuridades en los que, con demasiada frecuencia, nos encontramos ante muchas preguntas a las que no acabamos de encontrar la respuesta que pueda indicarnos caminos de esperanza. La sabia y autorizada dirección del profesor Anselmo Borges, de la Universidad de Coimbra, ha hecho posible el éxito admirable de este excelente Coloquio.&lt;br /&gt;Pero también en este caso - como ocurre tantas veces -, hay un aspecto (sólo uno) que resulta inevitablemente lamentable: para quienes vemos las cosas desde España, es penoso que, para hablar con libertad (y siempre con el respeto que merece la Iglesia) públicamente y en un espacio religioso sobre Jesús, tengamos que irnos fuera de nuestro país. ¿Por qué los espacios religiosos están controlados entre nosotros de manera que en ellos sólo pueden expresarse sin censuras quienes se limitan a repetir lo que piensan y dicen nuestros obispos? ¿No ha llegado la hora de que en España se pueda cuestionar abiertamente esta penosa situación? Sobre todo, cuando los temas que se tratan y las respuestas que se aportan, caben perfectamente dentro de la ortodoxia que otros episcopados católicos viven en Europa o en otros continentes. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-1322999608514161834?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/1322999608514161834/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=1322999608514161834&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1322999608514161834'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1322999608514161834'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/10/hablar-de-jesus-fuera-de-espana.html' title='Hablar de Jesús fuera de España'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-5763626907071974089</id><published>2011-10-05T09:07:00.002+02:00</published><updated>2011-10-05T09:12:46.571+02:00</updated><title type='text'>Jesús y la Iglesia: la complejidad del problema</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La dificultad, que he planteado al hablar de la relación entre Jesús y lo que tanta gente rechaza de la Iglesia, entraña una complejidad mayor de lo que algunos quizá imaginan. Porque, en este contraste que mucha gente percibe como una contradicción entre Jesús y la Iglesia, se percibe además una especie de misteriosa resistencia a la solución. Una resistencia que, por otra parte, no resulta fácil de explicar.&lt;br /&gt;Esta dificultad o, si se prefiere, esta complejidad radica en el hecho de que, desde hace mucho tiempo (bastantes siglos), ha sido, y sigue siendo, notable la cantidad de personas creyentes y gente de Iglesia que se han dado cuenta perfectamente del problema que acabo de presentar. Además, han sido muchos los cristianos que han tomado conciencia de este problema con verdadera preocupación. Una preocupación que nacía (y nace) de la lógica inquietud de tantas buenas personas que, como creyentes honrados, quieren ser fieles a Jesús, pero al mismo tiempo quieren ser fieles también a la Iglesia. Ya que es a la Iglesia a quien le deben que el Evangelio de Jesús se haya conservado y se haya vivido durante tantos siglos hasta el día de hoy. Y sin embargo, no es exagerado asegurar que, desde muy pronto, se empezó a sentir, entre no pocos creyentes, conscientes de las exigencias de su fe, una misteriosa tensión entre su fidelidad al Evangelio de Jesús, por una parte, y su fidelidad a la Iglesia, por otra.&lt;br /&gt;Esta experiencia de tensión entre Evangelio e Iglesia viene de lejos. Ya en el s. III, bastante antes de Constantino, en los orígenes mismos del monacato, en el norte de Egipto, es éste precisamente el fenómeno que se percibe. Fue en aquel tiempo cuando hombres como Antonio, el llamado "padre de los monjes", se sintieron impulsados a abandonar la vida fácil e instalada de los cristianos urbanos y huyeron al desierto. La Vita Antonii, escrita por san Atanasio, indica que fue justamente la lectura del Evangelio lo que motivo a Antonio (el hoy llamado "san Antón") a vender la buena herencia que había recibido de sus padres y, después de darlo todo a los pobres, tomó la decisión de retirarse al desierto (Vita Antonii, 2, 3. Ed. Sources Chrétiennes, nº 400, Paris 1994, p. 133). Como ya he dicho, esta tensión se mantuvo siglos después. Otro ejemplo elocuente, en este mismo sentido, es el extraordinario fenómeno social que tanto inquietó a buena parte de la Europa cristiana en los siglos XI al XIII. Me refiero a los movimientos espirituales anti-eclesiásticos de aquellos tiempos: cátaros, valdenses, pobres de Lyón y tantos otros grupos de los que Y. Congar ha dicho con razón que "no querían otra cosa sino ser cristianos según la literalidad del Evangelio" (L’Eglise de saint Augustin à l’époque moderne, Paris, Cerf, 1970, 209). Que es exactamente la misma tensión y la misma respuesta que encontró Francisco de Asís en el pontificado de Inocencio III. Como lo vio claro H. Grundmann, Francisco tuvo siempre "confianza creyente en la Iglesia y en sus sacramentos", como siempre tuvo una "inquebrantable veneración del ministerio sacerdotal" (Ketzergeschichte des Mittelalters, Göttingen 1963, p. 37). Pero esto no le impidió ver la necesidad de una "reconstrucción de la Iglesia derruida". Reconstrucción que sólo se podía hacer mediante la recuperación de la pobreza, la humildad y la sencillez de Jesús crucificado (cf. H. Küng, El Cristianismo. Esencia e Historia, Madrid, Trotta, 1997, p. 418-419). Y conste que ejemplos parecidos a éste se podrían poner tantos y tantos hasta nuestros días.&lt;br /&gt;Pues bien, si es cierto que esta tensión entre la fidelidad a Jesús y la fidelidad a la Iglesia ha existido durante siglos, y sigue viva en este momento, es evidente que, en la raíz de esta tensión, se oculta un problema capital para el cristianismo. La complejidad del problema se advierte enseguida si tenemos en cuenta que, en el fondo, la persistencia resistente de este problema, vivido por tantas personas de buena voluntad durante tantos siglos, nos está diciendo que Jesús significa y nos evoca algo que la generosidad y la tenacidad de generaciones y generaciones de creyentes no han encontrado en la imagen que la Iglesia proyecta de sí misma. De tal manera que han sido muchas las personas que han buscado mantenerse fieles a Jesús, no por lo que ven en la Iglesia, sino a pesar de lo que ven en ella.&lt;br /&gt;Es verdad que son muchos los cristianos que ven, en su fidelidad al papa y a la jerarquía, su propia fidelidad a Jesús y al Evangelio. Pero no es menos cierto que son también muchos - seguramente muchos más - los que ven, en las diatribas y conflictos de Jesús con los sumos sacerdotes del templo, las mismas diatribas y conflictos que hoy se viven y se propalan contra los dirigentes de nuestra Iglesia. Por no hablar de la inmensa cantidad de ciudadanos que ya no quieren saber nada de todo este embrollado asunto. Porque están demasiado desencantados y hartos del solemne y anacrónico tinglado eclesiástico, que no les dice nada evocador y humano, que no les resuelve nada para su vida, y en el que encuentran incontables contradicciones religiosas y humanas.&lt;br /&gt;Así las cosas, nos preguntamos honestamente: ¿es que no entendemos a Jesús? ¿es que no entendemos a la Iglesia? ¿o es que en todo esto se oculta un problema que nunca acabamos de ver precisamente porque intentamos armonizar ambas fidelidades, la fidelidad a Jesús y la fidelidad a esta Iglesia, una Iglesia a la que respetamos y queremos, pero a la que nunca acabamos de entender? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-5763626907071974089?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/5763626907071974089/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=5763626907071974089&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5763626907071974089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5763626907071974089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/10/jesus-y-la-iglesia-la-complejidad-del.html' title='Jesús y la Iglesia: la complejidad del problema'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-4192752883312173836</id><published>2011-10-03T08:59:00.002+02:00</published><updated>2011-10-03T09:03:59.961+02:00</updated><title type='text'>JESÚS Y LA IGLESIA</title><content type='html'>Es un hecho que mucha gente ve un contraste entre Jesús y la Iglesia. Un contraste que, a veces, llega a ser tan fuerte que, para no pocas personas, representa un escándalo. De forma que este escándalo puede constituir, en bastantes casos, y de facto constituye, la gran dificultad que algunos aducen para justificar su falta de fe, su alejamiento de Dios, su resistencia a cualquier forma de práctica religiosa, etc.&lt;br /&gt;Este hecho nos viene a decir que lo que representa Jesús, por una parte, y lo que representa la Iglesia, por otra, son dos cosas incompatibles en la mentalidad, en la forma de pensar y en el modo de vivir de muchas personas, que, por otra parte, son gente normal. Por tanto, no parece exagerado decir que estamos ante este dilema: o bien lo que sucede es que Jesús y su Evangelio son una cosa tan extraña, tan inadecuada y tan inadaptada a la realidad, que todo eso hoy no es aplicable a la vida, ni eso es lo que nos lleva a Dios; o bien lo que en realidad sucede es que la Iglesia y su Religión son una contradicción y hasta habrá quien diga que son una traición a lo que quiso, dijo e hizo Jesús de Nazaret. En cualquier caso - sea lo uno o sea lo otro -, parece evidente que, al hablar del tema Jesús y la Iglesia, nos enfrentamos al asunto más espinoso que cualquier persona, interesada por lo que representa el Cristianismo, puede afrontar. En cierto modo, se puede afirmar que estamos ante el tema capital del momento, desde el punto de vista religioso y desde la problemática que debe resolver cualquier cristiano, si es que ese cristiano quiere seguir viviendo en paz y con la debida coherencia su fe en Jesús y su situación en la Iglesia.&lt;br /&gt;Por otra parte, al hablar de este asunto, será conveniente (por honestidad intelectual) evitar la fácil y consabida escapatoria de quienes le buscan a este problema una solución de tipo "moralizante". En el sentido de echar mano de la intolerancia ideológica del "fundamentalismo clerical" o, por el contrario, recurrir al laxismo relativista del "laicismo anticlerical" que invade la cultura moderna. Tengo la impresión de que toda esta verborrea, tan manoseada en ciertos ambientes, no resuelve el problema que acabo de plantear. Por la sencilla razón de que no se trata de un problema moral, es decir, un problema de "buenos" y "malos", sino que estamos ante un hecho social porque se trata de la percepción que tienen amplios sectores de la sociedad, tanto los que se aferran a lo que ellos perciben como fidelidad a la Iglesia, como los que ven las cosas de manera que enseguida advierten que "lo de Jesús" y "lo de la Iglesia" son dos fenómenos que están más distantes y son más distintos de lo que seguramente podemos imaginar. Con lo que ni le doy la razón a nadie, ni se la quito a nadie. Me limito a presentar hechos que ahí están, a la vista de quien quiera verlos y analizarlos como crea conveniente. En cualquier caso, y sea lo que sea de todo esto, es un hecho - a la vista de todos - que son muchos los que aseguran: "yo creo en Jesús y me interesa su Evangelio; lo que dice o hace la Iglesia, ni me interesa ni me lo creo". Así están las cosas en demasiados casos, sea cual sea la opinión que cada cual tenga sobre esta cuestión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-4192752883312173836?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/4192752883312173836/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=4192752883312173836&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4192752883312173836'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4192752883312173836'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/10/jesus-y-la-iglesia.html' title='JESÚS Y LA IGLESIA'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-299615537775505277</id><published>2011-09-12T09:49:00.002+02:00</published><updated>2011-09-12T09:54:18.735+02:00</updated><title type='text'>REFORMA CONSTITUCIONAL Y REFORMA ÉTICA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En situaciones como la que estamos viviendo en España, lo más apremiante es tener muy claro que, por más urgente que haya sido la reforma constitucional que limita el endeudamiento del Estado, mucho más urgente es la reforma ética de todos los que somos responsables de que el Estado se haya endeudado hasta las cejas. Y se ha endeudado, ante todo, porque la codicia de quienes realmente manejan el gran capital es insaciable. Por eso no están dispuestos a ceder en que la riqueza, que produce este país, se reparta más equitativamente. Por eso no quieren ni oír hablar de que les suban los impuestos a los ricos. Como tampoco consienten que las condiciones laborales de los trabajadores sean más seguras y estén mejor retribuidas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todos los días oímos hablar de la codicia de los mercados y de la amenaza de los mercados. Pero, ¿quiénes son "los mercados"? Yo no he visto jamás "un mercado" de ésos de los que tanto se habla. Lo que sí vemos es a los mercaderes. Y por lo que se sabe de ellos, no parece que lo estén pasando mal. Ni que están en el paro. Ni parece que vivan con el agua al cuello.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es verdad que, en este país, está más extendida de lo que seguramente imaginamos la mentalidad según la cual lo que importa es vivir lo mejor posible trabajando lo menos posible. Y además hay mucha gente que pone el grito en el cielo si no se puede seguir permitiendo el nivel de consumo al que nos hemos acostumbrado en España. Es decir, nos hemos acostumbrado a consumir más de lo que producimos. Lo que lleva consigo inevitablemente que, si en este país se gasta más de lo que se produce, el Estado no tiene más remedio que endeudarse, para seguir manteniendo las prestaciones sociales (sanidad, educación, pensiones...). Y, entonces, lo que suele suceder es que, si los ricos y los empresarios se plantan, de forma que no toleran ni subida de impuestos, ni condiciones laborales que hagan más soportable la vida de los trabajadores, lo que ocurre es que el Estado no tiene más remedio que pagar las deudas a base de recortar los gastos aunque sea en servicios sociales tan básicos como la sanidad o la educación. Con lo que no queda más salida que aumentar las clínicas privadas y los colegios de pago, recortar las pensiones....&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pues bien, estando así las cosas, por supuesto, que los gobernantes, los economistas y los políticos de oficio tienen que buscar la solución que sea más eficaz para los ciudadanos. Insisto, para los ciudadanos, no para mi partido político o para el de la oposición. Y, menos aún, para que quienes ya ganan más de lo que imaginamos, sigan aumentando sus cuentas en paraísos fiscales o negocios turbios de dinero negro. Todo eso no es sino corrupción pura y dura.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todo esto es lo que me lleva a pensar que, por muy importante que sea la "reforma constitucional", más importante y más urgente es la "reforma ética". Porque una de las cosas que ha puesto en evidencia la crisis económica es el vacío legal que tenemos en un asunto de tanta importancia como es la economía financiera y concretamente la voracidad insaciable de los mercados. Ante ellos, no tenemos suficiente protección legal. Por eso se explica que, después de cuatro años de hundimiento de la economía mundial, los causantes de semejante desastre viven en sus lujosas mansiones, disfrutando de las ganancias que han obtenido a costa de todos nosotros. Y ya, puestos a hablar de corrupción, también son corruptos los funcionarios y los trabajadores que rinden la mitad de lo que tendrían que rendir porque "legalmente" consiguen bajas laborales que no son justificables o trabajan mal y de mala gana.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿"Reforma ética"? No le faltaba razón a Max Weber cuando nos hizo caer en la cuenta de que los países del centro y del norte de Europa han tenido un crecimiento económico muy superior al de los países del sur. Y la historia se repite: ahora, la crisis se ceba en Grecia, Italia, España, Portugal y en la católica Irlanda. Hoy sigue siendo decisivo el principio que formuló el mismo Weber: "El más noble contenido de la propia conducta moral consiste precisamente en sentir como un deber el cumplimiento de la tarea profesional en el mundo". Los países del centro y del norte de Europa asimilaron mejor este criterio determinante de la conducta moral. En tanto que los países del sur han orientado más su religiosidad hacia la piedad individual, las devociones (a veces folclóricas) y un cierto sentimentalismo religioso. En todo caso, se puede asegurar que, mientras en los países más prósperos predomina la ética del buen profesional, en los países más castigados por la crisis está más presente la moral privada y los sentimientos asociados a ciertas prácticas de piedad. Por eso, no es exagerado decir que en los países más sólidos económicamente la ética religiosa está más asociada al despacho del buen profesional o al puesto de trabajo, mientras que en los países cuya economía es más frágil la ética religiosa está más vinculada al templo, a la piedad o a ciertas devociones. Pero nunca deberíamos olvidar que la obligación es más importante que la devoción. Es decir, donde no tenemos un buen ciudadano y un buen profesional, no es posible tener una persona religiosa de verdad. En esto consiste la reforma ética que necesitamos con más urgencia. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-299615537775505277?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/299615537775505277/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=299615537775505277&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/299615537775505277'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/299615537775505277'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/09/reforma-constitucional-y-reforma-etica.html' title='REFORMA CONSTITUCIONAL Y REFORMA ÉTICA'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-5016259663563153759</id><published>2011-09-07T22:29:00.001+02:00</published><updated>2011-09-07T22:32:37.129+02:00</updated><title type='text'>Religiosidad para tiempos de crisis</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En una situación de crisis económica, como la que estamos viviendo, mucha gente se siente amenazada, se ve en peligro y tiene la sensación de haber perdido la seguridad que antes tenía. Esta situación de miedo y de inseguridad tiene consecuencias, como es lógico, en casi todos los ámbitos de la vida. A muchas personas se les han alterado sus relaciones familiares, profesionales, laborales. Se les ha roto su estabilidad interior. Y todo esto lleva consigo mucho sufrimiento y, en bastantes casos, poca esperanza de salir adelante.&lt;br /&gt;Pues bien, así las cosas, yo me pregunto qué papel está desempeñando la religiosidad de muchas personas en una situación como ésta. Me pregunto concretamente, ¿las creencias y las prácticas religiosas nos están ayudando a superar esta crisis? O por el contrario, ¿la religiosidad está complicando y hasta agravando la penosa situación que estamos soportando?&lt;br /&gt;Sin duda, habrá quien se sorprenda de que yo haga estas preguntas. Es verdad que estamos sufriendo una crisis económica y una crisis religiosa. Como estamos soportando una crisis política, una crisis social, una crisis cultural y tantas otras crisis. Pero, en este enorme maremoto que, nos está zarandeando a casi todos, ¿qué tiene que ver la religión? ¿no estamos cansados de repetir que las creencias religiosas están en crisis y cada día pintan menos? Entonces, ¿a qué viene hablar del papel de la religiosidad en tiempos de crisis?&lt;br /&gt;Hablo de este asunto y propongo estas preguntas, ante todo, porque es un hecho que, en momentos de crisis y dificultad, el recurso a Dios y a las creencias religiosas es una de las soluciones y salidas que más suele buscar la gente. Se ha dicho miles de veces que en las trincheras no hay ateos. Este solo hecho, ya explicaría el planteamiento que acabo de hacer y las preguntas que acabo de formular.&lt;br /&gt;Pero aquí estoy apuntando a algo más concreto y más actual. No estoy seguro de que la crisis económica nos esté acercando a Dios o, por el contrario, nos esté alejando de él. En todo caso, de lo que sí estoy seguro es de que la crisis económica, y la consiguiente crisis política, que se ha desencadenado, lo que sin duda está causando es que nos estamos alejando cada vez más unos de otros, nos estamos enfrentando unos con otros, nos estamos dividiendo y cada día nos resulta más difícil entendernos. Lo que lleva consigo que la convivencia resulta cada vez más difícil y con frecuencia desembocamos en momentos de tensión y crispación que nos rompen por dentro y rompen los grupos humanos hasta hacer muy complicadas y hasta imposibles las relaciones humanas de unos con otros.&lt;br /&gt;Ahora bien, en la medida en que todo esto es así, ¿no es cierto que necesitamos una religiosidad que, en lugar de dividirnos y enfrentarnos, nos tendría que servir para acercarnos, para comprendernos mejor, para unirnos y ayudarnos? Es un dolor lo que está ocurriendo. En los años de la transición política, los españoles supimos aparcar nuestras diferencias, tuvimos el acierto de unirnos y quedó patente que un país progresa en la medida en que los ciudadanos se funden en el mismo proyecto que los beneficia a todos. En aquel momento, la Conferencia Episcopal Española jugó un papel decisivo para unirnos a todos. Y el resultado fue el bien de todos. Ahora, sin embargo, yo no estoy seguro de que la religiosidad nos esté uniendo a los ciudadanos de este país. Pero, entonces, ¿qué demonio o qué ángel de religiosidad llevamos a cuestas que, en lugar de edificarnos, nos está dividiendo y nos está haciendo tan difícil la convivencia y la posible salida de la crisis? En definitiva, la pregunta que yo me planteo es ésta: ¿creemos en Jesucristo para unirnos o utilizamos a Jesucristo para enfrentarnos? No vendría mal, tal como están las cosas en este momento, que todos - yo el primero - afrontemos en serio esta pregunta. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-5016259663563153759?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/5016259663563153759/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=5016259663563153759&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5016259663563153759'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5016259663563153759'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/09/religiosidad-para-tiempos-de-crisis.html' title='Religiosidad para tiempos de crisis'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-5870881897210763987</id><published>2011-08-24T11:16:00.003+02:00</published><updated>2011-08-24T11:20:53.916+02:00</updated><title type='text'>¿Por qué se quiere tanto al papa?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Una de las cosas que más me han impresionado, en la reciente JMJ celebrada en Madrid, ha sido lo mucho que tanta gente quiere al papa. No me refiero simplemente al entusiasmo masivo, al respeto, la admiración, al fervor de los fieles. De todo eso, por supuesto, ha habido mucho. Pero es que, además, lo que se ha palpado en las miradas y en los rostros, en los gritos y en los cantos de muchos de los asistentes ha sido algo más hondo, seguramente el sentimiento más íntimo y más profundo que un ser humano puede sentir hacia otro: el cariño, el amor sincero. Y naturalmente me he preguntado, y me pregunto, ¿es esto el mero contagio de una especie de histeria colectiva tan característica en las concentraciones masivas de gente entusiasmada? Sin duda, algo de eso se ha producido. Pero creo que con echar mano del contagio de masas, que se puede producir en cualquier espectáculo o concentración masiva de gente, con eso nada más no explicamos lo que realmente ha ocurrido en Madrid con motivo de la venida del papa. ¿Por qué?&lt;br /&gt;Porque los cientos de miles de personas, que ha concentrado el papa, no se han reunido para asistir a un espectáculo artístico, deportivo o de cualquier otro tipo que se parezca a eso. La gente que ha ido a ver al papa no ha ido a divertirse. Ha ido a oír mensajes, consignas, mandatos y prohibiciones que no siempre y en todo son precisamente agradables. El papa les ha dicho a sus oyentes, ya fueran jóvenes o mayores, clérigos o laicos, hombres o mujeres, monjas o profesores de universidad, que lo que tienen que hacer en la vida es aceptar y cumplir lo que les enseña y les manda la Iglesia. Y bien sabemos que lo que enseña la Iglesia es, a veces, difícil de entender. Y lo que manda la Iglesia no siempre es fácil de observar o de cumplirlo a rajatabla. Lo que ha dicho el papa, si se toma en serio, si se acepta de buen gusto, si se acoge con cariño y se aplaude con entusiasmo, supone un fenómeno de amor masivo y entusiasta que no resulta fácil de explicar, al menos a primera vista. A no ser que estemos hablando de un imponente espectáculo de hipocresía colectiva o de una impresionante representación teatral en la que nadie ha tomado en serio el papel que parecía estar representando.&lt;br /&gt;Pero no. No se trata de nada de eso. El papa ha dicho lo que creía que tenía que decir, ¡qué duda cabe! Y el millón y medio de personas, que le han escuchado y aplaudido con asombroso entusiasmo, han hecho igualmente lo que creían que tenían que hacer. De la misma manera que, en cualquier portal de la red, como digas cualquier cosa que pueda rozar el intocable proceder del papa, ten por seguro que te llueven insultos y amenazas como no te puedes ni imaginar.&lt;br /&gt;Realmente, ¿qué pasa con esto del cariño al papa? Se puede cuestionar lo que dijo Jesucristo en tal o cual pasaje de un evangelio. Te dirán que eso es asunto de teólogos o de exegetas. Pero como te atrevas a cuestionar lo que el papa ha dicho en un discurso cualquiera, prepárate para lo que se te viene encima. ¿Hasta tal extremo se han trastornado las cosas, las mentes y la misma religión?&lt;br /&gt;Todo esto - dicen los entendidos - tiene una explicación tan simple como profunda al misma tiempo. El fondo del asunto está en el miedo que todos le tenemos a la libertad. Sí, es así, por más sorprendente que pueda parecer. No nos cansamos de repetir que queremos ser libres, cuando en realidad lo que más tememos es ser libres de verdad. Como es bien sabido, la genialidad de F. Dostoyevsky lo supo formular en su famoso discurso del "Gran Inquisidor", en "Los Hermanos Karamazov": "no hay ni ha habido jamás nada más intolerable para el hombre y la sociedad que ser libres". Por eso la gente ama apasionadamente al que les quita de encima el peso insoportable de tener que enfrentarse cada día y en cada situación al sobrecogedor problema de pensar por sí mismos, decidir desde ellos mismos, asumir ante cada ser humano la propia responsabilidad. Mucho se ha dicho sobre el "miedo a la libertad". Pero nunca llegaremos a tocar el fondo del problema. Porque, en definitiva, es el problema insondable del ser humano que sólo en el encuentro con su propia humanidad es donde puede encontrar la trascendencia que todos (quizá sin saberlo) tanto anhelamos. Benedicto XVI ha censurado a los que quieren "ser como dioses" decidiendo ellos lo que está bien y lo que está mal. Según el mito bíblico del Paraíso, esa aspiración a "ser como Dios en el conocimiento del bien y del mal" (Gen 3, 5) es la tentación básica de todo ser humano. La tentación que se vence, no aspirando a una presunta "divinidad", sino encontrando nuestra propia "humanidad". Lo que conlleva, como es lógico, nuestra propia libertad. El catolicismo es la religión que ha cargado sobre los hombros de un solo hombre, el papa, la asombrosa responsabilidad de ir por el mundo liberando a la gente del peso insoportable de la libertad de pensar, de decidir y de actuar. Por eso hay tanta gente que cuando ve a ese hombre lo quiere apasionadamente con un amor sin fin.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-5870881897210763987?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/5870881897210763987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=5870881897210763987&amp;isPopup=true' title='27 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5870881897210763987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5870881897210763987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/08/por-que-se-quiere-tanto-al-papa.html' title='¿Por qué se quiere tanto al papa?'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>27</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-7776129982862592322</id><published>2011-08-07T20:23:00.001+02:00</published><updated>2011-08-07T20:26:38.718+02:00</updated><title type='text'>Los viajes del Papa y los viajes de Jesús</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Sin duda, mucha gente pensará que es un despropósito relacionar los viajes del Papa con los viajes de Jesús. Veinte siglos separan unos viajes de otros. Y casi todas las circunstancias, que rodearon y rodean una cosa y otra son tan distintas, que relacionar aquello con esto no puede tener otra finalidad que terminar diciendo que aquellos viajes no tienen nada que ver con éstos. Con lo que, a fin de cuentas y si todo esto es así, lo que aquí se pretendería sería sencillamente desprestigiar al Papa.&lt;br /&gt;Por supuesto, a quien piense como acabo de indicar no le faltan razones para hacerlo. Pero también digo que, si el solo título de este artículo pone nerviosas a algunas personas, quizá se pueda pensar razonablemente que, al menos de entrada, nadie tendría por qué tener prevenciones de que, a propósito del viaje del Papa, se diga algo de cómo, por qué, para qué y con quién viajaba Jesús. ¿No decimos que el Papa es el Vicario de Cristo en la tierra? El Diccionario de la RAE dice que Vicario es el "que tiene las veces, poder y facultades de otro o le representa". Pues - digo yo -, si el Papa representa a Jesús, salvando todas las diferencias, algo tendrán que ver estos viajes con aquellos.&lt;br /&gt;Y así es. Jesús viajaba para hablar de Dios. Y para eso viene el Papa a Madrid. Jesús viajaba para buscar a los alejados de Dios. Y para eso se ha organizado la Jornada Mundial de la Juventud, ya que hay razones para pensar que los jóvenes son uno de los sectores de la población más alejados de la fe en Dios. Jesús viajaba para consolar a los que sufren. Y no cabe duda que la visita del Papa servirá de consuelo a no pocas personas atribuladas. Todo esto es cierto. Pero también es verdad que Jesús viajaba de forma que las "multitudes", que acudían a él para escucharle, eran gentes que los evangelios designan normalmente mediante la palabra griega "óchlos", que aparece 170 veces en los evangelios. Y que designa, no sólo una cantidad grande de gente, sino además gente ignorante, de condición social humilde y que era considerada por los piadosos como "gente que desconocía la ley religiosa y estaba maldita", según decían los más observantes religiosos (Jn 7, 49). Si los autores de los evangelios disponían de otras palabras griegas ("démos", "láos", "éthnos"...) para designar al pueblo que acudía a Jesús, ¿por qué normalmente utilizan la palabra más despectiva que tenían a mano? ¿Qué atractivo extraño tenía aquél itinerante incansable que fue Jesús?&lt;br /&gt;Al hacerme estas preguntas, no pretendo cuestionar ni el costo económico que va a tener el viaje del Papa, ni lo que pretenden quienes han organizado este viaje, ni lo que buscan los que van a viajar hasta Madrid para escucharlo. Yo me pregunto algo que es mucho más grave, más apremiante, más fuerte: estando como están las cosas en los países del cuerno de África, donde cientos de miles de criaturas se mueren de hambre y de escasez, y en vista de que los países más poderosos del mundo no le ponen remedio a esa situación tan angustiosa, ¿por que el Papa no se va, de momento al menos, a Somalia y Kenia, y se queda allí, en los campos de refugiados, hasta que no se le ponga un remedio eficaz a esta situación de tantos seres inocentes que se debaten entre la vida y la muerte? Si hay fundadas esperanzas de que un gesto así del Papa fuera un zarandeo a la conciencias de tantos multimillonarios que podrían aliviar el presente estado de cosas, ¿por qué no lo hace el Papa? ¿No es más necesario, más importante, más humano, más evangélico, en este dramático momento, irse con los pobres moribundos que entrar triunfante en el apoteósico recibimiento que se le va a hacer en Madrid?&lt;br /&gt;Y conste que me voy a poner el parche antes de que me salga el grano. Porque son mucos los que van a decir que todo esto es demagogia barata, utopía inútil, etc, etc. Pero aun a riesgo de que se me eche en cara todo eso, y mucho más, no voy a dejar de decir lo que siento, ante una necesidad tan patente y que tanto clama al cielo. Es más, si lo digo, no es para atacar a la Iglesia o al Papa. Todo lo contrario. Lo digo porque tengo la convicción firme de la fuerza que tienen la Iglesia y el Papa para mover corazones y conciencias cuando está en juego la vida o la muerte de tantos seres débiles, los más indefensos y desamparados.&lt;br /&gt;Por supuesto, que el Papa se reúna con los jóvenes y les remueva las conciencias, les indique el camino del Evangelio y les descubra horizontes de humanidad. Pero, por favor, lo primero es lo primero. Y, sin duda alguna, lo más urgente, en este momento, es salvar la vida de tantas personas que son los "nadies" de este mundo. Y termino afirmando que esto no es sólo para el Papa y los obispos. Es para todos. Para mí el primero. Para que todos tengamos el coraje de afrontar una situación que no admite espera.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-7776129982862592322?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/7776129982862592322/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=7776129982862592322&amp;isPopup=true' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7776129982862592322'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7776129982862592322'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/08/los-viajes-del-papa-y-los-viajes-de.html' title='Los viajes del Papa y los viajes de Jesús'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-5294134923479145806</id><published>2011-06-07T11:56:00.002+02:00</published><updated>2011-06-07T12:31:29.787+02:00</updated><title type='text'>NUEVA LOCALIZACIÓN DEL BLOG</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Queridos amigos y amigas del blog:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ante todo, pido disculpas por el largo silencio de casi dos meses, en este nuestro "punto de encuentro", donde hemos compartido ideas, proyectos, preocupaciones, crencias, convicciones... Por ello quiero, por supuesto, agradecer vuestro interés, vuestra colaboración, vuestras aportaciones. Y también vuestras críticas. Así, entre todos y con las aportaciones de todos, hemos caminado juntos, durante tantos meses, en búsqueda de respuestas a preguntas que a todos, de una manera o de otra, nos interesan, nos motivan y nos preocupan. Yo, por lo menos, me he beneficiado mucho de vuestros puntos de vista. Reitero, pues, mi sincera gratitud a todos y todas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Y con mi agradecimiento, deseo informaros de la nueva localización que tendrá éste nuestro blog. Desde ahora, se publicará solamente en &lt;strong&gt;Religión Digital&lt;/strong&gt;. Esta decisión se debe a cuestiones meramente prácticas de simplificación del trabajo. No hay necesidad de duplicar la edición del blog. Y, como es bien sabido, el que lo de desee, allí puede entrar para hacer los comentarios que sonsidere oportunos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Muchos de vosotros, ya visitáis &lt;strong&gt;Religión digital&lt;/strong&gt; y conocéis el sitio. Para quienes no lo conozcan, basta buscar, en Google, Religión digital. Y, en la portada misma, en los blogs que aparecen a la izquierda de la página, enseguia veréis la foto mía que aparece en la portada del blog. Y ya está. Eso es todo. De manera que allí nos seguimos viendo quienes queráis seguir visitando este modesto y sencillo "punto de encuentro".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-5294134923479145806?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/5294134923479145806/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=5294134923479145806&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5294134923479145806'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5294134923479145806'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/06/nueva-localizacion-del-blog.html' title='NUEVA LOCALIZACIÓN DEL BLOG'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-4915672659487714527</id><published>2011-04-10T12:11:00.001+02:00</published><updated>2011-04-10T12:13:43.621+02:00</updated><title type='text'>Saludos a todos los amigos/as del blog</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Queridos amigos/as del blog: Ante todo, quiero agradeceros a todos y a todas vuestra participación en el blog. Y quiero agradecerlo a todos porque a todos os necesito. Y todos me hacéis bien con vuestros comentarios. Dicho esto, quiero pedir disculpas por mi prolongado silencio. No estoy enfermo. Ni he abandonado el blog. Lo que me ocurre es que me veo sobrecargado de trabajo y de cosas que tengo que hacer en lo que queda de este mes de abril. Espero que en mayo (no sé la fecha) podré retomar la tarea del blog. Un saludo cordial para todos y todas. José María Castillo &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-4915672659487714527?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/4915672659487714527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=4915672659487714527&amp;isPopup=true' title='144 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4915672659487714527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4915672659487714527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/04/saludos-todos-los-amigosas-del-blog.html' title='Saludos a todos los amigos/as del blog'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>144</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-2160294024926795607</id><published>2011-03-13T11:28:00.001+01:00</published><updated>2011-03-13T11:30:38.569+01:00</updated><title type='text'>La humanidad de Jesús y la humanidad de Dios</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Dos indicaciones previas: 1) Tengo el blog algo abandonado. Y pido disculpas por ello. El motivo principal está en que, como es sabido, la Universidad de Granada me ha concedido el Doctorado Honoris Causa. Y eso me ha obligado a tener que escribir el discurso de investidura. 2) Además, mañana tengo que viajar a Italia donde tendré varias conferencias. Espero recuperar, a partir del día 22, la normalidad de mis actividades. Agradezco a quienes me han felicitado por la distinción que la Universidad me ha concedido.&lt;br /&gt;Hablar de la humanidad de Jesús no es sólo referirse a su sensibilidad o benignidad. Ni, por supuesto, se trata únicamente de afirmar su naturaleza humana. Desde el punto de vista de la teología cristiana, lo más importante, que hay que decir sobre la humanidad de Jesús, es que en ella encontramos el único medio, que tenemos los seres humanos, para conocer a Dios. De tal forma que es precisamente en la condición humana de Jesús donde podemos conocer quién es Dios y cómo es Dios. Más aún, es en la entrañable humanidad de Jesús donde comprendemos la profunda y desconcertante humanidad de Dios.&lt;br /&gt;Para entender lo que acabo de decir, lo primero es tener claro lo que significa la trascendencia de Dios. Por definición, Dios es el Trascendente, es decir, trasciende todo cuanto pertenece a la capacidad humana. O sea, Dios está más allá del límite último de nuestra posibilidad de conocer, es decir, está fuera del campo inmanente de la nuestra capacidad de conocimiento. Por eso lo propio de Dios es la trascendencia, mientras que lo propio del ser humano es la inmanencia. Entre estos dos ámbitos (de lo existente) hay una diferencia radical, de forma que "lo trascendente" es "lo absolutamente otro" en relación a "lo inmanente". Esta distinción y esta diferencia es indispensable para que resulte posible pensar en Dios y pensar a Dios. En esto radica lo que se ha llamado el "código binario", a partir del cual es posible la religión (N. Luhmann). Desde este punto de vista, podemos afirmar que Dios es "el absolutamente Otro". Hasta el extremo de que, de no ser así, Dios no sería Dios, sino que sería un "objeto" más entre los muchos objetos que elabora la mente humana desde su "inmanencia".&lt;br /&gt;Dicho esto, se comprende el auto-engaño que representa nuestra forma más absolutamente pervertida de pensar a Dios. Es "esa concepción según la cual Dios sería una realidad, un ser ; otro en relación con las realidades del mundo y con su totalidad. Otro, sobre todo, en relación con el sujeto humano" (J. Martín Velasco). De donde se concluye que Dios es otro ser, otra persona, un tú, con el que yo puedo hablar y con el que me puedo relacionar, al que le pido lo que necesito o al que ofendo, como puedo ofender a otro ser humano cualquiera.&lt;br /&gt;Por otra parte, sobre este "otro", sobre este "tú", que nos imaginamos que es Dios, hemos proyectado todo aquello que nosotros apetecemos y de lo que carecemos: poder, saber, tener, duración, bondad, felicidad.... Y así, nos ha salido un Dios que lo puede todo, lo sabe todo, lo tiene todo, y es la bondad infinita y la felicidad sin límites. Pero, al hacer eso, no nos hemos dado cuenta de que ese "otro", ese "tú", ese "objeto" es, ante todo, imposible. Quiero decir: es un Dios contradictorio. Porque, tal como es este mundo, que (según decimos) ha brotado de la voluntad y de la decisión de Dios, no puede haber sido creado o pensado por un ser que es, al mismo tiempo, infinitamente poderoso e infinitamente bueno. Porque ambas cosas son incompatibles con el mal, el asombroso y aterrador problema del mal, que padecemos en este mundo.&lt;br /&gt;Pero hay más. Porque ese Dios, que "opera y se hace presente como un ente particular junto a otros" (K. Rahner), además de contradictorio, es también un Dios inevitablemente conflictivo. Y la razón es clara: si ese Dios es un "otro", que acumula todas las perfecciones que nosotros podemos imaginar, entonces resulta que Dios es infinitamente justo y es juez de nuestra conducta. Ahora bien, tal como es (de facto) la condición humana, los mortales hacemos mucho daño, causamos indecibles males, cometemos demasiadas injusticias. Pues bien, así las cosas, si Dios es el infinitamente justo y el juez que hace justicia, ese Dios entra inevitablemente en conflicto con los seres humanos. Por eso Dios es, para mucha gente, una fuente incesante de miedos, temores confusos, sentimientos de culpa, amenazas y experiencias indescifrables.&lt;br /&gt;Así las cosas, hay que preguntarse: ¿no estaremos radicalmente equivocados en nuestra forma de pensar a Dios y de hablar de Dios? La respuesta más obvia, que a cualquiera se le ocurre - si es que pensamos a fondo en este asunto -, es que desde la inmanencia, todo lo que pensamos es y será siempre inmanente, puesto que los humanos no tenemos acceso a la trascendencia. Por tanto, desde nuestra inmanencia, no podemos conocer a Dios. Porque, desde el momento en que el Trascendente entra en el campo de nuestra inmanencia, desde ese mismo momento el "absolutamente Otro" degenera en "cosa" y deviene a un "objeto" más de todos los objetos que puede elaborar nuestra mente. Se produce así lo que se ha denominado el proceso de "conversión diabólica" (P. Ricoeur), en virtud del cual el "totalmente Otro" se pervierte y queda reducido a un "otro", todo lo perfecto que nosotros queramos, pero, a fin de cuentas, "otro más". Martín Velasco ha insistido en esto: "la trascendencia de Dios bien entendida, su ser totalmente otro, comporta que, por ser totalmente otro, Dios sea "no otro" en relación con todas las otras realidades". Dicho de forma más sencilla, ese "Otro" al que llamamos Dios, ese "Tú" en el que pensamos que encontramos a Dios, en realidad no es "Dios en sí", sino la "representación" de Dios que nosotros nos hacemos. Una representación distinta según las distintas religiones que nos lo han representado.&lt;br /&gt;¿Tiene solución y salida el Dios contradictorio y conflictivo al que, no obstante la enorme carga de contradicción y de conflictividad que lleva en sí mismo, nos hemos acostumbrado, lo soportamos y hasta decimos que lo necesitamos y lo amamos? Yo no le veo a este Dios ni solución ni salida por el camino que nos marca la razón, el discurso humano. Porque, si echamos por ese camino, no salimos de la contradicción y de la conflictividad que entraña en sí mismo el Dios que ha podido elaborar la inmanencia. Entonces, ¿qué hacer?&lt;br /&gt;Dado que el camino de la razón no da más de sí, buscamos la salida por el camino de la fe. Un camino que se justifica desde el momento en que comprendemos lo que es. Quiero decir: los seres humanos no nos comunicamos, no nos expresamos, sólo mediante razones. Además de eso, y sobre todo, los humanos nos relacionamos y nos expresamos mediante experiencias. Pues bien, seguramente la experiencia más honda y más total de la vida es la fe, que entraña entrega, confianza, fidelidad.... Esto supuesto, según la fe cristiana, a Dios, a quien nadie ha visto jamás (Jn 1, 18), lo hemos visto, lo hemos oído, lo hemos palpado, en Jesús de Nazaret, que es la Palabra de Dios hecha humanidad (Jn 1, 14), hecha debilidad humana (Jn 1, 18; 14, 8-11; 1 Jn 1, 1). Jesús (el Hijo) es el único que sabe quién es Dios (el Padre); y Jesús es quien nos da a conocer a Dios (Mt 11, 27; Lc 10, 22).&lt;br /&gt;La consecuencia, que se deduce de lo dicho, es que Jesús de Nazaret es la encarnación de Dios (Jn 1, 14), es la kenosis (vaciamiento) de Dios (Fil, 2, 7), es (en la cruz) la muerte de Dios, tal como se lo ha "representado" el "cristianismo infantilizado" (Kierkegaard). Y así, precisamente así, Jesús de Nazaret es la humanización de Dios. He aquí la más profunda y la más original aportación que el cristianismo ha hecho a la historia de las tradiciones religiosas de la humanidad.&lt;br /&gt;Esto quiere decir que a Dios lo conocemos en Jesús. Por tanto, no es Dios el que nos revela quién es Jesús, sino que es Jesús el que nos da a conocer quién y cómo es Dios. O sea, es viendo a Jesús, cómo vemos a Dios. Y conociendo las costumbres, las preferencias, el estilo de vida de Jesús, así es cómo conocemos a Dios y nos enteramos de lo que Dios quiere y lo que a Dios le agrada. Pero no se trata sólo de esto. Hay en todo esto algo que es lo más decisivo. Se trata de caer en la cuenta de que a Dios lo conocemos y lo encontramos en la humanidad de Jesús. Decir que Dios se nos da a conocer en la divinidad de Jesús sería una tautología, tan absurda como afirmar que "lo divino" se nos revela en "lo divino". Por lo tanto, cuando hablamos de la humanidad de Jesús y elogiamos la entrañable humanidad de Jesús, lo más importante que hay en todo eso no es sólo la ejemplaridad de Jesús. Lo decisivo es que, en la humanidad de Jesús se nos da a conocer Dios mismo y, además de eso, también en esa humanidad descubrimos el proyecto de Dios. Porque, en última instancia, lo que Jesús nos enseña es que el proyecto de Dios y lo que Dios quiere de nosotros, no es que nos divinicemos (y menos aún que nos "endiosemos"), sino que nos humanicemos. El proyecto cristiano es hacernos cada día más sencillamente humanos. Por tanto, el proyecto de Dios no es hacernos "religiosos", ni "sagrados", ni "consagrados". En la medida en que todo eso nos eleva sobre la simple condición humana, en esa misma medida nos separa, nos divide, es origen de categorías y distinciones, dignidades, poderes y privilegios que enfrentan a unos con otros. Todo eso nos deshumaniza. Y Jesús no lo quiere, lo detesta.&lt;br /&gt;Por esto, sin duda, Jesús se enfrentó con la religión y sus dirigentes, con el templo y sus sacerdotes. La "humanidad" es algo tan decisivo para Jesús, que, por defenderla, le costó la vida. En eso vio Jesús que se jugaba el ser o no ser de su mensaje. Y esto - lo digo con todo respeto y sinceridad - es lo que nunca comprendió Pablo de Tarso. Pablo no conoció al Jesús terreno, ni le interesó su humanidad. Sólo conoció al Resucitado (Gal 1, 11-16; 1 Cor 9, 1; 15, 8; 2 Cor 4, 6). Y llega a decir que el Cristo "según la carne" (en su humanidad) no le interesa (2 Cor 5, 16). Por eso Pablo no se interesa por el Dios que se nos revela en Jesús. El siguió creyendo en el Dios de Abrahán (Gal 3, 16-21; Rom 4, 2-20) (U. Schnelle).&lt;br /&gt;Pero todo esto necesita todavía una explicación que es determinante. Lo humano "químicamente puro" no existe, ya que "lo humano" está siempre fundido con "lo inhumano". Porque es inherente a la condición humana, no sólo la limitación, sino además la inclinación al mal. Humano es amar. Y humano es odiar. Humana es la generosidad y humano es el egoísmo, etc, etc. Esto supuesto, se comprende que el proyecto cristiano es un proyecto de humanización, en el sentido de ir liberándonos progresivamente de la deshumanización que todos llevamos fundida en nuestra vida, para poder hacernos así cada día más profundamente y más plenamente humanos. Llegar a ser plenamente humanos no está a nuestro alcance. Por eso necesitamos de Dios. Y ése es el significado que tiene el recurso a Dios. Para que, mediante la fuerza de su Espíritu, podamos acercarnos al ideal de nuestra plena humanidad.&lt;br /&gt;Por último, ¿en qué consiste el proyecto de nuestra humanización? Lo humano se contrapone a lo divino. Lo divino se asocia al poder, a la gloria y a la grandeza sin límites. Por el contrario, lo humano se relaciona con la debilidad, la limitación incluso la fragilidad. De hecho, lo mínimamente humano, lo común a todos los humanos, se reduce a la "carnalidad" y la "alteridad": todos los humanos somos de carne y hueso (carnalidad); y todos los humanos nos necesitamos los unos a los otros (alteridad). Pues bien, siendo así la condición humana, se comprende que la tentación satánica fundamental sea la apetencia de "ser como Dios" Gen 3, 5). Es decir, ser más que los otros y estar sobre los demás. De ahí, la violencia en todas sus formas. Por eso, según los evangelios, Jesús nos marca el camino de nuestra humanización porque el proyecto de vida que nos trazó fue no querer estar nunca sobre los demás, sino estar siempre con los demás, especialmente con los últimos, con los que están más abajo, hasta acabar, él mismo, como el último. Una vida entendida así, se traduce en unión, solidaridad y felicidad compartida. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-2160294024926795607?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/2160294024926795607/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=2160294024926795607&amp;isPopup=true' title='217 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2160294024926795607'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2160294024926795607'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/03/la-humanidad-de-jesus-y-la-humanidad-de.html' title='La humanidad de Jesús y la humanidad de Dios'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>217</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-1244435284785841835</id><published>2011-03-04T20:35:00.000+01:00</published><updated>2011-03-04T20:36:30.859+01:00</updated><title type='text'>El pueblo y sus dirigentes</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El papa Benedicto XVI, en el segundo volumen que acaba de publicar sobre Jesucristo, afirma y argumenta con claridad y decisión que los responsables de la muerte de Jesús no fueron los judíos o el pueblo de Israel, sino los sumos sacerdotes, es decir, los dirigentes de la religión y supremos mandatarios del templo. Es éste un asunto sobre el que se ha escrito mucho y que ha sido ampliamente analizado por los mejores estudiosos, tanto del judaísmo como del cristianismo. Un asunto, además, sobre el que existe un amplio y generalizado consenso. Benedicto XVI ha demostrado así, una vez más, sus profundos conocimientos teológicos y su excelente documentación bíblica.&lt;br /&gt;No pretendo aquí repetir lo que cualquiera puede encontrar en el libro del papa (de próxima aparición) o en otros estudios más específicos que se han publicado, en los últimos años, sobre este importante argumento teológico. Sólo quiero fijarme en dos cuestiones que me parecen de especial actualidad: 1) el antisemitismo; 2) la violencia de las religiones.&lt;br /&gt;En cuanto al antisemitismo, yo confieso que recuerdo, con dolor y escándalo, cómo durante muchos años, en las solemnes oraciones que se hacían en la liturgia del Viernes Santo, al recordar la pasión y muerte del Señor, el obispo o sacerdote, que presidía la ceremonia, pedía a todos los fieles orar "por los pérfidos judíos". Era una demostración deforme y patética del desprecio que, seguramente sin pretenderlo, la liturgia católica fomentaba en un momento tan sagrado y solemne como es la ceremonia de los "Oficios del Viernes Santo". La cosa venía de lejos. Desde el año 70, cuando las legiones romanas entraron en Jerusalén y arrasaron la ciudad y el templo, no dejando piedra sobre piedra. Desde entonces, el pueblo de Israel, como el "judío errante", se ha visto obligado a vivir disperso, sin patria y sin hogar. Y teniendo que soportar la intolerancia y el desprecio de gobernantes que con frecuencia eran tan "cristianos" como faltos de escrúpulos y sobrados de no sé qué falsa ortodoxia. Hoy nos resulta incomprensible hasta dónde llegaron las cosas en España con la triste y famosa manía persecutoria contra quienes no podían demostrar su "pureza de sangre". Basta leer las "Cartas de España", de Blanco White, para hacerse una idea la irracional intolerancia que se vivía en la España del s. XVIII contra quienes no podían probar que no estaban contaminados por la sangre impura del pueblo deicida. Es de vergüenza.&lt;br /&gt;Pero lo más grave no es esto. Lo peor de todo es la violencia que entraña la identificación con un "Dios" al que se acepta como "el único verdadero". Lo que entraña inevitablemente que todos los demás son "falsos". Tienen razón Ulrich Beck cuando dice que "el universalismo humanitario de las personas creyentes descansa en la identificación con Dios y en la satanización de quienes se oponen a él. Que son los "siervos de Satán", según se ha dicho desde san Pablo a Lutero. Las tensiones religiosas, las persecuciones motivadas por las creencias religiosas, las descalificaciones, humillaciones, desprecios, insultos... todo eso, que nace de corazones "muy religiosos", es la demostración más patente de que la religión puede ser una bendición o un peligro. Y es cosa que está a la vista de todos. Sin ir más lejos, ¿no tiene uno la impresión de que palpa o roza estas violencias leyendo algunos comentarios que se deslizan en este blog y en tantos otros que plantean problemas relacionados con la fe religiosa? Posiblemente, a todos nos hace falta, mucha falta, ir desplazando nuestras creencias de la fe cuya meta es la verdad incuestionable a la fe cuya meta es la humanidad entrañable. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-1244435284785841835?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/1244435284785841835/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=1244435284785841835&amp;isPopup=true' title='90 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1244435284785841835'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1244435284785841835'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/03/el-pueblo-y-sus-dirigentes.html' title='El pueblo y sus dirigentes'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>90</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-9134517769275776247</id><published>2011-02-25T21:50:00.000+01:00</published><updated>2011-02-25T21:51:37.805+01:00</updated><title type='text'>El momento de la libertad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Túnez, Egipto, Libia.... La cosa está clara: cada día que pasa, las gentes de nuestro mundo, de nuestro tiempo, y de la cultura que se va imponiendo, soportamos menos la represión (y sobre todo la privación) de la libertad. Esto quiere decir que los poderes absolutos tendrán menos posibilidades de subsistir y, por tanto, de seguir imponiendo la dominación en cualquiera de sus formas y sean cuales sean los argumentos sobre los que pretendan sustentarse. Hoy es impensable la esclavitud legalizada, la inquisición legalizada, la monarquía ilimitada legalizada y tantas otras formas "legales" de someter a la gente.&lt;br /&gt;El problema más patente que todo esto conlleva es que los procedimientos de dominación y sometimiento han alcanzado formas tan refinadamente disimuladas de imponerse y obligar a que la gente haga lo que no querría hacer, que la enorme mayoría de los ciudadanos pensamos que somos libres cuando en realidad no lo somos. Esto sería largo de analizar. Pero con lo dicho basta para dar que pensar a más de uno. Y quiero destacar que, al decir esto, me parece que estoy tocando uno de los problemas más graves que tenemos planteados en este momento.&lt;br /&gt;Y el otro problema, que todos tenemos ante la apremiante tarea de la libertad, está en el miedo. O mejor dicho, en los muchos miedos que sentimos ante lo que es y lo que exige la libertad. Sí - hay que decirlo - la libertad nos da miedo. Por eso queremos gobernantes que nos sometan, líderes que nos sometan, directores, superiores, rectores, sacerdotes, papas... hombres de "autoridad" a los que entregar nuestra libertad. También en esto hay que pensar. Y pensar mucho.&lt;br /&gt;Para terminar, una aclaración. Hay mucha gente que quiere libertad sin límites. Lo que es lo mismo que optar por el libertinaje y la desvergüenza en todos los sentidos posibles y todas sus manifestaciones. Una libertad así, es evidentemente un peligro grave, muy grave. Por eso, la propuesta que cabe hacer es que la libertad es admisible en la medida, y sólo en la medida, en que se trata de una libertad al servicio de la misericordia, de la dignidad, de la humanidad y de la felicidad de los seres humanos. Cuando optamos por la libertad al servicio de la dignidad humana, hacemos lo más abnegado y también lo más fecundo para que este mundo y esta vida resulten una auténtica e inagotable fuente de felicidad y de bien.&lt;br /&gt;Quiero acabar este post recordando a los numerosos visitantes y amigos de nuestro blog que he encontrado en Mexico. Para ellos mi gratitud más sincera. Con una profunda admiración. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-9134517769275776247?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/9134517769275776247/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=9134517769275776247&amp;isPopup=true' title='103 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/9134517769275776247'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/9134517769275776247'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/02/el-momento-de-la-libertad.html' title='El momento de la libertad'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>103</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-2876155498786165433</id><published>2011-02-13T17:56:00.001+01:00</published><updated>2011-02-13T17:58:19.571+01:00</updated><title type='text'>La "peligrosa" seguridad de la fe religiosa</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ante todo, pido disculpas por mi silencio en el blog en los últimos días. La apremiante urgencia de un trabajo, que tenía que entregar para un congreso, no me ha dejado tiempo para colaborar como es mi deseo. Además, no estoy seguro de que podré escribir un nuevo post la semana próxima, que viajaré a Mexico DF. Esté donde esté, intentaré seguir los comentarios, en la medida de lo posible.&lt;br /&gt;Como es lógico, no puedo responder a las numerosas cuestiones que han planteado los visitantes de los últimos días. Por supuesto, agradezco las aportaciones de todos. Porque de todos aprendo. Y todos, aunque no estemos de acuerdo unos con otros, nos hacemos bien y nos ayudamos mutuamente. Ver así las cosas - pienso yo - es una de las actitudes más enriquecedoras que hay en la vida. Enriquecedoras, para nuestra humanidad y nuestra espiritualidad.&lt;br /&gt;Digo esto porque cada día veo más claro la enorme importancia que tiene la tesis, que tan vigorosamente defendió el concilio Vaticano I (año 1870), sobre la "libertad de la fe", contra las teorías de Georg Hermes. El concilio afirma que, mediante el acto de fe, "el hombre presta obediencia libre a Dios, ya que asiente y colabora con su gracia, a la que podría resistir" (DH 3010). La fe cristiana es, por tanto, un acto libre. De forma que, de no serlo, dejaría de ser un acto religioso. La fe no puede ser nunca el resultado de una evidencia que se nos impone, sino que es una convicción que se acepta y se asume libremente. Además, si todo esto se piensa detenidamente, pronto se da uno cuenta de que la fe en Dios no puede ser de otra manera, ni puede tener otra estructura. Porque, si hablamos de Dios, estamos hablando, desde nuestra "inmanencia", de algo que se sitúa en el ámbito de la "trascendencia". Pero la "trascendencia", por definición, es aquello que nos trasciende, es decir, que está más allá del límite último al que nosotros (desde nuestra inmanencia) podemos llegar con nuestro conocimiento. Por tanto, nosotros no podemos conocer a Dios en sí. Sólo podemos conocer de Dios las "representaciones" que de él nos hacen las religiones. Desde la "inmanencia", todo lo que sabemos, pensamos o decimos es necesariamente e inevitablemente "inmanente". También la Biblia y todos los libros sagrados pertenecen al ámbito de la "inmanencia". Resignémonos a que es así. Y siempre tiene que ser así. Dejemos, pues, a Dios ser Dios. Y no hagamos de él un "objeto" mental que nos da seguridad o que nos libra de no sé qué sentimientos de miedo o de culpa.&lt;br /&gt;Hay gente que habla de Dios como si hubiera estado desayunando con él esta mañana. No, por favor. Aceptemos que Dios es Dios, o sea que no es un "otro" al que nosotros le hemos puesto todas las cualidades que nosotros apetecemos (poder, saber, bondad...). No. Eso no es Dios.&lt;br /&gt;Por lo demás, no es lo mismo certeza que seguridad. Yo tengo certeza en mis convicciones más firmes. Pero, sobre esas convicciones, no puedo tener la certeza que me da una ecuación matemática pura. Yo estoy convencido de que mi madre me quiso mucho. Pero sobre esa convicción no tengo la seguridad que tengo cuando digo que dos y dos son cuatro.&lt;br /&gt;Es lamentable que muchas personas, por ignorancia de los principios más básicos de la hermenéutica, se aferren a una seguridad que les hace daño a ellos. Y desde la que pueden hacer daño a otros. Todo acceso a la realidad es, por eso mismo, una interpretación de la realidad. Y mucho más cuando hablamos de una realidad que nos trasciende. Nunca insistiremos bastante en la relación inevitable que existe entre "conocimiento" e "interés", como ya explicó con enorme profundidad J. Habermas, hace más de cuarenta años. Los "intereses rectores de conocimiento" funcionan en todos nosotros sin que nosotros seamos conscientes de ello. El que piensa que él ve la realidad "tal cual es" y que, por tanto, las cosas son "como él las ve", lo que en realidad está pensando es que todo el que no ve las cosas como él las ve, está equivocado. Una persona que piensa así y se aferra a semejante seguridad, aunque no se dé cuanta de lo que le pasa, es una persona que se ve superior a los demás. Y que, por tanto, piensa que los demás tienen que aprender de él, en tanto que él está llamado a enseñar. Y no tiene por qué modificar sus criterios, sus puntos de vista, sus propias seguridades. De una postura así, al fundamentalismo o incluso al fanatismo, hay sólo un paso. Por esto exactamente, creo yo, son tan peligrosas ciertas posturas religiosas.&lt;br /&gt;Para terminar, sólo quiero pedir a cuantos lean este post que nadie piense que yo me siento seguro en todo lo que pienso, en lo que creo, en lo que vivo o en lo que decido. Tengo mis convicciones firmes y fuertes. Y conste que una de esas convicciones es que constantemente debo luchar para saber armonizar, en mí, mis propias convicciones y mis propias certezas con las convicciones y las certezas de los demás. Sólo así - creo yo - se puede ser verdaderamente humano y siempre buena persona, por encima de todo lo demás. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-2876155498786165433?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/2876155498786165433/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=2876155498786165433&amp;isPopup=true' title='132 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2876155498786165433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2876155498786165433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/02/la-peligrosa-seguridad-de-la-fe.html' title='La &quot;peligrosa&quot; seguridad de la fe religiosa'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>132</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-2914756688064074134</id><published>2011-02-06T16:43:00.000+01:00</published><updated>2011-02-06T16:44:45.730+01:00</updated><title type='text'>La escandalosa tolerancia de Jesús</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Si nos atenemos a lo que cuentan los evangelios, nos llevamos la sorpresa de que Jesús fue escandalosamente tolerante con personas y grupos con los que ningún hombre, reconocido como observante y ejemplar desde el punto de vista religioso, podía ser tolerante. Al tiempo que se mostró extremadamente crítico con aquellos que se veían a sí mismos como los más fieles y los más exactos en su religiosidad. Jesús fue tolerante con los publicanos y pecadores, con las mujeres y con los samaritanos, con los extranjeros, con los endemoniados, con las muchedumbres del gentío (óchlos), una palabra dura que designaba a la "plebe que no conocía la Ley y estaba maldita", a juicio de los sumos sacerdotes y de los fariseos observantes (Jn 7, 49; cf. 7, 45). Y es curioso, pero esa gente es la que aparece constantemente acompañando a Jesús, escuchándole, buscándole.... Los relatos de los evangelios son elocuentes en este punto concreto y repiten muchas veces que el "gentío", la "muchedumbre"... era la que buscaba a Jesús, la que le oía, la que estaba cerca de él. Y aquella mezcla de Jesús con el "gentío" llegó a ser tan agobiante, que hasta la familia de Jesús llegó a pensar que había perdido la cabeza (Mc 3, 21). Jesús compartía mesa y mantel con gente pecadora, lo que daba pie a murmuraciones por causa de semejante conducta (Lc 15, 1 s). Jesús siempre defendió a las mujeres, por más que fueran mujeres poco ejemplares. Hasta llegar a decir que los publicanos y las prostitutas entraban antes que los sumos sacerdotes en el Reino de Dios (Mt 21, 31). Jesús defendió a una famosa prostituta en casa de un conocido fariseo (Lc 7, 36-50). Como defendió el derroche de perfume que hizo María en la cena de homenaje que le hicieron a Jesús (Jn 12, 1-8). Y sabemos que, cuando iba de pueblo en pueblo por Galilea, le acompañaban, no sólo los discípulos y apóstoles, sino también bastantes mujeres, entre ellas la Magdalena, de la que había expulsado siete demonios (Lc 8, 1-3). Jesús siempre se puso de parte de los cismáticos y despreciados samaritanos, hasta poner como ejemplo de humanidad a uno de ellos, frente a la dureza de corazón del sacerdote (Lc 10, 30-35).&lt;br /&gt;Con lo dicho hay suficiente para hacerse una idea de lo "escandalosa" que tuvo que resultar la tolerancia de Jesús. Ser tolerante con los que viven y piensan como cada cual vive y piensa, eso no es sino sentido común. El problema está en saber con qué tenemos que ser tolerantes. Y qué cosas no se deben tolerar. Por supuesto, aquí tocamos un tema extremadamente difícil de precisar y delimitar con exactitud. Por eso entiendo que haya personas que entran en el blog y expresan sus desacuerdos con lo que yo escribo. Los entiendo perfectamente. Y me parece que es bueno que todo el que entre en este blog se sienta con libertad para decir lo que piensa, con tal que eso se haga con argumentos y razones, nunca agrediendo o humillando al que no se ajusta a mis puntos de vista. Pero con eso, nada más, no tocamos el fondo del problema.&lt;br /&gt;Yo creo que todo depende de aquello que para cada cual es "intocable". Dado que estamos en un blog de teología, la cuestión que, a mi modo de ver, habría que afrontar es la siguiente: desde el punto de vista del Evangelio, "lo intocable" ¿es "lo religioso" o es "lo humano"? Pienso que es capital , para un creyente en Jesucristo, tener bien planteada y bien resuelta esta pregunta. De sobra sabemos que, por salvaguardar los derechos de la religión, a veces, no se respetan los derechos humanos. Por defender un dogma, se ha quemado al hereje. Como por asegurar un criterio moral, se ha metido en la cárcel al homosexual o se apedrea a una adúltera. Es sintomático que los enfrentamientos, que, según los evangelios, tuvo y mantuvo Jesús, fueron con gente muy religiosa, al tiempo que se llevó bien con los grupos humanos que la religión despreciaba o perseguía. Es evidente que, para Jesús, su relación con el Padre del Cielo era lo central. Pero lo que pasa es que Jesús entendía al Padre del Cielo de forma que ese Padre no hacía diferencias. Y por eso es el Padre que hace salir el sol sobre buenos y malos; y manda la lluvia sobre justos y pecadores (Mt 5, 45). Porque es humano necesitar el sol y necesitar la lluvia. Cosas que, por lo visto y a juicio de Jesús, son más intocables que la "bondad" de unos o la "maldad" de otros.&lt;br /&gt;¿Que todo esto entraña sus peligros? Sin duda alguna. Pero a mí, por lo menos, me parece que es mucho más peligroso dividirnos y enfrentarnos por motivos religiosos, de forma que tales motivos justifiquen las mil intolerancias que hacen la vida tan desagradable y hasta puede ser que la lleguen a hacer sencillamente insoportable. Eso nos hace daño a todos. Y además daña - y mucho - a la religión. ¿Por qué, si no, la religión se ha hecho tan odiosa para no pocas personas, muchas de las cuales sabemos que son gente honrada a carta cabal? Las religiones tendrán que pensarse este asunto. Y tendrán que hacerlo de prisa y con toda honestidad, si es que quieren que la historia no las arrolle y las deje tiradas en las cunetas de los muchos caminos de este mundo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-2914756688064074134?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/2914756688064074134/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=2914756688064074134&amp;isPopup=true' title='131 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2914756688064074134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2914756688064074134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/02/la-escandalosa-tolerancia-de-jesus.html' title='La escandalosa tolerancia de Jesús'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>131</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-5846538658069703796</id><published>2011-02-03T17:52:00.002+01:00</published><updated>2011-02-03T17:53:44.408+01:00</updated><title type='text'>La tolerancia, ahora más necesaria que nunca</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No pretendo cortar con mis modestos y sencillos recuerdos de la historia del cristianismo, de la Iglesia y de su teología. Eso es ahora quizá más necesario que nunca. Y precisamente por eso, porque es tan necesario y tiene tanta actualidad, por eso me parece conveniente decir hoy algo sobre la tolerancia. Porque tengo la fundada impresión de que, cuando se sacan a la luz determinados recuerdos del pasado, sucede exactamente lo mismo que cuando se agitan los bajos fondos estancados bajo una superficie aparentemente limpia: el agua estancada huele mal. Y hay muchas personas que no soportan olores demasiado fétidos. La reacción, entonces, es la intolerancia, echando mano, si es preciso, de un clavo ardiendo.&lt;br /&gt;A mí me parece que tenía razón A. Sajarov cuando dijo que "la intolerancia es la angustia de no tener razón". El eminente físico ruso, que fue Sajarov, experimentó en sus propias carnes lo que representa en la vida la intolerancia de quienes carecían de razones para prohibirle acudir a Oslo a recoger el Nobel de la Paz. Por otra parte, la certera formulación de Sajarov sobre la intolerancia se palpa cada día con más fuerza. Porque cada día hay más gente que vive la angustia de no tener razón para oponerse a cosas que no está dispuesta a tolerar. ¡Amigos internautas!, "estamos tocando el fondo".&lt;br /&gt;Viendo las cosas con los ojos de la fe, uno se acuerda enseguida del texto más sencillo y más profundo que se ha escrito sobre la tolerancia. Me refiero a la parábola de la cizaña (Mt 13, 24-30). Comentando esta parábola, escribió Erasmo, en su "Paráfrasis de san Mateo", esta reflexión tan profundamente humana: "Los siervos que quieren segar la cizaña, antes del tiempo para eso, son aquellos que piensan que los falsos apóstoles y los heresiarcas deben ser eliminados por la espada y los suplicios. Pero el dueño del campo no quiere que se les destruya sino que se les tolere, pues quizá se enmienden y, de la cizaña que eran, se tornen trigo. Si no se enmiendan déjese a su juez el cuidado de castigarlos un día.... Mientras tanto, hay que tolerar a los malos mezclados con los buenos, puesto que habría más daño en suprimirlos que en soportarlos".&lt;br /&gt;Erasmo tenía - y sigue teniendo -, en este asunto, toda la razón del mundo. Por dos motivos, sobre todo: 1) Porque, si es que somos creyentes o, al menos, nos queda algo de sentido común, lo más serio que podemos hacer es "dejar a Dios ser Dios", es decir, el juicio le corresponde a Dios. Y nadie tiene derecho a usurparlo y apropiárselo. Dejemos, pues, que sea Dios quien dicte sentencia sobre quién es trigo y quién es cizaña. 2) ¿Es malo que convivan el trigo y la cizaña? Peor es ir por la vida con la pretensión de que soy yo el que veo las cosas como son y tengo siempre la razón. ¿Por qué es eso lo peor? Porque lo más determinante en la vida no son las "verdades", sino las "convicciones". Las mil guerras y batallas de la verdad contra el error han ensangrentado demasiadas páginas de la historia.Y ¿para qué? Para causar espantosos sufrimientos y no arreglar nada. Sin embargo, ¿quiénes son los que más han influido en la vida de los pueblos y han cambiado - para bien o para mal - el destino de los pueblos? Los que han sido marcados con la fuerza de las más profundas convicciones.El que está convencido de una cosa, la hace. Y si no la hace, es que no está convencido de tal cosa.&lt;br /&gt;He dicho (y repito) que ahora necesitamos más que nunca la tolerancia. Porque el trigo y la cizaña están ahora más mezclados de lo que imaginamos. Y más que se van a mezclar. Por eso, sin duda alguna, la vieja "rabies theológica" (de la que tanto se habló en los ambientes eclesiásticos medievales) está ahora más floreciente que nunca. Por eso, a quienes insultan y ofenden, a quienes ridiculizan y atacan asestando el golpe donde más duele, yo les pregunto: ¿es que no tienen más argumentos que el insulto y la ofensa? ¿no tienen otras razones de las que echar mano? Los que así proceden, sólo hacen ostentación de una sola cosa: de la enorme angustia que segrega en ellos la intolerancia. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-5846538658069703796?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/5846538658069703796/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=5846538658069703796&amp;isPopup=true' title='82 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5846538658069703796'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5846538658069703796'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/02/la-tolerancia-ahora-mas-necesaria-que.html' title='La tolerancia, ahora más necesaria que nunca'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>82</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-4458601616788198209</id><published>2011-01-30T17:01:00.001+01:00</published><updated>2011-01-30T17:02:43.545+01:00</updated><title type='text'>El sacramento del  "orden", ¿entraña una contradicción?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Expliqué en el post anterior que todos los autores del N. T. evitaron cuidadosamente utilizar el término "sacerdote" para designar a los ministros o responsables de las comunidades cristianas. Y es importante recordar que esta actitud se mantuvo hasta el siglo III. Como es lógico, si en la Iglesia de los dos primeros siglos se cuidó evitar esta designación, por algo sería, es decir, alguna rezón tendrían aquellas comunidades para no utilizar jamás el título de "sacerdote" cuando se referían a los líderes de las comunidades. Esto da que pensar. Sobre todo, si tenemos en cuenta que, como no podía ser de otra manera, todos los grupos religiosos de la antigüedad tenían naturalmente una nomenclatura (consagrada y aceptada) para designar a sus cuadros de mando. Sin embargo - y por más sorprendente que pueda parecer -, las primeras comunidades de la Iglesia tomaron, para designar a los cargos en las comunidades, nombres tomados de las instituciones civiles. Así: " apostoloi" (enviados, mensajeros); "prophetai" (profetas, que con frecuencia eran laicos); "poimenes" (pastores); "euangelistês" (el que lleva buenas noticias); "episkopoi" (obispos), que eran los "vigilantes", "inspectores"o "gobernadores": "presbyteroi" (presbíteros), personas honorables y que en Asia Menor y Egipto designaban a los que presidían en una corporación; "proistámenoi" (los que presidían) (Rom 12, 8; 1 Tes 5, 12); "egoúmenoi" (dirigentes) (Heb 13, 7; Hech 15, 22); "diakonoi" (sirvientes o camareros); "douloi" (siervos o esclavos) (Rom 1, 1; 2 Cor 6, 4; Col 1, 25...; cf. Mc 10, 45 par).&lt;br /&gt;La Iglesia naciente no toleró títulos "sagrados", sino nombres o calificativos "civiles" y, en ese sentido, "laicos". Nos guste o no nos guste, así fue. Y lo lógico es pensar que esto no pudo ser mera casualidad. Sin duda, esto tiene su lógica relación con el título mismo de "Iglesia", que es la versión a nuestra lengua del término griego "ekklesía", la palabra técnica que se utilizaba en Grecia para designar a la asamblea de ciudadnos libres, reunidos para tomar democráticamente sus decisiones.&lt;br /&gt;Nada de esto impedía creer en Jesús el Señor. Y ser testigos de la fe. Es más, sin duda alguna, los primeros cristianos vieron que era así cómo tenían que denominarse y hacerse presentes en la sociedad del Imperio.&lt;br /&gt;Precisando más: en la primera mitad del s. III, los ministros de las comunidades empezaron a utilizar los términos "orden" y "ordenación". Ahora bien, estos términos remitían, ya entonces y sobre todo entonces, a las ideas de "honor", "dignidad" y "potestad". En efecto, el "ordo" y la "ordinatio" eran, en aquel tiempo, conceptos clave en la organización de la sociedad. Porque eran los términos clásicos para designar el nombramiento de los funcionarios imperiales, sobre todo del emperador. El "ordo" tenía, en el imperio romano, la significación de "clase social", de manera que existían tres "ordines": el orden de los senadores ("ordo senatorum") y el orden de los caballeros ("ordo equitum"), que se situaban claramente sobre la plebe o pueblo llano ("ordo plebeius") (Pauly-Wissowa, 18/1, 930-936). Es claro que los ministros de las comunidades, en el s. III, se apropiaron el " orden" y la " ordenación", como títulos de dignidad y supremacía, para diferenciarse de la gente sencilla y, por tanto, de la comunidad. En buena medida, se puede decir que el derecho y la cultura del imperio fueron más determinantes que el Evangelio. Jesús había reprendido insistentemente a los discípulos y apóstoles por sus pretensiones de ser los más importantes, de situarse los primeros (Mc 10, 35-45 par; Mc 9, 33-37 par). El criterio de Jesús es que los primeros tenían que situarse como los últimos (Mt 20, 16; Mc 10, 31). En este sentido, la Iglesia tendría que ser la subversión del "orden" de este mundo. Pero el "clero", como "porción escogida", no quiso que fuera así.&lt;br /&gt;Como es lógico, toda institución que pretenda perpetuarse ha de tener un mínimo de organización, una estructura. Pero eso se puede hacer de muchas maneras. Jesús no quiso, en el movimiento que el ponia en marcha, reproducir los modelos organizativos de los poderes de este mundo. Y, con claridad y firmeza, los primeros cristianos entendieron que la Iglesia no tiene por qué ser guiada por "hombres sagrados" o " consagrados". Pero el hecho es que en la Iglesia trastornó el ideal utópico de Jesús. El ideal de quien está convencido que todo el que sube, por eso mismo, divide; mientras que todo el que baja, por eso mismo, une. Ya el autor de la primera carta de Pedro se dio cuenta del peligro que acechaba, a las comunidades de la Iglesia, cuando, dirigiéndose "a los responsables de las comunidades", les dijo: "cuidad del rebaño de Dios que os han confiado, cuidando de él no a la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por por sacar dinero, sino generosamente; no tiranizando a los que os han confiado, sino haciéndoos modelos del rebaño" (1 Pe 5, 1-3).&lt;br /&gt;Algunos comentarios al post anterior han dado a entender que en la Iglesia, desde el N. T. hasta hoy, se ha ha producido un "desarrollo del dogma". Pero, ¿podemos los cristianos admitir un " desarrollo" que resulta contradictorio con el Evangelio? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-4458601616788198209?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/4458601616788198209/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=4458601616788198209&amp;isPopup=true' title='55 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4458601616788198209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4458601616788198209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/01/el-sacramento-del-orden-entrana-una.html' title='El sacramento del  &quot;orden&quot;, ¿entraña una contradicción?'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>55</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-1918096337577963583</id><published>2011-01-23T18:59:00.001+01:00</published><updated>2011-01-23T19:00:25.062+01:00</updated><title type='text'>¿Y si nos quedamos sin sacerdotes?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La semana pasada escribí en este blog una entrada en la que recordé cómo la Iglesia del primer milenio tuvo un concepto de la vocación sacerdotal muy distinto del que tenemos ahora. Hoy se piensa que la vocación es la "llamada de Dios" para que un cristiano, con la aprobación del obispo, pueda ser ordenado sacerdote. En los primeros diez siglos de la Iglesia, se pensaba que la vocación es la "llamada de la comunidad" para que un cristiano fuese ordenado sacerdote. Pero ocurre que, en este momento, la escasez de vocaciones es un hecho tan notable que hasta los políticos cristianodemócratas de Alemania han hecho pública una carta en la que piden al episcopado que puedan ser ordenados de sacerdotes hombres casados. Hasta los hombres de la política andan preocupados de lo mal que van las cosas en la Iglesia, entre otros motivos, por la alarmante falta de sacerdotes para atender las necesidades espirituales de los católicos.&lt;br /&gt;Así están las cosas en este momento. Los obispos - ya lo han dicho los alemanes - no están dispuestos a suprimir la ley del celibato. Y menos aún estarían dispuestos a tomar decisiones más radicales en cuanto se refiere al clero, especialmente por lo que respecta a la necesidad de que en la Iglesia haya sacerdotes para administrar los sacramentos. Yo no sé si los obispos van a ceder en este delicado asunto. Y si ceden, cuándo lo harán. Sea lo que sea de todo esto, me parece que ha llegado el momento de afrontar esta pregunta: ¿y si llega el día en que nos quedemos prácticamente sin sacerdotes? ¿sería eso el derrumbe total de la Iglesia?&lt;br /&gt;El cristianismo tiene su origen en Jesús de Nazaret. Pero Jesús no fue sacerdote. Jesús fue un laico, que vivió y enseñó su mensaje como laico. Jesús reunió un grupo de discípulos y nombró doce apóstoles. Pero aquel grupo estaba compuesto por hombres y mujeres que iban con él de pueblo en pueblo (Lc 8, 1-3; Mc 15, 40-41). La muerte de Jesús en la cruz no fue un ritual religioso, sino la ejecución civil de un subversivo. Por eso la carta a los hebreos dice que Cristo fue sacerdote. Pero este escrito es el más radicalmente laico de todo el Nuevo Testamento. Porque el sacerdocio de Cristo no fue "ritual", sino "existencial". Es decir, lo que Cristo ofreció, no fue un rito ceremonial en un templo, sino su existencia entera, en el trabajo, en la vida con los demás y sobre todo en la horrible muerte que sufrió. Para los cristianos, no hay más sacerdocio que el de Cristo, que consiste en que cada uno viva para los demás. Ni más ni menos que eso. El sacerdocio cristiano, tal como se vive en la Iglesia, no tiene fundamento bíblico ninguno. Por eso en la Iglesia no tiene que haber hombres "consagrados". Lo que tiene que haber es hombres y mujeres "ejemplares". El "sacerdocio santo" y el "sacerdocio real" del que habla la 1ª carta de Pedro (1, 5. 9) es una mera denominación "espiritual" de todos los cristianos.&lt;br /&gt;Además, en todo el Nuevo Testamento jamás se habla de "sacerdotes" en la Iglesia. Es más, está bien demostrado que los autores del Nuevo Testamento, desde san Pablo hasta el Apocalipsis, evitan cuidadosamente aplicar la palabra o el concepto de "sacerdote" a los que presidían en las comunidades que se iban formando. Esta situación se mantuvo hasta el siglo III. O sea, la Iglesia vivió durante casi doscientos años sin sacerdotes. La comunidad celebraba la eucaristía, pero nunca se dice que la presidiera un "sacerdote". En las comunidades cristianas había responsables o encargados de diversas tareas, pero no se les consideraba hombres "sagrados" o "consagrados". En el s. III, Tertuliano informa de que cualquier cristiano presidía la eucaristía ("De exhort. cast. VII, 3).&lt;br /&gt;¿Qué pasaría si se acabaran los sacerdotes en la Iglesia? Simplemente que la Iglesia recuperaría, en la práctica, el modelo original que Jesús quiso. Lo que pasaría, por tanto, es que la Iglesia sería más auténtica. Una Iglesia más presente en el pueblo y entre los ciudadanos. Una Iglesia sin clero, sin funcionarios, sin dignidades que dividen y separan. Sólo así retomaríamos el camino que siguió el movimiento de Jesús: un movimiento profético, carismático, secular. El clericalismo, los hombres sagrados y los consagrados han alejado a la Iglesia del Evangelio y del pueblo. Así lo ve y lo dice la gente. La Iglesia se pensó que, teniendo un clero abundante y con prestigio, sería una Iglesia fuerte, con influencia en la cultura y en la sociedad. Pero a los hechos me remito. Ese modelo de Iglesia se está agotando. No podemos ignorar todo el bien que los sacerdotes y los religiosos han hecho. Y el que siguen haciendo. Pero tampoco podemos olvidar los escándalos y violencias que en la Iglesia se han vivido y de los que el clero, en gran medida, ha sido responsable.&lt;br /&gt;Pero lo peor no es nada de eso. Lo más negativo, que ha dado de sí el modelo clerical de la Iglesia, es que quienes han tenido el "poder sagrado", se han erigido en los responsables y, de las "comunidades de creyentes", han hecho "súbditos obedientes". La Iglesia se ha partido, se ha dividido, unos pocos mandando y los demás obedeciendo. En la Iglesia debe haber, como en toda institución humana, personas encargadas de la gestión de los asuntos, de la coordinación, de la enseñanza del mensaje de Jesús... Pero, una de dos: o Jesús vivió equivocado o los que andamos equivocados somos nosotros.&lt;br /&gt;Por supuesto, el final del clero no se puede improvisar. Probablemente el cambio se va a producir, no por decisiones que vengan de Roma, sino porque la vida y el giro que ha tomado la historia nos van a llevar a eso: a una Iglesia compuesta por comunidades de fieles, conscientes de su responsabilidad, unidos a sus obispos (presididos por el obispo de Roma), respetando los diversos pueblos, naciones y culturas. Y preocupados sobre todo por hacer visible y patente la memoria de Jesús. Ya son muchas las comunidades que, por todo el mundo, a falta de clérigos, son los laicos los que celebran ellos solos la eucaristía. Porque son muchos los cristianos que están persuadidos de que la celebración de la eucaristía no es un privilegio de los sacerdotes, sino un derecho de la comunidad. El proceso está en marcha. Y mi convicción es que nadie lo va a detener. Termino afirmando que, si digo estas cosas, no es porque me importe poco la Iglesia o porque no la quiera ver ni en pintura. Todo lo contrario. Precisamente porque le debo tanto y me importa tanto, por eso, lo que más deseo es que sea fiel a Jesús y al Evangelio. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-1918096337577963583?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/1918096337577963583/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=1918096337577963583&amp;isPopup=true' title='104 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1918096337577963583'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1918096337577963583'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/01/y-si-nos-quedamos-sin-sacerdotes.html' title='¿Y si nos quedamos sin sacerdotes?'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>104</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-256834024280869043</id><published>2011-01-21T12:30:00.001+01:00</published><updated>2011-01-21T12:32:59.179+01:00</updated><title type='text'>La alarmante escasez de vocaciones en la Iglesia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Me refiero concretamente a las vocaciones para el presbiterado. Lo estamos viendo y palpando: cada día hay menos seminaristas, menos curas y muchos de los que van quedando son ya mayores con las consiguientes e inevitables limitaciones que eso lleva consigo. Las estadísticas en Europa, Estados Unidos e incluso ya en América Latina son muy preocupantes. A este paso, dentro de diez años, la situación será insostenible.&lt;br /&gt;Por otra parte, la Iglesia entera debería tener siempre muy presente la severa afirmación que hizo el concilio Vaticano II: "todos los fieles cristianos tienen el derecho de recibir de los sagrados pastores, de entre los bienes espirituales de la Iglesia, ante todo, los auxilios de la palabra de Dios y de los sacramentos" (LG 37, 1). Un derecho que además quedó recogido y ratificado en CIC, canon 213. Ahora bien, este derecho se está quebrantando gravemente en este momento porque, como es bien sabido, hay miles de pueblos y aldeas en los que no hay un sacerdote que enseñe el catecismo, que explique el Evangelio, que celebre la eucaristía, que visite a los enfermos, que atienda a los necesitados, etc.&lt;br /&gt;Así las cosas, la pregunta que hay que hacerse es la siguiente: ¿tiene la jerarquía eclesiástica autoridad para establecer unas condiciones, de acceso al ministerio presbiteral, que, tal como hoy está la vida y la sociedad, de esas condiciones se sigue inevitablemente que a miles y miles de cristianos se les priva de un derecho que es inherente a la condición misma y al ser del cristiano? Por tanto, ¿no hay motivos suficientes para pensar que la jerarquía eclesiástica está abusando de un poder que entra en conflicto con un derecho fundamental de los fieles cristianos?&lt;br /&gt;La respuesta a estas preguntas no se puede despachar con la fácil escapatoria de quienes dicen que la falta de vocaciones no depende de los obispos, sino que es un problema cuyas raíces están en la secularización de la sociedad, en el laicismo imperante, en la educación atea que se les da a tantos jóvenes, en el hedonismo y materialismo que invaden las costumbres, etc. ¿Qué más quisiéramos que tener muchas y buenas vocaciones sacerdotales? Pero, ¿si Dios no las manda...? ¿O si lo que ocurre es que los jóvenes no responden a la llamada divina? ¿Qué podemos hacer nosotros ante un problema cuya solución no depende de nosotros?&lt;br /&gt;Insisto en que este tipo de razonamientos no son sino una fácil escapatoria. Tan fácil como falsa. ¿Por qué? Porque la jerarquía eclesiástica puede perfectamente modificar las condiciones de acceso al ministerio ordenado. Otra cosa es que se considere intangible el procedimiento actual. Y el actual concepto que tenemos de lo que es una vocación al ministerio eclesiástico. ¿Estamos seguros de que esto es lo que Dios quiere?&lt;br /&gt;No podemos tener esta seguridad. Por la sencilla razón de que en la Iglesia, durante siglos, las cosas se hicieron de otra manera. Es decir, durante cientos de años, fue distinta la idea que se tenía de lo que es una vocación al sacerdocio. Y fue distinto, por tanto, el procedimiento para elegir y designar a quienes podían y debían ser ordenados de presbíteros o de obispos. Hoy tenemos la idea de que la vocación es una "llamada de Dios", a la que, quien es llamado, debe responder con generosidad. Hasta el siglo XI, no era básicamente una llamada de Dios, sino una "llamada de la comunidad" cristiana. De forma que está abundantemente documentado que quienes se presentaban al obispo diciendo que habían sentido la llamada del Señor, a esos precisamente era a los que normalmente nunca se ordenaba. Mientras que la norma establecida era que las ordenaciones sacerdotales, en la Iglesia antigua, tenían que ser ordenaciones "invitus" y "coactus", es decir, las ordenaciones de aquellos que se resistían, que no querían, ser ordenados. Y lo eran porque era la comunidad la que veía y discernía quién era o no era el sujeto adecuado para ejercer el ministerio pastoral. Además, es importante saber que esta práctica no era una "recomendación", sino una "norma" establecida en los sínodos y en los concilios; la norma que, por todas partes, enseñaban los padres de la Iglesia y explicaban los teólogos. La enorme documentación, que existe sobre este asunto, ha sido recogida y razonada, entre otros, por Y. Congar ("Ordinations invitus, coactus de l’Église antique au canon 214"; en la "Rev. Sc. Phil. Et Théol." 50 (1966) 169-197). Todavía el "Decreto" de Graciano (s. XI) recoge la tradición de los siglos anteriores con esta fórmula: "Locus regiminis, sicut desiderantibus est negandus, ita fugientibus est offerendus" (can. 9, q. 1 C. VIII (col. 592)): "El puesto de gobierno, así como ha de ser negado a quienes lo desean, se debe ofrecer a los que lo rechazan".&lt;br /&gt;Era otra mentalidad. Ser cura, ser obispo, no era una dignidad ni un honor, sino una carga. Y una carga pesada. Esto, ante todo. Pero, más que nada, lo que se tenía en cuenta era el criterio y el juicio de la comunidad (parroquia, diócesis), en la que iba a ejercer el ministerio el nuevo candidato. Y, como es lógico, quienes mejor sabían quién era el sujeto que mejor reunía las condiciones convenientes para la parroquia o la diócesis, eran los ciudadanos y feligreses con los que el candidato iba a trabajar. Era, por tanto, otro modelo organizativo de Iglesia. Una Iglesia menos centralizada, que miraba más al pueblo que a Roma o a la Curia Diocesana. Y era, en consecuencia, una Iglesia cercana, unida y hasta fundida con el pueblo, con la gente, con las necesidades y esperanzas de los fieles cristianos. Es evidente que todo esto se podría hacer hoy. Se tendría que hacer ya. Y si no se hace, me parece que tenemos razones suficientes para pensar que el motivo del actual inmovilismo, ante una situación tan grave y tan preocupante, no es otro que el deseo de mantener un poder sobre la gente, sobre los laicos, de los que la jerarquía no se fía y cuyas necesidades, carencias y esperanza no toma en serio. Se tiene miedo a que la gente pida que se ordene de sacerdote a un hombre casado. Se tiene más miedo aún a que la gente quiera que se ordene a una mujer. Y así sucesivamente. ¿Por qué tantos miedos? ¿Y no nos da miedo la soledad, el desprestigio y el desamparo en que se está quedado la Iglesia? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-256834024280869043?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/256834024280869043/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=256834024280869043&amp;isPopup=true' title='27 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/256834024280869043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/256834024280869043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/01/la-alarmante-escasez-de-vocaciones-en.html' title='La alarmante escasez de vocaciones en la Iglesia'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>27</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-3973500366642477162</id><published>2011-01-16T17:02:00.000+01:00</published><updated>2011-01-16T17:03:57.872+01:00</updated><title type='text'>Premios y castugos de la "otra vida"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Las personas que tienen creencias religiosas suelen decir que quienes (al morir) se van de "esta vida", pasan así a la "otra vida", los buenos al cielo y los malos al infierno. A lo que se suele añadir una precisión: en el cielo sólo pueden entrar los que llegan allí enteramente purificados y para eso está el purgatorio.&lt;br /&gt;La creencia en la otra vida resulta comprensible si tenemos en cuenta las muchas limitaciones que tiene esta vida. Siempre ha existido gente (mucha gente) que anhela la felicidad sin límites. Como hay gente que, habida cuenta de tantas injusticias como hay en este mundo, esperan que Dios castigue a los malos y canallas en el otro mundo. Parece lógico, por tanto, que haya gente que alimenta creencias en premios y castigos más allá de la muerte.&lt;br /&gt;Así las cosas, lo primero que conviene tener en cuenta, al hablar de este oscuro y complicado asunto, es que las creencias relativas a la otra vida tienen lógicamente consecuencias (para bien o para mal) en esta vida. Lo más seguro es que, por ejemplo, cuando el franciscano Maximiliano Kolbe se dejó matar para salvar a un compañero, en un campo de concentración de la última guerra mundial, tomó aquella decisión ejemplar motivado por el amor cristiano y por la esperanza en la felicidad de la vida futura. Como también se puede dar por seguro que los pilotos camicaces, que se mataron matando a miles de personas en la Torres Gemelas de Nueva York, cometieron semejante atrocidad por motivaciones políticas reforzadas, en última instancia, por el deseo de llegar al paraíso celestial. No cabe duda que la esperanza en la otra vida puede ser un estímulo para el bien o una amenaza para el mal.&lt;br /&gt;Por eso no es de extrañar que los predicadores de la "otra vida" hayan utilizado tantas veces el argumento del cielo y del infierno para motivar a los fieles, unas veces, para lograr objetivos ejemplares; y en otros casos para someter a los crédulos, para asustar a personas de buena voluntad o a gentes ingenuas, sin reparar en que, a base de sermones truculentos, han abrumado a no pocas psicologías débiles, han llevado a mucha gente a los confesionarios y hasta se ha negociado la otra vida mediante indulgencias que han dejado pingües beneficios, limosnas, herencias y otras ventajas de mayor o menor cuantía.&lt;br /&gt;¿Qué hay después de la muerte? Como es lógico, todo lo que trasciende esta vida pertenece al ámbito de lo trascendente. Y lo trascendente es, por definición, lo que no está a nuestro alcance, o sea lo que no conocemos ni podemos conocer. Por tanto, ponerse a decir, determinar, precisar y explicar lo que ocurre después de la muerte es un alarde que entraña tanto atrevimiento como ingenuidad, ya que eso es lo mismo que hablar de lo que no sabemos, ni podemos saber. Pero, ¿no está todo eso dicho en la Biblia y en los libros sagrados? ¿no está definido por los papas y los concilios de la Iglesia? Seamos lógicos, sinceros y honestos. Todos los libros sagrados, incluida la Biblia, todo lo que han dicho los papas y los concilios, todo eso está dicho "desde la inmanencia" y, por tanto, es "inmanente". Es decir, todo eso no puede alcanzar aquellas realidades que, por definición, nos trascienden. En otras palabras, aquellas realidades que no están a nuestro alcance. Y si lo están, es que no se nos habla de "lo trascendente", sino de "lo inmanente", disfrazado de falsa "divinidad".&lt;br /&gt;La fe no es un saber basado en argumentos demostrables por la evidencia. La fe es una "convicción libre". En el caso de la fe cristiana, esa convicción lleva en sí la esperanza en que la muerte no tiene la última palabra. Es la convicción de la pervivencia en una plenitud de vida, sin que podamos precisar más en que pueda consistir esa plenitud. Y en cuanto al infierno, si efectivamente Dios es justo, hará justicia, sin que podamos saber cómo se hará esa justicia. Pero hablar del infierno, como se suele hacer en los catecismos y sermones al uso, con todo el respeto del mundo, yo no creo que eso pueda ser verdad. Por una razón que, para mí al menos, es incontestable. El infierno, por definición, es un castigo eterno. Ahora bien, un castigo (sea el que sea) tiene razón de ser como "medio" para algo (corregir, mejorar, educar, defender a los inocentes...), pero nunca puede tener razón de ser como "finalidad" en sí mismo. Un castigo, así pensado y realizado, no puede tener su origen en la bondad, sino en la maldad. O sea, un castigo así, no puede haber sido pensado por Dios, ni puede ser mantenido por Dios. Un presunto castigo "divino", que al mismo tiempo se concibe como "eterno", es una contradicción en sí mismo. Porque lo "divino", que no se puede entender sino como bondad y fuente de bien, no puede ser causa y origen de un mal, que no tiene más finalidad en sí que hacer sufrir, o sea causar mal, daño y maldad. Porque si es "eterno", no es "medio" para ninguna otra cosa, sino algo cuya única finalidad es el sufrimiento sin fin. Hacer a Dios causante y responsable de eso es la agresión más brutal a "lo divino" que la mente humana ha podido inventar.&lt;br /&gt;En religión, se puede hablar de premios y castigos utilizando un lenguaje metafórico que pueda motivar a la gente para hacer el bien y evitar el mal. Tal es el sentido de los textos de los evangelios que hablan del "fuego" eterno, del "rechinar de dientes", del "gusano de la conciencia" o de otras expresiones parecidas. Todo lo que sea pasar de eso y convertir las metáforas en lenguaje descriptivo de una realidad que está "arriba" o "abajo", en lo alto de los cielos o en las profundidades del abismo, todo eso no puede ser sino un lenguaje imaginativo del que no nos cabe certeza alguna. La finalidad de las religiones ha de centrarse en hacernos buenas personas, en que seamos respetuosos y honrados, honestos y sinceros, responsables y gente de buen corazón. Y quienes, además de todo eso, tengan una fe que les lleve a mantener viva la esperanza que trasciende el presente, si eso les motiva para ser aún más buena gente, entonces se podrá decir que la religión es cabal. Y es lo que tiene que ser. Con toda sinceridad confieso que lo que acabo de explicar forma parte del eje mismo de mis creencias religiosas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-3973500366642477162?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/3973500366642477162/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=3973500366642477162&amp;isPopup=true' title='60 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/3973500366642477162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/3973500366642477162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/01/premios-y-castugos-de-la-otra-vida.html' title='Premios y castugos de la &quot;otra vida&quot;'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>60</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-1386824349855544592</id><published>2011-01-14T16:47:00.001+01:00</published><updated>2011-01-14T16:49:13.507+01:00</updated><title type='text'>"Espiritualidad para insatisfechos"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hace cuatro años, exactamente en enero de 2007, la editorial Trotta (Madrid) publicó un libro mío que lleva el mismo título que esta entrada del blog. Recuerdo hoy este cuarto aniversario porque acaba de salir a la luz pública la 5ª edición de este libro. Seguramente, muchas de las personas que suelen visitar este blog no conocen el libro que se acaba de reeditar. Por eso me ha perecido conveniente anunciarlo aquí. Por supuesto, y como es lógico, cualquier escritor, al que le publican un libro (sea la edición que sea), tiene interés en que la gente se entere de que ese libro está en las librerías. No tanto por las ganancias económicas que eso le pueda reportar, ya que tales ganancias son bastante más reducidas de lo que la gente se imagina (sólo el 10 % de la venta, del que Hacienda descuenta además el 18 %), sino porque (como es natural) quien trabaja durante meses, quizás años, en una obra escrita, tiene interés en que el contenido de ese trabajo llegue a la mayor cantidad posible de destinatarios. Esto no necesita mucha explicación. Lo entiende cualquiera.&lt;br /&gt;Pero, en el caso concreto de este libro, hay dos motivos que me parecen de cierta relevancia para anunciarlo y hasta recomendarlo. Ante todo, el contenido del libro. Porque se trata de un escrito pensado para personas "insatisfechas". Y, como bien sabemos, la gente insatisfecha abunda bastante más de lo que podemos imaginar. Sobre todo, gente insatisfecha en lo que se refiere a la religión, a la fe, a la Iglesia. De todo eso es de lo que habla este libro. Intentado explicar cómo se debe entender y vivir una espiritualidad que no entre en conflicto con nuestra propia humanidad, sino todo lo contrario. Porque lo más claro, que hay en la tradición cristiana, es que Dios, cuando pensó traer salvación y esperanza a este mundo, lo primero que hizo fue "humanizarse", o como dice san Pablo, "hacerse como uno de tantos", "vaciándose de sí mismo" y "tomando la forma (o la presencia) de un esclavo" (Fil 2, 7). O sea, Dios bajó y se rebajó hasta lo más sencillo, elemental e insignificante de la condición humana. Porque, por lo visto, por ahí es por donde Dios vio que se le puede ofrecer esperanza a la gente y fuerza de solución a los mil problemas que nos agobian. Creo que analizar esto, con paz, sosiego y la profundidad que está a nuestro alcance, es un asunto que representa un notable interés. Por esto, ante todo, anuncio aquí que se acaba de publicar esta nueva edición de este libro.&lt;br /&gt;El otro motivo, por el que se me antoja que a algunos les puede interesar esta 5ª edición, es que se trata de un libro de espiritualidad cristiana que, ya antes de salir a la luz pública, fue prohibido por los consejeros teológicos que en 2007 eran los teólogos de la Conferencia Episcopal Española. Si alguien me pregunta quiénes eran estos teólogos, tengo que decir que no lo sé. A mí me comunicó, de palabra, la prohibición el director de la editorial religiosa que me había pedido la publicación de este libro. Y me envió, por correo postal, dos largos escritos anónimos, sin membrete, sin firma y sin sello. Y en los que sólo constaba la fecha: uno (cinco folios) era del 26 de junio de 2007. Y el otro (cuatro folios), del 29 del mismo mes. Sé que esos escritos venían de las oficinas de la Conferencia Episcopal porque así me lo dijo, por correo y por teléfono, el director de la editorial religiosa. Lo más desagradable, que había en estos escritos, no era el anonimato de sus autores, sino el contenido de los mencionados escritos. Sin entrar en cuestiones más técnicas, baste saber que uno de estos escritos, al enjuiciar el libro, empezaba diciendo: "Estamos ante un libro intencionadamente escandaloso" (las dos últimas palabras en cursiva). Y el escrito terminaba así: "No estamos simplemente ante una obra en la que se han "deslizado" algunos errores debido al deseo de ser creativos, sino ante una toma formal de postura en la que intencionadamente se busca estar en contra de la enseñanza de la Iglesia. No es un problema de pensamiento, sino ante todo, de voluntad. Esta obra ilustra bien lo que el Código de Derecho Canónico llama "negación pertinaz" (CIC 750) y "contumacia" (CIC 1347, 1358, 1364)". Estos cánones se refieren a las "censuras al delincuente" (can. 1358) y a los delitos de apostasía, herejía y cisma (can. 1364).&lt;br /&gt;Confieso públicamente que amo a la Iglesia. Confieso públicamente que quiero vivir y morir en ella. Porque en ella, yo, que no sé si he dado pie para que se pueda decir o insinuar que voy por la vida pisando el terreno peligroso de los delincuentes, apóstatas, herejes y cismáticos, no obstante mis humillantes maldades, en la Iglesia he encontrado a Jesús, he encontrado la fe en Jesús, y en Jesús he encontrado el sentido de mi vida y la esperanza de un amor del Señor hacia mí que no tiene límites. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-1386824349855544592?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/1386824349855544592/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=1386824349855544592&amp;isPopup=true' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1386824349855544592'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1386824349855544592'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/01/espiritualidad-para-insatisfechos.html' title='&quot;Espiritualidad para insatisfechos&quot;'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-5712074568243390123</id><published>2011-01-11T14:18:00.001+01:00</published><updated>2011-01-11T14:20:26.904+01:00</updated><title type='text'>Haití: la espantosa tragedia de la desigualdad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Mañana, 12 de enero de 2011, hace un año que el pequeño y paupérrimo país de Haití quedó prácticamente destrozado por un brutal terremoto. Y destrozado sigue después de un año entero esperando remedio a tanta desgracia y tanto sufrimiento. No voy a repetir aquí los datos de pavor, destrucción y muerte que, a lo largo de este año, los medios de comunicación nos han dicho que en Haití se vienen produciendo. Todo eso ya se sabe. Y el que no lo sepa, que entre en internet y busque. Que encontrará lo que no se imagina. Y eso que, a fin de cuentas, ni en internet es posible encontrar toda la verdad de lo que allí está ocurriendo.&lt;br /&gt;Mi idea tampoco es ponerme ahora a ponderar lo malos que somos por causa de nuestro desinterés ante el dolor ajeno, concretamente ante la inmensa miseria de los pobres de esta tierra. El que es insensible ante el sufrimiento ajeno, aunque los muertos se levanten de sus tumbas y le echen en cara su insensibilidad frente a los males que soportan los desgraciados, seguirá tan insensible como antes. Al menos, eso es lo que cuenta el evangelio de Lucas en la parábola aquella del rico epulón y Lázaro. ¿Se acuerdan? ^Por eso me parece que, aprovechando el aniversario de la desgracia de Haití, quizá a algunas personas les pueda ayudar refrescar el recuerdo de una distinción elemental, que todos deberíamos tener siempre presente.&lt;br /&gt;No es lo mismo la "diferencia" que la "desigualdad". La diferencia es un hecho. La igualdad es un derecho. Es evidente que todos somos diferentes: unos blancos y otros negros; unos sanos y otros enfermos; unos listos y otros tontos; hay mujeres y hombres, sanos y enfermos, americanos y asiáticos, etc, etc. Efectivamente, las diferencias son un hecho. Pero es capital meterse en la cabeza, de una vez por todas, que las diferencias no justifican las desigualdades. Porque, cuando hablamos de iguales y desiguales, ya no nos referimos a "hechos", sino a "derechos". Y si algo ha quedado claro, a partir de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (10. XII. 1948), es que "todos los seres humanos somos iguales en dignidad y derechos".&lt;br /&gt;No pretendo argumentar este principio, aceptado por la comunidad internacional y pactado por la inmensa mayoría de los países del mundo entero. En lo que quiero insistir es en que el hecho de las diferencias nos sirve, tantas veces, como justificante (falso y engañoso) de las desigualdades que nos conviene mantener. Para perpetuar así nuestros privilegios y potenciar nuestros turbios y oscuros intereses. Y además de todo eso, intentamos quedarnos tranquilos de conciencia echando mano del burdo argumento según el cual los pobres y los desgraciados sufren lo que sufren "por culpa de ellos mismos": porque no son trabajadores, austeros, espavilados, virtuosos... Lo peor que hay en esta vida es el cinismo de los que se empeñan en defender su propia forma de entender la vida, aunque eso se haga a costa de la propia dignidad, de la propia honradez y de la más elemental coherencia.&lt;br /&gt;Si lo pensamos en serio, nos daremos cuenta de que, cada dos por tres, estamos haciendo el cómo desplazamiento ideológico de la diferencia a la desigualdad. Y encima nos quedamos tan tranquilos. ¿Cuándo empezaremos (eso me digo yo a mí mismo) a ser honrados, honestos y consecuentes hasta la médula de nuestros propios huesos? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-5712074568243390123?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/5712074568243390123/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=5712074568243390123&amp;isPopup=true' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5712074568243390123'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5712074568243390123'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/01/haiti-la-espantosa-tragedia-de-la.html' title='Haití: la espantosa tragedia de la desigualdad'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-6768801616831260098</id><published>2011-01-09T13:39:00.000+01:00</published><updated>2011-01-09T13:41:13.385+01:00</updated><title type='text'>Los curas se suben otra vez al púlpito</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Acabo de regresar de Italia (Verona) donde he tenido un breve curso (sólo tres días) sobre la fe cristiana. Estos días de trabajo, y otros compromisos que tenía pendientes allí, han sido el motivo del paréntesis de silencio que ha sufrido este blog. Pido las debidas disculpas, por este silencio, a quienes suelen visitar el blog.&lt;br /&gt;Italia es un país en el que la presencia de la religión sigue siendo fuerte. Es un hecho que se palpa enseguida. Sin duda, la cercanía del Vaticano y la abundancia de pequeñas diócesis son dos hechos determinantes en la religiosidad de millones de italianos.&lt;br /&gt;Pero ocurre que, precisamente porque la religiosidad se nota más que en otros países, por eso mismo también se nota más y se percibe mejor la orientación que, en determinados sectores del pueblo, va tomando la práctica religiosa. Se trata de una orientación claramente regresiva. O para ser más preciso, cada vez que voy a Italia (y suelo ir dos o tres veces caño), me doy cuenta de la fuerza que van tomando dos fenómenos enormemente significativos: 1) Por una parte, se palpa que las prácticas religiosas tradicionales, no sólo se refuerzan, sino que además van en claro retroceso en el sentido de ir recuperando usos y costumbres que (quizá ingenuamente) creíamos definitivamente superadas. 2) Por otra parte, a medida que se recuperan prácticas religiosas de tiempos antiguos, casi en la misma medida aumenta el número de personas que anhelan y buscan otra forma de entender y practicar la vida cristiana, otra forma menos atada a determinadas prácticas medievales y más vinculada al Evangelio y a los primeros orígenes del cristianismo. Estos dos fenómenos son clarísimos y, por la información que tengo en este momento, creo que es en Italia donde mejor se advierten y más se notan estas dos tendencias, que, en no pocas cosas, van en direcciones estrictamente opuestas.&lt;br /&gt;Pues bien, si se presta algo de atención al primero de estos fenómenos, el de la recuperación e intensificación de las prácticas religiosas de antaño, una de las cosas que más me han sorprendido es que, en no pocas parroquias del noreste italiano (pienso, por ejemplo, en la diócesis de Údine, en la frontera con Austria), van abundando los curas que están utilizando otra vez los púlpitos para las homilías de las misas o simplemente para predicar sus sermones al pueblo fiel. Y es importante notar que hay mucha gente a la que le gusta eso. Es más, abundan las personas a quienes les encanta que el predicador se ponga ropajes especialmente solemnes y llamativos para echar su sermón.&lt;br /&gt;Esto me ha dado qué pensar. Porque no creo que la explicación del retorno a esta vieja costumbre haya que buscarla en la vanidad de los predicadores. Por supuesto, es evidente que un tipo, que se cuelga encima todos los ropajes que tiene a su alcance, por más que lo haga con el convencimiento de que así es cómo debe proceder, puede dar la impresión de que hace eso motivado por un mal disimulado orgullo. Pero el fondo del asunto no está en los sentimientos que pueda abrigar el predicador de turno. El problema está en lo que el púlpito representa en sí mismo. Lo más evidente que ocurre con el púlpito es que la predicación se separa del altar, es decir, la explicación del Evangelio se aleja de la Eucaristía. De forma que el Evangelio se convierte en "sermón"; y la Eucaristía se reduce a un "ritual" sagrado. Y entonces, en el sermón, el predicador se luce con su retórica; y, en el ritual, el sacerdote ejecuta un ceremonial que fomenta la devoción de unos, tranquiliza la conciencia de otros, pero, por lo general, a casi nadie le evoca lo que Jesús hizo y dijo en la cena aquélla en que se despidió de sus discípulos y amigos.&lt;br /&gt;¿Qué hemos hecho con el Evangelio? ¿Qué nos queda de la Eucaristía? ¿A dónde vamos por este camino? Según dicen los entendidos, el "púlpito" fue, originalmente, parte del escenario del teatro romano. La parte diferenciada de la "orchestra", es decir, la parte donde los actores recitaban y actuaban. ¿No estaremos haciendo de nuestras celebraciones litúrgicas una especie de teatro en el que todos pasamos un rato pero nadie se convierte? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-6768801616831260098?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/6768801616831260098/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=6768801616831260098&amp;isPopup=true' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6768801616831260098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6768801616831260098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2011/01/los-curas-se-suben-otra-vez-al-pulpito.html' title='Los curas se suben otra vez al púlpito'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-2718874949978068063</id><published>2010-12-30T12:56:00.000+01:00</published><updated>2010-12-30T12:57:52.358+01:00</updated><title type='text'>Fin de año: una palabra de esperanza</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Después de varios días de silencio en este blog, silencio impuesto por obligaciones a las que no he podido renunciar, quiero decir, ante todo, una palabra de gratitud y reconocimiento a todos los que, llevados por su buena voluntad y su anhelo de búsqueda, visitan el blog. A todos quiero agradecer sinceramente lo que nos ayudan a los demás que aquí colaboramos. Y quede claro que nos ayudan, hagan o no hagan comentarios, y, por supuesto, sean cuales sean sus puntos de vista, sus aportaciones, sus consensos o sus disensos. La diversidad y el pluralismo son constitutivos de la vida humana. Y si aquí se manifiesta la diversidad y el pluralismo, eso nos quiere decir que aquí hay humanidad. La humanidad en la que, según recordamos estos días los creyentes, Dios se ha hecho presente. La divinidad nos rebasa y no está a nuestro alcance. Por eso Dios se humanizó. Y así nos enseñó que, siendo cada día más sinceramente y honradamente humanos, es como podemos establecer nuestra verdadera relación con Dios.&lt;br /&gt;Estamos al final de un año que ha sido demasiado duro para demasiada gente. Estos días de Navidad, que se viven como fiesta de alegría y razonable diversión, suelen ser crueles para muchas personas. Me refiero a quienes, precisamente porque en el ambiente hay alegría y fiesta, por eso ellos sienten con más dolor el zarpazo de la soledad, el desamparo, la carencia de tantas cosas, y la desesperanza. Todos deseamos un año nuevo feliz. Y así lo decimos de palabra. Pero no nos vendría mal caer en la cuenta de lo que, para un cristiano, significa y exige "decir una palabra". La liturgia de estos días repite varias veces el prólogo del evangelio de Juan (1, 1-18). El evangelio de la "Palabra" (Lógos). Dicen los entendidos que el lógos de los griegos expresaba el proceso de pensar, es decir, la pura idea en el ámbito de la especulación. Sin embargo, en el antiguo Oriente, la palabra no consistía en un mero pensamiento o la designación de un objeto. No. La "palabra" era, en aquellas antiguas culturas orientales, "un poder" que desencadenaba unas consecuencias. Es decir, la "palabra" estaba vinculada a la "acción". Así lo entendía la cultura hebrea cuando se refería a la palabra (dabar).&lt;br /&gt;Pues bien, así se entiende en el Evangelio la palabra. Por eso el centurión romano le dijo a Jesús: "Dí una sola palabra y mi criado sanará" (Mt 8, 8; Lc 7, 7). De ahí, la conexión que se establece entra la "palabra" y la "acción": decir una palabra es actuar en consecuencia y, por tanto, aportar soluciones, salud, vida, salvación (cf. Lc 24, 19; Hech 4, 29. 31; 8, 25; 11, 19; 13, 46; 14, 25; 16, 6. 32). Por tanto, para una persona que tiene verdadera fe, decir una palabra de "felicidad", de "paz" o de "esperanza", por poner sólo algunos ejemplos, es algo que no se puede hacer alegremente y así, por las buenas y sin más. Decir una palabra, para "cumplir", no; no se debería hacer. Decir una palabra de paz es comprometerse a trabajar por la paz. Como decir una palabra de felicidad es adquirir un compromiso de hacer lo que esté al alcance de uno, para que entre las personas haya más felicidad.&lt;br /&gt;Y conste, para terminar, que, al decir estas cosas, siento que pesa sobre mí el compromiso y la responsabilidad de no decir, así, por las buenas, palabras que no me comprometen a nada. Muchas veces pienso que tendría que aprender a decir solamente aquello que explica mi propia vida. O sea, primero "hacer". Y luego, "explicar" lo que he hecho. Así, y sólo así, habría armonía en la vida. Y nuestras palabras tendrían una credibilidad de la que, con frecuencia, carecemos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-2718874949978068063?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/2718874949978068063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=2718874949978068063&amp;isPopup=true' title='22 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2718874949978068063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2718874949978068063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/12/fin-de-ano-una-palabra-de-esperanza.html' title='Fin de año: una palabra de esperanza'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-313095733522521429</id><published>2010-12-20T20:16:00.000+01:00</published><updated>2010-12-20T20:18:55.308+01:00</updated><title type='text'>El miedo a la humanidad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;No hablo de males y catástrofes, que ya tenemos bastantes. Y bastante hablamos de nuestras desgracias. Mejor nos iría si tuviéramos una visión positiva y esperanzadora de la vida y de las cosas. Por eso hoy, en vísperas de Navidad, propongo que pensemos en el daño que a todos nos hace el miedo que le tenemos a nuestra propia humanidad. Porque estoy persuadido de que, en ese miedo, está la explicación y la raíz de tantas torpezas y maldades que se podrían y se tendrían que evitar.&lt;br /&gt;Vamos a ver. Desde la nochebuena hasta el día de reyes, los cristianos recordamos una serie de episodios en los que no resulta fácil precisar lo que hay de leyenda y lo que hay de verdad en esos relatos. Los estudiosos se rompen la cabeza intentado descifrar cada detalle y no acaban de ponerse de acuerdo. Pero, en todo caso, lo que hay de cierto (para un cristiano) en los evangelios de la infancia (Mt 1-2; Lc 1-2), es que "lo divino" (Dios, en definitiva) se dio a conocer, se hizo presente y se manifestó en "lo humano". Y precisamente en lo más humano: un niño, de condición humilde y en circunstancias de despojo, desamparo y persecución a muerte. Por supuesto, como es bien sabido, la historicidad de esos hechos está cuestionada desde no pocos puntos de vista y en muchos de sus detalles. Pero eso es lo que menos importa en este momento. No olvidemos que los evangelios no son primordialmente "libros de historia", sino que en ellos se nos ofrece un "mensaje religioso". Y eso es lo que al creyente le interesa. O eso es lo que le debe interesar.&lt;br /&gt;Ahora bien, el "mensaje religioso" de los evangelios de la infancia es tozudamente claro y provocador. Es el mensaje que nos dice esto: "lo divino" se encuentra en "lo humano". En lo más humano, es decir, en lo débil, en lo marginal, en los excluido y hasta en lo perseguido. "Lo divino" no se hizo presente en lo portentoso, en lo milagroso, en lo sobrecogedor, como le pasó a Moisés en la zarza ardiendo o en el monte Sinaí. "Lo divino" se hizo presente en un niño, en un establo, entre basura y animales. Y fue anunciado a pastores, uno de los oficios marginales de aquel tiempo. Y hasta el rey, informado por los sacerdotes, decidió matarlo. Así fue cómo "lo divino" tuvo que hacerse emigrante. Porque "lo divino", que se hace presente en "lo humano", no tiene "papeles". Es verdad que al niño lo circuncidaron (Lc 2, 21), como se hacía con todos los humanos de aquella cultura. Y lo llevaron al templo (Lc 2, 22-23), como también se hacía entonces con todos los humanos. Pero queda en pie que, según los evangelios de la Navidad, "lo divino" se hace presente, se comunica, se da, en algo tan humano, tan débil, tan entrañable, que se encuentra "un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre" (Lc 2, 12).&lt;br /&gt;El Evangelio tiene algo muy fuerte, muy duro, que no nos cabe en la cabeza. A partir de la primera Navidad, que hubo en la historia, a Dios no se le encuentra ya en lo fuerte, sino en lo débil. No se le encuentra en lo grande, sino en lo insignificante. No se le encuentra en lo grandioso y lo notable, sino en lo que no pinta nada para nadie. No se trata de que el Evangelio representa un proyecto nihilista, inhumano. Se trata exactamente de todo lo contrario. El Evangelio es la afirmación más sublime de lo humano. Porque es evidente que quienes conocieron a Jesús, lo que vieron y palparon en él fue a un ser humano. Entonces, ¿por qué, desde antes de nacer y en su nacimiento, intervinieron los ángeles y la fuerza del Espíritu. Y todo eso, además, envuelto en sueños, apariciones, enigmas y manifestaciones de lo extraordinario y lo celestial? Porque había que vencer nuestra pertinaz resistencia para aceptar que, desde el momento en que Jesús vino a este mundo, a Dios lo encontramos en nuestra propia humanidad.&lt;br /&gt;Pero resulta que esto es lo que no nos cabe en la cabeza a los humanos. Nos gusta lo grande, lo importante, lo notable, lo solemne, lo que impresiona y llama la atención, lo que se impone y admira... Todo eso y lo que se parece a eso. Pero, ¿y lo que no es ni más ni menos que humano? ¿lo que es común con todos los humanos? Pues eso, precisamente eso, que es lo que tantas veces menos valoramos, eso es lo que más necesitamos. Porque es lo que más nos humaniza. Y lo que más humaniza la vida, la convivencia, la sociedad. A todos nos "educan" para ser importantes, pero no para ser sencillamente humanos.&lt;br /&gt;De ahí, la consecuencia más peligrosa y más patética que todos arrastramos. Nos seduce el poder. Nos seduce la gloria. Queremos, a toda costa, ser importantes, destacar, ser notables. Confieso públicamente que a mí, por lo menos, todo eso me atrae, me agrada y es motivo de anhelos inconfesables. Anhelos y deseos que, cuando soy sincero conmigo mismo, los maldigo mil veces. Porque estos sentimientos me rompen por dentro y destrozan mi propia humanidad.&lt;br /&gt;Esta "civilización" (?), esta "cultura" (?), en que vivimos, ha hecho con nosotros lo peor que se podía hacer. Nos ha inoculado el miedo a nuestra propia humanidad. Tiene razón el viejo mito del paraíso perdido: la tentación satánica, que a todos nos acosa, es el deseo de "ser como Dios" (Gen 3, 5). Estoy harto de ver "ateos" (y no digamos "creyentes") que se pasan la vida aspirando a ser "como Dios". No sé si lo consiguen. Lo que sí sé es que somos muchos los que, a fuerza de tanto querer alcanzar a ser "divinos", hemos dejado de ser verdaderamente "humanos". Tanta falsa apetencia de "divinidad" ha hecho trizas nuestra propia "humanidad". Y además, si pensamos en lo que ha ocurrido en el ámbito de las creencias y en el terreno propio de la teología, lo que ha pasado es que "lo divino" se ha distanciado tanto de "lo humano", que ha llegado a entrar en conflicto con las mejores manifestaciones de nuestra propia humanidad. Baste pensar en los constantes enfrentamientos entre los presuntos derechos de lo divino y los derechos humanos. Por no hablar del destrozo que estas ideas han causando en el estudio propio de la cristología. Da pena pensar en que no pocos jerarcas de la Iglesia ponen el grito en el cielo si oyen decir que Jesús fue, no solamente humano, sino que es el modelo perfecto de la plenitud humana. Ser representantes del poder divino, que les da rango y poder, les encanta. Ser ejemplos de humanidad, eso es otro cantar. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-313095733522521429?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/313095733522521429/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=313095733522521429&amp;isPopup=true' title='36 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/313095733522521429'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/313095733522521429'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/12/el-miedo-la-humanidad.html' title='El miedo a la humanidad'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>36</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-3706490513353394039</id><published>2010-12-16T13:21:00.001+01:00</published><updated>2010-12-16T13:23:41.501+01:00</updated><title type='text'>¿Teología del insulto?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Desde que, hace poco más de un año, empecé a publicar este blog, yo me pregunto si es posible hacer teología utilizando el insulto, la agresión, la ofensa y la descalificación como argumento. De ahí, la pregunta que me planteo tantas veces: ¿es posible hacer teología mediante ofensas, insultos y agresiones todo el que no piensa como yo? Por desgracia, en el mundo mediático de la religión, es frecuente que quien lee algo que contraríe sus propias ideas o intereses responde enseguida, no ya dando argumentos, para defender sus propias convicciones, sino propinando expresiones humillantes al que se atreve a decir lo que a mí no me gusta o afirma lo que yo pienso que es falso. De ahí, mi pregunta, que repito de nuevo: ¿se puede hacer teología utilizando como argumento la agresión al contrario?&lt;br /&gt;Yo creo que no. Porque hacer teología es hablar de Dios, si es que es realmente teología lo que se pretende hacer. Pero, ¿cómo es posible hablar de Dios mediante descalificaciones personales, expresiones humillantes, insultos y otras lindezas por el estilo? Desde la Edad Medía, allá por los tiempos gloriosos de la Escolástica más genuina, se viene hablando de la "rabies theologica", que no es ni más ni menos que la destemplanza en el discurrir y el hablar en que con frecuencia incurrimos quienes nos ponemos hablar de cosas santas y sagradas, en las que nos imaginamos que metemos a Dios, cuando en realidad lo que metemos es la pata hasta el fondo.&lt;br /&gt;Tengo la impresión de que esto es tan serio y tan fuerte, que a mí me parece que los textos de los evangelios que ponen en boca de Jesús expresiones ofensivas a sus oponentes (por ejemplo, escribas y fariseos), eso jamás lo dijo Jesús, sino que se trata de interpolaciones que, después del año 70 (cuando cayó Jerusalén en manos del poder imperial de Roma), los cristianos se atrevieron a poner en boca de Jesús lo que salía de su propia boca, lo que no sirvió sino para fomentar, ya desde entonces, el vergonzoso antisemitismo que tanto daño nos ha hecho a todos, no sólo a los judíos.&lt;br /&gt;Y termino asegurando que, al decir estas cosas, aquí el primer culpable soy yo. Porque, a veces, hablo de manera que se me ve el plumero. Quiero decir, se me nota el apasionamiento, el partidismo o cosas parecidas que, en todo caso, son cualquier cosa menos teología. Este blog quiere ser "Teología sin censura". Pero con tal que sea eso, "teología". Y teología hecha desde la libertad de pensar y de decir lo que se piensa. Pero siempre pensando y diciendo lo que, por el fondo y por la forma, podría ponerse en boca de Dios, salvando las distancias y admitiendo todos los posibles respetos que, en justicia, se merece el santo nombre de Dios. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-3706490513353394039?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/3706490513353394039/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=3706490513353394039&amp;isPopup=true' title='35 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/3706490513353394039'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/3706490513353394039'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/12/teologia-del-insulto.html' title='¿Teología del insulto?'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>35</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-6118010210739865350</id><published>2010-12-13T16:22:00.001+01:00</published><updated>2010-12-13T16:24:49.588+01:00</updated><title type='text'>El Dios de los controladores aéreos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una de las cosas, que ha puesto en evidencia el conflicto de los controladores en España, es que un grupo reducido de personas puede paralizar la vida normal de un país, desencadenando pérdidas asombrosas, conflictos increíbles, etc, etc. Y si, en lugar de los controladores, hubieran sido los banqueros o, lo que es más grave, los grandes señores que manejan los mercados financieros, en ese caso, un grupo mucho más reducido de individuos, de la noche a la mañana, nos habrían hundido a todos en la más espantosa miseria. Así funciona nuestro mundo. Y así de insegura es nuestra situación. Por supuesto, el Estado de derecho cuenta con medios para evitar que se produzca una catástrofe de semejantes dimensiones. Pero el problema está en que no es absurdo pensar que se puede producir. Sobre todo, si tenemos en cuenta que el poder económico está cada día en manos de menos personas.&lt;br /&gt;No es de mi competencia señalar aquí los instrumentos políticos, jurídicos y económicos que sería necesario movilizar para suprimir, de una vez por todas, que estemos flotando (sin saberlo) sobre el cráter de este inmenso volcán que nos puede tragar a todos. Desde mis limitadas posibilidades de conocimientos teológicos, me parece decisivo que todos caigamos en la cuenta de que, en el fondo, lo que aquí está en juego es un problema religioso. El problema religioso por excelencia, que es, por más que mucha gente ni se lo imagine, el problema de Dios.&lt;br /&gt;No estoy hablando de una ocurrencia mía. Ni de una elucubración traída por los pelos. Estoy hablando del Evangelio. En el mundo entero hay mucha gente que dice - al menos dice eso - que le tiene gran respeto al Evangelio. Pues bien, Jesús dictó esta sentencia: "No podéis servir a Dios y al dinero" (Mt 6, 24; Lc 16, 13). El texto griego original utiliza el verbo "doulein", que significa literalmente "hacerse esclavo". Jesús, por tanto, afirma que, puestos a elegir quién debe mandar en nuestras vidas, hay que decidirse entre Dios y el dinero. Porque armonizar el servicio a Dios y el servicio al dinero no es posible. ¿Por qué? Lo explico.&lt;br /&gt;Para hablar del "dinero", el Evangelio utiliza en este caso una palabra muy rara: "Mamón, un término formado con la transliteración griega del arameo para indicar "dinero, riqueza, posesiones". ¿Por qué esta palabra aquí precisamente? Porque indica, no ya la moneda como instrumento de cambio, sino el afán por los bienes que mandan en la vida del poseedor y se hacen dueños de sus decisiones y de su conducta. Ya Juvenal (s. II) decía que este afán por el dinero, sin tener altares, era el más venerado de los dioses romanos. El dinero satisface deseos, da seguridad, otorga prestigio, seguramente fama y, en todo caso, abre puertas, soluciona problemas y concede poder. Pues bien, todo eso, para mucha (muchísima) gente, es más importante que Dios. De forma que incluso la religión se organiza y se gestiona como argumento y justificante de la acumulación de bienes. En definitiva, el sujeto que entra en esa corriente, y se deja llevar por ella, termina creyendo más en el dinero que en Dios. Y, si es preciso, no duda en poner a Dios al servicio de Mamón.&lt;br /&gt;Como es lógico, yo no sé si los más de dos mil controladores, que hay en España, creen o no creen en Dios. Lo que sí sabe todo el mundo es que el salario medio de estos controladores es de 350.000 euros anuales, que hay bastantes que ganan entre 360.000 y 540.000 euros al año, y que algunos, a base de horas extraordinarias, llegan hasta los 900.000 euros. No me interesa saber las creencias religiosas que tienen unas personas que, ganando tales cantidades en un país en el que el 40 % de los parados reside en hogares donde ninguno de sus miembros trabaja, causan un destrozo económico y humano monstruoso por ganar ellos más dinero. Lo que sí se puede afirmar es que, para quienes hacen eso, las creencias determinantes de su vida están puestas en el "Mamón" del que habla el Evangelio, no en el Dios del que habla Jesús.&lt;br /&gt;En última instancia, lo que quiero decir, al recordar estos hechos, es que, tal como funciona el mundo en que vivimos y la sociedad en que hemos crecido, me parece que los fieles con que cuenta "Mamón" son muchísimos más que los fieles con que cuenta Dios. Y lo peor del caso es que los fieles servidores de "Mamón" no son conscientes de que sus "creencias religiosas" no están en la "iglesia", sino en el "banco". O quizá están depositadas en un paraíso fiscal cualquiera sabe dónde. La cuestión, en definitiva, está en saber que no es lo mismo hablar de "creencias" religiosas que de "prácticas" religiosas. La satánica y canallesca habilidad de algunos radica en que han sabido armonizar admirablemente sus auténticas creencias con sus hipócritas prácticas de correctos "beatos" o de fervorosos "capillitas".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-6118010210739865350?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/6118010210739865350/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=6118010210739865350&amp;isPopup=true' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6118010210739865350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6118010210739865350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/12/el-dios-de-los-controladores-aereos.html' title='El Dios de los controladores aéreos'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-1000659818932125880</id><published>2010-12-10T10:51:00.000+01:00</published><updated>2010-12-10T10:53:37.543+01:00</updated><title type='text'>Día de los derechos humanos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El 10 de diciembre de 1948 se firmó, en París, la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Es importante recordar y hacer mención de esta fecha. Porque esta Declaración representa uno de los acontecimientos más decisivos en la historia de la cultura, del derecho, de la política, de la humanidad entera. Y, por tanto, es también un acontecimiento de máxima importancia para la historia de las religiones, para los criterios que han de regir los comportamientos éticos. Y, por supuesto, para las espiritualidades.&lt;br /&gt;El problema está en que esta manera de ver las cosas es tan difícil de integrar en la vida de los individuos, de las instituciones, de la cultura entera, que tendrán que pasar bastantes generaciones para que los artículos de la Declaración se conviertan en convicciones tan determinantes, que lleguen a impregnar el tejido social de los pueblos, sus costumbres, sus leyes, sus estilos de convivencia y, sobre todo, los dos pilares que sostienen a cada país: el derecho y la economía.&lt;br /&gt;Baste pensar en esto: para querer a alguien, lo primero que hay que hacer es respetarle. Donde no hay respeto, no puede haber amor. Ahora bien, respetar a alguien es, ante todo, respetar sus derechos. Cuando los derechos fundamentales de una persona no se respetan, es imposible amar a esa persona. Pero, como dice la Declaración que hoy conmemoramos, respetar los derechos fundamentales de alguien es respetar su manera de pensar, su forma de vivir, sus costumbres, sus preferencias, lo que hace y lo que dice. Aunque todo eso no nos guste o incluso entre en contradicción con lo que nosotros pensamos, hacemos o decimos. Si la forma de pensar o de vivir de una persona no quebranta los derechos humanos de los demás, esa persona merece todo nuestro respeto. De ahí que los derechos humanos son y exigen tolerancia y estima de lo diferente.&lt;br /&gt;La tarea más urgente, que a todos nos incumbe, es vivir y fomentar la comprensión y la asimilación de los derechos humanos en nuestras vidas y en nuestra convivencia. Para ello, es decisivo que la religión y la educación se orienten en esta dirección. Concretando más, en este blog de teología, me parece que tiene hoy especial relevancia el que todos caigamos en la cuenta de que a las religiones les queda un largo camino por recorrer para cumplir con el sagrado deber que les incumbe en este orden de cosas. El pensamiento religioso suele ser un "pensamiento dogmático". Pero es evidente que el pensamiento dogmático es, por su misma naturaleza, un pensamiento impositivo, intolerante, autoritario e incluso amenazante. Mientras semejante forma de pensamiento siga teniendo vigencia, no será posible vivir los derechos humanos con todas sus consecuencias. Yo sé muy bien que la Iglesia, desde el papado de Juan XXIII, viene elogiando y recomendando insistentemente los derechos humanos. Pero también hay que decir que toda esa&lt;br /&gt;insistencia, siendo muy necesaria, se queda a medio camino, y hasta puede parecer mera palabrería, cuando los hechos en la vida de la Iglesia no se rigen por los derechos humanos. Navegando por la red, uno se queda de piedra cuando entra en algunos portales de internet, en los que quienes viven el pensamiento dogmático sin fisuras, por eso mismo se sienten con el derecho y hasta con el deber de ofender, insultar y condenar a quienes no piensan como ellos. Mientras esta mentalidad no cambie, dejemos de hablar de los derechos humanos. Y aceptemos que posiblemente somos muy religiosos, pero somos muy inhumanos. Aparte de que, a veces, damos pruebas abundantes de tener muy poca educación. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-1000659818932125880?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/1000659818932125880/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=1000659818932125880&amp;isPopup=true' title='22 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1000659818932125880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1000659818932125880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/12/dia-de-los-derechos-humanos.html' title='Día de los derechos humanos'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-8347598044542275827</id><published>2010-12-08T12:25:00.000+01:00</published><updated>2010-12-08T12:27:12.468+01:00</updated><title type='text'>La Inmaculada: una relectura</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La fiesta de la Inmaculada no se refiere ni a la sexualidad, ni a la virginidad, ni a la pureza sin mancha alguna. Esta prerrogativa de María, la madre de Jesús, se discutió, se elaboró y se definió en un tiempo en el que no se sabía lo que hoy sabemos con sobrada certeza sobre los orígenes de la humanidad y sobre todo lo que gira en torno a la idea del "pecado original". Ocurre en esto algo que se puede comparar con lo que pasaba cuando la Iglesia condenó a Galileo. Hoy, la Iglesia no lo condenaría porque los conocimientos científicos no lo permiten. Pues algo parecido se puede (y se debe) decir de los orígenes de la humanidad y de la explicación que se le ha dado al llamado "pecado original". Por eso, para ilustrar nuestra fe y nuestra devoción a María, resulta necesario hacer una re-lectura de lo que queremos decir cuando afirmamos que la Madre de Jesús fue "inmaculada", es decir, "sin-mácula" o sea "sin-macha".&lt;br /&gt;1. El relato de Adán y Eva, que se cuenta en el capítulo 3 del Génesis, no es un relato histórico, sino que es un mito. Todos los pueblos y culturas antiguas crearon mitos para explicar hechos y fenómenos que no sabían explicar. De ahí, la mitología, que es determinante para entender la vida de los pueblos, de las culturas y de las religiones. El relato de Adán y Eva no pueder ser histórico porque, entre otras razones, es evidente que las serpientes nunca han hablado. Ese relato pretende dar razón de por qué existe el mal en el mundo. Y el mito nos viene a decir que la culpa del mal en el mundo no la tiene Dios (que quiso un paraíso para los humanos), sino que la tiene el hombre (Adán), que desobedeció el mandato divino. Es decir, el mito pretende exculpar a Dios culpando al hombre.&lt;br /&gt;2. San Pablo interpretó el relato de Adán en clave de pecado, que afectó no sólo al primer hombre, sino a todos sus descendientes (Rom 5, 17-21). Esta doctrina fue profundizada mediante extrañas explicaciones, que, por ejemplo, en el caso de san Agustín, nos han dicho que el "pecado" de Adán se transmite de padres a hijos mediante la generación carnal. Por eso los teólogos enseñaron, durante siglos, que los niños, cuando vienen a este mundo, son engendrados de forma que empiezan a vivir ya manchados con el "pecado original". Y ése es el pecado del que hay que "purificarlos" mediante el bautismo. Por eso los teólogos han enseñado también, durante siglos, que nos niños que se mueren sin ser bautizados, al morir con el pecado original, no pueden ir al cielo. Pero, como no son culpables de nada, tampoco pueden ir al infierno. Eso es lo que dio origen a que algunos se inventaran la existencia del limbo. Porque no había otro sitio a donde mandar a esas criaturas. Ahora, el papa ha dicho que lo del limbo no es verdad. ¡Menos mal!&lt;br /&gt;3. En la Edad Media (hacia el s. XII), se empezó a decir que la madre de Jesús había sido liberada del pecado original, o sea que fue "in-maculada" desde el primer instante de su vida. Santo Tomás de Aquino, y con él toda la escuela tomista, se negó a aceptar la doctrina de la Inmaculada. Porque, si María no tuvo pecado alguno (ni el original), no habría necesitado redención alguna. Pero sabemos que la redención de Cristo es universal. En sana lógica teológica, Tomás de Aquino tenía razón. La discusiones y confrontaciones entre dominicos, por una parte, y franciscanos y jesuitas, por otra, fueron enormes. Hasta que el papa Pío IX, en 1854, zanjó la cuestión definiendo que "la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de culpa original en el primer instante de su concepción" (Denz-Hün. 2803).&lt;br /&gt;4. Pero esa definición necesita hoy una correcta interpretación. Porque lo que no podemos hacer es enseñar una teología que está en contradicción con descubrimientos y logros que hoy son admitidos por la comunidad científica mundial. Me explico: si se admite que toda la humanidad proviene de Adán y Eva, no hay más remedio que admitir la doctrina del monogenismo, cosa que hoy la ciencia mejor documentada y más segura no tolera. Entonces, ¿a quién le hacemos caso: a la ciencia o a los catecismos? Digamos, más bien, que, como en el caso de Galileo, la teología dio una explicación de los orígenes de la humanidad que no encaja con lo que los científicos han descubierto sobre esos orígenes de esa humanidad. Por tanto, en lugar de decir que los científicos mienten, aceptemos que los teólogos hablaron de un asunto sobre el que se pronunciaron sin tener todos los elementos de juicio que necesitaban para hablar de ello con competencia y fiabilidad. Si la teología fuera más humilde y hubiera aprendido a decir que se ha equivocado no pocas veces, con esa humildad habría hecho un bien enorme a la causa de Dios, de la religión y de la Iglesia.&lt;br /&gt;5. Para demostrar que María, la Madre de Jesús, nunca tuvo pecado alguno (ni el original) se ha echado mano de lo que le dijo el ángel Gabriel al llamarla "llena de gracia" (Lc 1, 28). Pero esa afirmación no prueba nada. Porque, con más claridad que a María, se le califica a Esteban, en los Hechos de los Apóstoles, "lleno de gracia" (Hech 6, 8). Pero nadie ha dicho que el mártir Esteban fuera "inmaculado". No se puede utilizar la Biblia como nos conviene y cuando nos conviene, para luego ocultar o ignorar lo que no nos interesa. La honradez teológico es básica para hacer una teología que merezca crédito y resulte fiable.&lt;br /&gt;6. Entonces, ¿qué significado tiene para los creyentes el dogma de la Inmaculada? Significa, sin duda alguna, que María, la Madre de Jesús, fue una mujer extraordinariamente agraciada por Dios, privilegiada y de una calidad excepcional. Ella fue el cauce humano por el que Dios "se humanizó" y vino a este mundo "como uno de tantos" (Fil 2, 7). Cuando en esta vida vemos a una persona de enorme calidad solemos pensar y decir que debió tener una madre de mucha categoría. Para elogiar o insultar a una persona, elogiamos o insultamos a su madre. Es lo que hizo aquella mujer, de la que nos habla el evangelio de Lucas, cuando le dijo a Jesús gritando: "¡Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron!" (Lc 11, 27). En la grandeza de Jesús, aquella mujer intuyó la enorme categoría de su madre. Eso es lo que tenemos que admirar, venerar e imitar con motivo de esta fiesta de la Inmaculada.&lt;br /&gt;7. Por otra parte, esto es lo que mejor puede cuadrar con el significado que hoy podemos dar a la doctrina teológica del "pecado original". El llamado pecado original no es "pecado" alguno, en el sentido en que hoy se entiende un pecado del que Dios nos tiene que perdonar. El "pecado original" no es sino el nombre teológico que se la ha puesto a la "limitación" que es inherente a la condición humana. Y, además de eso (y juntamente con eso), el "pecado original" indica también la "inclinación" al mal que todos llevamos a la sangre misma de nuestra vida. De ahí que, en toda mujer y en todo hombre, lo "humano" y lo "inhumano" estén fundidos en todo ser humano. Y de ahí también que, en última instancia, lo que viene a decirnos la fiesta de la Inmaculada es que el proyecto cristiano entraña, ante todo, la tarea incesante de hacernos cada día más humanos, superando y venciendo la inhumanidad que tanto deshumaniza esta vida y este mundo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-8347598044542275827?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/8347598044542275827/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=8347598044542275827&amp;isPopup=true' title='33 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/8347598044542275827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/8347598044542275827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/12/la-inmaculada-una-relectura.html' title='La Inmaculada: una relectura'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>33</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-9042677911727442808</id><published>2010-12-05T13:44:00.000+01:00</published><updated>2010-12-05T13:45:55.977+01:00</updated><title type='text'>La sociedad crispada</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Todos estamos viviendo, en nuestras propias carnes, el malestar, la tensión, las preocupaciones y angustias, la inseguridad y, sobre todo, las carencias y estrecheces que se nos han venido encima por causa de la crisis económica y de la incapacidad de los políticos para sacarnos de esta angustia en que nos vemos metidos. Además, todo esto se agrava en una sociedad como la nuestra, marcada por una larga tradición cainita. La tradición de las "dos españas", la conservadora y la progresista, la de derechas y la de izquierdas, la religiosa y la laicista, etc. El hecho es que este conjunto de factores objetivos y de sentimientos personales nos han abocado a una estado de crispación interna y social, que, algunos días se nos hace sencillamente insoportable.&lt;br /&gt;No soy tan estúpido como para pensar que esto se arregla con recetas de moralina, recomendando a unos que se aguanten, a otros que sean menos egoístas, a los más desgraciados que lleven las cosas con resignación y paciencia... Y así sucesivamente. Tener una conciencia ética y una integridad moral intachables es determinante. Pero el problema está en saber cómo se alcanza eso.&lt;br /&gt;¿Qué hacer, entonces? Volviendo a los recuerdos y relatos de la vida, me acuerdo muchas veces de lo que, estado en El Salvador, me contó un sacerdote que fue muy amigo de Monseñor Romero. A Romero lo asesinaron el lunes 24 de marzo de 1980. El día anterior, en la homilía del domingo en la catedral, Romero les dijo a los militares que "Dios prohíbe matar". Y por tanto, con tanta libertad como audacia, el arzobispo sentenció: "En nombre de Dios, les digo, les ordeno: ¡cese la represión!".&lt;br /&gt;Al decir estas palabras, Mons. Romero firmó su propia sentencia de muerte. Y él lo sabía muy bien. Esto ocurría por la mañana en la catedral de San Salvador. Aquella tarde, el sacerdote que me contó lo que sigue, me dijo que fue a visitar al arzobispo. Romero vivía en una habitación pequeña del hospitalito que había para enfermos cancerosos. Y aquella tarde, Romero estaba literalmente hundido. "Tengo miedo, mucho miedo", le dijo al sacerdote. "Me van a matar. Y yo no quiero morir. Le tengo apego a la vida. Y lo peor de todo es que intento rezar, pero no siento a Dios". Con estos sentimientos, Mons. Romero pasó la última noche de su vida. Al día siguiente, cuando estaba diciendo misa en la capilla del hospital, un tirador profesional, desde la puerta de la capilla, le apuntó al corazón y allí lo dejó sin vida, sobre el altar.&lt;br /&gt;Romero había sido un sacerdote y un obispo de mentalidad conservadora. Pero le pasaba lo que le pasó a Jesús: no soportaba ver a la gente sufrir. Y por eso, ante el sufrimiento de los demás, no se cruzaba de brazos, ni se callaba. Eso le costó la vida. ¿Arregló el mundo? No. Pero dejó muy claro que la intolerancia ante el dolor ajeno, ante el desamparo de los que sufren, cuando eso va acompañado de libertad y audacia, eso cambia el giro de la historia. Yo no veo, en este momento, otro camino de solución. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-9042677911727442808?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/9042677911727442808/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=9042677911727442808&amp;isPopup=true' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/9042677911727442808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/9042677911727442808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/12/la-sociedad-crispada.html' title='La sociedad crispada'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-2496912052785656459</id><published>2010-12-01T12:18:00.002+01:00</published><updated>2010-12-01T12:31:58.459+01:00</updated><title type='text'>Austeridad de vida y plan de educación</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En 1988, por motivos que (a estas alturas) desconozco, me comunicaron desde Roma que quedaba destituido de mi cátedra en la Facultad de Teología de Granada. En 1989, asesinaron a seis jesuitas en la Universidad Centroamericana (UCA) de El Salvador. Em 1990, respondiendo a la propuesta que me habían hecho los jesuitas centroamericanos, empecé a enseñar, como profesor invitado, en la UCA de San Salvador. En 1992, terminó la guerra civil de aquel país. Poco después, con ayuda de unas monjas, las Apostólicas del Corazón de Jesús, y con la valiosa colaboración de una mujer excepcional, Margarita Orozco Fernández, empecé a trabajar con un grupo de campesinos y familias desplazadas por la guerra. Algunas mujeres de este grupo habían sido catequistas, en la parroquia de El Paisnal, donde el jesuita Rutilio Grande ejerció de párroco hasta que, en 1977, fue acribillado a tiros por los sicarios de los terratenientes de la zona. Por aquel entonces, El Salvador (todo el país) era propiedad de 12 familias, que actuaban como dueños de vidas y haciendas. Rutilio no era comunista. Era un hombre tímido, que rezaba mucho y leía mucho el Evangelio. Además, era muy amigo del arzobispo de San Salvador. Mons. Romero. La muerte de Rutilio fue lo que le dio un giro nuevo a la vida de Romero, que, en 1980, fue también asesinado por agentes del partido ARENA, de extrema derecha.&lt;br /&gt;Del grupo que Margarita y yo conocimos en los primeros años 90, ahora siguen unidas 42 familias, algo más de 150 personas. Viven en una zona solitaria y apartada, bosque adentro, a unos cinco kms de El Paisnal y a más de 50 kms de la capital. Cuando les conocimos vivían en condiciones de extrema precariedad. Cultivaban huertos de maíz y frijoles, base de la alimentación. Muchos de ellos no tenían casas y ningún otro tipo de equipamiento doméstico. Pero enseguida nos dimos cuenta de que muchos de ellos eran personas de notable calidad humana. Y todos unidos formaban un grupo compacto, caracterizado por una especie de "mística comunitaria". Esta suerte de mística se traduce en dos convicciones capitales: la austeridad de vida y la preocupación por la educación de sus hijos. En etas convicciones se mantienen y son la fuente de su progreso.&lt;br /&gt;El hecho es que, desde que colaboramos con esta "Comunidad de Desarrollo Vecinal" (según la nomenclatura legal de aquel país), con el esfuerzo de ellos y nuestra ayuda, ahora todos tienen casa, con agua corriente y electricidad. Han construido una guardería, una escuela, un comedor y su cocina. Los niños que dejan la educación básica van a continuar sus estudios en el instituto de El Paisnal. Y después, los que son capaces, van a la Universidad Nacional de San Salvador. El próximo año, esperamos que pasarán a la Universidad más de diez jóvenes. Además, con la indispensable ayuda de la Universidad de Granada, se les ha construido un Centro de Capacitación Informática, donde todas las tardes tienen varias horas de clase, en la sala de ordenadores. Clases a las que acuden personas, no sólo de la comunidad, sino de los cantones vecinales. Así, son muchos los que ya han encontrado un trabajo más promocionado en distintas ciudades del país. Es de destacar la organización comunitaria que mantienen: cada año eligen a una junta de gobierno, que controla los gatos y da cuenta a la comunidad de cuanto se compra o se gasta y que interesa a todos.&lt;br /&gt;Impresiona la corriente de humanidad que une a estas personas: atención a enfermos y ancianos, la enseñanza religiosa que les dan a los niños y por medio de la que transmiten su mística de austeridad de vida y de empeño por la educación. Para 2011, tenemos que matricular a 49 niños. Y no podemos dejar de seguir cerca de ellos. Por el futuro de los pequeños y jóvenes, por la unidad de aquellas familias, por lo mucho que se merece aquel sufrido país. Y también por nuestro propio bien, ya que ellos nos humanizan con su enorme humanidad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me he permitido contar estos hechos porque, más que las ideas, los hechos son la mejor teología. La "teología narrativa". Eso es lo que hicieron los evangelios. Y hoy, la austeridad de vida y la educación de las nuevas generaciones son el gran reto que nos espera.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-2496912052785656459?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/2496912052785656459/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=2496912052785656459&amp;isPopup=true' title='31 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2496912052785656459'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2496912052785656459'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/12/austeridad-de-vida-y-plan-de-educacion.html' title='Austeridad de vida y plan de educación'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>31</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-9012091184751331162</id><published>2010-11-27T14:28:00.001+01:00</published><updated>2010-11-27T14:30:01.351+01:00</updated><title type='text'>Necesitamos a Dios</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En algunos de los comentarios, que se han hecho en este blog, a lo que yo escribí, hace dos días, sobre "Hablemos de Dios", se viene a decir (poco más o menos y con la debida delicadeza) que yo, en definitiva, lo que hago es negar la existencia y la necesidad que tenemos de Dios. Porque, si nos quedamos sólo con nuestra "inmanencia" y afirmamos que no tenemos acceso a la "trascendencia", entonces, ¿con qué nos quedamos? O mejor dicho: ¿no equivale este discurso a una afirmación descarada de ateísmo tan disimulado como puro y duro?&lt;br /&gt;A ver si nos aclaramos. Posiblemente yo no me he explicado con la debida claridad y precisión en un asunto tan serio y delicado como éste. Si así es, pido las debidas disculpas. En cualquier caso, lo que quiero dejar claro es que no es lo mismo el ámbito del "ser" que el ámbito del "conocer". El "ser" pertenece a la ontología. El "conocer" es propio de la epistemología. Yo no he pretendido, en modo alguno, poner en duda (y menos aún, negar) el "ser" de Dios y, por tanto, la existencia de Dios. Si desde el principio titulé el post "Hablemos de Dios", ¿voy a ser tan besugo como para estar invitando a los lectores a que hablamos de "nada", o sea de lo que "no es" y, por tanto, de lo que "no existe"?&lt;br /&gt;Yo me refería - y me refiero - al ámbito del "conocer". En este caso, la pregunta no es si Dios existe. La pregunta es: "¿cómo podemos nosotros conocer a Dios?" El problema está en que Dios es Dios porque no pertenece, ni se puede situar, en el ámbito de la "inmanencia". Si Dios es Dios, por definición, se sitúa en el ámbito de la "trascendencia". Y la diferencia, entre esos dos ámbitos, no es cuestión de "cantidad" (Dios puede más que nosotros, sabe más que nosotros, dura más que nosotros...), sino de "cualidad": Dios no es un "otro", todo lo perfecto e infinito que queramos, pero, a fin de cuentas, "otro". Nada de eso. Dios es el "Absolutamente-Otro". Y eso ya excede de tal manera nuestra capacidad y nuestras posibilidades de "conocimiento", que lo que nosotros podemos conocer de Dios no es a "Dios-en-sí", sino que lo que conocemos son las "representaciones" (o "imágenes" mentales) que nosotros nos hacemos de Dios. Pero resulta que, como nosotros pertenecemos y estamos siempre en el ámbito de la "inmanencia", de forma que (en este mundo) no podemos jamás salir de nuestra "inmanencia", entonces por eso digo que a Dios sólo podemos conocerlo en nosotros y en los demás. Por eso, el gran teólogo que fue H. Bouillard (s. XX) dijo: "La revelación (de Dios) es la relación del ser y de la conciencia del mediador (el vidente, el profeta...), del ser y de la conciencia de la comunidad con Dios como su origen".&lt;br /&gt;Y que nadie me venga diciendo que esto es quedarnos sin Dios. ¿Es que podemos estar seguros que tienen a Dios (y hablan en nombre de Dios) los que, invocando el poder y la autoridad de Dios, privan a algunas personas de sus derechos, les recortan su libertad o su dignidad, persiguen a unos, ofenden a otros, humillan a algunos y hasta matan a quien se les interpone en su camino? En nombre de Dios se han organizado guerras, se ha quemado viva a la gente, se ha ganado mucho dinero... Es verdad que también, en nombre de Dios, se ha llegado a heroísmos y generosidades inimaginables. Es verdad que esto, por suerte, creo que es lo más frecuente. Pero, por favor, no seamos ingenuos. Y pensemos que, en este asunto tan complicado, si alguien ha tenido razón es aquel humilde galileo, Jesús, que nos dejo dicho: "Lo que hicisteis con uno de estos, a Mí me lo hicisteis". Al "Absolutamente-Otro" lo encontramos en el "otro". Y conste que esto sólo lo entiende el que trata a cualquier indeseable con el mismo o con más respeto, delicadeza y cariño que trata, no digo al papa, sino al Santísimo Sacramento. Mientras no lleguemos a esto, es que no conocemos a Dios. Ni podemos hablar de Dios. Necesitamos tanto a los otros porque, en el fondo, a quien más necesitamos es a Dios, entendido como he intentado explicarlo quizá con demasiada torpeza. Yo entiendo que todo esto es complicado. Pero, por lo menos, no hablemos de Dios con la ligereza y la superficialidad con que algunos dan la impresión de que ellos sí lo saben. "No hay más que palabras humanas para que el cielo hable" (F. Rosenszweig). &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-9012091184751331162?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/9012091184751331162/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=9012091184751331162&amp;isPopup=true' title='30 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/9012091184751331162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/9012091184751331162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/11/necesitamos-dios.html' title='Necesitamos a Dios'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>30</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-4053588372170742404</id><published>2010-11-24T19:12:00.000+01:00</published><updated>2010-11-24T19:14:45.085+01:00</updated><title type='text'>Hablemos de Dios</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El reciente libro "Luz del mundo", en el que el periodista Peter Seewald publica una larga entrevista con Benedicto XVI, está dando que hablar: la píldora, el celibato de los curas, la ordenación de las mujeres, la España de la II República y la España de Franco, los homosexuales, los pederastas, Marcial Maciel..., todo eso es lo que a mucha le interesa y le preocupa. Por supuesto, respeto esas preocupaciones. Porque son temas muy serios. Pero a mí me parece que hay algo mucho más serio y más urgente sobre lo que tenemos que hablar. Me refiero al tema de Dios.&lt;br /&gt;Si lo que dice el papa sobre la píldora, el celibato o la homosexualidad son temas que interesan, es porque el papa habla con la autoridad de Dios. Es decir, lo que dice el papa es tan importante porque los creyentes estamos persuadidos de que lo que afirma el papa es lo que quiere Dios. ¿Qué le importa a un ateo lo que piensa el papa sobre la sexualidad o sobre el cura Maciel? Por eso, en este momento, el problema más serio que se nos plantea no es el problema del papa, sino el problema de Dios.&lt;br /&gt;Lo más grave, que está ocurriendo en la Iglesia, es la sensación de que un Dios, que parecía formar parte de las evidencias naturales con las que se contaba, ha pasado a tal grado de no-evidencia que, no sólo el mundo se puede explicar sin echar mano de Dios, sino que ese Dios se considera imposible. ¿Que ha ocurrido?&lt;br /&gt;¿Cómo se nos ha enseñado a pensar y hablar de Dios? De una forma o de otra, siempre se nos ha dicho que Dios es "otro ser", es "otra persona", en "un tú". Sobre ese "otro ser", sobre "ese tú", hemos proyectado todo lo que nosotros apetecemos y deseamos: poder, sabiduría, majestad, gloria, grandeza, dignidad, bondad, duración... Y así, nos ha salido un Dios infinito, todopoderoso, eterno, glorioso, bondadoso son límites... Lo que ha terminado por ser un "Dios-imposible", en el que no es posible creer. Porque resulta contradictorio: si lo puede todo y es tan bueno, ¿cómo se explica que haya creado este mundo en el que se sufre tanto y sucede tanto mal y tanta desgracia?&lt;br /&gt;Si pensamos a Dios como acabo de explicar, lo que en realidad hacemos es "representarnos una realidad imaginaria", que brota de nosotros mismos, que construimos a partir de nuestras carencias y de nuestros anhelos. O sea, ese Dios es una "realidad inmanente". Lo cual quiere decir que así nos hemos hecho un Dios a la medida. Y no sólo nos ha salido mal, sino que, sobre todo, al hacer eso, hemos liquidado la "trascendencia" de Dios. Es decir, los teólogos hemos liquidado lo que diferencia y especifica a Dios, que es el Trascendente.&lt;br /&gt;A Dios sólo podemos encontrarlo "en nuestra propia inmanencia". Es decir, a Dios solamente podemos encontrarlo en nosotros mismos. En lo más noble que hay en nosotros mismos. Y lo más noble que hay en nosotros es nuestra propia humanidad. Precisando más: a Dios sólo lo podemos encontrar "en la humanidad que supera nuestra inhumanidad". A Dios lo encontramos humanizándonos, o sea haciéndonos cada día más humanos: potenciando nuestra bondad y la de los demás, nuestra dignidad y la de los demás, nuestra felicidad y la de los demás. Así, en el silencio de Dios y en el vacío de Dios, es donde encontramos a Dios. Como escribió Simone Weil, "Dios brilla, en el sentido más positivo del término, por su ausencia". O como ha dicho el profesor Juan Martín Velasco, "la revelación definitiva de Dios en Jesucristo culmina en la muerte de su Hijo en la cruz; es decir, en la aparentemente más total de sus ausencias". &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-4053588372170742404?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/4053588372170742404/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=4053588372170742404&amp;isPopup=true' title='36 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4053588372170742404'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4053588372170742404'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/11/hablemos-de-dios.html' title='Hablemos de Dios'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>36</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-1629978830856113508</id><published>2010-11-18T11:02:00.001+01:00</published><updated>2010-11-18T11:05:03.492+01:00</updated><title type='text'>¿En qué creemos de verdad?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es correcto decir - me parece a mí - que cada cual cree en aquello que de verdad le interesa y le preocupa. Este criterio, tan sencillo, tan elemental, resulta esclarecedor cuando se trata de ver dónde pone cada uno sus creencias. Y quiero dejar claro que, cuando hablo de "creencias", me refiero a las "convicciones" que guían la vida de una persona y que por eso son las convicciones que movilizan sus reacciones, sus hábitos de vida, sus costumbres y, en general, su conducta.&lt;br /&gt;Pues bien, digo esto porque me ha impresionado la avalancha de comentarios (ya llegan casi a 80) que ha suscitado el último post que puse el 13 de este mes, sobre "la sacralización del otro". Nunca me imaginé que la cosa pudiera llegar a tanto. Aunque, siendo enteramente sincero y sin reservas, he de decir que, desde que puse en marcha este blog (hace más de un año), me viene llamando la atención un hecho que no me esperaba. Se trata de que, cuando escribo algo sobre el Evangelio, sobre Jesús o sobre la fe y la espiritualidad, el tema pasa sin pena ni gloria. Por el contrario, si lo que escribo es un tema que, por lo que sea, se presta a la polémica, sobre todo cuando salen a relucir personalidades o instituciones concretas, entonces el interés por el asunto se multiplica, se enardecen los ánimos y se organiza la gran controversia. Este es el hecho que ya está más que comprobado a lo largo de un año.&lt;br /&gt;Por supuesto, yo entiendo que, cuando se trata de hechos concretas o de personas determinadas, a todos nos resulta más fácil opinar, que cuando lo que se plantea son cuestiones más especulativas y de las que, por eso mismo, no es tan sencillo emitir un punto de vista o un criterio. De todas formas y en cualquier caso, no hay quien me quite de la cabeza la sorpresa que me he llevado al comprobar que, efectivamente, todos (yo el primero) estamos más familiarizados con el ataque a alguien o con la defensa de alguien que con la reflexión a fondo, serena y pausadamente, ante la ejemplaridad de Jesús, sus palabras, su bondad sin límites, su profunda espiritualidad. Esto es lo que explica mi pregunta de entrada: ¿en qué creemos de verdad? En otras palabras: ¿dónde tenemos puesta nuestra fe? ¿en nuestro sedicente progresismo? ¿en nuestro posible conservadurismo?&lt;br /&gt;Confieso que siento mucha pena cuando me doy cuenta de que hay momentos en que estos blogs de temas religiosos se parecen más a un violento avispero que, a un cordial y fraterno encuentro de personas que, con la mejor voluntad del mundo, buscan a Dios y quieren el bien de los demás. Reitero, una vez más, que siempre quiero y busco que, en este blog, haya siempre entera libertad para que cualquiera hable "sin censura". Me indigna que algunos comentarios se borren, no sé por qué. Agradezco a los que me corrigen, a los que disienten, a los que me ayudan a mejorar en lo que pienso y en lo que digo. Todos tenemos mucho que aprender de los demás. Se pueden expresar puntos de vista contrarios sin necesidad de agredir o dejar en mal lugar al otro. Es evidente que si este lugar de encuentro nos sirve para eso, haremos que la vida nos resulte más soportable. Y todos respetaremos nuestra propia dignidad, dando así algún sentido a nuestras vidas. En cualquier caso, si este blog no sirve para unirnos y humanizarnos, se suprime y en paz.&lt;br /&gt;Gracias a todos los que entráis aquí. Todos nos ayudamos a todos. Porque todos nos necesitamos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-1629978830856113508?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/1629978830856113508/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=1629978830856113508&amp;isPopup=true' title='55 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1629978830856113508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1629978830856113508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/11/en-que-creemos-de-verdad.html' title='¿En qué creemos de verdad?'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>55</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-1674593199933235789</id><published>2010-11-13T16:43:00.000+01:00</published><updated>2010-11-13T16:44:50.088+01:00</updated><title type='text'>La sacralización del otro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;He hablado en este blog del respeto al otro, de la tolerancia con los demás, del amor a los otros. Hoy daré un paso más. Quienes tenemos creencias religiosas, basadas en el Evangelio, en Jesús, en la tradición cristiana, si es que pretendemos ser coherentes con tales creencias, tendríamos que tomar en serio que no basta con el "respeto" al otro. Hay que llegar hasta la "sacralización" del otro. En la teología cristiana tenemos, entre otros, un vacío importante. El vacío de una buena teología y de una buena experiencia de "lo sagrado", vivido cristianamente. Para el cristianismo, como para las demás religiones, "lo sagrado" es el templo, es el altar, el cáliz y la patena, las imágenes de los santos, los días sagrados de la semana santa o de otras fiestas religiosas, las personas consagradas, como es el caso de los sacerdotes, los obispos, el papa, las monjas y los frailes. Es decir, los cristianos, como los demás hombres religiosos del mundo, hemos sacralizado cosas, objetos, cargos, en los que pensamos que encontramos a Dios y nos relacionamos con Dios. En esto, el cristianismo no ha hecho sino imitar o copiar lo que venían haciendo todas las religiones desde tiempos antiquísimos.&lt;br /&gt;Pero ha llegado la hora de que los cristianos afrontemos de verdad una cuestión capital: el vacío de los templos, el poco aprecio y la baja estima de los objetos religiosos, de los días religiosos, de las cosas de la religión, es la ocasión privilegiada que los "signos de los tiempos" nos sirven en bandeja, para que caigamos en la cuenta de que se está produciendo un "desplazamiento" de lo sagrado, una auténtica "metamorfosis" de lo sagrado, que no es un atentado contra la religión y contra Dios. No, no es eso. Se trata, por el contrario, de una "recuperación" de lo sagrado en el sentido auténtico que le dio Jesús y que se encuentra en el cristianismo naciente: en los evangelios, en las cartas de Pablo, en la Iglesia primitiva.&lt;br /&gt;Sabemos que Jesús dijo del templo que había sido convertido en una cueva de bandidos. Los sumos sacerdotes no aparecen nunca en los evangelios como oficiantes de lo sagrado, sino como agentes de sufrimiento y muerte. El Sanedrín vio en Jesús la más seria amenaza precisamente para el templo (Jn 11, 48). Y por eso dictó pena de muerte contra él (Jn 11, 53). En el juicio religioso, teniendo tantas cosas como los dirigentes religiosos tenían contra Jesús, la acusación suprema que hicieron para condenarle fue su ataque al templo (Mc 14, 58 par). Y lo mismo hay que decir de las burlas ante la cruz (Mt 27, 39-44 par). Por lo demás, sabemos que Jesús le dijo a una mujer samaritana que había llegado la hora en que se acabó la adoración a Dios en este templo o en aquél. Lo que Dios quiere es la adoración "en espíritu y en verdad" (Jn 4, 21-24). Y después de la resurrección, el primer mártir, Esteban, les dijo a los dirigentes judíos que "el Altísimo no habita en edificios construidos por manos humanas" (Hech 7, 48).&lt;br /&gt;Entonces, ¿dónde está Dios? San Pablo les dijo a los cristianos de Corinto: "vosotros sois el templo de Dios" (1 Cor 3, 16-17). Más aún, el cuerpo de cada ser humano es templo del Espíritu Santo (1 Cor 6, 19). Y el mismo Jesús había dicho: "donde dos o tres se reúnen... allí estoy yo" (Mt 18, 20). Y todavía más claro: Jesús insistió en que quien "recibe" (Mt 10, 40), "acoge" (Mc 9, 37) o "escucha" (Lc 10, 16; cf. Jn 13, 20) a alguien, por pequeño que sea, es a Dios mismo a quien recibe, acoge o escucha. Nada tiene de extraño que, en el juicio final, el Señor dicte sentencia afirmando: "lo que hicisteis con uno de estos, a mí me lo hicisteis" (Mt 25, 40).&lt;br /&gt;La cosa está clara. Jesús sacó a Dios de los sitios sagrados, lo separó de los objetos sagrados, de los tiempos sagrados, etc. Y puso a Dios en cada ser humano. De manera que lo que le hacemos a cada ser humano, es a Dios a quien se lo hacemos. Y Jesús no puso límites, ni condiciones, ni hizo separaciones. También en las cárceles está Dios: "estuve preso y fuisteis a visitarme". Lo que pasa es que nosotros hemos vuelto a meter a Dios en el templo, le hemos construido catedrales, iglesias, capillas de todas clases... Y nos pensamos ingenuamente que Dios está en los altares, honrado y respetado, como se merece. Cuando la pura verdad es que a Dios le faltamos al respeto siempre que no respetamos a alguien. Y mucho más cuando ofendemos, nos aprovechamos, robamos, matamos o simplemente le amargamos la vida a quien sea. A Dios lo humillamos y lo torturamos todos los días, a todas horas y en todas partes.&lt;br /&gt;Y que nadie me venga diciendo que esto es sacar las cosas de quicio. A no ser que, efectivamente, nos hayamos echado el alma a las espaldas y estemos realmente persuadidos de que donde mejor está Dios es metido en su templo de siempre. Porque en la calle, en la casa, en el trabajo y en el paro, en el bar y donde sea, se está mejor sin dios. Cuando la pura verdad es que donde no nos gusta que esté (en cada persona), allí es donde de veras está el Señor. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-1674593199933235789?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/1674593199933235789/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=1674593199933235789&amp;isPopup=true' title='91 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1674593199933235789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1674593199933235789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/11/la-sacralizacion-del-otro.html' title='La sacralización del otro'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>91</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-5226062417294758613</id><published>2010-11-09T11:17:00.001+01:00</published><updated>2010-11-09T11:19:49.819+01:00</updated><title type='text'>Jesús y la gallina</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los evangelios de Mateo y Lucas, cuando relatan cómo Jesús se acercaba a Jerusalén donde él sabía que le esperaba un trágico final, ponen en boca del propio Jesús unas palabras de profecía y lamento que resultan conmovedoras: "¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que se te envían! ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos como la gallina a sus pollitos bajo las alas, pero no habéis querido! Pues mirad, vuestra casa se quedará vacía" (Lc 13, 34-35; Mt 23, 37-39).&lt;br /&gt;Lo que más me impresiona en este texto es la imagen de la gallina &lt;em&gt;(&lt;/em&gt;"ornis&lt;em&gt;"),&lt;/em&gt; que indica la actividad del ave madre, que acoge, defiende y protege a sus hijos, cuando las grandes aves rapaces amenazan a los pequeñitos. Y sabemos que la madre calienta a sus débiles e indefensos hijos incluso exponiéndose ella al peligro inminente de ser víctima de la rapiña del poderoso. En la Biblia se utiliza esta imagen metafórica para representar la bondad, la generosidad y el cariño de Dios, que con solicitud protectora defiende siempre y se expone a lo que sea preciso, con tal de no dejar desamparados a los que no pueden defenderse (Dt 32, 11; Is 31, 5; Sal 36, 8). Los evangelios de Lucas y Mateo tomaron esta imagen conmovedora de la fuente Q (Schulz, 346-356). Tenemos aquí, pues, una de las representaciones del amor de Dios, en Jesús, que resultan más impresionantes: Dios se revela en Jesús como una gallina, con todo lo que eso supone de relación entrañable, protectora, amorosa, que da seguridad y que siempre está de parte de los más débiles e indefensos.&lt;br /&gt;Nuestra cultura ha desarrollado más los valores del poder y el esplendor que las cualidades que caracterizan a una gallina-madre: la bondad que defiende al débil desde la propia debilidad. Entre nosotros, decirle a uno ¡gallina! es un insulto. Porque el poder y el esplendor no soportan la sencillez y hasta la debilidad del cariño. Jesús, sin embargo, no encontró otra imagen más apropiada para explicarnos cómo es Dios.&lt;br /&gt;Además, el dolor de Jesús se comprende mejor si tenemos en cuenta que, según el relato de Lucas, Jesús dijo esto cuando le acababan de comunicar que Herodes lo andaba buscando para matarlo. Y, por otra parte, él sabía - ya lo había anunciado - que en Jerusalén le esperaba sufrimiento, humillación, fracaso y muerte. En semejante situación, echar mano de la metáfora de la gallina protectora es tan conmovedor que tira por tierra todas las representaciones del Pantocrátor que nos han hechos los teólogos.&lt;br /&gt;Confieso que he pensado en esto estos días porque me da pena y siento una preocupación muy honda cuando veo a nuestra Iglesia española tan crispada, tan dividida, tan enfrentada. Y ¡por favor!, no le echemos la culpa a "los otros". Siempre encontramos motivos - yo el primero - para buscar culpas y culpables. Pero es evidente que, por este camino, de confrontaciones, egresiones mutuas y hasta insultos frecuentes, vamos derechamente al final que anuncia Jesús: "Pues, mirad, vuestra casa se os quedará vacía" (Lc 13, 35). Lo estamos viendo: iglesias vacías, conventos vacíos, seminarios vacíos... ¿No nos sobra poder, altanería y deseos de esplendor? ¿No entendemos que lo que nos falta es la entrañable sencillez y debilidad de la gallina madre? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-5226062417294758613?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/5226062417294758613/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=5226062417294758613&amp;isPopup=true' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5226062417294758613'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5226062417294758613'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/11/jesus-y-la-gallina.html' title='Jesús y la gallina'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-2934496370836124649</id><published>2010-11-04T09:54:00.000+01:00</published><updated>2010-11-04T09:56:21.026+01:00</updated><title type='text'>El respeto al otro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El post que puse en este blog el pasado domingo, día 31 de octubre, "Esperando al papa", ha suscitado en muchos de nuestros visitantes bastante interés. Prueba de ello es que, en el momento en que escribo esto, ya tenemos en el blog 55 comentarios. Y, entre tantos comentarios, como era de esperar, hay quienes se adhieren a lo que digo sobre la próxima visita del papa a España. Y hay quienes expresan desacuerdo o incluso protesta contra lo que yo expreso a propósito del viaje del papa a Santiago y Barcelona.&lt;br /&gt;Así las cosas, ante todo quiero informar a los visitantes del blog que yo no he suprimido ningún comentario. Es cierto que, desde hace algún tiempo, vengo notando que algunos comentarios desaparecen, incluso alguno que yo mismo he puesto. No sé por qué ocurre esto. No soy un experto en técnicas de informática. Intentaré informarme de lo que pueda estar sucediendo en este asunto. Y haré lo que esté a mi alcance para que estas cosas no se repitan.&lt;br /&gt;Dicho esto, vuelvo a los comentarios que se han escrito sobre la próxima visita del papa. Lo primero y lo que más me interesa, en este momento, es agradecer sinceramente, a todos los que han escrito sus comentarios, lo que cada cual ha dicho, lo mismo los que han escrito a favor que los que han expresado ideas críticas o contrarias a mis puntos de vista. Y quiero dejar claro que no digo esto por quedar bien ante los lectores, sino porque estoy profundamente convencido de que lo mejor que podemos hacer en esta vida es respetar a los demás y las ideas de los demás. También cuando esas ideas son opuestas a mis ideas y a mis convicciones. Todos tenemos que aprender de todos. Y todos nos necesitamos mutuamente.&lt;br /&gt;Comprendo que esta postura puede producir la impresión de que no tengo convicciones firmes ni ideas claras. No. Yo tengo mis ideas y mis convicciones. Lo que ocurre es que no quiero ser dogmático. Y rechazo el dogmatismo como estructura mental. Sobre todo cuando me doy cuenta de que el dogmatismo lleva inevitablemente al desprecio del otro. Y, lo que es peor, a la pretensión de cambiar al otro, para que el otro vea la vida como yo la veo. Ya lo he dicho: la esencial del fanatismo reside en el hecho de querer obligar a los demás a cambiar. Y os confieso a todos que me da mucho miedo ser fanático y dar la impresión de que lo soy. El fanatismo ha sido (y sigue siendo) origen de incontables sufrimientos, desprecios, humillaciones. Y lo peor del caso es que el fanático lleva adelante su fanatismo con el convencimiento de que es eso lo que tiene que hacer. Yo sólo quiero aferrarme al Evangelio. Porque el Evangelio me ayuda ser más humano, más tolerante, más comprensivo. Eso es lo que más necesitamos en la Iglesia y en España.&lt;br /&gt;El problema, que con frecuencia se me presenta, es tener muy clara la postura que debo adoptar y, al ismo tiempo, respetar las ideas y posturas que defienden los que no ven las cosas como yo las veo. He dado muchas vueltas en mi cabeza a este asunto. Y he llegado a la conclusión de que, tal como están las cosas, es más importante la tolerancia que la intransigencia. Por supuesto, yo veo que hay cosas ante las que todos tenemos que ser intolerantes. Por ejemplo, ante el sufrimiento, la violencia y la humillación de las personas, sobre todo cuando se trata de los más débiles y excluidos de este mundo. Por eso, tampoco podemos ser tolerantes ante quienes humillan o causan sufrimiento a otros. Pero, salvado este extremo capital, lo que veo más claro es que ya nos hemos hecho demasiado daño por anteponer las propias ideas al respeto que merecen los puntos de vista o las ideas de los demás. Nunca insistiremos bastante en el valor de la tolerancia. Este blog lleva por título "Teología sin censura". Y quiero que sea de verdad eso: un espacio de encuentro, de diálogo, de tolerancia, de respeto, de búsqueda. Si todos nos ayudamos a caminar en esta dirección, por más que sea desde distintos puntos de vista o distintas opciones en la vida, estoy seguro de que este blog nos ayudará a todos a madurar en humanidad. Y eso - básicamente eso - es el fundamento de una fe sólida y de un sólido amor a la Iglesia. Lo que, en definitiva, será siempre la expresión más clara y patente de que hemos tomado en serio el Santo Evangelio, del que decimos que es la "Palabra del Señor". &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-2934496370836124649?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/2934496370836124649/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=2934496370836124649&amp;isPopup=true' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2934496370836124649'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2934496370836124649'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/11/el-respeto-al-otro.html' title='El respeto al otro'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-3782238771263566618</id><published>2010-10-31T14:07:00.000+01:00</published><updated>2010-10-31T14:08:53.387+01:00</updated><title type='text'>Esperando al papa</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Falta menos de una semana para que el papa Benedicto XVI vuelva a España. Y ya se está caldeando el ambiente. Desde los que hablan con entusiasmo sobre el magno acontecimiento que se nos avecina, hasta los que se quejan o incluso protestan de la suntuosidad y el despilfarro que la visita papal va a suponer, precisamente ahora en tiempos de crisis económica. Aunque no faltan los que aseguran que la visita del Pontífice a Barcelona le va a proporcionar a la ciudad condal unos ingresos que van a superar los treinta millones de euros. En todo caso, y como parece lógico, las protestas más airadas provienen de grupos o instituciones que, como es el caso de "Europa laica", propugnan un laicismo sin recortes. Todo esto, naturalmente, da mucho que hablar y genera no pocos acaloramientos. Por eso me ha parecido que puede resultar pertinente hacer algunas observaciones que quizá ayuden a encontrar algo de luz y poner cierto orden en esta enmarañada situación.&lt;br /&gt;Ante lo que va a suceder el próximo fin de semana, en Santiago de Compostela y Barcelona, lo primero que convendría tener en cuenta es que la visita del papa se va a llevar a cabo tal como está programada. Adoptar una postura de sano realismo ante este hecho, que va a suceder como está pensado, me parece una postura sensata. Lo cual no quiere decir que nos identifiquemos con lo que se va a hacer y tal como se piensa realizar. Se trata simplemente de tener los pies en el suelo. Y tener también muy claro que es bueno respetar a quienes ven en la visita del papa un acontecimiento que les reconforta en sus convicciones religiosas. Como también considero razonable que, si es que queremos sinceramente una Iglesia más coherente y evangélica, el camino para conseguir eso no es organizar protestas de última hora, que no llevan a ninguna parte.&lt;br /&gt;Esto supuesto, me parece que también sería conveniente aprovechar esta visita del papa para iniciar y promover un gran movimiento de reflexión, entre los católicos, para analizar y encontrar caminos de solución a esta pregunta: ¿Qué ha ocurrido en el cristianismo y su teología para que hayamos llegado a vivir en un modelo de Iglesia en el que es posible y se ve como una cosa lógica un acontecimiento como el que se va a vivir en España el próximo fin de semana? Esta pregunta tiene su razón de ser en una contradicción que habría que estar ciegos para no verla. Se trata de la contradicción entre lo que representa y simboliza la institución del papado actual y lo que tendría que simbolizar y representar quien pretende presentarse como "testigo del Evangelio de Jesucristo" en este mundo, en nuestra sociedad y en la España actual.&lt;br /&gt;Yo veo las cosas de esta manera porque me parece que el problema más serio, que tendríamos que afrontar los católicos, no es el problema del dinero que cuesta la visita del papa. Ni el problema del Estado laico y sus consecuencias. Todo eso, por muy importante que sea, no es le problema de fondo que habría que resolver. Me refiero a la coherencia entre el papado actual y el Evangelio de Jesús. ¿Pensamos que lo uno es coherente con lo otro? ¿Estamos de acuerdo, no digo ya con este papa, sino con este modelo de papado? Y, lo mismo si estamos que si no estamos, ¿por qué hemos adoptado la postura que cada cual ha asumido? ¿Es que pensamos que ésta es una cuestión que no merece nuestra atención? ¿Pensamos, quizá, que este asunto no vale la pena, ni tiene entidad para que en ello nos calentemos la cabeza?&lt;br /&gt;Sinceramente pienso que, mientras no tengamos la claridad mental y la limpieza de corazón para responder a estas preguntas, todo lo demás serán parches y cataplasmas, a las que les concederemos toda la importancia y la urgencia que queramos. Pero, a fin de cuentas, eso: parches cataplasmas. Y digo yo: ¿no es disparate querer curar a un enfermo comatoso con parches y cataplasmas? No sé lo que realmente pasa en otros continentes. Pero, al menos en Europa, esta Iglesia que preside el papa presenta síntomas de preocupante gravedad para su futuro. ¿A dónde vamos por este camino de alarmante pérdida de vitalidad y credibilidad? ¿Qué está ocurriendo realmente en la Iglesia? Ésta es - creo yo - la cuestión que a todos nos urge afrontar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-3782238771263566618?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/3782238771263566618/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=3782238771263566618&amp;isPopup=true' title='65 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/3782238771263566618'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/3782238771263566618'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/10/esperando-al-papa.html' title='Esperando al papa'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>65</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-3789177386687706772</id><published>2010-10-27T20:51:00.000+02:00</published><updated>2010-10-27T20:53:12.525+02:00</updated><title type='text'>Evangelio y Religión</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El pasado día 17 de septiembre, el teólogo José Comblin pronunció en la UCA de San Salvador una conferencia que, desde hace algunas semanas, está circulando profusamente por la red. A mí me llegan todos los días varios correos con el texto de esta conferencia. El tema que propuso Comblin es estimulante y da que pensar, como ya lo indica el título del tema que trató: "¿Qué nos está pasando en la Iglesia?" El texto completo de la conferencia se puede encontrar en &lt;a href="http://www.atrio.or/"&gt;www.atrio.or&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, del contenido del texto de Comblin, me parece que es de singular importancia la distinción que hace entre "evangelio" y "religión". Confieso que me da pena el solo hecho de pensar en la cantidad de cristianos, bautizados, practicantes, personas de buena voluntad y de las mejores intenciones, que ni siquiera se han detenido a pensar, alguna vez por lo menos, en la diferencia radical que existe entre el evangelio y la religión. Comblin lo dice de la forma más sencilla posible: "El evangelio viene de Jesucristo. La religión no viene de Jesucristo". Y esto, ¿qué tiene que ver con lo que nos está pasando en la Iglesia? Muy sencillo: en la vida y el funcionamiento de la Iglesia, ocupa más espacio y tiene más importancia la religión que el evangelio. Así de claro.&lt;br /&gt;Me explico. El evangelio expresa la voluntad de Dios que busca al hombre. La religión expresa la voluntad del hombre que busca a Dios. Por tanto, de entrada, evangelio y religión son dos movimientos radicalmente contrapuestos. Esto es lo primero que, antes que ninguna otra idea o proyecto, habría que tener en cuenta. Como habría que pensar muy en serio lo que esto representa. Por eso, entre otras razones, la religión es un "hecho cultural", mientras que el evangelio es un "hecho contra-cultural". El hecho religioso, por más que tenga como punto de arranque alguna teofanía, es siempre un hecho que nace dentro de una cultura y siempre está marcado por esa cultura. Las religiones orientales tienen sus peculiaridades muy condicionadas por las culturas orientales. Como ocurre con las religiones africanas, etc. Por el contrario, el evangelio es siempre un movimiento que interpela a los oyentes de la Palabra (que es Jesús) a enfrentarse con no pocos elementos propios de la cultura, como son, por ejemplo, el ejercicio del poder, las leyes sobre la propiedad de los bienes, los privilegios de los notables, el uso del dinero, la relaciones de parentesco, etc.&lt;br /&gt;Lo que acabo de indicar explica cómo y por qué, en el cristianismo, ocurre que la presencia de la religión (elaborada en la cultura de Occidente) tiene más presencia y es más determinante que el evangelio, que tendría que ser la fuerza de contestación y transformación de nuestra cultura de Occidente, que es, hasta hoy, la cultura dominante en un mundo sobrecargado de desigualdades, injusticias y violencias.&lt;br /&gt;El hecho es que, como dice Comblin, las cosas han llegado a ponerse de manera que Jesús es más "objeto de culto" que "modelo de seguimiento". Pero de sobra sabemos que el culto no cambia la vida de la gente, sino que más bien la tranquiliza. Sólo el seguimiento - que es lo que Jesús les pidió a los discípulos - sería capaz de movilizar a la gente para reorganizar una Iglesia más de acuerdo con el evangelio, aunque eso tuviera el enorme coste del enfrentamiento con tantos elementos anticristianos que han marcado la cultura en que vivimos.&lt;br /&gt;Para terminar, una observación. El seguimiento de Jesús no es posible si no se vive una espiritualidad muy honda, una fe fuerte en el Padre del Cielo, como lo vivió el propio Jesús. En definitiva, se trata de comprender y asumir que seguramente nos sobran ritos y ceremonias; y nos falta la necesaria mística para seguir a Jesús. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-3789177386687706772?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/3789177386687706772/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=3789177386687706772&amp;isPopup=true' title='27 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/3789177386687706772'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/3789177386687706772'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/10/evangelio-y-religion.html' title='Evangelio y Religión'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>27</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-6968030920226295196</id><published>2010-10-23T13:46:00.002+02:00</published><updated>2010-10-23T13:51:48.338+02:00</updated><title type='text'>Estado laico y Cristianismo laico</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La manifestación del sábado 23 de octubre, por las calles de Madrid, en la que numerosos colectivos de ciudadanos y de creyentes han expresado su protesta por la mal disimulada "confesionalidad" de un Estado (el español) que constitucionalmente es "no-confesional" (Const. Española, art. 16, 3), plantea, entre otras, una cuestión que los cristianos tendríamos que afrontar con lucidez, valentía y libertad. Esta cuestión se refiere, no a la confesionalidad religiosa del Estado, sino a la confesionalidad religiosa del Cristianismo. Digo esto porque parece razonable sospechar que bastantes ciudadanos (sean o no sean cristianos) ven un serio problema en la confesionalidad religiosa del Estado. Lo cual es, efectivamente, un problema importante, que necesita ser debidamente matizado por los expertos en Derecho Constitucional. Y por eso entiendo que es enteramente razonable y necesario que muchos ciudadanos, sean o no sean creyentes, protesten por el hecho de que sus dineros se dediquen a costear una confesión religiosa (la Iglesia) o a pagar los viajes del papa. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero creo que es de suma importancia caer en la cuenta de que, para los cristianos, el problema de fondo no es el problema de la confesionalidad religiosa del Estado, sino el de la confesionalidad religiosa del Cristianismo. Digo esto porque, a mi manera de ver (no hablo ahora de los ciudadanos no-creyentes), la cuestión más seria que se le plantea a la Iglesia y se nos plantea a los cristianos, no es que el Estado español aclare, según el Derecho Constitucional, el significado y los límites de sus relaciones con la Iglesia (y con las demás confesiones religiosas), sino que la Iglesia y los cristianos nos aclaremos sobre nuestras relaciones con el Evangelio de Jesús.&lt;br /&gt;La pregunta que, con lucidez, valentía y libertad, tenemos que afrontar los cristianos es la siguiente: si leemos atentamente los evangelios, ¿podemos asegurar que Jesús fundó y quiso una "confesión religiosa", es decir, una "religión", como otra más entre tantas otras religiones que hay en el mundo? A los cristianos - y más a los católicos - nos han educado en el convencimiento de que el Cristianismo es una religión. Es más, siempre se nos ha dicho que el Cristianismo es la única religión verdadera. Lo que supone obviamente que todas las demás son falsas. Pero, con el Evangelio en las manos, ¿podemos afirmar que eso es así con toda seguridad?&lt;br /&gt;Por supuesto, Jesús fue un hombre profundamente religioso. Su intensa y frecuente relación con el Padre del cielo, su prolongada oración al Padre del cielo, su predicación sobre el Reino de Dios, la fe en Dios, la bondad de Dios, todo eso pone en evidencia la intensa religiosidad de Jesús. Es, pues, correcto decir que Jesús fue un profeta de Dios, un carismático religioso, un místico que vivió una profunda experiencia de Dios. Pero también todo eso pone de manifiesto que la religiosidad de Jesús no se acomodó, ni se ajustó, ni estuvo de acuerdo con la religión establecida, ni siquiera con el hecho religioso tal como suele ser vivido y practicado en casi todas las confesiones religiosas que conocemos. ¿Por qué?&lt;br /&gt;Según el gran relato del Evangelio, Jesús fue un hombre conflictivo. De forma que el relato global del Evangelio es el relato de un conflicto. Un conflicto tan grave, que acabó en violencia y muerte: la muerte violenta de Jesús. Ahora bien, lo decisivo, en este relato, está en que el conflicto, que se nos relata, fue el enfrentamiento de Jesús con la religión. La religiosidad de Jesús fue una religiosidad "marginal", es decir, él vivió su relación con el Padre al margen de la religión oficial. Nunca, en los evangelios, se nos dice que Jesús fuera a orar al templo, ni que participara en los sacrificios rituales que imponía la liturgia del templo. Ni Jesús construyó un templo o una capilla aparte. Sabemos, además, la denuncia tan grave que hizo Jesús contra el templo, del que dijo que había sido convertido en "una cueva de bandidos". Por otra parte, Jesús tuvo conflictos frecuentes con los observantes religiosos por causa de su no observancia de preceptos que imponía la religión(observancia del sábado, del ayuno, de las purificaciones rituales...). Jesús, además, se enfrentó a los sacerdotes y, sobre todo, a los sumos sacerdotes. Hasta el extremo de que fue el consejo supremo del Sanedrín el que decretó su muerte y forzó al procurador romano, Pilatos, para que firmara la ejecución de Jesús en una cruz.&lt;br /&gt;Es verdad que la teología de san Pablo presenta una interpretación distinta de la muerte de Cristo, como sacrificio y expiación por nuestros pecados. De forma que la decisión de la muerte de Jesús fue una decisión del Padre, para nuestra redención y salvación. Esto es lo que san Pablo explicó en sus cartas entre los años 50-55. Pero sabemos que, algunos años después, a partir del año 70, los evangelios, empezando por el de Marcos, nos dejaron claro que una cosa es la "interpretación teológica", que dio Pablo de la vida y la muerte de Cristo, y otra cosa es el "relato histórico" que presentan los evangelios de cómo fue la vida y por qué ocurrió la muerte de Jesús. Es cierto que los cristianos tenemos que saber armonizar la "interpretación teológica" de Pablo con el "relato histórico" de los evangelios. Pero el hecho es que, en la historia del cristianismo, esta armonización se ha hecho de forma que la "interpretación teológica" de Pablo ha sido más determinante, para la teología cristiana, que el "relato histórico" de los evangelios.&lt;br /&gt;La consecuencia ha sido que el Cristianismo y la Iglesia se han orientado y configurado, ante todo, como una "religión" (templos, sacerdotes, sacramentos, dogmas, poderes religiosos...), siendo así que, en realidad, Jesús de Nazaret no pensó en nada de eso, ni en su vida se dedicó a poner en práctica nada de eso. De ahí que los grandes temas de Pablo son los que han configurado la "teología" cristina, mientras que los relatos de la vida de Jesús han quedado, en la vida y funcionamiento de la Iglesia, relegados a un segundo término, como elementos inspiradores de la "espiritualidad" cristiana.&lt;br /&gt;Así las cosas, y volviendo al comienzo de esta reflexión, lo más lógico tendría que ser que los cristianos nos preocupemos, ante todo y sobre todo, por vivir um "cristianismo laico", como lo vivió Jesús de Nazaret. Porque, si vivimos así nuestra relación con Jesús, lucharíamos más contra el Estado confesional y nos esforzaríamos mucho más por nuestra "religiosidad laica" y nuestra profunda espiritualidad, la "religiosidad alternativa", que vivió y nos enseñó Jesús. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-6968030920226295196?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/6968030920226295196/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=6968030920226295196&amp;isPopup=true' title='35 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6968030920226295196'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6968030920226295196'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/10/estado-laico-y-cristianismo-laico.html' title='Estado laico y Cristianismo laico'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>35</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-8202598400899445480</id><published>2010-10-20T18:15:00.001+02:00</published><updated>2010-10-20T18:19:17.084+02:00</updated><title type='text'>"Le pido a Dios que me libre de Dios"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Esto es lo que le pedía a Dios el Maestro Eckhard, uno de los místicos más grandes que ha tenido la Iglesia en su larga historia. Este hombre, que nació en 1260 (Hochheim - Alemania) y murió en 1327 (Avignon - Francia), fue un dominico que ocupó cargos de gobierno y enseñanza en su Orden Religiosa y en la Universidad de Paris. En 1326, el arzobispo de Colonia inició un proceso contra las enseñanzas de Eckhard en sus sermones. El asunto llegó al papa Juan XXII, que residía en Avignon. Pero el místico dominico se sometió, de antemano, a la decisión que pudiera tomar el Pontífice. Eckhard viajó a Avignon para defenderse ante el papa, pero antes de poder presentar su defensa, murió inesperadamente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No pretendo aquí exponer la doctrina del Maestro Eckhard, enseñanza compleja y no siempre fácil de interpretar, que se basa en el más hondo radicalismo evangélico, en ideas filosóficas que tienen su origen en Plotino, y en la "Guía de Descarriados", de Maimónides. Como es lógico, todo esto no cabe en el post de un blog tan sencillo como éste. Dicho esto, lo que hoy quiero plantear es que el tema de Dios, que tendría que servir para unirnos a los humanos, con frecuencia sirve para todo lo contrario. Porque es un hecho que a Dios en sí mismo nadie lo ha visto ni lo puede ver (Jn 1, 18). Por eso cada pueblo, cada cultura, cada religión, cada grupo humano y cada individuo "se lo representa" como puede. O quizás como a cada cual le conviene o le interesa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El problema no está en que cada creyente se invente "su propio dios", de acuerdo con sus particulares conveniencias. No se trata de eso. El problema radica en que las personas que creen en Dios, por eso mismo, tienen la tendencia (inconsciente) a relacionar determinados ámbitos de su vida y su conducta, no con Dios en sí, sino con la "representación de Dios" que cada cual se hace. O quizá con la "representación de Dios" que le han impuesto a cada uno en el ambiente religioso en el que se desenvuelve, en el que vive, y al que sin duda se somete. Sobre todo, cuando el creyente de una determinada religión está persuadido de que esa religión ha sido "revelada" por Dios mismo. Incluso - lo que es más complicado - cuando el creyente pone toda su fe y su vida entera en un Dios que se ha "revelado" así, tal como el creyente lo piensa y lo acepta. Con lo cual, lo que sucede es que la "representación", que nos hacemos de Dios, la identificamos con "Dios en sí mismo". O sea, identificamos nuestra representación "inmanente" con el Dios "trascendente".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y aquí, en el proceso íntimo (que se vive en la intimidad del espíritu) que acabo de apuntar, ahí es donde empieza el peligro. El enorme y asombroso peligro que, sin duda, intuyó el Maestro Eckhard. Es verdad que el pensamiento del gran místico alemán iba mucho más lejos, hasta la idea misma de Dios. Yo no me refiero ahora a eso. Estoy hablando de nuestros comportamientos. Y bien sabemos que hay zonas de nuestra conducta - desde nuestras ideas hasta nuestros hábitos de vida - que, si los explicamos a partir de una presunta voluntad absoluta de Dios, por eso mismo los hacemos tan absolutos, tan intocables, tan indiscutibles, que, como es lógico, detrás de posturas tan férreas, tan intransigentes, tan agresivas y hasta tan violentas, sin duda alguna es que, detrás de esas posturas (tan absolutamente intolerantes), tiene que haber un "dios intolerante", quizá un "dios violento". Por eso, a veces, ocurre que las posturas más profundamente irracionales son, en el fondo, posturas profundamente religiosas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Muchas veces, al ver cómo se comportan o cómo hablan algunas personas, me he preguntado: "¿En qué dios creerá este hombre o qué dios tendrá en su cabeza esta mujer?" Yo me planteo muchas veces esta pregunta porque no me cabe en la cabeza que Dios, que es el Dios-Padre de todos los mortales, pueda estar legitimando, justificando, impulsando o promoviendo el insulto, la palabra humillante, la falta de respeto, la intolerancia, la dureza de corazón.... Por no hablar de la ofensa descarada, del abuso del débil, y de tantas otras situaciones que causan dolor, malestar, división, y otras cosas que hasta da vergüenza mencionar. Cuando pienso en estas cosas y en este tipo de situaciones, no puedo dejar de recordar los numerosos textos de los cuatro evangelios, en los que Jesús afirma e insiste que quien "recibe", "acoge", "escucha" o "rechaza" a un ser humano, aunque sea el ser humano más débil, un niño, es a Jesús y a Dios a quien "recibe", "acoge", "escucha" o "rechaza" (Mt 10, 40; Mc 9, 37; Mt 18, 5; Lc 10, 16; 9, 48; Jn 13, 20). Más aún, en el juicio definitivo que Cristo el Señor hará de todas las naciones de la tierra, el criterio determinante de ese juicio será lo que cada cual hizo o dejó de hacer con cualquier ser humano (Mt 25, 31-45). Porque la dignidad de todo ser humano es tanta que se identifica con la dignidad misma de Dios.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El Maestro Eckhart supo extraer, de las enseñanzas de Jesús, lo más profundo que seguramente hay en tales enseñanzas: a Dios lo encontramos "en el otro". Lo encontramos o lo despreciamos en "los otros". El peligro y el horror de las religiones consiste en que podemos llegar a "divinizar" nuestros sentimientos más turbios y nuestros resentimientos más bajos. Cuando, en nombre de la defensa de la fe en Dios, privamos a alguien de su dignidad, de su libertad o de sus derechos, incurrimos en una auténtica idolatría blasfema. Hasta el extremo de que, por defender a "dios", despreciamos y ofendemos al verdadero Dios, el Dios que está en cada ser humano. El problema está en que, para vivir esto, no basta tenerlo en la cabeza. Lo absolutamente necesario es lo que el mismo Eckhard denominaba "el despojo de todo interés, de todo deseo de toda posesión, de todo apego", que nos aleje del otro o nos enfrente al otro, sea quien sea. En este caso, la "espiritualidad" se convierte en "identidad" del espíritu humano con la divinidad. Así, y sólo así, superamos la religión y la metafísica, la división de lo divino y lo humano, lo sagrado y lo profano, y centramos nuestra vida en la honradez, el respeto, la bondad sin límites y la sinceridad sin fronteras. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-8202598400899445480?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/8202598400899445480/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=8202598400899445480&amp;isPopup=true' title='30 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/8202598400899445480'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/8202598400899445480'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/10/le-pido-dios-que-me-libre-de-dios.html' title='&quot;Le pido a Dios que me libre de Dios&quot;'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>30</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-7652382004804212901</id><published>2010-10-19T12:30:00.003+02:00</published><updated>2010-10-19T12:41:23.240+02:00</updated><title type='text'>Los cristianos y lo irracional</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;      Hace sesenta años, el profesor E. R. Dodds, de la Universidad de Oxford, pronunció una serie de conferencias, en la Universidad de California, que poco después se publicaron en un volumen titulado "Los griegos y lo irracional". En este libro, Dodds analiza, con todo rigor documental, algunos de los problemas que han marcado de forma decisiva la cultura de Occidente: el tránsito de la cultura de la vergüenza a la de la culpabilidad, las bendiciones de la locura, los chamanes y los orígenes del puritanismo, etc. Con razón, este libro ha recorrido Europa y América, se sigue editando con éxito y explica no pocas claves de lo que ahora estamos viviendo. Mi idea es que si, en 1950, se podía hablar de "los griegos y los irracional", en este momento tenemos sobrados argumentos para hablar de "los cristianos y lo irracional".&lt;br /&gt;      ¿A qué viene esto? Viene a cuento de lo que ha ocurrido recientemente en Valencia. La Generalitat Valenciana pagó, en 2008, dos grandes proyectos de cooperación por, valor de 833.409 euros cada uno, para llevar agua potable a 30 familias y para mejorar los cultivos de otras 40. Todo esto lo iba a gestionar la Fundación Cyes. El dinero se entregó. Pero el hecho es que, a los pobres de Nicaragua, de los 1. 6 millones de euros, les llegaron solamente 63.500. O sea, en Valencia se quedó bastante más de un de millón de euros que, según dicen los medios, se dedicaron a comprar pisos, garajes y a otros gastos que nadie sabe exactamdente a dónde fueron a parar. Esto, por una parte. Pero el caso es que, pocos días antes de enterarnos de esta "manga ancha" en asuntos de dinero, se había tenido noticia de la singular "manga estrecha" en asuntos de sexo, promovida en el seno de la misma Generalitat Valenciana. Esta institución, que tanto ha dado que hablar en asuntos de corrupción fiscal y financiera, ha retirado de los planes de estudio, que ofrecen los Centros Públicos, el temario de Educación Sexual, que había sido elaborado por el Colegio Valenciano de Sexólogos, y ese temario será ahora corregido por el Arzobispado de Valencia.&lt;br /&gt;      Estos son los hechos. Y tengo la fundada sospecha de que hechos como los que acabo de apuntar, no ocurren sólo en Valencia. No es extraño que la "manga ancha" y la "manga estrecha", que por lo visto está de moda no sólo en levante. También parece que lo está en el centro, en el norte, en el sur y en poniente. O sea, por todas partes. Es verdad que en unos sitios se habla más que en otros de este turbio asunto. Pero, en todo caso, el que tenga las manos limpias, que tire la primera piedra.&lt;br /&gt;      Pues bien, así las cosas, lo primero que se le ocurre a cualquier persona honrada es que la codicia y la corrupción han impregnado de tal manera el tejido social de este país, que, si para seguir acumulando es necesario robar a los pobres, se les roba y en paz. Eso sí, con tal que, en asuntos de sexo, nos atengamos al rigor de los rancios catecismos de toda la vida. La cultura de la culpabilidad le sigue ganando a la cultura de la vergüenza. Y, sobre todo, una vez más hay que decir que "la pureza, más bien que la justicia, sigue siendo el medio cardinal de la salvación".&lt;br /&gt;Sin saberlo y sin darnos cuenta de lo que realmente nos pasa, somos más dóciles discípulos de Pitágoras y Empédocles que de Jesucristo. Los antiguos chamanes de Grecia y los más piadosos católicos de ahora condenan con más energía los excesos sexuales que los abusos fiscales y financieros. En contraste con semejante postura, sabemos que Jesús, en la parábola del rico epulón, llegó a decir que quien se hace a la buena vida de las muchas ganancias, no tiene arreglo aunque se levanten los muertos de sus tumbas y vengan a decirnos que andamos extraviados por los caminos de este mundo. El autor del libro del Eclesiástico es tremendo al hablar de este asunto: "El pan de la limosna es vida del pobre, el que se lo niega es homicida; mata a su prójimo quien le quita el sustento, quien no paga el justo salario derrama sangre" (Eclo 34, 21-22).&lt;br /&gt;      No estoy sacando las cosas de quicio. Es cuestión de sensibilidad ante la humillación y el sufrimiento de las víctimas de este sistema y de esta sociedad. Hace unos años, cuando el huracán Mitch destrozó buena parte de Centroamérica, yo andaba por allí. Y enmedio del fango de aquella inmensa desgracia, hubo gente que se quedó con cantidades asombrosas del dinero que se envió desde Europa para quienes se quedaron si casa y sin nada. Ante tales desvergüenzas, a uno se le revuelven las entrañas. En aquella ocasión, el cardenal Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa, dijo esto: "Los que roban a los pobres, no tendrán perdón ni en esta vida ni en la otra". Y que luego, esa canalla de ladrones no nos vengan aduciendo que ellos nunca estuvieron de acuerdo con los que se salen del armario o se atreven a usar el preservativo. Los grandes principios de nuestra cultura son tozudos. Como bien dijo el profesor Dodds, "el mito de los Titanes explicaba claramente al puritano griego por qué él se sentía a la vez un dios y un criminal". Y está visto que aquel viejo mito sigue teniendo actualidad. No es, pues, ningún disparate hablar, en este momento, de "los cristianos y lo irracional". &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-7652382004804212901?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/7652382004804212901/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=7652382004804212901&amp;isPopup=true' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7652382004804212901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7652382004804212901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/10/los-cristianos-y-lo-irracional.html' title='Los cristianos y lo irracional'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-7208492349428898644</id><published>2010-10-12T20:32:00.001+02:00</published><updated>2010-10-12T20:36:53.599+02:00</updated><title type='text'>El papa como símbolo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;He leído con atención los comentarios que se han hecho a lo que escribí, el pasado día 7, sobre los viajes del papa. Ante todo, quiero agradecer sinceramente, a quienes han expresado sus puntos de vista sobre este asunto, las aportaciones que han hecho para que todos sepamos situarnos lo mejor posible ante lo que implican los viajes papales, que siempre tienen una importante repercusión mediática. Comprendo las críticas que han hecho algunos comentarios. Es más, no sólo las comprendo, sino que además quiero destacar que las agradezco especialmente. Porque me hacen caer en la cuenta de puntos de vista que, sin duda yo no he sabido expresar debidamente. Si este blog quiere presentar una teología "sin censura", el peor enemigo de este blog sería quien pretendiera asumir competencias de censor. Con tal que las propias ideas se expongan con el debido respeto, para quienes piensan de manera diferente, nunca deberíamos perder la compostura. Aceptar a los demás, tal como son y como piensan, es lo mejor que podemos hacer cuando entramos en este blog.&lt;br /&gt;Pero esto no se debe entender como dejación de las propias convicciones. No es posible estar de acuerdo con todo el mundo. Porque no se puede aceptar, a la vez, una idea y su contraria. El respeto al otro no impide el disenso. Todo lo contrario, puesto que nadie posee la verdad plena y el conocimiento total, las diversas aportaciones, aun cuando sea opuestas, nos enriquecen a todos. Por eso, a la vista de las diversas reacciones, me parece que puede se de utilidad presentar un aspecto nuevo, que llevan consigo los viajes del papa, y que hasta ahora no se ha mencionado.&lt;br /&gt;El papa, precisamente por lo que representa ese cargo, tiene un enorme poder simbólico ante la opinión pública mundial. Y esto reviste una importancia extrema. Porque, en la vida, aprendemos más por lo que percibimos mediante símbolos que lo que nos llega mediante ideas o conceptos. Lo más decisivo, para nuestro bien o para nuestro mal, para nuestra felicidad o para nuestra desgracia, no llega a nosotros mediante teorías, sino mediante símbolos. Baste tener en cuenta que un símbolo - dicho de la manera más sencilla posible - es la expresión de una experiencia. No es, por tanto, la mera transmisión de una idea, de un concepto, de un programa, etc. Insisto, hablar de símbolos es hablar de experiencias. Ahora bien, lo más determinante en nuestras vidas, no son las ideas, sino las experiencias. Por ejemplo, el amor o el odio, el sentimiento de respeto o el dolor de la humillación y el desprecio, la estima de los demás o la indiferencia que otros nos muestran, todo eso nos marca de forma decisiva. Es más, un niño recién nacido no percibe ideas. Sólo puede percibir experiencias: se siente solo o se siente querido por su madre. Y eso le produce paz y alegría o le causa desamparo y llanto. Por todo esto, en la comunicación humana, la mirada es más importante que el ojo. Y la expresión del rostro es más decisiva que lo que dicen las palabras.&lt;br /&gt;Jesús nació como nació, vivió como vivió y murió como murió, entre otras razones, porque el conjunto de su vida y su historia es, sobre todo, un gran símbolo para todo ser humano. Es el símbolo de lo más entrañablemente humano. Dios se humanizó en Jesús. Y eso es lo que nos lleva a Dios. Hombres importantes, revestidos de poder y dignidad ha habido, y sigue habiendo, muchos (quizá demasiados) en este mundo. Es posible que los notables, los grandes, los poderosos, nos humanicen. Pero, si nos humanizan, no es por su ostentación y su presencia impresionante. Por eso, entre otras razones, me parece tan decisivo que el papa - que nos debe recordar siempre a Jesús - vaya siempre por el mundo de la manera más parecida posible a como iba Jesús por los caminos de Galilea. Por supuesto, no soy tan ingenuo como para pedir que el papa viaje a pie o montado en una mula. Yo no pido nada más que, en cuanto le sea posible, el papa viaje y se presente en todas partes como un hombre modesto, sencillo, cercano, accesible a todo el mundo. Ya lo han dicho algunos en sus comentarios: tal como se organizan los viajes pontificios, el papa no puede oír a la gente, sobre todo oír a los que más sufren, ver cómo viven, dónde viven, qué necesitan, qué esperan de la Iglesia... El papa, cualquier papa, tiene que enseñar mucho en el mundo. Pero también tiene que aprender mucho de las gentes que viven, sufren y buscan a Dios en este mundo. Por lo demás, y como tantas veces hemos dicho, en la vida no basta ser bueno. Además de eso, hay que parecerlo. Tal como viaja el papa, a mí se me antoja que le parece más a un gran magnate que a un humilde seguidor de Jesús. Yo no pido otra cosa. Ni más ni menos que lo que acabo de decir. Por eso, aparte de otros motivos, me da pena la noticia que me acaba de comunicar un periodista: Benedicto XVI ha decidido cambiar su escudo: de él ha quitado la mitra episcopal y ha colocado la tiara medieval, la triple corona que usaron los papas hasta Pablo VI. Una de las coronas de la tiara era la corona de rey. No discuto la historia o las ideas que haya detrás de esta decisión del actual papa. Lo que me da pena es lo que mucha gente va a pensar y cómo va a reaccionar. Más que nada, por lo que este gesto simboliza, que noes tanto "regresión" a lo pasado, sino "poder" ante lo presente. Quisiera que el periodista no me haya dicho la verdad. Pero, si es cierto que el papa ha retomado la triple corona, lo siento de verdad, por lo mucho que me importa la Iglesia y su ejemplaridad evangélica.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-7208492349428898644?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/7208492349428898644/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=7208492349428898644&amp;isPopup=true' title='41 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7208492349428898644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7208492349428898644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/10/el-papa-como-simbolo.html' title='El papa como símbolo'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>41</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-1300830334141297282</id><published>2010-10-07T12:55:00.002+02:00</published><updated>2010-10-07T13:01:28.238+02:00</updated><title type='text'>Los viaje del papa</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;       A partir del pontificado de Pablo VI, en el década de los 60, la Iglesia católica ha sumado una nueva forma de presencia en el mundo: la presencia visible y clamorosa que representan los viajes de los papas por todo el planeta tierra. Los nuevos medios de comunicación y las nuevas tecnologías de la comunicación han hecho posible lo que, hasta el pontificado de Juan XXIII, era impensable. Es de alabar que la más alta cúpula de la Iglesia haya sabido adaptarse a las nuevas circunstancias y aprovechar sus enormes posibilidades. Desde este punto de vista, puede decirse que la Iglesia se ha puesto al día. Cosa que lógicamente nos alegra.&lt;br /&gt;        Pero todo esto no son sino medios que se asumen para obtener un fin. Y ese fin no debería ser otro que el que Jesús asignó a sus apóstoles: "Id por todo el mundo anunciando el Evangelio a toda la humanidad" (Mc 16, 15). Esto supuesto, resulta inevitable la pregunta: Los viajes del papa, tal como se vienen realizando, ¿son un medio adecuando para anunciar el Evangelio?&lt;br /&gt;       Nadie duda que los viajes del papa tienen un efecto mediático importante. No sólo por la cantidad de gente que concentra un acto público del Pontífice, sino además porque cualquier viaje papal es noticia que da la vuelta al mundo, con todo el potencial que tienen las cadenas de televisión para que la presencia y el mensaje, de uno de los más grandes líderes religiosos , llegue hasta los últimos rincones de la tierra. Y esto, en tiempos de laicismo y crisis religiosa, es de enorme importancia.&lt;br /&gt;        Pero, con lo dicho, no está dicho todo lo que hay que decir sobre este asunto. Porque la misión del papa, siendo fiel al mandato de Jesús, tiene que ir por el mundo "anunciando el Evangelio". Y aquí es donde yo veo el problema. Porque los viajes del papa se preparan y se realizan de tal manera, que no hay líder mundial (por muy poderoso que sea) que se presente (vaya donde vaya) con la pompa y solemnidad con que lo hace el sucesor de Pedro, o sea el sucesor de aquel modesto pescador de Galilea. Los viajes del papa se organizan de forma que: 1) necesitan sumas de dinero que nadie sabe exactamente ni cuántos millones de dólares cuesta cada viaje, ni de dónde se sacan esas sumas asombrosas de capital. 2) todo el montaje de pompa, solemnidad y medidas de seguridad superan lo que el propio Jesús pudo imaginar.&lt;br /&gt;         Así las cosas, yo me pregunto: en estas condiciones, ¿es posible hacer lo que el papa tiene que hacer, que no es sino anunciar el Evangelio? Cuando Jesús mandó a sus apóstoles a predicar el Evangelio, les prohibió severamente llevar "oro, plata, calderilla, alforja, dos túnicas, sandalias o bastón" (Mt 10, 9-10). Jesús vio claramente que para predicar lo que él quería que se le predicara a la gente, no sólo no hacía falta dinero y boato, sino que el dinero y todo lo que acompaña a los notables de este mundo, es un estorbo. Y si los apóstoles no podían llevar nada de eso, ¿por qué el sucesor de los apóstoles hace exactamente lo contrario de lo que mando Jesús?&lt;br /&gt;Y que nadie me diga que el papa, además de sucesor de Pedro, es jefe de Estado. Porque de eso justamente es de lo que me quejo. Entre otras cosas, un jefe de Estado, ante otro jefe de Estado, si se atiene a lo que manda el protocolo y a lo que imponen las normas de la diplomacia, no puede decir lo que Jesús decía ante las multitudes que le oían y ante los poderosos que le tenían miedo. En una situación así, no hay más remedio que guardarse el Evangelio, para limitarse a decir generalidades que sólo convencen a los ya convencidos. Por eso es por lo que escribo estas cosas. Para protestar por el abuso de poder que representan los viajes del papa. No es de fe que el papa tenga que vivir como vive, ni que tenga que viajar como viaja. Mi fe en Jesucristo me dice lo contrario. ¿O es que creemos más en el papa de ahora que en el Jesús del Evangelio? Con todo lo positivo que tengan los viajes del papa, yo me atengo a los hechos: ningún papa, en la larga historia del papado, ha viajado tanto como Juan Pablo II. Ningún otro papa ha concentrado tantas multitudes, ni ha tenido tanta fama, ni se ha hecho oír en todo el mundo, como el papa Wojtyla consiguió hacer todo eso. Y sin embargo, ningún otro papa, al irse de este mundo, ha dejado a la Iglesia sumida en una crisis tan profunda como la crisis que padece la Iglesia que nos dejó Juan Pablo II: ateísmo, laicismo, relativismo, escándalos dentro de la misma Iglesia, seminarios y noviciados vacíos, más de la mitad de las parroquias del mundo sin párroco, iglesias casi desiertas, desprestigio del clero, desesperanza de los laicos, creciente carencia de buenos teólogos... Todo esto se quiere maquillar y quitarle importancia echando mano de las grandes concentraciones papales. Pero no aceptamos que eso se suele quedar en una especie de espejismo que dura unas horas, unos días, y luego todo sigue igual; o peor, de año en año. Sinceramente, no sé si estamos ciegos. O a lo mejor lo que ocurre es que el ciego soy yo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-1300830334141297282?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/1300830334141297282/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=1300830334141297282&amp;isPopup=true' title='60 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1300830334141297282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1300830334141297282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/10/los-viaje-del-papa.html' title='Los viaje del papa'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>60</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-6109866698645227133</id><published>2010-10-03T14:06:00.002+02:00</published><updated>2010-10-03T14:17:46.137+02:00</updated><title type='text'>La fe: ¿ideología, decisión o convicción?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Como es sabido, después de casi quinientos años de controversias y enfrentamientos, se ha llegado a un acuerdo entre católicos y protestantes en lo que se refiere a la justificación por la fe. Hoy estamos de acuerdo en que una fe, que no se traduce en un comportamiento coherente con esa fe, no es verdadera fe. Una fe sin obras, sería una fe muerta. El problema está en saber qué clase de conducta es que debe ser la correcta manifestación de que una persona tiene fe. La fe que corresponde a un cristiano.&lt;br /&gt;No es posible analizar aquí este asunto en toda su hondura. Me limito a indicar tres posibilidades: la fe como "ideología", la fe como "decisión", la fe como "convicción". 1) La "ideología" evoca espontáneamente un sistema de ideas que sirve para explicar o para justificar la situación y los objetivos de un grupo. Por eso hablamos de ideologías de izquierdas o de derechas, de ideologías progresistas o conservadoras, etc. 2) La "decisión" es un acto de la voluntad, que, por más sincero y firme que sea, siempre está expuesto a la labilidad y la inconstancia que nos caracterizan a los mortales. Por eso hay tanta gente que hace buenos propósitos, toma firmes decisiones, pero luego no cumple lo que ha decidido. 3) La "convicción" se define por el hecho de que orientamos nuestro comportamiento conforme a ella. Quien mejor ha explicado este asunto ha sido Ch. S. Peirce: "La convicción consiste principalmente en el hecho de que está uno dispuesto reflexivamente a dejarse guiar en su actividad por la fórmula de la que está convencido". O también: "La esencia de la convicción consiste en el establecimiento de una forma de comportamiento". De ahí que "las convicciones verdaderas definen los hábitos de comportamiento que el sujeto tiene bajo control". En otras palabras: el que está convencido de una cosa, la hace. Y si no la hace, es que no tiene esa convicción.&lt;br /&gt;De lo dicho, se sigue esto: 1) Las "ideologías" son inevitables, incluso necesarias, pero enteramente insuficientes. Hay gentes con ideología de izquierdas, que viven como los burgueses de derechas. Como hay personas y grupos con una ideología evangélica, pero les gusta el dinero, subir y trepar en la vida, estar como el perejil en todas las sopas, o sea viven de espaldas al Evangelio. 2) Las "decisiones" son importantes, pero son sólo el punto de partida. Hay gente que decide todos los días quitarse del tabaco, pero no se quita. Con la sola decisión, no vamos a ninguna parte. 3) Las "convicciones" son constitutivas de la fe. Porque una persona que está convencida de que el Evangelio expresa la voluntad de Dios, hace lo que dice el Evangelio. Y si no lo hace, es que no cree en el Evangelio.&lt;br /&gt;Las ideologías nos engañan. Y el exceso de ideología, trastorna al que lleva esa sobrecarga de ideas, que no se corresponden con los hábitos de vida que expresan lo que es importante de verdad para una persona o para un grupo. La convicciones no engañan, sino que revelan en qué cosas cree de verdad cada uno. Hay gente que, por defender su ideología, se pelea con los que piensan de otra manera. Es evidente que quien tiene una ideología así, no puede creer en Jesús, que se hizo amigo de publicanos, pecadores, prostitutas, pordioseros y samaritanos.&lt;br /&gt;No entiendo cómo, desde una cátedra dorada y solemne, se puede alabar la humildad y la pobreza de Jesús. No entiendo cómo, desde la izquierda política, se desprecia a la gente de derechas. Ni entiendo cómo, desde los ideales de la ortodoxia católica, se insulta a las personas que tienen otras ideas. Todo eso está feo. Pero hay algo peor: ir por la vida como hipócritas y embusteros, invocando para eso (porque es eso lo que se hace) el nombre del Señor. Sus razones debió tener Jesús para decirnos que, cuando recemos, lo primero que hay que pedir es: "santificado sea tu nombre". ¡Por favor!, no echemos nunca mano del nombre santo de Dios (o de la Iglesia o del papa...) para faltarle al respeto a quien sea.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-6109866698645227133?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/6109866698645227133/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=6109866698645227133&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6109866698645227133'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6109866698645227133'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/10/la-fe-ideologia-decision-o-conviccion.html' title='La fe: ¿ideología, decisión o convicción?'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-8975606625005741602</id><published>2010-09-29T12:09:00.001+02:00</published><updated>2010-09-29T12:19:09.671+02:00</updated><title type='text'>HUELGA: "DENTRO DE LA NORMALIDAD"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Escribo este comentario el mismo día 29 de septiembre, el día de la huelga, convocada por las organizaciones sindicales, para protestar por la política económica y el ajuste laboral que ha decidido y lleva adelante el gobierno socialista que preside el señor Rodríguez Zapatero. Estoy redactando esta breve reflexión a las doce de la mañana, cuando ya han manifestado sus primeras impresiones tanto los dirigentes sindicales como el portavoz del gobierno. Y confieso que lo que más me ha llamado la atención es que, lo mismo los sindicalistas que los gobernantes, todos andan diciendo esta mañana que la huelga se está desarrollando y va transcurriendo "dentro de la normalidad". O sea, lo mismo los gobernantes (los que toman las decisiones económicas y laborales opresoras) que los trabajadores (o sus representantes oficiales) oprimidos por el gobierno opresor, todos ellos (unos y otros), coinciden en que lo que está ocurriendo hoy en España, y tal como está ocurriendo, todo eso "se ajusta a la normalidad" o "está dentro de lo normal".&lt;br /&gt;Por supuesto, yo sé que el sentido más inmediato y directo de esa presunta "normalidad" se refiere a que, hasta este momento, cuando escribo estas líneas, no ha ocurrido ningún incidente de mayor importancia. Por lo visto, en un día de huelga, todo el mundo está cumpliendo con el papel que le corresponde: a unos quedarse en su casa y no ir al trabajo, a otros echarse a la calle para impedir o dificultar que trabajen los que quieren trabajar, a otros velar por el orden público, los sindicalistas diciendo que se están consiguiendo los objetivos que se pretendían conseguir, los patronos y magnates quitándole importancia a lo que ocurre, y los políticos diciendo que todo se ajusta a las exigencias de un Estado de derecho. En definitiva, cada cual en su papel. Interpretando satisfactoriamente bien el papel que le toca interpretar. No cabe duda: estamos "dentro de la normalidad".&lt;br /&gt;Está visto. Y está claro. La huelga es "un acto más" de la gran comedia (para unos) o de la gran tragedia (para la mayoría), que es el gran teatro del mundo. Mañana, cuando termine este acto teatral, todo seguirá lo mismo que antes. Y todos seguiremos como estábamos. Exactamente igual. Y seguramente todos los actores del acto suficientemente satisfechos. Porque el acto estaba bien programado, bien ensayado y, por lo que parece, se está representando bastante bien. Además, como ocurre en los teatros y sus escenarios, cuando ha terminado la función, cada cual a su casa, a sabiendas de que lo hecho no pasa de ser una representación, de forma que, acabada la representación, la vida sigue igual.&lt;br /&gt;¡Por favor! No estoy bromeando sobre un tema tan serio y de tan graves consecuencias. Lo que estoy intentando decir es que el fondo y la raíz del problema, que hoy estamos palpando con el hecho de la huelga, ni depende de los actores de la huelga, ni se resuelve porque la huelga tenga más o menos éxito. Una huelga laboral es una pieza más dentro del sistema brutal y canalla, en el que todos estamos metidos, y al que todos nos hemos acostumbrado. Un sistema que tiene un eje central que es el que le hace funcionar. Ese eje es el constante reforzamiento de la codicia, mediante la incesante oferta de satisfacciones inmediatas, pensadas y ordenadas todas ellas para que quienes pueden acumular, acumulen. Cosa que sólo se puede hacer a base de que la gran mayoría de los habitantes del planeta viva en la escasez. Y casi mil millones de criaturas, tirando como pueden hacia la muerte, hundidas en la miseria absoluta. Esta es la realidad brutal y canalla. La realidad que nos tendría que quitar el sueño y no nos lo quita. Por esto es por lo que digo que la huelga es el acto de una comedia, o de una tragedia, según el papel que cada cual representa. Yo sé que esto que digo va a molestar a algunos. Va a indignar a otros. A muchos les hará reír o sonreír. Y habrá quienes piensen que no me falta razón. Si, por lo menos, esta sencilla reflexión nos ayuda a quitarle acero a la crispación, algo es algo. Y si algunas personas, al leer esto, se distancian de los informativos y de los titulares de los diarios, para pensar o, al menos, sospechar que lo importante y lo urgente no es que cambien los gobernantes o los sindicalistas, sino que cambiemos todos, de forma que nos lleguemos a convencer que lo urgente es que nuestra vida sea más austera y más solidaria, entonces quizá este modesto blog ha prestado un pequeño servicio a quienes peor lo están pasando en este momento. Algo es algo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-8975606625005741602?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/8975606625005741602/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=8975606625005741602&amp;isPopup=true' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/8975606625005741602'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/8975606625005741602'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/09/huelga-dentro-de-la-normalidad.html' title='HUELGA: &quot;DENTRO DE LA NORMALIDAD&quot;'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-4411202121914497486</id><published>2010-09-26T13:10:00.001+02:00</published><updated>2010-09-26T13:15:39.247+02:00</updated><title type='text'>LOS HERMANOS DEL RICO EPULÓN</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hoy, domingo 26 de septiembre, el evangelio de la misa es la parábola del rico epulón y el pobre Lázaro (Lc 16, 19-31). Pero sabemos que también el evangelio de Juan habla de un enfermo, llamado Lázaro (Jn 11, 1), el hermano de Marta y María, al que Jesús resucitó (Jn 11, 43-44). Seguramente, nunca hemos pensado que el Lázaro del evangelio de Lucas y el Lázaro del evangelio de Juan no son dos personajes distintos, sino que son el mismo individuo o, mejor dicho, son el mismo símbolo, que prolonga y completa la misma enseñanza. De forma que el Lázaro de Juan es el complemento final de una lección estremecedora, que empieza en la parábola de Lucas.&lt;br /&gt;El relato de Lucas dice que el rico epulón se murió y fue a parar "al lugar de los muertos, en medio de tormentos" (Lc 16, 23), mientras que a Lázaro, que también murió, lo llevaron los ángeles "al seno de Abrahán" (Lc 16, 22). Esta "historia" termina diciendo que el rico atormentado le suplicaba a Abrahán que, por lo menos, enviara a Lázaro para decir a sus hermanos que cambiaran de vida y así evitarían la condenación. A lo que Abrahán contestó: "Tienen a Moisés y a los Profetas, que los escuchen" (Lc 16, 29). Pero el rico insistió: "No, padre Abrahán, si un muerto resucita, se convertirán". A lo que respondió Abrahán con la respuesta más dura que uno se puede imaginar: "Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, aunque resucite un muerto, no se convertirán" (Lc 16, 30-31). O sea, el que está instalado en la vida y tiene una buena posición, aunque resucite un muerto y venga a decirle que debe cambiar, haciendo caso a la Palabra de Dios, ése no cambia. Es más, hace lo que sea necesario para no cambiar.&lt;br /&gt;Pues bien, el muerto resucitó: Lázaro volvió a este mundo (Jn 11, 1-46). Y el evangelio de Juan completa la parábola con un final dramático: el muerto resucitado, en vez de motivar a los instalados a repensar la vida que llevaban y el poder que tenían, la decisión urgente que tomaron fue matar también a Jesús. Así termina el IV evangelio el relato de Lázaro (Jn 11, 47-63).&lt;br /&gt;La parábola de Lucas tiene un significado social tremendo. El Lázaro de Juan prolonga y completa al de Lucas, llegando a una conclusión sobrecogedora. El rico epulón es el sistema de los "satisfechos del dinero", a los que no les importa que los hambrientos se mueran en el portal de su casa. Los hermanos del rico epulón son los "satisfechos de la religión", los dirigentes del sistema religioso, que, si se ven amenazados en su poder y privilegios, rechazan y matan a Jesús (Jn 11, 53) y no dudan en matar también a Lázaro porque no soportan que la gente se vaya con Jesús y tome en serio el Evangelio (Jn 12, 10-11).&lt;br /&gt;Esta historia sigue adelante en este momento. Los "satisfechos del dinero", lo mismo que los "satisfechos de la religión", ni le hacen caso al Evangelio, ni están dispuestos a cambiar aunque los muertos salgan de sus tumbas y vengan a decirles que se van a condenar. El sistema no cambia: ni el sistema económico, ni el sistema religioso. Los que tenemos que cambiar (si es que no estamos integrados en el sistema) somos nosotros. Porque, desde abajo, con la fuerza de nuestras convicciones evangélicas y la honradez de nuestras vidas, es como únicamente podemos conseguir que la gente escuche a los profetas. Sólo así lograremos que la vida vaya cambiado. Y cambiará. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-4411202121914497486?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/4411202121914497486/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=4411202121914497486&amp;isPopup=true' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4411202121914497486'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4411202121914497486'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/09/los-hermanos-del-rico-epulon.html' title='LOS HERMANOS DEL RICO EPULÓN'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-4806673883199091046</id><published>2010-09-23T17:18:00.001+02:00</published><updated>2010-09-23T17:21:48.052+02:00</updated><title type='text'>Jesús: "ejemplo" y "escándalo"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Que yo sepa, nadie pone en duda la ejemplaridad de Jesús de Nazaret. Por eso se comprende el respeto que le tienen incluso los que no se consideran creyentes. Por supuesto, no faltan los "atrevidos" (con frecuencia ignorantes) que despachan un asunto tan serio como éste diciendo tranquilamente que Jesús no existió. Me parece superfluo y hasta frívolo discutir aquí una cuestión de la que, recientemente, un buen conocedor (laico) del tema (Frédéric Lenoir) ha escrito: "El único consenso verdadero entre los estudiosos, al margen de sus diversas orientaciones, es la certeza de la existencia histórica de Jesús". A lo que quiero añadir algo que dice este mismo autor: "En los casi treinta años que llevo estudiando filosofía e historia de las religiones, raros son los textos que me han sorprendido y conmovido tanto como los Evangelios por su profundidad y su humanidad". Y así es. La figura de Jesús es tan genial que, cuanto más se estudia, más impresiona.&lt;br /&gt;Y sin embargo, una de las cosas más notables que tiene este personaje es que, si nos atenemos a lo que dicen los relatos evangélicos, Jesús impresiona tan hondamente porque fue un hombre, no sólo "ejemplar", sino además (y sorprendentemente) fue también un hombre "escandaloso". Los evangelistas lo afirman repetidas veces y sin titubeos (Mt 11, 6; Lc 7, 23; Mt 15, 12; 17, 27; 26, 31; Mc 14, 27; Jn 6, 61; 16, 1). Y san Pablo lo confirma (1 Cor 1, 23; Gal 5, 11). El Evangelio, por tanto, nos enseña que tendríamos que ser (como lo fue Jesús) personas "ejemplares", por nuestra forma de vivir, de hablar y de actuar. Pero también nos dice que no nos debe dar miedo resultar "escandalosos". Porque ambas cosas están claras en el Evangelio. La ejemplaridad y el escándalo.&lt;br /&gt;Digo hoy todo esto por un motivo concreto: desde el día en que empecé a publicar mis reflexiones en este blog, enseguida me di cuenta de que la conflictividad del Evangelio sigue adelante en la historia. Ya es arriesgado hablar de religión y exponer las propias ideas, sin trabas ni censuras, exponiendo las propias convicciones religiosas a los cuatro vientos. La religión es un asunto muy controvertido y ante el que mucha gente se apasiona, a favor o en contra de lo que oye. Por eso aquí hay que extremar la delicadeza, el respeto y la tolerancia. Pero también yo pienso que, en cualquier caso, uno no puede ser un cobarde o traicionar sus propias convicciones. Lo cual es tanto como andar siempre sobre el filo de la navaja. Supongo que esto (y mucho más) es lo que hizo Jesús. Y terminó sus días colgado como un maldito.&lt;br /&gt;Como es lógico, yo no pretendo equipararme a Jesús. Estoy demasiado lejos del ideal evangélico. Pero, en cualquier caso, hablo de esta manera porque la vida me ha enseñado, entre otras, éstas dos cosas: 1) Tomar en serio el Evangelio es tomar en serio una auténtica "agonía", en el sentido etimológico de la palabra griega ágon = "lucha", en cuanto que afrontar la lectura y meditación del Evangelio es afrontar un auténtico combate. El combate interior que todos llevamos dentro de nosotros mismos y que inevitablemente salta a nuestras relaciones con la sociedad y con los demás. 2) Con demasiada frecuencia ocurre que, cuando se expresan las propias convicciones entre gentes religiosas, pronto se da uno cuenta de que, en la mentalidad de muchas personas, se pueden poder en cuestión no pocas cosas de lo que dice el Evangelio; pero, para esas mismas personas, lo que no se puede poner en cuestión es lo que dice la jerarquía de la Iglesia. ¿Por qué será que, en la mentalidad de muchos creyentes, pesa más lo que dice la Iglesia que lo que dice el Evangelio? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-4806673883199091046?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/4806673883199091046/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=4806673883199091046&amp;isPopup=true' title='31 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4806673883199091046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4806673883199091046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/09/jesus-ejemplo-y-escandalo.html' title='Jesús: &quot;ejemplo&quot; y &quot;escándalo&quot;'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>31</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-9069193147794701848</id><published>2010-09-20T13:07:00.002+02:00</published><updated>2010-09-20T13:12:06.231+02:00</updated><title type='text'>BENEDICTO XVI, LABORDETA, INIESTA</title><content type='html'>Hoy, 20 de septiembre, me parece importante recordar estos tres nombres, que, tal como yo veo las cosas, nos recuerdan algo muy valioso, que nos vendría muy bien tener siempre presente en nuestras vidas. Y eso que, a primera vista y como es lógico, nada tienen en común un papa, un cantautor agnóstico (quizá ateo) y un futbolista, que, por muy bueno que sea, es eso, un jugador de futbol. ¿Qué pueden tener en común estos tres hombres? ¿Por qué hablo de ellos a la vez y precisamente en este día?&lt;br /&gt;         Lo más obvio y lo más claro es que, en esta mañana del lunes 20 de septiembre, en los medios de comunicación se habla elogiosamente de los tres: de Benedicto XVI, de Labordeta y de Iniesta. ¿Y por qué se les elogia a los tres? En el fondo, por algo en lo que todos los comentaristas (cada cual desde su parcela) coinciden. Algo, que no es fácil resumir en una sola palabra, pero que se puede describir diciendo que es "humildad", "sencillez", "humanidad", "respeto", "tolerancia", "normalidad". Se trata de todo eso. Y de algo que está por debajo de todo eso, en la base misma de la vida humana: ser "uno más", "un hombre sin más".&lt;br /&gt;          Por supuesto, habrá quienes piensen que "a qué viene esto". Y no faltaran los que protesten de que pongamos en el mismo lote a tres hombres tan distintos y tan distantes, en tantas y tantas cosas. ¿Qué sentido puede tener que yo salga ahora metiendo en el mismo saco la mitra del papa, la mochila del cantante y las botas del futbolista? ¿No es esto sacar las cosas de quicio o buscarle tres pies al gato? No. Decididamente, no. Porque, antes que la mitra, antes que la mochila, y antes que las botas, está el hombre. Y es eso, el hombre, la sencillez y la normalidad del hombre, lo que hoy se pondera y se elogia, al hablar de Benedicto XVI, de Labordeta y de Iniesta. Cada uno, desde su tarea, su papel y su registro, eso es lo que nos hacen recordar, en este día, a los tres hombres que pongo como ejemplo.&lt;br /&gt;           La cosa está clara. El papa ha ido al Reino Unido ante la desconfianza de unos, el rechazo de otros y la indiferencia de la mayoría. Y sin embargo, ha vuelto de Londres con el elogio generalizado de los medios. Como dice el cronista del The Sunday Times, refiriéndose a Benedicto XVI, "le retrataban como un Rottweiler de Dios, y resulta que es un buen chico". O, si se prefiere, "un abuelo con encanto", como dicen ahora los ingleses. ¿Por qué? ^Porque, en este viaje, el papa no ha condenado nada ni ha condenado a nadie. No ha prohibido, ni ha reprochado. Todo lo contrario, el papa ha reconocido sus fallos, ha pedido perdón, se ha mostrado cercano a la gente. Sencillamente, un buen hombre, una buena persona. Así de sencillo. ¿Lo ha hecho por política, diplomacia o quizá otros intereses? Lo ha hecho. Y basta. Eso es lo que la gente espera y necesita. Es lo que todos queremos.&lt;br /&gt;           Y eso, ni más ni menos, es lo que ha hecho toda su vida José Antonio Labordeta. Porque ha sido "un hombre sin más", como le define esta mañana un diario de tirada nacional. Defensor y cantor de la libertad, identificado con la gente sencilla, sin pretensiones ni humos de ninguna clase. Un hombre del que se ha escrito: "Es muy difícil encontrar un amigo tan generoso, abrumador, tierno y divertido". Ahora nos dicen que sólo quería ser recordado "como un árbol batido,/ como un pájaro herido,/ como un hombre sin más". ¿Por qué será que esto nos seduce tanto?&lt;br /&gt;            Y de Iniesta, pronto se dice lo que yo tengo que decir aquí. No voy a ponderar su clase y su genialidad como futbolista. Eso lo saben muy bien todos los que saben algo de futbol. Pero el hecho es que futbolistas de gran clase hay bastantes. Sin embargo, resulta curioso que es precisamente a Iniesta a quien los estadios de futbol, puestos en pie, lo ovacionan cuando sale del campo de juego. Y lo que más llama la atención es que, con frecuencia, lo aplauden los que han perdido. ¿Por qué? Porque en él aplauden, no sólo su juego, sino sobre todo su humildad, su sencillez, su "normalidad".&lt;br /&gt;             Poco tienen que ver entre sí un papa, un cantante y un futbolista. En este caso, tal como hoy se les recuerda, estos tres hombres tienen en común (y nos han recordado) lo que todos queremos que los demás tengan con nosotros: respeto, tolerancia, humanidad, comprensión y bondad. Mi "Teología sin censura" ve en eso la revelación del Dios en el que creo. Aunque yo, tantas veces, no lo haga. Pero es lo que anhelo. Y lo que quiero hacer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-9069193147794701848?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/9069193147794701848/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=9069193147794701848&amp;isPopup=true' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/9069193147794701848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/9069193147794701848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/09/benedicto-xvi-labordeta-iniesta.html' title='BENEDICTO XVI, LABORDETA, INIESTA'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-7497764656303057990</id><published>2010-09-17T18:05:00.001+02:00</published><updated>2010-09-17T18:16:04.515+02:00</updated><title type='text'>¿POSESIÓN DE LA VERDAD O BÚSQUEDA DE LA VERDAD?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El pequeño debate de estos días en este blog, en torno al complicado tema de la verdad, nos puede llevar a una discusión interminable, que vendría a ser como "el cuento de nunca acabar". Por eso, me parece conveniente hacer algunas indicaciones que espero nos venga bien a todos tenerlas en cuenta.&lt;br /&gt;Ante todo, para las personas a quienes les preocupa la ortodoxia doctrinal, por fidelidad al magisterio eclesiástico, supongo les podrá venir bien saber que la Jerarquía de la Iglesia nunca ha definido dogmáticamente en qué consiste la verdad, ni cómo los cristianos tenemos que entender la verdad. Y, menos aún, jamás se ha elaborado un concepto oficial de lo que es la verdad, es decir, una definición de la verdad a la que todos los católicos tengan que atenerse. Llevo más de medio siglo dedicado al estudio y enseñanza de la teología; y jamás he oído hablar de esa presunta "definición oficial" de lo que es la verdad.&lt;br /&gt;Si, del ámbito de lo dogmático, pasamos al terreno del análisis histórico, lingüístico, bíblico, religioso, filosófico, científico, etc. de lo que se puede, se suele o se debe entender como "verdad", entonces, nos encontramos con tal diversidad y hasta multitud de conceptos, que resulta casi imposible enumerarlos y, mucho más, analizarlos. Y no digamos, si lo que se intenta es llegar a un consenso o enunciado comúnmente aceptado. Nunca ha existido eso. Y creo que nunca existirá.&lt;br /&gt;Estando así las cosas, me parece acertada la propuesta que, ya en 1778, hizo G. Lessing: "El verdadero valor de un ser humano no viene determinado por su grado de posesión, supuesto o real, de la verdad, sino más bien por la honestidad de su esfuerzo en pos de alcanzarla. No es la posesión de la verdad, sino más bien la búsqueda de la misma, lo que ensancha su capacidad y donde puede hallarse su siempre creciente perfectibilidad. La posesión nos convierte en sujetos pasivos, indolentes y orgullosos. Si Dios ocultara toda la verdad en su mano derecha y en su izquierda no escondiera más que el firme y diligente impulso para perseguirla, y se me brindara la oportunidad de escoger únicamente entre una de las dos, tomaría con toda humildad su mano izquierda, aun con la condición de errar siempre y eternamente en el proceso".&lt;br /&gt;Finalmente, a quienes sugieren que se limiten las posibilidades de entrar en el blog, les agradezco su sugerencia, pero prefiero correr el riesgo de equivocarme, antes que incurrir en el despropósito de impedir a nadie (sea quien sea) que pueda expresar lo que piensa, con tal que lo haga siempre con el debido respeto a los demás. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-7497764656303057990?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/7497764656303057990/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=7497764656303057990&amp;isPopup=true' title='43 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7497764656303057990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7497764656303057990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/09/posesion-de-la-verdad-o-busqueda-de-la.html' title='¿POSESIÓN DE LA VERDAD O BÚSQUEDA DE LA VERDAD?'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>43</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-2620062250077327520</id><published>2010-09-16T11:59:00.002+02:00</published><updated>2010-09-16T13:00:48.939+02:00</updated><title type='text'>NOTA ACLARATORIA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Acabo de leer los últimos comentarios que se han hecho a mi escrito sobre RELIGIOSIDAD Y FE. Y quiero dejar claro lo siguiente: &lt;strong&gt;yo no he suprimido ningún comentario de nadie, ni lo suprimiré, a no ser en caso de que alguien diga algo que resulte ofensivo, insultante o calumnioso contra alguna persona. Me repugna todo lo que sea dogmatismo. Y todo lo que sea manifestación de una mentalidad dogmatista, autoritaria, impositiva. Nunca insistiremos bastante en el respeto y la tolerancia que debemos tener ante quienes piensan  de manera distinta a como cada cual piensa. Esto no quiere decir que cada cual oculte o disimule sus propias convicciones, sus ideas, su forma de ver y entender la vida. Cada cual puede y debe decir lo que piensa. Lo único que me parece importante es que, cuando defendemos una idea o una postura intelectual, lo que decimos esté bien documentado, bien razonado. No hablemos (dogmatizando) de lo que no sabemos lo que es necesario saber para tratar de forma competente un  tema determinado. Esto me parece enteramente lógico. Pero insisto en que, incluso cuando vemos que una persona habla de un asunto sin estar debidamente informado, lo que se puede (y se debe) hacer es informar, pero nunca intentar supirmir el pensamiento del otro. Como se ha dicho muy bien, "la esencia del fanatismo reside en el deseo de obligar a los demás a cambiar" (Amos Oz). El miedo obsesivo al "relativismo" es la manifestación de un pensamiento dogmático impositivo, que no tolera el pluralismo. Y detrás de eso se oculta - según creo - la pretensión que tienen algunas personas de que son ellas (y sólo ellas) quienes ven la realidad total. Y la realidad tal cual es. Sin darse cuenta de que todo acceso a la realidad (la que sea) es "ipso facto" una "interpretación" de la realidad. La realidad, en su totalidad, no la tiene nadie. Ni la conoce nadie. Es más, si algo nos ha enseñado la hermenéutica, es que el "desde dónde" ve uno la realidad determina de forma decisiva "cómo" ve uno la realidad. No se ve lo misma la vida desde un palacio que desde una chabola o una favela. No se ven las cosas igual desde arriba que desde abajo. No ven la vida lo mismo los ricos que los pobres. Ni ven lo mismo los instalados que los desinstalados, etc, etc. Todo esto son cosas demasiado elementales. Y pienso que no tendría que ser necesario decir estas cosas en este blog, que quiere ser respetuoso con todos. Y en el que todos deberíamos aprender a respetar al que piensa de forma distinta a como yo pienso. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Por lo demás, me parece onveniente informar (sólo a título informativo) de dos cosas, por lo que se refiere al tema de la "verdad": 1) Si algún tema hay sometido a profundo debate, en la cultura actual, es el concepto de "verdad". Sobre eso se ha escrito tal cantidad de libros y estudios especializados, que es casi imposible abarcar tanta documentación. Y no existe un concepto comúnmente aceptado, de lo que es la verdad, en la comunidad científica y menos aún entre los filósofos o los teólogos.  2) Para analizar con precisión cualquier término que aparezca en la Biblia, no basta echar mano de un diccionario hebreo, griego o latino. Sobre todo, hay que recurrir a un diccionario bíblico. Y, concretamente (si hablamos del Nuevo Testamento), hay que analizar el tema, más que nada, en un diccionario especializado en el "griego bíblico", que no es el griego clásico o el helenístico tardío. Es éste un asunto muy complicado y enormemnete técnico. Si hay personas interesadas en este asunto, habría que consultar, ante todo, el &lt;em&gt;Theologisches Wörterbuch zum Neuen Testament&lt;/em&gt;, 10 volúmenes, dirigido por G. Kittel. En lengua castellana (más breve, pero más actualizado), tenemos el &lt;em&gt;Diccionario Exegético del Nuevo Testamento&lt;/em&gt;, dirigido por H. Balz y G. Schneider, 2 volúmenes, editado en Sígueme (Salamanca). También puede ser útil el &lt;em&gt;Diccionario Teológico del Nuevo Testamento&lt;/em&gt;, coodinado por L. Coenen, E. Beyreuther, H. Bietenhard, en 4 volúmenes, editado en Sígueme (Salamanca). &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Termino repitiendo e insistiendo en que yo no he suprimido, ni &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;suprimiré, ningún comentario porque difiera de mi manera de pensar. Quiero tomar muy en serio el respeto a los demás, exactamente lo mismo que quiero que los demás me respeten a mí.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Muchas gracias a todos. Con un saludo cordial&lt;/strong&gt;.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-2620062250077327520?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/2620062250077327520/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=2620062250077327520&amp;isPopup=true' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2620062250077327520'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/2620062250077327520'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/09/nota-aclaratoria.html' title='NOTA ACLARATORIA'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-6456606216453613040</id><published>2010-09-14T18:51:00.002+02:00</published><updated>2010-09-14T19:57:01.436+02:00</updated><title type='text'>RELIGIOSIDAD Y FE</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Ante todo, pido disculpas por el silencio de los seis últimos días. He estado en Italia presentando un  libro mío que han editado en italiano. Se trata de "La ética de Cristo", publicado por le Edit. Citadella, de Asís. Han sido días de mucho trabajo,  viajes, etc. No he podido escribir. Perdón por mi silencio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Leyendo los comentarios, que se han escrito a propósito de las dificultades que plantea la fe, me parece que una de las raíces de la posible confusión está en que no siempre distinguimos correctamente que una cosa es la &lt;strong&gt;religiosidad&lt;/strong&gt; y otra cosa es la &lt;strong&gt;fe&lt;/strong&gt;. La religiosidad es un &lt;em&gt;hecho cultural&lt;/em&gt;. La fe es una &lt;em&gt;opción personal&lt;/em&gt;. La religiosidad comporta creencias, prácticas religiosas, normas, tradiciones, costumbres... Todo eso son elementos de una cultura determinada. Si yo hubiera nacido en un país musulmán, sin duda alguna habría asimilado la cultura islámica, con sus creencias, sus tradiciones, sus costumbres, sus normas. Todo eso se asimila y se integra en la persona por contagio cultural. De la misma manera que se asimila y se integra el lenguaje, los usos sobre alimentación, relaciones sociales, familia, etc. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;La fe es otra cosa, que en muchos aspectos y cuestiones roza el hecho cultural de la religiosidad. Pero insisto en que el solo &lt;em&gt;hecho cultural&lt;/em&gt; de la religiosidad no constituye, por sí solo, la fe. Cuando hablamos de la fe en Jesús - la fe de la que nos hablan los evangelios -, estamos hablando de una &lt;em&gt;opción personal&lt;/em&gt;. Se trata de la opción que cada cual toma personalmente ante la persona de Jesús, ante su vida, sus enseñanzas y sus exigencias. En torno a esta fe se pueden elaborar especulaciones de orden teológico, filosófico, ético, etc. Pero lo determinante aquí es  tener muy claro que la fe no es relación con una serie de verdades, que se aceptan como auténticas y verdaderas. La fe es relación con una persona, la persona de Jesús. Ahora bien, la relación con una persona no consiste en aceptar una "cultura", sino en aceptar una "forma de vivir". La forma de vivir que sabemos llevó Jesús: sus preferencias, sus preocupaciones, sus intereses, su manera de entender la vida, las relaciones humanas, la relación con el Padre del cielo...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Esto quiere decir que la fe no es una mera "decisión" (acto de voluntad). La fe es una "convicción". Y sabemos que la convicción se caracteriza por el hecho de que se traduce en una forma de conducta: el que está convencido de una cosa, hace esa cosa. Y si no la hace, es que no está convencido. El que está convencido de que tiene que quitarse del tabaco, se quita. Y si no se quita, es que no está con vencido de eso. Puede tener deseos, propósitos, proyectos..., pero no tiene la convicción. Por eso, toda convicción se traduce en unos hábtos de vida. Lo cual quiere decir que la autenticidad de la fe se comprueba y se mide por los hábitos de vida que genera. Esto es capital para entender lo que es la fe. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Por otra parte, nunca deberíamos olvidar que, si es cierto lo que nos dicen los evangelios, Jesús fue un judío que asumió una forma de vida "contra-cultural". Es decir, Jesús no se acomodó a los usos y costumbres de la cultura de su pueblo y de su tiempo. Asumió los usos y costumbres que asume todo ciudadano de una cultura. Pero re-interpretó y vivió aquella cultura, no es función de la religiosidad establecida, sino en función de lo que necesitaba aquel pueblo pobre, machacado por el poder (sobre todo, por el poder religioso), oprimido por el yugo de la Ley religiosa y del poder político. Por eso, la vida de Jesús fue la vida de un "judío marginal", como lo ha definido el estudio monumental de J. P. Meier. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Insisten algunos comentarios en que la fe es un don de Dios. Tal forma de hablar es correcta, con tal que se entienda bien. Porque se presta a que haya quien diga: "A mí, Dios no me ha dado ese don". Y entonces, el responsable de las increencias sería Dios, cosa disparatada. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Hay quien insiste en que el cristianismo no se reduce a una ética. Por supuesto, eso es cierto. Pero tan cierto como eso es que, donde la forma de vida de Jesús no es nuestra forma de vida, no puede haber fe en Jesús. Esto es capital. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Termino ya hoy. En la Iglesia estamos demasiada gente que hemos integrado la religiosidad cristiana, pero no hemos asumido la fe cristiana. Porque no hemos hecho nuestras las convicciones contra-culturales que nos presenta Jesús en su Evangelio. Hemos asimilado la cultura del consumo, la cultura del bienestar, de la abundancia, del honor y el poder...., todo eso. Pero la cultura de "los últimos", de los mal vistos por la religión..., las gentes que fueron los amigos de Jesús, eso no nos entra en la cabeza. Lo que da pie para que todos nos preguntemos: ¿Dónde está nuestra fe?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-6456606216453613040?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/6456606216453613040/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=6456606216453613040&amp;isPopup=true' title='28 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6456606216453613040'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6456606216453613040'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/09/religiosidad-y-fe.html' title='RELIGIOSIDAD Y FE'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>28</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-4778170178262680736</id><published>2010-09-08T12:42:00.002+02:00</published><updated>2010-09-08T13:52:44.433+02:00</updated><title type='text'>LAS DIFICULTADES DE LA FE</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Cada día que pasa, se hace más difícil la fe. Y cada día que pasa, hay más gente que anda hecha un lío con esto de la fe. Por eso, me parece que vendrá bien ir poniendo algo de orden en lo que pensamos y sentimos sobre este lío y este embrollo de cosas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Lo primero, que deberíamos tener claro, es que una cosa es "lo que" se cree; y otra cosa es "en quién" se cree. No es lo mismo lo uno que lo otro. Ni mucho menos. "Lo que" se cree: se refiere a &lt;strong&gt;verdades&lt;/strong&gt;, dogmas, normas, mandamientos, ritos, ceremonias... "En quién" se cree: se refiere a &lt;strong&gt;personas&lt;/strong&gt;. Y, como es lógico, no es lo mismo relacionarse con "verdades" que relacionarse con "personas". A las verdades se las acepta con la cabeza y la razón. A las personas se las acepta con el corazón y la vida. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;En sus orígenes más remotos, el asunto éste de la fe se expresaba, en la literatura clásica, mediante el sustantivo griego &lt;em&gt;pistis&lt;/em&gt;, que significaba &lt;em&gt;confianza&lt;/em&gt;. Así consta en Hesíodo (Op. 372) y Sófocles (Oed. Tyr. 1445). La fe era, pues, una actitud de profundo respeto y credibilidad ante alguien o hacia alguien (hombres o dioses). Se creía en aquela persona a la que se le concedía &lt;em&gt;crédito&lt;/em&gt;, como indica Demóstenes (36, 57). Por eso, la falta de fe era lo mismo que &lt;em&gt;desconfianza&lt;/em&gt; (Teognis, 831) o &lt;em&gt;deslealtad &lt;/em&gt;(Sófocles, Oed. Col. 611). En definitiva, la fe era lo miismo que &lt;em&gt;fidelidad&lt;/em&gt; hacia los demás, como queda claro en Epicteto (II, 4, 1-3; II, 22). Esta misma idea de &lt;em&gt;fidelidad&lt;/em&gt; era la determinante de la fe, en el judaísmo en tiempos de Jesús, de forma que un "hombre de fe" (&lt;em&gt;'anssê 'amanah&lt;/em&gt;), según la literatura rabínica, era el que vivía la &lt;em&gt;fidelidad&lt;/em&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Por todo esto se comprende que, en los evangelios, se fe se entiende como &lt;em&gt;confianza&lt;/em&gt; en Jesús y como &lt;em&gt;fidelidad&lt;/em&gt; hacia Jesús. Era, por tanto, la actitud de aquellas personas que veían en la forma de la vida, que llevaba Jesús, la forma de vida que ellos debían llevar también. O sea tenían fe en Jesús quienes se fiaban de él, quienes querían se relacionaban con él sin trampa ni cartón, quienes tomaban en serio lo que decía Jesús. Y estaban convendicos de que, en su vida y en sus enseñanzas, estaba la solución y la respuesta a las aspiraciones más hondas y más serias de la vida. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Sin embargo, la fe, tal como a nosotros nos la han enseñado, se refiere, más bien, a "tener por verdadero lo que Dios nos ha revelado". Esto es lo que nos enseñaron en las clases de religión, en los catecismos y en los sermones. Lo cual quiere decir que, en nuestra educación religiosa, se produjo un desplazamiento, de la "fe personal" en Jesús, a la "fe racional" en los dogmas. Lo cual representa una dificultad enorme, casi insuperable, en los tiempos que corren. Porque la "fe racional" en verdades que la razón no entiende, ni puede entender, es algo que sólo se puede aceptar si el que enseña eso merece un crédito y tiene una credibilidad que, en este momento y para mucha gente, ya no lo merece ni lo tiene el clero: obispos, sacerdotes, teólogos... Por eso, la fe se va quedando cada vez más arrinconada o, si se prefiere, más marginada. La fe, de esta manera, se ha quedado como un sentimiento que (por parte de los que pueden) se vive en la intimidad de los sujeros, entre dudas, oscuridades, confusiones, cosas que no cuadran... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;De esta manera, nos hemos metido en un barullo de oscuridades y confusiones. Y así nos hemos alejado de la vida que llevó Jesús y de Jesús mismo. O sea, nos hemos alejado de la fe. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;¿Tiene esto solución? Por lo menos, la que a mí me sirve es ésta: yo he puesto mi fe-confianza en Jesús. Intento poner mi fidelidad en Jesús. Y eso, para mí, significa en concreto centrar mi vida en el respeto que Jesús le tuvo a la gente; en la estima y la tolerancia que Jesús tuvo a los demás (Jesús sólo fue intolerante con los intolerantes: sacerdotes, fariseos, letrados...); en la bondad, o sea intentar ser siempre bueno, nunca echar en cara nada a nadie, saber soportar las cosas que me resultan impertinentes, poner buena cara siempre... Es decir, a través de estas cosas elementales y mediante la honradez y el deseo sincero de hacer felices a los que se rozan conmigo, así - y sólo así - creo en Dios, creo en el Dios de Jesucristo, creo en el Espíritu de Jesús y su Evangelio. En todo esto es donde yo veo la dificultad y la solución de la fe. Si a alguien le sirve esto y le da alguna luz, me sentiré mejor, mucho mejor.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-4778170178262680736?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/4778170178262680736/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=4778170178262680736&amp;isPopup=true' title='41 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4778170178262680736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4778170178262680736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/09/las-dificultades-de-la-fe.html' title='LAS DIFICULTADES DE LA FE'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>41</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-7919003680000757431</id><published>2010-09-06T11:07:00.002+02:00</published><updated>2010-09-06T12:24:09.373+02:00</updated><title type='text'>LA FALTA DE FE DE LOS DISCÍPULOS-APÓSTOLES</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Hace unos días, hablaba yo de "los que tienen fe según los evangelios": paganos, samaritanos, publicanos, prostitutas.... Pues bien, hoy hablamos de los que no tenían fe o la tenían tan deficiente, que no era en modo alguno una fe sólida y firme en Jesús. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Este segundo grupo, de los "no creyentes" o "creyentes a medias" era, extrañamente, el grupo de los discípulos y apóstoles. Esto es rigurosamente cierto, si nos atenemos a lo que dicen los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas). La teología del evangelio de Juan presenta este asunto de otra manera, de lo que hablaremos más adelante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Lo más chocante es que los sinópticos, cuando hablan de los discípulos y apóstoles en relación con la fe, siempre ponen en cuestión esa fe. A veces, los evangelios llaman a los discípulos "no creyentes" (Mc 4, 40; cf. Mt 17, 17). Porque tenían una fe tan insignificante, que era como un grano de mostaza, a soa casi nada (Mt 17, 20). Y hay casos en los que se dice que aquellos hombres sencillamente eran "increyentes" (Lc 24, 11) o que eran "lentos para creer" (Lc 24, 25). Pero lo más frecuente es que los evangelios afirmen que eran "hombres de poca fe" (Mt 8, 26; 14, 31; 16, 8; Lc 12, 28; cf. v. 22).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Todo esto resulta más extraño en el caso de Pedro, que fue reprendido por Jesús a causa de su exigua fe (Mr 14, 31). Y Jesús le llegó a decir que había rezado por Pero, para que no desfalleciera en su fe (Lc 22, 32), cosa que desgraciadamente debió ocurrir, ya que el mismo Jesús añadió enseguida: "Y tú, cuando te conviertas" (Lc 22, 32), o sea cuando vuelva de tu descarrío, "afianza a tus hermanos", lo que parece indicar que los demás apóstoles también fallaron en la fe. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;¿Cómo se explica que quienes lo habían dejado todo, y se habían puesto a "seguir a Jesús", fueran hombres "sin fe" o "de poca fe"? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Los apóstoles, por boca de Pedro, confesaron su fe en Jesús como Mesías y como Hijo de Dios vivo (Mt 16, 15-16). Ellos, por tanto, aceptaron que Jesús era el Mesías. Pero lo que no aceptaron es que el mesianismo de Jesús se realizara, no mediante el triunfo y el poder, sino a través de la persecución hasta la muerte. Esto es lo que Jesús les dijo, a renglón seguido, de la confesión de Pedro, al anunciarles la pasión que le esperaba (Mt 16, 21). Y esto mismo es lo que Pedro no soportó, hasta llegar a increpar a Jesús (Mt 16, 22). Lo que produjo la reacción más fuerte y dura que hay en los evnagelios en boca de Jesús: "¡Apártate de mí, Satanás!" (Mt 16, 23). Jesús le dice a Pedro que es Satanás, o sea que encarna a Satanás o que se porta como el mismísimo Satanás. ¿Por qué? Porque el mesianismo que Pedro esperaba y quería era el mesianismo del triunfo, del poder y del éxito. Jamás el mesianismo del fracaso y de la persecución. Es lo mismo que le pasó el propio Pedro cuando no tolaraba que Jesús le lavara los pies. No era un acto de simple humildad. El problema estaba en que a Pedro no le cabía en su cabeza que el Mesías hiciera el oficio de los esclavos. El Mesías, es decir, el Salvador y la salvación (a juicio de Pedro) tenía que venir por los caminos de los notables y los importantes de este mundo. Es lo mismo que pretendían los "hijos de Zebedeo" (Santiago y Juan) cuando quisieron para ellos los primeros puestos en el Reino. Lo que produjo el enfrentamiento con los otros apóstoles, señal de que todos querían lo mismo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;No aceptamos que el camino de Jesús no es el camino de los triunfos y los poderes. Jesús no viviría en el palacio del Vaticano. Ni sería Jefe de Estado. Ni soportaría que para sus viajes se gastaran tantos millones de dólares como ahoar cuesta cualquier viaje del papa. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Creer en Jesús es duro. Es exigente. NO sólo por motivos de moralidad o de ejemplaridad. El problema es más serio. Se trata de ir o no ir por el camino que trazó Jesús para poder creer en él. Creer es fiarse de Jesús. O sea fiarse de veras de que el camino de salvación que él escogió es el único camino que puede sacar a este mundo de la miseria en que vivimos. Y está visto que eso no puede ir por el camino de los poderosos y selectos, sino por las veredas y vericuetos extraviados de los extraviados con los que se juntó y se identificó Jesús. Esto es lo más duro que tiene la fe. Pero también es lo único que que puede humanizar este mundo. Y así, traer salvación para todos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-7919003680000757431?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/7919003680000757431/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=7919003680000757431&amp;isPopup=true' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7919003680000757431'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/7919003680000757431'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/09/la-falta-de-fe-de-los-discipulos.html' title='LA FALTA DE FE DE LOS DISCÍPULOS-APÓSTOLES'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-8868728794959419628</id><published>2010-09-02T19:58:00.002+02:00</published><updated>2010-09-02T20:34:00.761+02:00</updated><title type='text'>ACLARACIONES AL TEMA ANTERIOR</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Aclaro tres cosas, que ya han aparecido en los comentarios:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;1. Cuando digo - casi al final - que "Para Pablo, la fe no relaciona con el "otro mundo", he querido decir: "Para Pablo, la fe nos relaciona con el "otro mundo". Ha sido una errata, una más, por descuido y prisas indebidas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;2. No es correcto atribuir a Pablo que él defendió la justificación por la fe, en contra de las obras... Eso no lo dijo ni Lutero. La Iglesia Católica y las Iglesias de la Reforma han suscrito un acuerdo sobre este asunto, que fue capital en las controversias del s. XVI. Utilizando el lenguaje de Pablo, "el hombre se justifica (se rehabilita ante Dios) por la fe, independientemente de la observancia de la Ley" (Rom 3, 28). Pero esa fe debe ser una fe coherente y, por tanto, ha de traducirse en una conducta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;3. A algunos puede sorprender que el Dios de Pablo no coincida con el Dios de Jesús. Es comprensible esta sorpresa. Pero eso no nos debe ni escandalizar, ni parecer absurdo. Porque Dios es inabarcable para el entendimiento humano. Y por eso, nada tiene de extraño que Pablo (que era un ser humano) entendiera a Dios de manera menos completa que lo que entendió y explicó Jesús. El Dios de Pablo es el Dios de Abrahán. Pablo, como buen israelita, entendió a Dios como lo podía entender un israelita de aquel tiempo. El Dios de Pablo no es falso. El Dios que Pablo tenía en su cabeza, como el que cada cual tiene en la suya, es siempre e inavitablemente un Dios incompleto, que no es abarcable en su totalidad. Porque Dios nos trasciende, es el Trascendente. Lo más que podemos conocer de Dios es lo que se nos ha revaldo en Jesús. Pero ya he dicho que Pablo no conoció a Jesús totalmente, sino parcialmente. Pablo conoció al Jesús glorificado, pero no conoció al Jesús terreno, antes de su glorificación mediante la resurrección. Pablo conoció al Jesús que, mediante la resurrección "fue constituido" Señor e Hijo de Dios (Rom 1, 4). Pero no conoció al Jesús anterior a la resurrección. Y sin embargo, &lt;strong&gt;la historia humana del Jesús terreno es constitutiva de la revelación que Dios nos hizo de sí mismo en Jesús&lt;/strong&gt;. Este punto capital no es tenido en cuenta debidamente por muchos cristianos y por no pocos teólogos. Por eso hay tantos creyentes que, al referirse a Jesús, no se atreven a decir Jesús, sin más; no les gusta eso. Y se aferran a llamarlo Jesucristo o Nuestro Señor Jesucristo. Eso es una deformación que urge subsanar entre los cristianos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-8868728794959419628?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/8868728794959419628/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=8868728794959419628&amp;isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/8868728794959419628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/8868728794959419628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/09/aclaraciones-al-tema-anterior.html' title='ACLARACIONES AL TEMA ANTERIOR'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-8734707943293453731</id><published>2010-09-02T10:31:00.002+02:00</published><updated>2010-09-02T12:50:24.199+02:00</updated><title type='text'>EL DIOS DE JESÚS, EL DIOS DE PABLO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;El tema de la fe nos ha llevado al tema de Dios. Y, dado que no es posible entender el uno sin entender el otro, me ha parecido conveniente decir algo - cuanto antes - sobre el problema de Dios. Para que así podamos comp'render mejor el problema de la fe. No intento convencer a nadie. Simplemente pretendo informar de datos que, a mi juicio, es conveniente conocer. Porque se trata de datos que, con frecuencia, no se tienen en cuenta. Y pienso que son datos de enorme importancia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;El Dios de Jesús&lt;/strong&gt; es el Padre. Del que Jesús habla constantemente. Es el Padre bueno. Y es bueno con todos. El Padre que manda su sol sobre justos y pecadores; y la lluvia sobre buenos y malos. El Padre que acoge al hijo perdido, sin reprocharle nada, sin pedirle explicaciones, ni exigirle cuentas. El Padre que quiere tanto a su hijo extraviado, que, cuando vuelve a la casa, muerto de hambre, el Padre le pone lo mejor que tiene y le organiza una fiesta por todo lo alto. Pero, sobre todo, es el Padre que se nos da a conocer y se nos revela en Jesús. De forma que, cuando el apóstol Felipe le dice a Jesús "enséñanos al Padre", Jesús le contesta: "Felipe, ¿todavía no me conoces?". Y añade el mismo Jesús: "Felipe, el que me ve a mí, está viendo al Padre" (Jn 14, 8-10). Ver a aquel hombre, Jesús, que acababa de cenar con los demás y como los demás, en aquel hombre bueno se veía a Dios, se conocía a Dios. En el hombre Jesús, se revelaba Dios. Es decir, en Jesús, conocemos a Dios. Por eso, es una tesis fundamental de la teología del Nuevo Testamento que Jesús es el Revelador de Dios y la Revelación de Dios. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;El Dios de Pablo&lt;/strong&gt; es el Dios de Abrahán, el Dios de las promesas hechas a Abrahán (Gal 3, 16-21; Rom 4, 2-20). O sea, es el mismo Dios en el que Pablo, como buen israelita, sirmpre había creído y al que había adorado desde niño. Pablo no cambió su idea de Dios. Ni, cuando él relata su experiencia en el camino de Damasco (Gal 1, 11-16; 1 Cor 9, 1; 15, 8; 2 Cor 4, 6), utiliza para nada el vocabulario o el lenguaje propio de la "conversión", como bien ha observado S. Légasse. Ahora bien, es a partir de la idea de Dios, que tenía todo buen israelita, desde donde Pablo explica a Jesús. Pablo lo dice así: "cuando Aquél que me separó desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a bien revelar en mí a su Hijo...." (Gal 1, 15-16). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Pues bien, esto quiere decir que, en el caso de Pablo, &lt;em&gt;conocemos a Jesús desde Dios&lt;/em&gt;. ¿Desde qué Dios? El Dios de Abrahán, el "Dios de nuestros padres", como lo denominan las tradiciones del Génesis. El Dios que las tribus nómadas del desierto. En este caso, el Dios desconocido, que se pierse en la noche de los tiempos, es el que nos explica a Jesús. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Por el contrario, en el caso de Jesús, &lt;em&gt;conocemos a Dios desde Jesús&lt;/em&gt;. Es decir, en la humanidad, en la bondad, en la cercanía y en la entrañable generosidad de Jesús, ahí es donde conocemos a Dios y en quien conocemos a Dios. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;El Dios de Pablo es el Dios que se reveló a Moisés en la zarza ardiendo (Ex 3, 1-6) y en la teofanía sobrecogedora (entre truenos y relámpagos) del Sinaí (Ex 34, 29-35); el mismo Dios que se reveló a Isaías en el Templo, entre ángeles, humos y temblores que hacían tambalearse los pilares del recinto santo (Is 6, 1 ss). El Dios de los ejércitos, el Yahvé Sebaot, que vence y destroza a sus enemigos....&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;El Dios de Jesús se revela a los discípulos en la pesca del lago: es lo que sintió Pedro y le hizo postrarse ante Jesús (Lc 5, 1-11). Pero el Dios, que Pedro percibió en Jesús, no es un Dios que se localiza en "lo sagrado" del monte santo o del templo consagrado. El Dios de Jesús se revela en "lo profano" del trabajo y la convivencia, que jamás produce miedo, sino que siempre ofrece acogida, salud, pan, respeto, tolerancia, cercanía, sobre todo cercanía a los más despreciados y desgraciados. Cuando Felipe preguntó por Dios (el Padre), Jesús le dijo: "Felipe, ¿tanto tiempo viviendo conmigo y todavía no me conoces?" Felipe preguntaba por Dios. Y Jesús se presentó como Dios. En Jesús, se veía y se palpaba a Dios. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Según es el Dios, en el que cada uno cree, así es la fe que cada cual tiene. Por eso Pablo nunca pudo hablar de la fe como Jesús habló de ese asunto. Para Pablo, la fe no relaciona con el "otro mundo". La fe que presenta Jesús nos mete de lleno en "este mundo". Se dirá que lo uno es compatible con lo otro. Es más, que lo uno es complementeario de lo otro. Y es verdad. Pero no es lo mismo sibirse al cielo y, desde la otra vida, mirar a la tierra y organizar esta vida, que meterse de lleno, encarnarse, en el espesor y hasta en la dureza de esta vida y de esta tierra. Y desde aquí, a fuerza de generosidad y persevenrancia, hacer soportable este mundo, con la esperanza de que (si todo esto es cierto y desde nuestras dudas y oscuridades) Dios nos concederá la plenitud de vida que anhelamos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Es "peligroso" pretender organizar "esta" vida desde la "otra" vida. Yo prefiero esperar en la "otra" viviendo con honradez (en cuanto eso me es posible) en "ésta". Porque ya estoy cansado y escandalizado de quienes se ven a sí mismos como portavoces de los designios divinos. Y así, desde las verdades y decisiones absolutas de la otra vida, no dudan en complicarle esta vida a mucha gente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Insisto: según es el Dios en el que uno cree, así es la fe que tiene. Y así es también la vida que vive. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-8734707943293453731?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/8734707943293453731/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=8734707943293453731&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/8734707943293453731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/8734707943293453731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/09/el-dios-de-jesus-el-dios-de-pablo.html' title='EL DIOS DE JESÚS, EL DIOS DE PABLO'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-5085754716492585067</id><published>2010-09-01T12:41:00.002+02:00</published><updated>2010-09-01T14:16:58.269+02:00</updated><title type='text'>¿QUÉ ES LA FE CRISTIANA?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Según el Diccionario de la RAE, la fe es "la primera de las virtudes teologales: luz y conocimiento sobrenatural con que un ser se cree lo que Dios dice y la Iglesia propone". En este sentido, tener fe es aceptar una serie de verdades. Es, por tanto, esencialmente un acto intelectual. Pero, cuando hablamos de la fe, no nos referimos sólo a eso. Porque tener "fe en alguien" es "fiarse" de esa persona. Es, por eso, "confiar" y "ser fiel" (tener "fidelidad") hacia aquél en quien confiamos o en quien tenemos depositada nuestra fe. En este segundo signidicado, la fe ya no es esencialmente un "acto intelectual", sino una "experiencia", que nos lleva a fiarnos y a ser fieles, no ya sólo a lo que "dijo" el Señor Jesús, sino, antes que eso, a la "persona" misma del Señor Jesús. O sea, la fe cristiana, antes que fidelidad a las "verdades" que enseñó el Señor, es fidelidad a la "vida" que llevó el Señor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Pero ocurre que el Señor Jesús, antes de ser el "Señor de la gloria", fue "Jesús de Nazaret". Es decir, antes de ser el Señor glorificado, fue el Jesús terreno. Por tanto, la fe cristiana es, por supuesto, fe en el Señor glorificado. Pero, antes que eso (y juntamente con eso), tiene que ser fe en el Jesús que, según los evangelios, reccorrió los caminos y aldeas de Galilea y, al final, fue asesinado en una cruz en Jerusalén. La fe cristiana no puede prescindir de la vida y de la historia de Jesús.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;El problema que tiene el cristianismo es que la fe fue explicada, primero, por san Pablo (entre los años 50 al 55). Y mucho más tarde (entre los años 70 al 80) fue explicada por los evangelios. Y aquí empezó el problema. Porque Pablo no conoció al Jesús terreno. Pablo sólo conoció al Cristo Resucitado. Y, por consiguiente, explicó la fe, no como una experiencia que se refiere a algo que se vive en esta vida, sino como una experiencia que se refiere a verdades que trascienden este mundo y tienen su centro en el otro mundo. Por eso, cuando Jesús les decía a los enfermos: "Tu fe te ha salvado", se refería obviamente a que la confianza y la fidelidad, que aquellas pobres gentes ponían a Jesús, las liberaba de sufrimientos, penas y otras desgracias de esta vida. Mientras que, cuando Pablo dice "estamos salvados por la fe", se refiere a la salvación sobrenatural y eterna, algo que trasciende este mundo. Pero, además, el problema se complica cuando caemos en la cuenta de que Pablo presenta la fe como fe en Cristo crucificado, que sufrió y murió por nuestros pecados, y que así, con su pasión y su muerte, se constituyó en "sacrificio" de "expiación", que aplacó la ira de Dios contra los pecadores. Hasta el punto de que Pablo llega a decir que Dios "no perdonó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros" (Rom 8, 32). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Como es lógico, la fe que resulta de todo esto es una fe que: 1) consiste en aceptar verdades que no podemos conocer porque no están a nuestro alcance; 2) consiste en aceptar a un Dios que necesita el sufrimiento y la muerte de su propio Hijo, para perdonar a los que le ofenden, 3) consiste, por tanto, en creer lo que no podemos comprobar, ni demostrar, creer algo increíble, absurdo, que parece, más una patología mental, que una virtud o excelencia que merezca recompensa alguna. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Lo que acabo de decir es lo que afirman algunos autores, que ahora se leen mucho y llegan a mucha gente. Porque dicen cosas que dan que pensar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Por todo esto, resulta evidente que, para comprender la fe cristiana, tenemos que empezar por la fe de Jesús y la fe en Jesús. La fe, que es "confianza", "fidelidad", que no se queda en meras "creencias" intelectuales, sino que es la entrega a Jesús, que produce en nosotros las "convicciones" más profundas y determinantes de nuestra vida. Una convicción se define por el hecho de que orientamos nuestro comportamiento conforme a ella. El que está convencido de que tiene que hacer una cosa, la hace. Y si no la hace, es que no existe la convicción. Creer en Jesús, creer en el Evangelio, es estar convencido de que tenemos que vivir como vivió Jesús: Es decir, tenemos que vivir los valores que enseñó Jesús. Y rechazar lo que sabemos rechazó Jesús. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Hay gentes alejadas de la Iglesia, que, sin embargo, se acercan a lo que vivió Jesús. Y se acercan a los ideales del Evangelio bastante más que no pocos "hombres de Iglesia", que aceptan títulos, honores, dinero.... Por supuesto, los hay también que son ejemplares y heroicos. Pero, ¿se comprende ahora por qué, en la entrada anterior de este blog, he hablado de la fe de los "ateos" y del ateísmo de los "creyentes"? Si releen esa entrada, verán que yo me refería solamente a determinados casos, que aparecen en los evangelios (el centurión la mujer siro-fenicia, el samaritano, los publicanos y las prostitutas). Como me refería solamente a los sumos sacerdotes y senadores del Templo de Jerusalén. Pero ya ven: tenemos motivos y argumentos muy serios para pensar que el problema de la fe es mucho más hondo y más serio de lo que algunos se imaginan. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Mi conclusión, por hoy, es clara: &lt;em&gt;la fe cristiana empieza por la fe-confianza, que es entrega y fidelidad a Jesús, a la vida que llevó Jesús, a los ideales y valores que inspiraron aquella vida. Y, a partir de ahí, leemos e interpretamos lo que escribió Pablo y lo que pensó Pablo&lt;/em&gt;. ¿Por qué Pablo pensó así y dijo lo que dijo? De esto hablaremos en una próxima entrada. Por hoy, ya basta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-5085754716492585067?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/5085754716492585067/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=5085754716492585067&amp;isPopup=true' title='22 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5085754716492585067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5085754716492585067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/09/que-es-la-fe-cristiana.html' title='¿QUÉ ES LA FE CRISTIANA?'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-4789145943493054951</id><published>2010-08-28T10:07:00.003+02:00</published><updated>2010-08-28T11:37:16.348+02:00</updated><title type='text'>LOS QUE TIENEN FE (SEGÚN EL EVANGELIO)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En esto de la religión y de las creencias, las cosas se han puesto de tal manera que, si todo este asunto se piensa detenidamente, pronto se tiene la sospecha (la fundada sospecha) de que hay gentes que se ven a sí mismos como agnósticos, heréticos o ateos, y que sin embargo lo más razonable es pensar que tienen fe, que (sin saberlo ellos) creen en Dios, buscan a Dios, son creyentes. De la misma manera que, en el extremo opuesto, también hay personas (quizá más de las que imaginamos) que se ven a sí mismas como creyentes y, sin embargo, seguramente no lo son.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para explicar lo que quiero decir, no me voy a andar con muchas elucubraciones. Lo que aquí me importa dejar claro es lo siguiente: en los evangelios sinópticos (Mc, Mt y Lc), cuando se dice de alguien que es una persona creyente (que tiene fe), no se trata de una persona religiosa, observante, piadosa y que acepta las enseñanzas de los sacerdotes y autoridades sagradas. Nada de eso. La fe es asunto de personas que (por lo que sea) lo pasan mal en la vida, se ven en apuros, atraviesan situaciones de dolor y sufrimiento. Me refiero a los numerosos casos en los que Jesús les decía a quienes quedaban curados de sus males y penalidades: &lt;em&gt;"Tu fe te ha salvado"&lt;/em&gt; (Mc 5, 34; Mt 9, 22; Lc 8, 48; cf. Mc 10, 52; Mt 8, 10. 13; 9, 30; 15, 28; Lc 7, 9; 19, 19; 18, 42). Y conste que hay casos en los que Jesús elogia la fe de personas que eran paganos(no tenían ni las creencias, ni practicaban las normas de la religión de la Biblia). Es lo que ocurrió con el Centurión romano, que estaba al servicio de Herodes (cosa que ocurría en Galilea, como cuenta el historiador Flavio Josefo). De este hombre dijo Jesús que era el hombre con más fe que había visto (Mt 8, 5 par). Es también el caso de la mujer pagana que vivía en Siria (Mt 7, 26). Y es igualmente el caso del samaritano leproso al que curó Jesús junto a otros nueve leprosos judíos, pero aquello ocurrió de forma que sólo al hereje y descreído samaritano es al que Jesús le dice: &lt;em&gt;Tu fe te ha salvado"&lt;/em&gt; (Lc 17, 19). &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Jesús nunca dijo que quienes tenían fe fueran los sacerotes, los letrados y juristas, los senadores del Sanedrín, los piadosos fariseos, es decir, las "gentes religiosas" de entonces. Todo lo contrario. En uno de los últimos enfrentamientos, que tuvo Jesús con los sumos sacerdotes y con los senadores, el mismo Jesús les echó en cara a aquellos supremos dirigentes religiosos que ellos fueron los que "no creyeron" (&lt;em&gt;oúk episteúsate&lt;/em&gt;) a Juan Bautista (Mt 21, 25 par), mientras que el pueblo &lt;em&gt;(óchlos &lt;/em&gt;= gente que no practicaba la Ley y que se veía como maldita por los funcionarios del Templo) (Jn 7, 49), ésos fueron "los que creyeron" (Mt 21, 26 par). Es más, Jesús llegó hasta el extremo de la provocación cuando les dijo a los sacerdotes y senadores que los prublicanos y las prostitutas entraban en el Reino de Dios antes que ellos, porque aquellas gentes a las que la religión tenía como indeseables, éllos fueron los que "creyeron" (Mt 21, 32).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todo es extraño, sorprendente y posiblemente inaceptable, para nuestra mentalidad, educada en los catecismos de toda la vida. ¿No será que quienes redactaron esos catecismos no se habían fijado bien en lo que dice el Evangelio? ¿No será, por tanto, que nos han enseñado el asunto de la fe de forma incompleta? ¿No confirma esto que la teología "oficial" no casa bien con lo que dijo y lo que hizo Jesús en algunos asuntos que son capitales en la vida de los cristianos?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pues ya anuncio que nos vamos a llevar una sorpresa mayor cuando veamos lo que dicen los evangelios sobre los que no tenían fe. Pero de eso hablaremos pronto.Con lo de hoy, ya tenemos suficiente para "atrevernos a pensar". &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-4789145943493054951?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/4789145943493054951/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=4789145943493054951&amp;isPopup=true' title='28 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4789145943493054951'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/4789145943493054951'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/08/los-que-tienen-fe-segun-el-evangelio.html' title='LOS QUE TIENEN FE (SEGÚN EL EVANGELIO)'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>28</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-6335317286369559000</id><published>2010-08-24T13:37:00.002+02:00</published><updated>2010-08-24T14:40:06.608+02:00</updated><title type='text'>CONTAGIO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Se entiende por "contagio" la transmisión, por contacto, de una efnfermedad. Pero, además de este significado, hablamos también de "contagio" cuando nos referimos a la transmisión de hábitos, actitudes, simpatías... por efecto de la convivencia con otras personas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Esto supuesto, con bastante frecuencia ocurre que no somos conscientes de que las experiencias y las pautas de conducta más determinantes de nuestra vida las asimilamos, no por las "esneñanzas" que recibimos, sino por el "contagio" de las personas y ambientes que nos rodean o nos envuelven. Un bebé, desde el momento en que viene a este mundo (o antes incluso), empieza a integrar en su vida las experiencias y sentimientos que le contagian sus padres y el ambiente en el que sea cria y va creciendo. Así, integramos en nuestra vida el cariño, el miedo, el desamparo, la seguridad, la dicha y la tristeza, el amor y la envidia, la esperanza y la desesperación, etc, etc. Sin duda alguna, las experiencias más determinantes de nuestra vida las asmilamos por contagio. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Y es que la comunicación entre los seres humanos se realiza por medio de "signos" y por medio de "símbolos". Dicho de la forma más sencilla, un "signo" es toda cosa que nos lleva a conocimiento de otra cosa. Los linguitas dicen que el signo es la unión de un "significante" y un "significado". Por ejemplo, las palabras son signos fonéticos: cuando yo oigo el fonema "león", eso es el "significante". Cuando ese fonema se une con el "concepto" que yo tengo de lo que es o representa un león, eso es el "significado". Al unirse el fonema (significante) y el concepto (significado), se forma el signo. Por eso, el signo se sitúa siempre a nivel del conocimiento. Y tiene como finalidad enseñar, trasnmitir un concepto, una idea.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Pero en la vida de los humanos, antes que los conceptos, que nos llegan por medio de signos, están las "experiencias" que se nos transmiten por medio de "símbolos". El bebé percibe, antes que ninguna otra cosa, los símbolos que le comunican experiencias. Por ejemplo, un beso, un abrazo, el tacto de la piel, la mirada de la madre...., todo eso son símbolos, por medio de los cuales ese bebé se va configurando como una persona feliz o desgraciada, de buenos o malos sentimientos, capaz de orientar su vida en un sentido o en otro. Por poner un ejemplo: la mirada precede al ojo. Percibimos antes la mira de una persona que el tamaño, el color o la forma de sus ojos. El ojo nos trasmite un conocimiento; la mirada nos comunica una experiencia, que puede ser de respeto, de odio, de desprecio... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Con lo dicho, creo que hay bastante para hacerse una idea de la fuerza decisiva que tiene en nuestra vida lo que se nos contagia por la convivencia con las personas que vivimos. Por eso he dicho, tantas veces, que el respeto se contagia. Como se contagia  la intolerancia, la prepotencia, la soberbia del que jamás da su brazo a torcer o simplemente sirempre quiere llevar la razón. Hay gente que sabe de todo, y habla de todo, y se empeña en tener la razón en todo... Como hay personas eminentes que preguntan, que respetan los puntos de vista de los demás, que jamás reprochan nada... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;¿Qué contagiamos en la vida a quienes conviven con nosotros? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Como respuesta a esta pregunta, sugiero que pensemos (puesto que hablamos de teología) por qué en los evangelios se dice tantas veces que la gente sencilla, el pueblo llano, buscaba a Jesús, seguía a Jesús, no se cansaba de escuchar a Jesús. La gente sencilla hace eso cuando encuentra acogida, comprensión, cercanía, estima, cariño. Repito: ¿qué contagiamos en nuestra vida? No vendría mal que esta pregunta nos acompañe con frecuenia, casi obsesivamente. Seguro que así, los que se rozan con nosotros se sentirían más felices. ¡Y eso sí que es importante!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-6335317286369559000?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/6335317286369559000/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=6335317286369559000&amp;isPopup=true' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6335317286369559000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6335317286369559000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/08/contagio.html' title='CONTAGIO'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-6942300391360612037</id><published>2010-08-22T11:09:00.002+02:00</published><updated>2010-08-22T11:47:49.447+02:00</updated><title type='text'>MEDITACIÓN SOBRE IRAK</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Es evidente que la guerra de Irak no ha sido, primordialmente, una guera de religión. Pero nadie duda, a estas alturas, de que la religión ha jugado un papel importante en esta guerra. En ella ha sido determinante la "razón de estado" (M. Weber). Pero, como bien dijo el mismo Weber: todo esto, "desde el punto de vista religioso, aparece casi irremediablemente sin sentido". Y no sólo sin sentido, sino sobre todo la mayor aberración que se puede cometer. La fe religiosa no se defiende a cañonazos. Ni las herejías se destruyen con bombas y misiles. Todo lo contrario: cuando las creencias religiosas se sienten amenazadas, por eso mismo se hacen más fuertes y se radicalizan hasta el fanatismo de quienes matan, matándose ellos mismos, porque su fe y sus esperanzas de un paraíso celestial les motivas para cometer semejante barbarie. Los talibanes son hoy más radicales y más fanáticos que antes de empezar la guerra. Se puede discutir quién ha perdido esta guerra, si la cosa se mira desde el punto de vista de la "razón de estado". Pero si todo esto se piensa desde el punto de vista de la "razón religiosa", sin duda alguna, quien ha perdido la guerra ha sido el poderoso invasor cristiano. Para nadie es un secreto que, como religión, el islam está hoy más fuerte y tiene más energía de expansión que el cristianismo. Las estadísticas de todas las tenedencias es esto lo que indican. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Y aquí empieza mi meditación. Es un dolor indecible, un horror, una vergüenza, que hayan muerto más de cien mil criaturas inocentes, ¿para qué? A eso hay que sumar los mutilados, los desplazados, los huérfanos, las gentes sin casa, sin familia y sin futuro de los que nadie se acuerda y en los que nadie piensa, ¿para qué? Más de cinco mil soldados muertos, que son otras tantas familias destrozadas, ¿para qué? ¡Y todo esto se ha hecho, de una y otra parte, en nombre de Dios! Sadam Husein era un tirano. Pero, para acabar con una tiranía, ¿ha sido necesaria tanta brutalidad y tanta sangre? ¿Y nos quejamos de que haya cada día más gente que no quiere saber nada de Dios y menos aún de la religión, de sus teólogos y sacerdotes? Siento en mi piel un frío de muerte cuando leo y releo la plegaria que miles de "Círculos presidenciales de oración" han rezado, día y noche durante la guerra, en Estados Unidos: &lt;em&gt;"Señor, ten nuestras tropas en tus manos amorosas. Protégelas como ellas nos protegen. Bendícelas a ellos y a sus familias, por las acciones altruistas que realizan, por nosotros en nuestro tiempo de necesidad. Esto te pido en el nombre de Jesús, Señor y Salvador. Amén".&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Estoy seguro de que quienes rezaban esta oración, ponían en ella lo mejor de su buena voluntad. Y así expresaban su fe y sus convicciones religiosas. Pero, por eso mismo, todo este penoso asunto me da mucho que pensar. Pienso que la religión es un excelente instrumento de engaño, que, hábilmente utilizado por los mentirosos que tienen poder, puede resultar letal para los débiles. Me da miedo pensar que yo también puedo estar utilizando este patético instrumento de engaño. Y pienso, sobre todo, que todos necesitamos purificar nuestras propias ideas religiosas. Es muy fácil ahora culpar a Sadam o culpar a Busch. ¿Qué conseguimos con eso? ¿No es más sensato ponernos todos a purificar nuestras creencias religiosas, nuestras xenofobias y el racismo visceral que muchos de nosotros llevamos inoculado en la sangre de nuestras ideas? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-6942300391360612037?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/6942300391360612037/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=6942300391360612037&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6942300391360612037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/6942300391360612037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/08/meditacion-sobre-irak.html' title='MEDITACIÓN SOBRE IRAK'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-1078970427616766766</id><published>2010-08-16T12:21:00.002+02:00</published><updated>2010-08-16T13:28:21.873+02:00</updated><title type='text'>HOY CUMPLO 81 AÑOS</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Queridos amigos y amigas blogeros:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Hoy, 16 de agosto, interrumpo mis vacaciones, que todavía durarán hasta el comienzo de la próxima semana. La interrupción se debe a que hoy cumplo mis 81 años. No os lo digo para que me felicitéis. No vale la pena. Hoy os escribo porque esta fecha me evoca recuerdos que, para mí al menos, son importantes. Y los quiero compartir con vosotros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En 1929, cuando vi la luz de este mundo, en Puebla de Don Fadrique, al norte de la provincia de Granada (España), corrían malos tiempos. El año 1929, como es bien sabido, fue el año de "la gran depresión", la primera crisis del capitalismo mundial. En España, el año 1929 fue el de la agonía de la dictadura de Primo de Rivera, el pre-anuncio del hundimiento de la monarquía (en 1930), y la entrada de la II República, en 1931. A partir de entonces, años de crispación y violencia, el enfrentamiento de las "dos españas", hasta desembocar en la crueldad de la guerra civil de 1936, con más de un millón de muertos. Al recordar estos hechos, lo que en realidad estoy indicando es que di los primeros pasos de mi vida en un mundo demasiado agitado y violento; un mundo de hambre y escasez. Pero, sobre todo, un mundo extremadamente peligroso y cruel. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pues bien, estando así las cosas, precisamente en aquellos años de tantos odios, resentimientos y venganzas, en mi pueblo, salpicado también por aquellas violencias, aprendí de mis padres, de mi familia, de mis raíces, la primera gran lección que ha marcado mi vida: la lección del &lt;em&gt;respeto&lt;/em&gt;. Mis padres no fueron unos santos. Ni sus hijos tampoco lo hemos sido. Esto es verdad. Pero, tan cierto como lo que acabo de decir, es que, si algo valioso me dejaron como herencia mis padres, fue &lt;em&gt;el principio determinante del respeto a los demás&lt;/em&gt;. Mi padre nos decía, a mis hermanos y a mí: "No le faltéis nunca al respeto a nadie; porque el día que se le falta al respeto a alguien, ese día se rompe algo muy fundamental en la vida, algo que ya nunca más se vuelve a componer". No se me olvida esta enseñanza, que mamé en mi casa desde niño. Y aquí quiero dejar constancia de que el "principio determinante del respeto" no se transmite por "enseñanza", sino por "contagio". Doy gracias a la vida porque mis padres, mi familia, mi pueblo, me contagiaron la actitud más elemental que se ha de tener siempre ante los demás: el respeto incondicional a lo diferente, a lo extraño, a lo que no encaja en mis esquemas de pensamiento o en mis criterios de interpretación de la realidad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En fin, queridas amigas y queridos amigos, como veis, mi mensaje de este día es muy sencillo, muy elemental. Pero también los muchos años de vida me han enseñado que, normalmente, lo más básico es lo más profundo. Hay gente que habla a todas horas de amor y caridad, lo cual está bien, está muy bien. Pero lo que no está bien es insistir tanto en el amor de caridad cuando tanto (o más) se le falta al respeto a los demás. Por eso, se me ha ocurrido que quizá lo mejor que puedo decir en este día, tan señalado para mí, es que empecemos por el respeto. Y cuando sepamos respetar a todos, entonces tendrá sentido hablar del amor a todos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No os canso más. Y, por supuesto, me doy por felicitado por todos y todas. Aquí vale aquello de que "con la intención basta".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Hasta pronto, desde los calores inmisericordes de este "ferragosto" granaíno, que este año está resultando glorioso. Ya está bien.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-1078970427616766766?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/1078970427616766766/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=1078970427616766766&amp;isPopup=true' title='53 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1078970427616766766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1078970427616766766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/08/hoy-cumplo-81-anos.html' title='HOY CUMPLO 81 AÑOS'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>53</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-5470489833685821272</id><published>2010-07-26T12:33:00.002+02:00</published><updated>2010-07-26T12:51:41.291+02:00</updated><title type='text'>VACACIONES</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#cc0000;"&gt;Amigos y amigas visitantes del blog, desde hoy me tomo unos días de descanso. Antes de mediados de agosto retomaremos la tarea. Agradezco a todos vuestra colaboración, las interesantes aportaciones que hacéis y, por lo que mí respecta, lo mucho que aprendo de vuestros comentarios y la valiosa ayuda que prestáis para que esta sencilla iniciativa siga adelante. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#cc0000;"&gt;FELIZ DESCANSO A TODOS.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#cc0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#cc0000;"&gt;José María Castillo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-5470489833685821272?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/5470489833685821272/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=5470489833685821272&amp;isPopup=true' title='31 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5470489833685821272'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/5470489833685821272'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/07/vacaciones.html' title='VACACIONES'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>31</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-1497908135367763690</id><published>2010-07-23T11:26:00.002+02:00</published><updated>2010-07-23T13:11:00.008+02:00</updated><title type='text'>LA LEY NATURAL</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;En los comentarios, que hacen los visitantes de este blog, con frecuencia se recurre a la "ley natural". Como es un asunto al que algunos le conceden notable importancia, me ha parecido que puede ayudar a los lectores aclarar algunas cuestiones relativas a esa ley.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Lo más elemental: en todos los manuales de filosofía y de ética (los que hablan de este tema), lo primero que se explica es que no es lo mismo la ley "natural" que la ley "positiva". La ley "natural" (si es que existe) es la que está inscrita en la naturaleza del ser humano, de forma que todo ser humano, por el solo hecho de serlo, por eso lleva en sí la ley "natural", como lleva en sí todo lo que es "natural" al ser humano, por ejemplo, respirar, tener hambre, sufrir, morir... La ley "positiva" es la que brota, no de la "naturaleza" humana, sino de una "autoridad" (religiosa, civil, militar...). Si la autoridad es religiosa, en ese caso, la ley ya no se percibe por la "naturaleza", sino por la "fe" (por la "creencia"). El acto religioso no es nunca (ni puede serlo) una "necesidad natural", sino que es siempre una "creencia libre". Si deja de ser libre, deja de ser meritorio y, por tanto, deja de ser religioso. Por tanto, no se puede decir que los "diez mandamientos" pertenecen a la ley natural. Los diez mandamientos pertenecen a la Ley de Moisés. Y así los han vivido siempre los israelitas. Y no vale decir que fue Dios el que le dictó esa ley a Moisés. Aparte de que eso necesita sus debidas matizaciones, los que creen que esos mandamientos se los dictó Dios a Moisés, creen eso por un "acto de fe", no por una "necesidad de la naturaleza", que (por definición) es la misma para todos, lo mismo para los israelitas creyentes que para los habitantres de Australia o de la Patagonia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;No entro aquí a explicar las muchas y complicadas explicaciones que se le han dado a la llamada "ley natural", desde Aristóteles, pasando por santo Tomás de Aquino, hasta los incontables comentarios que se han escrito sobre el concilio Vaticano II y sobra la encíclica &lt;em&gt;Humanae Vitae&lt;/em&gt;, de Pablo VI. Lo que quiero dejar claro es que la idea misma de "Ley Natural" entraña, como supuesto previo, que existe una naturaleza común y esencial, que es igual en todos los seres humanos, independientemente de las condiciones históricas y culturales. Lo cual es evidente cuando se trata de cosas tan "naturales" como son, por ejemplo, las necesidades biológicas básicas. Pero, ¿se puede afirmar lo mismo de las exigencias de la moral católica, cuando se refiere, por ejemplo, al matrimonio monógamo e indisoluble y siempre abierto a la vida, a la prohibición tajante del aborto en todos sus supuestos, a la maldad de la masturbación o cualquier posible unión homosexual? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Como respuesta a esta pregunta, planteo la siguiente reflexión. Tanto en antropología, como en paleontología o biología, se da por demostrado que la existencia de la especie humana, que "alcanzó el tipo de inteligencia necesario para establecer una civilización", existe desde hace cien mil años (E. Mayr, en &lt;em&gt;Bioastronomy News&lt;/em&gt;, 7, nº 3, 1995). De estos cien mil años, sólo conocemos por la historia unos cinco mil. Es decir, los seres humanos han vivido en este mundo seguramente 95.000 años sin que sepamos casi nada de cómo vivían y menos aún de las ideas morales que tuvieran o pudieran tener aquellos lejanos y desconocidos antepasados nuestros. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Pues bien, si efectivamente existe la llamada "ley natural", y esa ley incluye todo lo que enseñan algunos libros de moral y no pocos catecismos, entonces hay que suponer que toda la gente, que ha habido en el planeta Tierra desde hace cien mil años, veían y pensaban que eran cosas malas y perversas la fornicación fuera del matrimonio, el matrimonio que no se restringía a la unión entre un hombre y una mujer, como compromiso indisoluble y abierto siempre a la vida, además pensaban que la masturbación era una cosa antinatural, al igual que las relaciones homosexuales, por no aludir a prohibiciones más sutiles de la moral católica como los malos pensamientos, las malas miradas y los malos deseos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Si es que tomamos en serio la existencia de la ley natural, vamos a tomar en serio también sus exigencias y sus consecuencias. Pero, ¿se puede tomar realmente en serio que los hombres y las mujeres de hace 50.000 o 70.000 años, cuando copulaban o se apareaban, para procrear o simplemente para satisfacer un instinto natural, tenían en sus cabezas todo lo que dicen algunos moralistas católicos que es obligatorio "por ley natural"? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;"Natural" es comer o dormir. Por eso comían y dormían las gentes de hace miles de años. Como ahora lo hacen los individuos de tribus amazónicas o africanas; y lo hacemos en Europa y Asia. Pero, ¿es imaginable que suceda lo mismo cuando nos ponemos a hablar de las propuestas éticas de Sófocles o Aristóteles, de Cicerón y Lactancio, de Tomás de Aquino y F. Suárez, de los manuales de Arregui y Zalba, de los catecismos de antes del Concilio, durante el Concilio y después del Concilio? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Yo aconsejaría simplemente que, cuando hablamos de temas que tienen una larga y complicada historia, por lo menos nos informemos debidamente antes de hablar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Teología sin censura&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7629022021102119526-1497908135367763690?l=josemariacastillo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/feeds/1497908135367763690/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7629022021102119526&amp;postID=1497908135367763690&amp;isPopup=true' title='91 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1497908135367763690'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7629022021102119526/posts/default/1497908135367763690'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://josemariacastillo.blogspot.com/2010/07/la-ley-natural.html' title='LA LEY NATURAL'/><author><name>Jose Maria Castillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14050842187833385190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>91</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7629022021102119526.post-3002280327447763801</id><published>2010-07-21T11:12:00.002+02:00</published><updated>2010-07-21T13:30:52.821+02:00</updated><title type='text'>LOS SAMARITANOS Y NOSOTROS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:130%;"&gt;Los evangelios se refieren con frecuencia a los samaritanos. Porque las relaciones entre judíos y samaritanos, en tiempos de Jesús, eran tensas y hasta conflictivas. Samaría fue fundada por Omrí hacia el 880 (1 Re 16, 24). Después de la deportación del 772, su población era una mezcla de razas (2 Re 17, 3-6, 24). En el s. I, los samaritanos eran tratados  como heréticos y se les tenía como legalmente impuros (Lc 9, 52; Jn 4, 9; 8, 48). Uno de los motivos de enfrentamiento era el hecho de que los samaritanos no iban jamás al templo de Jerusalén porque ellos se habían construido su propio templo en el monte Garizín. De ahí la intolerancia mutua entre judíos y samaritanos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;No es ningún despropósito decir que los samaritanos eran separatistas y nacionalistas intolerantes. Y algo parecido les ocurría a los judíos en sus relaciones con las gentes de Samaría. De forma que, entre unos y otros, ni darse un vaso de agua, o simplemente dirigirse la palabra (Jn 4, 8-9). Y hasta se le negaba hospedaje en Samaría a cualquier judío que se dirigiera a Jerusalén (Lc 9, 52). Está claro que el rechazo y la intransigencia de aquellas gentes, en la Palestina del s. I, era más fuerte que todas nuestras intolerancias y nuestros nacionalismos de ahora. Con esta situación se encontró Jesús, que era judío y era visto como judío por la gente de Samaría (Jn 4, 9). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Pues bien, ¿qué hizo Jesús en una situación así? Cuando en un pueblo de Samaría se negaron a recibir a Jesús, los apóstoles Santiago y Juan querían que a las gentes de aquel pueblo les cayera un rayo del cielo y los aniquilara (Lc 9, 54). La reacción de Jesús fue tremenda: "se volvió e increpó" (Lc 9, 55) a aquellos dos apóstoles fanáticos e intolerantes. O sea, Jesús no sólo pasó por alto de aquella humillación, sino que incluso "increpó" ("prohibió severamente" = &lt;em&gt;epitimáo&lt;/em&gt;) a sus amigos más cercanos que buscaban castigo y venganza. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Pero lo de Jesús con los separatistas samaritanos fue mucho más fuerte. Uno de los episodios más populares y conocidos de los evangelios es la parábola del buen samaritano. El relato (Lc 10, 25-37) da que pensar. Porque, si como bien explican los más entendidos (J. Jeremias, E. Biser, W. Harnisch, J.D. Crossan), a la parábola se le quita el envoltorio exhortativo al amor fraterno, que le puso el evangelista Lucas (Lc 10, 25-29; 36-37), y nos quedamos con la sola parábola, el relato original, tal como lo cuenta Jesús (Lc 10, 30-35), resulta que lo que esta historia les presentó a los judíos fue a un indeseable hereje, a un impuro samaritano, a un despreciable separatista, como el modelo de lo que es una buena persona que se compadece y se porta bien. ¿Con quién? Con quien fuera. A fin de cuentas, con un ser humano, que podía ser judío (lo más seguro, en el caso de "un hombre que bajaba de Jerusalén" (Lc 10, 30)). Pero es que, para Jesús, eso daba lo mismo. Allí había un ser humano, que se veía necesitado. Y está claro que, para Jesús, lo que importaba no es de dónde era, sino quién era. Y si es un ser humano, se le quiere y se le ayuda, sea de donde sea y sea quien sea. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;font-size:130%;"&gt;Pero la parábola va más lejos. Porque, como
