viernes 6 de enero de 2012

Acaba de aparecer mi libro "LA HUMANIDAD DE DIOS"




Son muchos los millones de ciudadanos del mundo que se interesan por Dios. Y, sin embargo, son también bastantes los millones de personas que no quieren saber nada de lo divino, lo sagrado, lo religioso. Se ha dicho con razón que la actual crisis de la fe en Dios solo ha podido desencadenarse debido a la forma falseada de pensar a Dios y de vivir la relación con él. Por definición, Dios es el Trascendente. Precisamente porque nos trasciende, Dios no está al alcance del hombre, ni se puede saber cómo es «Dios en sí», porque «a Dios nadie lo ha visto jamás» (Juan 1, 18). Lo que se piensa y se dice de Dios son las «representaciones» que los humanos nos hacemos de él. Pero ocurre que a Dios «nos lo representamos mal». A Dios se le ha representado como infinitamente poderoso e infinitamente bueno. Pero no es posible conciliar ambas cosas, si es que este mundo, donde hay tanto sufrimiento, tiene algo que ver con Dios. Al no poder cuadrar las ideas humanas sobre Dios con la realidad tan calamitosa de este mundo, ha ocurrido lo peor que podía ocurrir: los dirigentes de las religiones y los teólogos o entendidos en los asuntos divinos se han agarrado al poder y han presentado a un Dios autoritario, prepotente, dominador, justiciero, amenazante... En una palabra, han «deshumanizado» a Dios y a la religión. De forma que, tanto Dios como la religión, para muchos, resultan insoportables o, lo que quizás es peor, palabras y problemas que no interesan porque no resuelven nada y para nada sirven.Este libro propone cambiar nuestra idea de Dios y nuestra manera de entender y practicar la religión. Lo cual no es hacerse un «dios a la carta» o una «religión a la medida» de los propios intereses y conveniencias. Se trata de recuperar, hasta el fondo, el significado de lo más original que ha aportado el cristianismo a las tradiciones religiosas de la humanidad: que Dios se ha humanizado en Jesús de Nazaret. Lo cual quiere decir que el «punto de encuentro» con Dios no es ya ni «lo divino», ni «lo sagrado», ni «lo religioso», sino sencillamente «lo humano». A Dios lo encontramos en la medida en que nos hacemos más profundamente humanos, liberándonos —y liberando este mundo— de la brutal deshumanización que tanto sufrimiento, violencia y muerte ha desencadenado.

visite la web:
http://www.trotta.es/pagina.php?cs_id_pagina=13&cs_id_contenido=34830

9 comentarios:

Mariano Andreu dijo...

Gracias por presentar este libro que promete ser una reflexión profunda y sencilla del "problema Dios".
Yo soy ateo por mareo religioso y hartura ética. Pero creo que ese libro me va a interesar a pesar de mis reticencias. Tiene buena pinta. Lo digo porque vengo siguiendo este blog desde hace un año más o menos y me gusta mucho su orientación.
Cuando lo lea procuraré comentar mis impresiones. gracias otra vez, J.Mª Castillo.

GIORDANO BRUNO dijo...

Si ya está en mi librero seguro que
estará en mis manos.Y aunque puedo
imaginar el tema, no por eso se me
hace menos interesante.Es muy gratificante pensar en ese Dios tan
cercano a uno sobre todo cuando los
amigos te fallan, o la sociedad va
por unos derroteros tan antihumanos
y sin embargo podemos atribuir no al Dios de Yesuá, sino a nosotros mismos las miserias que nos impiden
disfrutar de la vida de forma más amable, más equitativa, más justa.
Es cierto que el Dios tradicional
y al que, aún hoy Ratzinger, Rouco
y Cía utilizan para amedrentarnos
nos alejó para siempre de ellos.
¡¡Qué distinto es todo sin aquellas
cadenas que nos echaron en nuestros
años de juventud!!!¡¡Cuán poco significan ya tales personajes ¡¡
Estoy seguro hoy muchos que huyeron
ante ese dios horrible, volverán a
sentirlo en este nuevo paradigma que tu José María,y Torres Queiruga
y Juan José Tamayo, y el gran HANS
KÜNG, Luis Alemán,Antonio Piñero
nos habéis mostrado.¡¡Feliz Año Nuevo!!. Y gratias.

Anónimo dijo...

Hola, amigos. ¡Felicitaciones por el libro y muchos éxitos de lectores atentos y entusiastas! ¡Qué buena entrada de año nuevo!
Quiero aportar una sencilla reflexión que posiblemente ayude algo a comprender a Dios. Si Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza, es que nos parecemos a Dios. Por tanto, habrá que mirarse un poco a uno mismo, para comprender un poquito de Dios. ¿Qué es lo mejor que tenemos? Para mí, la inteligencia, la libertad, la creatividad y la capacidad de amar. Contribuir a desarrollar estos dones en nosotros y en los demás, tal vez sea la mejor manera de acercarnos en este mundo a Dios. Cordialmente. Francisco Tostón de la Calle y un abrazo muy grande para GIORDANO BRUNO

Juncal dijo...

Enhorabuena, don José María, por esta nueva edición de su obra.
Yo leí una edición anterior y la recomiendo.

Gracias por este blog donde tanta ayuda presta.

Jose Miguel dijo...

¡¡ Enhorabuena, José María ¡¡. A por él. Feliz año....

GIORDANO BRUNO dijo...

Acabo de terminar tu libro.Yo leo
siempre con un lápiz bicolor de manera que tardo más en leer.De todas formas lo compre el sábado y
hoy lunes lo acabé.¡¡Qué paz y sosiego le inspira a uno!!Son ll8
páginas y le saben a uno a gloria.
Al principio de mi rebeldía contra
esa inhumana institución, intuía
que algo así era posible.Han pasado
40 años.Más de media vida.Pero yo
"sabía" que aquel Dios que me instalaron los agustinos, no era
posible.Y aún antes, el dia de mi
primera comunión fue quizá uno de
los más amargos de mi infancia.Ya
todo eso ha pasado y después de descargarme ese saco de piedras de una culpa incomprensible, he vivido
"ligero de equipaje" y he encontrado gentes como tú, a contracorriente,pero con la
conciencia tranquila,honrada,decente, que no es poco. Y me acuerdo de aquellos
versos de fray Luis de León, que terminaban así: " Y con poca mesa y
casa, con sólo Dios se compasa, y
a solas su vida pasa; ni envidiado,
ni envidioso".Un cordial saludo.

GIORDANO BRUNO dijo...

Me llama un amigo y me dice: Los versos de Fray Luis de León tienen
un error-Leelo.Efectivamente.Completo dice así: Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado
dichoso el humillde estado,
del sabio que se retira.
de aqueste mundo malvado,
Y con POBRE mesa y casa
con sólo Dios se compasa
y a solas su vida pasa
ni envidiado, ni envidioso.
GRACIAS Y PERDON.

GIORDANO BRUNO dijo...

Leído tu libro, vuelvo a él una y otra vez, como si fuera a beber a una fuente de agua fresca y cada
vez encuentro nuevos motivos para
rumiarlos.
Desde muy niño pensaba que era imposible imitar a Yesuá siendo
este Dios.Claro, ¿cómo iba a mostrársenos Dios en Dios?.No salía
del laberinto.Pero si Yesuá no constituyó, ni fijó espacios sagrados,ni tiempos sagrados ni rituales o ceremoniales vinculados a un culto religioso; ni organizó ceremoniales para consagrar sacerdotes o cualquier otra forma
de personal sagrado ", el camino
para seguirle está claro.No hay que pasar por artificios que en nada facilitan ese tránsito.Sí,"los
Evangelios hablan con frecuencia de la fe.Pero lo sorprendente es que no relacionan nunca esa fe ni
con verdades o dogmas de caracter religioso, ni con rituales sagrados
o normativas relacionadas con tales rituales."
Esto para mí no resulta sorprendente, sino que me emociona
haber encontrado un ser humano que
ha puesto en letras mis pensamientos.De manera que, sigo y sigo releyendo este pequeño libro
en tamaño, pero grande, muy grande
en contenido.Si se tercia otro día
diré más. Tantas gracias.

susana dijo...

SERIA BUENO QUE SE PUEDA DESCARGAR GRATIS DESDE INTERNET, PRINCIPALMENTE PARA LOS QUE VIVIMOS EN EL EXTRANJERO Y NO TENEMOS TARGETA DE CREDITO

 
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