Una de las equivocaciones más torpes, que ha cometido la teología cristiana, ha sido presentar la relación del ser humano con Dios de tal manera que, para que esa relación sea correcta, al ser humano no le basta ser plenamente humano, sino que, además de eso, necesita divinizarse. Es decir, al hombre no le basta la "condición humana", sino que, además de eso, necesita también la "condición divina". Por eso y para eso, el ser humano necesita eso que los entendidos en los asuntos de la religión cristiana llaman la "gracia santificante". Se discute en qué consiste esta "gracia santificante". En cualquier caso, y se entienda como se entienda, los teólogos insisten en que, mediante la gracia divina, es como se obtiene su propia divinización. Es verdad que, para los teólogos antiguos y medievales, "divinizar" al hombre no es lo contrario de "humanizarlo", sino hacer que alcance su plenitud y su destino definitivo. Pero también es cierto que, al explicar este complicado asunto, los teólogos daban a entender, que si el hombre no alcanza se propia "divinización", por eso mismo queda frustrado en su ser.
El problema que, sin darse cuenta, plantearon los teólogos mediante esta teoría está en que, en la mentalidad de muchos cristianos, la gente se veía ante un dilema terrible: "o Dios o el hombre". Lo que, en definitiva, equivalía a integrar en la propia vida dos ideas aterradoras. Primera idea: la "distinción" radical entre "lo divino" y "lo humano". Segunda idea: la "contraposición" e incluso el "enfrentamiento" entre "lo divino" y "lo humano".
Ahora bien, desde el momento en que se vieron así las relaciones entre el hombre y Dios, desde ese mismo momento los hombres y las mujeres, que hemos pretendido ser religiosos, creyentes y practicantes..., nos hemos visto expuestos a situaciones extremadamente desagradables y erizadas de dificultades, que han llevado a mucha gente a tomar distancias en relación a Dios, a la religión y a todo cuanto se refiere a lo divino y lo sagrado. Por la sencilla razón de que, en todo eso, somos muchos los que hemos visto un peligro o una amenaza para su propia humanidad.
¿Por qué? La cosa se comprende enseguida. Los teólogos, los moralistas, los obispos, basándose en estas teorías, al contraponer y al enfrentar "lo divino" a "lo humano", se han sentido con el derecho y en el deber de presentar y exigir que todo "lo humano" se someta y se acople a todo cuanto se le ha presentado como decisión o imposición de "lo divino". De ahí que, con frecuencia, las religiones imponen obligaciones, renuncias y sacrificios, que, en nombre de Dios y como voluntad de Dios, exigen a los humanos aceptar dogmas y presuntas verdades que no se entienden, privarse de cosas que todos naturalmente apetecemos o imponerse renuncias, privaciones y sacrificios que resultan sumamente costosos.
Yo entiendo, por supuesto, que una persona (por motivaciones religiosas o simplemente sociales) se prive de algo que le apetece, si, de esa privación, se sigue un bien para alguien, para otro ser humano, sea quien sea. Pero lo que no me cabe en la cabeza es que se pueda creer en un Dios al que le agrada (y se siente más satisfecho cuando ve) que sus fieles se privan de lo que les gusta, de lo que les proporciona bienestar y felicidad. De forma que se trata de un Dios que, en la medida en que ve a la gente sufrir, Él se pone más contento. ¿No es eso un "dios peligroso", un "dios sádico", un "dios indeseable", que no merece sino nuestro desprecio?
Esta teoría según la cual "lo profano" tiene que someterse a "lo sagrado", "lo laico" a "lo religioso", "lo humano" a "lo divino", está en la base de los incesantes conflictos (grandes y pequeños) que surgen en la sociedad entre las autoridades religiosas y los poderes civiles. Es la teoría que, en el fondo, explica la extraña contradicción en la que incurren los dirigentes religiosos cuando hablan elogiosamente de los derechos humanos, pero, al mismo tiempo, no los aplican en sus normas y prácticas de gobierno religioso. Y hacen esto basándose en la teoría según la cual la verdad divina no es armonizable con los derechos humanos. En virtud de este argumento, sin ir más lejos, en la Iglesia, las mujeres no tienen los mismos derechos que los hombres. ¿Estamos seguros de que Dios quiere que eso sea así? No podemos estarlo. En cualquier caso, de lo que sí podemos estar seguros es que, si no queremos presentar a Dios como un esperpento, no podemos ir por la vida diciendo que Dios no quiere que se pongan en práctica los derechos humanos. Y, sin embargo, por más esperpéntico que resulte, esto es lo que la teología católica va diciendo por el mundo entero cuando se empeña en defender que hay colectivos enteros, como es el caso de las mujeres o el de las personas homosexuales que no tienen los mismos derechos que el resto de los mortales.
Y que nadie me venga enarbolando un crucifijo y recordando los textos de san Pablo en los que se habla de la muerte de Cristo como un "sacrificio expiatorio" por nuestros pecados (Rom 3, 25; 8, 3; Gal 3, 13; 2 Cor 5, 21....). Está bien demostrado que esos textos son inseparables de la idea de "resurrección". Es decir, esos textos, por sí solos, pierden su verdadero sentido. San Pablo se vio en la terrible situación de tener que presentar el cristianismo como la religión que predicaba un "Dios Crucificado", una idea tan espantosamente inaceptable para cualquier ciudadano del Imperio, que no tuvo más remedio que echar mano de la teología del "sacrificio" y de la "expiación" del Antiguo Testamento, para presentar una "interpretación" aceptable en su tiempo. Pero, sobre todo, lo decisivo en este asunto es saber que el Nuevo testamento modificó de raíz la idea y la experiencia del "sacrificio". Tal como se nos dice al final de la carta a los Hebreos, la cosa está clara: "No os olvidéis de la solidaridad y de hacer el bien, que esos sacrificios son los que agradan a Dios" (Heb 13, 16). El sacrificio religioso, que hoy más le agrada a Dios, es que aliviemos penas y sufrimientos, que ayudemos a las familias que no tienen trabajo, a los que se ven desamparados y sin esperanza. No puedo creer en un cristianismo que no ve así las cosas.

45 comentarios:
Pretender aclarar y entender misterios (no enigmas) es contraproducente. Es como hacerse un codo más alto o cambiar el color del cabello; cosas que se hacen solas y que dejan de hacerse cuando uno mismo pretende hacerlas. Si lo humano, por ser «creación» divina ya es divino, pretender divinizarlo es como salir del pozo agarrándose de las orejas. Es sufrimiento inútil!
A pues como se me apetece tener sexo con una menor de edad de esas bien voluptuosas y de piel suave, pues igual me voy a Tailandia donde la prostitución infantil es legal. Total, ¿Cómo Dios me va a privar de algo que me apetece? Total si le pago por sexo, no es que la viole o algo así ¿verdad?
Ah, que teología más liberadora la suya padre.
Muy buen artículo JMC, me parece que la persona que comentó antes que yo no logra entender el mensaje, antes que nada quisiera recordarte (anónimo), que el Papa Benedicto XVI (el niño Nazi) dijo que "en su época las relaciones sexuales con menores no eran tan mal vistas", por lo tanto si querés tener relaciones sexuales con esa menor hacelo, ya que tenes el perdón del jerarca de tu catolicismo ortodoxo, los férreos defensores de la moral occidental.
Segundo, coincido plenamente con lo sostenido por JMC, porqué pensar en la existencia de un Dios represivo, un dios castigador, una suerte de "Gran Hermano Divino" que está esperando el momento para que nos mandemos una macana y anotarla en su libretita divina para pasarnos la cuenta a su debido momento. Me parece que un paradigma de esta naturaleza no sólo dista de la verdadera esencia de Dios, sino que además genera rechazo, genera sentimiento de culpa, genera psicosis y persecución, porque ideas como estas se asientan en la moral del ser humano, y cualquier ser humano sabe lo que es vivir el flagelo de la ética. Sin dudas que la estructura política que representa el Vaticano y sus textos "oficiales" (yo soy partidario de que la Biblia ha sido manipulada) han sido erigidos para el control de las masas, y no es una hipótesis de trasnochado, cualquiera tome un libro de historia y revea los antecedentes de la Iglesia Católica, y sabrás que de los siglos de existencia que ésta tiene, su labor y desempeño temporal y terrenal, poco ha tenido de divino...
"quien esté libre de pecados que arroje la primera piedra".
Nada más por decir.
Saludos desde Argentina
Luis Dario Wett
Siempre tan claro, José Mª y dando en el centro de la diana de la contradiccón para poner en evidencia las fijaciones del juicio y de ese inútil rizar el rizo de los levitas y fariseos, siempre al acecho de cualquier palabra para darle la vuelta y confundir.
Te refieres al concepto de "gracia" , manipulado por la teología especuladora, descolorido y sobado, ajado e inadmisible, que nada tiene que ver con la "jarís" griega original. Una palabra preciosa que significa gracia como cualidad de belleza, de felicidad,de gratitud, de atractivo, de contento y de bienestar. También de favor y de concesión de algo bueno de los unos a los otros. De hecho es la raíz de "eujaristía", que significa convertir esa cualidad en estado vital.En alimento de la conducta comunitaria y del modo de entender la vida y las relación con ella y con los demás. Imposible ser bellos, sabios y felices haciendo lo contrario.
Tal vez la amargura rígida que concede el poder y sus asuntos, las crueldades que hay que admitir y alentar para mantenerlo, sean la causa del deterioro y de la incapacidad para vivir esa frescura de la gracia, tan humana y plena, que nos hace ser divinos sin tener que pasar por el sadomasoquismo del sacrificio fatalmente entendido.
En efecto si Dios quisiera y se expresase por medio de una gracia tan poco graciosa, tan malaje y tan retorcida, simplemente no sería Dios, sino como dices acertadamente, un esperpento a la altura de cualquier tirano impresentable y además un imposible metafísico de tamaño universal. Mejor ateos sanos que creyentes en tales condiciones.
Parece que hay dos formas de entender el concepto de "sacrificio". Una lleva el sentido de privación que causa sufrimiento para poder conseguir algo que interesa, o gustarle a alguien, sacar beneficios o una renuncia dolorosa para conseguir un premio. Lo mismo que asesinar animales para obtener una bendición(¿!) o el favor de cualquier "divinidad" carnicera tan bestia como sus adoradores y capaz de congraciarse con ellos por esos regalitos repugnantes.Esa concepción de las relaciones con lo "divino", se puso en crisis definitivamente y comensó a extinguirse con Jesús cuando en la última cena explicó que el verdadero sacrificio no era un asesinato de nadie ni de nada, sino un banquete, en el que comida y comensal son uno mismo. No es comerse a Jesús, como creen muchos católicos, sino hacerse alimento para todos con Jesús. Para eso no hay que renunciar a nada que valga la pena, sólo sustituir un valor antiguo y estéril, por el gozo y la salud de vivir como seres verdaderamente humanos y por eso lo más cerca posible de lo divino. Es decir, esa otra forma de entender el "sacrifico" se reduce a ir sustituyendo en la propia vida y en la propia conciencia, valores ya inservibles y hasta absurdos y crueles, por lo dura, destructiva e injusta que resulta su aplicación, sustituyéndolos por valores beneficiosos, limpios de crueldad, de mentira, de fraude, de deseos de esclavizar a alguien con el dinero y las prebendas de una compraventa que envilece tanto al que compra prośelitos, como al que se vende por el mismo proselitismo de la inercia, de la "seguridad"y de una "fe" que no sirva para nada, porque confunde y no libera.
Por eso, Jesús, como los profetas más lúcidos, explica que Dios no es un conseguidor de "gracias" y seguridades, de premios y castigos, ni un carnicero sediento de sacrificios a cambio de adoración narcisista, sino un padre que sólo quiere que sus hijos -en los que vive y alienta, porque si no, la vida no sería posible- se ayuden y se amen con el mismo amor con que Él les ama.
Me parece aqu aquí la gente está sacando de contexto las palabras de José María. Cuando habla de las cosas que gustan o que proporcionan goce, me parece claro que se refiere a aquellas que no hacen daño a nadie: ni a los demás, ni a uno mismo. Una cosa es que nos guste comer, lo cual es sano, y otra cosa es ponerse ciego de grasas y colesterol, lo cual no es bueno porque te estás haciendo un daño. Del mismo modo que te haces daño si tomas drogas, o fumas o te emborrachas.
Del mismo modo, si te da por irte a violar niñas a Tailandia, estás haciendo un daño tanto a esas niñas, como a ti mismo (porque estás viviendo una experiencia que te va a deshumanizar).
Creo que hay un sano punto medio entre eso, y estar constantemente ayunando, con castidad eterna, viviendo en una celda fría de piedra sin calefacción, y flagelándote día sí día no, como han vivido muchos que se consideraban a sí mismos santos por ello, como si a Dios le gustase que la gente se atozase, pasase frío y hambre, y nunca se permitiera gozar de la bendición del amor.
en general los "recomendadores" de la mortificación y el sacrificio "porque lo quiere Dios" no se suelen aplicar el cuento a sí mismos.
En ello está la "gracia" del Dios de la libretita que lleva la cuenta de todos los fallos... no es la gracia de la que habla Juan Marcos por supuesto.
El anónimo que ha escrito en este blog tiene una mente muy calenturienta, y por eso no llegó al final del escrito de Castillo cuando cita a Hebreos y dice: “"No os olvidéis de la solidaridad y de hacer el bien, que esos sacrificios son los que agradan a Dios" (Heb 13, 16).” Tampoco entiende que hacer el bien no es ir a Tailandia a violar a niñas…¡Mamma mía, qué entenderas tienen algunos.
El otro día escuché decir a Tamayo una frase escalofriante que Castillo explicita de aún más en este escrito, y venía a decir lo siguiente: hablando en nombre de Dios, la Iglesia se sitúa por debajo del nivel de conciencia moral que tiene la sociedad actual, por ejemplo al no firmar los acuerdos internacionales sobre los Derechos Humanos, culminación del mayor logro ético conseguido por la humanidad. Seguir considerando a las mujeres y a los homosexuales como pertenecientes a otra categoría inferior de lo humano, es de tal perversión y supone tal aberración ética que no hay razón, ni razones, ni lógica ética que sostenga tal aseveración.
Mientras la Iglesia esté entretenida en sus dogmas abstractos, nunca aterrizará en lo humano. Y a Jesús lo que le preocupó fue lo humano, la felicidad de las personas, desde algo tan humano como es evitar el sufrimiento y satisfacer las necesidades de las personas.
PD. Sarri,como siempre, genial. Un abrazo
Y tu que lista eres poniendo a un mismo nivel a mujeres y homosexuales.
Ademas la homosexualidad y la hetero sexualidad son dos cosas contrarias, y queda demostrado en parte por tus palabras pero seguro que no lo pillarás.
Me encanta tu blog, espero sigas así,yo también me considero un blogger aunque no a tu nivel todavía, espero no te importe que deje mis blogs para que la gente de tu blog pueda visitarlos, tienes permiso para hacer lo mismo en el mío un saludo y gracias por entretenernos
Descargar Ares
terror
como besar
gracias, sige así
Es la Iglesia la que coloca en la misma subcategoría a mujeres y homosexuales al privarlos de alguno de sus derechos, contra el principio básico y ético de que todos los seres humanos somos iguales en dignidad y derechos. Y si no ¿por qué la Iglesia no firma los documentos internacionales de los DDHH?
Y sobre contrarios podríamos ir a Barrio Sésamo para ver la cantidad de contrarios que existen, ¿y?
Nos debía sarvir (como tu dices en
tu libro) "que la religión con todo el enigma, el misterio y el POTENCIAL....es gestionada y dirigida por hombres de carne y hueso.Hombres que tienen, como todos los mortales, sus debilidades y sus deseos inconfesa-
bles.Y es claro: unos hombres que se ven con un potencial tan enorme
en sus manos pueden encontrarse- y
se encuentran-en situaciones que
les lleven a utilizar la religión
en su propio provecho y, además con el convencimiento que así es como cumplen con un deber sagrado
al que no pueden, ni deben renunciar en modo alguno.Con lo
cual la religión (y el problema de Dios, que es lo que esencialmente gestiona la religión) se erige en
origen y fuente inagotable de enormes e incesantes,
tanto para los indivíduos como para
la sociedad en su conjunto".
Y copiado esto, digo, con todo lo
que pudiera tener de bueno, a mi Pablo, me produce sarpullidos, puesto que también en Hebreos dice:
Terrible cosa es caer en las manos del Dios vivo". Frase que a mi me parece terrorífica.Y en eso coincido con Nietszche, en que no
creo que no ha tenido buenos lectores.Puedo estar equivocado.
Un cordial saludo.
.....incesantes PROBLEMAS.
La frase se quedó coja, por mi culpa (no así en el libro) VALE.
"Terrible cosa es caer en las manos del Dios vivo". Y terrible cosa es acercarse a libros escritos hace dosmila años con la mente del tercer milenio. Es una frase que necesita citarse en su contexto, porque sola no tiene el menor sentido. Opciones:
1) ¿Para quienes podría ser "terrible el Dios vivo", sino para los que están muertos, como lo es la luz para quien de repente sale de una gruta oscura donde ha vivido encerrado desde su nacimiento? Los vivos se reconocerían en él ¿o no? Los muertos, o todavía non natos o no despiertos, no podrían hacerlo hasta que no naciesen por segunda vez. Del agua y del Espíritu como le asegura Jesús a Nicodemo. Osea, hasta que uno se despierta a un nivel de conciencia más alto.Que es el camino del corazón, del que hablan los místicos prácticos. El camino de los que aman.
2)Si los que se creen vivos estando muertos, se aterrorizan ante el Dios vivo, procurarán matarle, para no asustarse. Ahí hemos llegado a Nietszche y también a Freud. El deicidio psicológico que es una extensión del parricidio edípico, suele ser la mejor solución para esos casos. Ver al "padre" como un obstáculo para autoafirmarse.
3) En ese punto, el poder de la iglesia católica y de las religiones en general, coloca a Dios como padre padrone, con una vara de medir y atizar, como una autoridad amenazante, condenadora y terrible.Algo que nada tiene que ver con el Abbá amoroso, paciente, la misma Bondad en estado puro, que nos presenta Jesús.
4)En cuanto al vocabulario de Pablo en la carta a los Hebreos, está clarísimo que se está dirigiendo a un colectivo determinado, al que sólo se puede acceder compartiendo el mismo lenguaje para poderles introducir sin escandalizarles, en el camino nuevo, que ellos rechaban como héretico. El mismo Pablo afirma que el cristiano debe sentirse griego con los griegos, romano con los romanos y judío con los judíos.
5) Creo que es por ahí por donde los lectores del siglo XXI deberían acercarse a los textos del de Tarso.
Se supone que una inteligencia capaz de descubrir ciencias y tecnologías, a estas alturas debería haber desarrollado también la capacidad de comprender los lenguajes y los tiempos. Los filtros lingüísticos y las mentalidades diversas de la historia.
6)Llegar tanto a las afirmaciones de Nietszche, como al mecanicismo traumático de Freud, tiene una explicación. El monopolio de la iglesia sobre las escrituras. Su miedo al crecimiento de la conciencia. Al propio soplo del Espíritu que llega "y lo hace todo nuevo". Esa manía de pensar y creer que todo está hecho desde el Génesis y que se ha quedado petrificado como las tablas de la Ley. Y negar la evolución evidentísima en todos los campos humanos, excepto en los dogmas religiosos que son idénticos a los del siglo IV, y que han interpretado siempre al pie de la letra y no al pie del Espíritu, las palabras heredadas.
Pues sí. Es una pena que la cerrazón del sistema eclesiástico haya producido esas aberraciones. Y todo por negarse a entender que Dios, si verdaderamente es Dios, es imposible encarrale en una botella dogmática y tirarlo al mar a ver qué pasa. O meterlo en una cajita y ponerlo en un altar dienciendo que es un trozo de pan, mientras quienes lo "consagran" van a su aire más que al de ese mismo Dios. O interpretando las escrituras según el aire que sopla en política y economía. O etnia, como el apartheid, por ejemplo, al que hasta le buscaron bases bíblicas.Y las encontraron, que es lo peor.
Si a Dios no es posible conocerle, ¿por qué representarle y empeñarse además en que bendiga las burradas de los jerarcas que pretenden usarle como excusa para hacer de su capa un sayo? Qué absurdo, ¿no?
Sin adultez humana es imposible entender nada humano y mucho menos "divino". Yo creo que nos sobran faroles, velas, enredos mentales y rutinas pías, pero nos falta aún lo más importante: amar al prójimo como a uno mismo. Aunque me pregunto si de verdad quien no está despierto puede amarse a sí mimismo y a alguien, más allá de las fijaciones egoístas.
En el ambiente cristiano el Evangelio bien comprendido y bien contagiado en la práctica diaria de quien nos educa y nos acompaña, es lo único que nos puede abrir las entendederas y los sentimientos. Practicar los valores, los derechos y las obligaciones humanas. Y proporcionarnos un centro íntimo de apoyo y estabilidad serena capaz de evolucioar y comprender sin destarifarse ni convertirse en un Torquemada ni en un pasota.
La verdad es que no me he podido aguantar la risa, hablar tu de entendederas....
Y el maestro, sentado bajo la palmera miró al que se burlaba de un muchacho inexperto y le dijo:
Me temo, oh, peregrino, que dices caminar hacia Jerusalén, que nunca llegarás a ver sus dorados sillares, porque estás caminando hacia Damasco"
(Abú-el-Qasan)
Sobre los textos y los contextos
es algo inevitable.¿Forma de corregir posibles errores en este
aspecto?.Por pura lógica si retrocedemos en el tiempo yo creo que debemos tener en cuenta que,
cuanto menos cultura hay en el tiempo del que hablamos, mayor es
la potencialidad de ciertas palabras.Y Pablo, como buen camaleón que era (me hago griego,
me hago pagano, me hago judio)
a los efectos de conseguir lo que
quería.Por ejemplo: Dejar medio
ciego a Yesua Bar Elimas en Chipre
para evitar su influencia a cerca
del rey, que él pretendía conseguir
"para su causa".Y TERRIBLE era terrible en aquel contexto y cualquiera otro, desde el momento
que trata de convencernos que Yesuá
era "el chivo expiatorio de todos
los pecados de la humanidad".
Y si suponemos que "subir al tercer
cielo" en aquel contexto, era subir
al monte Ararat no vamos bien encaminados por mucha imaginación
que le echemos a la cosa.Nietzsche
y Freud se equivocaron, como todo
hijo de vecino, pero introdujeron
en el lenguaje y sus significados
dudas y más dudas, que nos pusieron
en alerta ante algunas certezas que
había que meditar son cuidado.
Aunque sólo fuera por eso,para mi
chapeau a los dos.
No puedo por menos que alegrarme del tono, en general,pacífico del bloger y de
las clases de su titular,que con
sus libros derrama siempre un crítico saber, aunque sé que no son
del agrado de otros blogs que he podido comprobar, atados, y bien atados al PODER.
Muchísimas gracias, José María
Castillo.
Tu también estas atado al poder decir lo que te dé la gana pero no puedes tener la libertad que da la verdad.
Tienes, eso si, la audacia de la ignorancia, a tus ojos te veras como la misma sabiduría
Hasta Giordano Bruno se avergonzaría de ti
Ah, la verdad, la verdad,...Es como la luz del sol..¿Quien puede tenerla toda?.Es un poco infantil.
Yo, tengo mi parte, y con ella me
conformo como ilumina mi realidad,
que no preteendo imponer a nadie.
Como Giordano que nunca intentó
imponerla nadie. Pero la realidad
que él veía no coincidía con la que los PODERES tenían de imponer la suya A LOS DEMÁS.Y por eso lo
quemaron vivo, después de tenerlo
encerrdo en las mazmorras de la
Inquisición vaticana OCHO AÑOS.
Por fortuna, mi parte de verdad
y con ella mi libertad estan a salvo de los que aún hoy dia siguen creyendo tener la verdad
absoluta.Pero no pueden imponerla
como entonces.¡¡¡Lo siento; has
nacido con cuatrocientos años de
retraso.A Giordano lo quemaron
el 16 de Febrero del año 1600
El tema es de tal calado que hay que leerselo dos y tres veces(como yo). Efectivamente la relación del hombre con Dios es la que vd. dice. Yo recuerdo muy bien , en m is ya lejanos dias del estudios de los "7" cursos de Religión. que el profesor (sacerdote, por supuesto) no inculcaba muy bien "que nada podíamos hacer si n o eramos agraciados con la GRACIA DE DIOS". Los que teníamos "la funesta manía de pensar" no podíamos evitar la "angustia" que nos producía tal afirmación pues el pensamiento inmediato era: "Si no podemos salvarnos sin la gracia de Dios y ésta es un don gratuito de Dios, quiere decir que nuestra salvación está en el aire... Terrible.
Miguel
Yo, en tu caso Miguel, no me preocuparía lo más mínimo de la
"gracia", si piensas que hasta finales del siglo pasado teníamos
unas monedas con la efígie del
Dictador FRANCO, donde se leía:
"Caudillo de España, por la GRACIA
de Dios".Porque en ese caso,eran
unos hombres, y solamente hombres
los que se inventaron ESA GRACIA.
Porque si de verdad hubiera sido
una GRACIA DE DIOS, El golpe de
Estado contra la República que el
pueblo había elegido democráticamente, y la Guerra Civil
que el Golpe trajo consigo, y posterior Dictadura,eran la voluntad de Dios.ESE DIOS NO EXISTE.Se sirvieron de él para sus
propios intereses.Lo demás pura falacia.Y lo digo por que en caso
de duda los que confiamos en aquel
palestino judío llamado Yesuá,patrimonio de la humanidad, y
no de las iglesias,tenemos en él
nuestra vara de medir.¿Qué hubiera
hecho él?. ¿Hubiera estado con los
poderosos,en la milicia, en el templo, y en las riquezas?.¿O hubiera estado con el pueblo que había abandonado ya los templos al ver que sus representantes estaban
con los terratenientes, que les decían al pedir un jornal: ¡¡Comer
República!!?.
¡¡Que grande es tener esa vara de
medir en Yesuá!!!¿Que haría él?.
Anónimo. tu no te das cuenta de lo dogmático que eres. Y es justo lo que criticas.
tu mismo te estás canonizando sin darte cuenta.
El anterior comentario es para 15:03
Por favor, una cosa es ofrecer visiones distintas de un mismo tema y otra, atacar a quienes, sin ofender a nadie, exponen una opinión sin ánimo de ofender a ningún participante. El hecho de identificarse cerrados en banda con una idea y que esa identificación sustituya nuestra cercanía con el resto de personas que no comparten dicha idea, está a años luz del mensaje evangélico. Quizás sea ya el tiempo de ser honestos con nosotros mismos y de recordar que de nada sirve proclamar con palabras furibundas y sin calado alguno más alla'de lo anecdótico, una fe que ese mismo modo de tratar al prójimo está negando y devaluando.
Una vez más quiero recordar que antes de escribir banalidades que no aportan nada, aunque la libertad de expresión nos lo permita, sería estupendo repensar si lo que decimos obedece a una realidad objetiva, que puede ayudar o plantear una objeción válida e interesante, aportar datos que informen acerca del tema o reflexiones personales útiles o simplemente es un desfogue de malhumor, de frustración, de complejos o de rabia, ganas de meterse con alguien o hacerse notar para tomar el pelo a los lectores o/e irritarles.
Se supone que quien defiende a la iglesia a capa y espada, debe saber que aunque su concepto de eclesialidad necesite defensores, el mensaje de Jesús no los necesita. Ni Jesús tampoco. Y mucho menos, Dios, que está absolutamente por encima de dimes y diretes, como el director del colegio está más allá de cualquier pelea entre los niños de parvulario. Lo único importante es que los esos niños se eduquen y aprendan a convivir sin agredirse, porque uno lleva el bocadillo de queso y el otro lo lleva de tortilla.
Por eso, si nuestro bocadillo nos lleva a faltar el respeto a cualquier compañero de blog, habrá que deshacerse de él y ayunar un poco, de pensamiento chungo y palabra borde, porque sólo con el ayuno y la oración se deshace el poder del mal rollo, que en otro tiempo llamaban Satanás y ahora neurosis egocéntrica e insoportable, tanto para uno mismo, como para el prójimo. Es un poco tarde, para que a nadie le interese entrar en la dinámica del:"Aplícate el cuento", "Tú mas...", "eso lo serás tú". Etc. Para eso ya está el pésimo ejemplo dle Parlamento, ¿no? A los cristiano y a los humanos normales, "eso" les sobra.
"¿Qué importancia tiene lo que puedan opinar acerca de mí o de la escuela que frecuento, si sólo soy un puñado de arena que el viento lleva de duna en duna? ¿Qué valor puede tener palabra o pensamiento alguno mientras la luz de la tarde colorea la transparecia del horizonte y los pájaros atraviesan la inmensidad en exacta geometría? ¿A caso a esa perfección le puede ofender algo o alguien?"
(Sanaï-Ben-Syphanì)
Claro eso lo dices porque a ti te pasa lo mismo sois lobos disfrazados de corderos
Para pepito g. y adyacentes
¿Qué importancia tiene lo que puedan opinar acerca de mí o de la escuela que frecuento, si sólo soy un puñado de arena que el viento lleva de duna en duna? ¿Qué valor puede tener palabra o pensamiento alguno mientras la luz de la tarde colorea la transparecia del horizonte y los pájaros atraviesan la inmensidad en exacta geometría? ¿A caso a esa perfección le puede ofender algo o alguien?"
(Sanaï-Ben-Syphanì)
Vuestra perfección me abruma.
Vaya panda.
¿Qué importancia tiene lo que puedan opinar acerca de mí o de la escuela que frecuento, si sólo soy un puñado de arena que el viento lleva de duna en duna? ¿Qué valor puede tener palabra o pensamiento alguno mientras la luz de la tarde colorea la transparecia del horizonte y los pájaros atraviesan la inmensidad en exacta geometría? ¿A caso a esa perfección le puede ofender algo o alguien?"
(Sanaï-Ben-Syphanì)
"Perfecto sólo es Dios. Nosotros somos nada.A quien ya lo sabe ¿para qué recordárselo? ¿Y a quién no quiere saberlo, para qué decírselo? El silencio es el camino del conocimento y la palabra sólo vale si es la transcripción del silencio y su eco fiel."
Sanaï-Ben-Syphaní
Añado este fragmento del mismo autor. No sabía que este desconocido poeta sufi se editase en España, porque sólo lo encontré editado en francés con un breve prólogo de H. Corbin.
Si el silencio es tan bonito porque hablas, en todo sois iguales.
Poquito hipocritillas.
Siento deciros que estais en la peor de las compañias sin saberlo: Vosotros mismos, ¡vaya castigo!
¿Qué importancia tiene lo que puedan opinar acerca de mí o de la escuela que frecuento, si sólo soy un puñado de arena que el viento lleva de duna en duna? ¿Qué valor puede tener palabra o pensamiento alguno mientras la luz de la tarde colorea la transparecia del horizonte y los pájaros atraviesan la inmensidad en exacta geometría? ¿A caso a esa perfección le puede ofender algo o alguien?"
(Sanaï-Ben-Syphanì)
Querido anónimo, te explico: esto es una acción pacífica, comunitaria y no violenta, que los seguidores del Maestro Jesús en este blog te dedicamos con los mejores deseos. Que la paz del Señor sea contigo, hermano.
El juicio y la descalificación no entran en la enseñanza de Cristo. Quienes le siguen no juzgan, comprenden y saben que el silencio no es únicamente ausencia de ruido ni ausencia de palabras. El silencio es la capacidad serena y profunda de percibir el sentido puro de las cosas.
Las compañías nunca son malas si nuestro corazón sabe lo que busca y nuestra mente le sigue.
Soy nuevo, por eso me parece una jaula de grilos.
Yo me pregunto ¿ Cuando se dice palabra de Dios? no es una flamemia, pues sin nuingún pudor se adueña de la Divinidad.
Seguir con vuestra discusión, pues al final e hombre todavia no ha comprendido su existencia
Sugiero, que es primordial la existencia del hombre y el porqué esta en este mundo. ¿La información genética es la causa? En ese caso todo es materialista y creo que lo material está subordinado a algo superior
No es blasfemia porque si no, no pondría en la biblia "no solo de pan vive el hombre sino de toda palabra que viene de Dios" Dios se ha revelado y el autor primero de la biblia es Dios por tanto es palabra de Dios y eso mismo dijo Jesucristo, a quien dicen estos que estiman pero se meten siempre con El.
La naturaleza a quien se le atribuye hoy la paternidad del hombre no puede con ese cargo porque el hombre es superior a ella, que no sabe ni quiere nada, como si concurre en aquel.
El juicio y la descalificación, tanto comoel dogmatismo fanático, como la especulación soberbia y prepotente, no entran en la enseñanza de Cristo. Quienes le siguen no juzgan, comprenden y saben que el silencio no es únicamente ausencia de ruido ni ausencia de palabras. El silencio es la capacidad serena y profunda de percibir el sentido puro de las cosas.
Dos hormigas que habían logrado subir hasta el punto más elevado de una pelota de tenis,discutían acerca de quién de las dos tenía más poder para gobernar "el universo infinito" del cesped y domianr el mundo que tenían bajo sus pies.Así se comporta el hombre cuando pretende entender lo que no es comprensible con el pensamiento limitado y requiere un salto en el vacío de la humilde evidencia.
¿De qué les sirvió a las hormigas especular con lo que ni siquiera eran capaces de intuir? Tal vez la clave hubiera sido descubrirse hormigas, semejantes, pequeñitas, que se necesitaban mutuamente para sobrevivir, y que en vez de quererse y ayudarse, estaban consumen sus cuatro días mal contados,haciendo el ridículo encima de una pelota de tenis sobre el "misterio cósmico" de una pista de césped.
hormiguitas, solo sabeis insultar
No insulta quien quiere, sino aquél a quien el ego de otros considera capaz de hacerlo. El insulto no funciona cuando nadie se da por insultado, por muy persistente y tenaz que sea el presunto insultador.
Hay cuatro modos de convivir von el ego
1)Siendo su esclavo
2)Siendo su enemigo
3)Siendo su cómplice
4)Siendo su dueño
Los estados derivados de tal dinámica son:1)La oscuridad completa. 2)La sombra.3)La penumbra.4)La luz.
El insulto es el amo del esclavo.
El insulto es el enemigo del enemigo
El insulto es el cómplice del cómplice.
El insulto es el siervo del hombre libre.
Insulto dices, insulto eres tu
Si tú lo ves así, no seré yo quien te lo discuta, amigo. Tus motivos tendrás, anónimo.Yo prefiero no tener espada, ni siquiera en la vaina, porque y ase sabe que las carga el diablo, jajajaja!!!
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