miércoles 23 de noviembre de 2011

Hoy, el Evangelio es noticia


Los medios de comunicación difunden hoy la noticia según la cual la profesión que hace más felices a los hombres es la de sacerdote. Por otra parte, se supone que los sacerdotes son auténticos discípulos de Jesús. Pues bien, esta noticia, en el marco de tal suposición, hace que el Evangelio de la misa de hoy sea parte importante de la noticia. Una parte que, según mis sospechas, mucha gente no va a tener en cuenta. Me limito a poner aquí el texto de ese Evangelio. Y a copiar el comentario que escribí, el año pasado, en mi pequeño libro de comentarios a los textos litúrgicos de cada día del año:
Lc 21, 12-19
"En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a los tribunales y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre; así tendréis ocasión de dar testimonio. Haced propósito de no preparar vuestra defensa; porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrán hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra paciencia salvaréis vuestras almas".
1. Hablar de persecución es hablar de violencia. De ahí que la lectura de este texto plantea una pregunta lógica y necesaria: ¿por qué se va a ejercer tanta violencia contra los discípulos de Jesús? Si el Evangelio es un mensaje de rectitud ética, de generosidad, de libertad y de esperanza, ¿qué hay de malo en todo eso como para perseguir a muerte a quienes transmiten tal mensaje? Es más, ¿por qué los portadores de un mensaje anti-violento van a tener que soportar la violencia, el abandono y hasta el odio de todos, incluidos los familiares y amigos más íntimos?
2. La violencia es un fenómeno complejo y, por eso mismo, difícil de explicar. Porque son muy diversos los factores que desencadenan la violencia de unos seres humanos contra otros. En el texto de este evangelio, Jesús se refiere a la violencia que procede de dos frentes: 1) el frente político ("reyes y gobernadores"); 2) y el frente de la familia y los amigos. Esto supuesto, se puede asegurar que Jesús pensaba en la violencia que proviene de quienes amenazan o alteran el "orden establecido". Toda sociedad organizada se mantiene como tal sobre la base del "orden". Pero el "orden" es posible solamente en la medida en que se vence el "caos". Lo que supone que quienes tienen el poder (político o familiar), por eso mismo se sienten con el derecho y el deber de someter y castigar a quien altera el orden. Ahora bien, tal como somos los humanos, esto significa que "el proyecto del orden ha traído a los hombres un aumento sin fin de la violencia" (Wolfgang Sofsky).
3. Así las cosas, si el mensaje del Evangelio se toma en serio, se asume responsablemente y de él se extraen las debidas consecuencias, es inevitable la persecución y la violencia. Porque la "utopía" del Evangelio no encaja en el "orden" que se sustenta sobre la base del poder que, mediante el miedo, domina, castiga o excluye a todo el que no se le somete. Los insumisos al orden son los marginales, que, por ser marginales, son estigmatizados, recluidos o excluidos. La cárcel, el desprestigio y la soledad son el precio de la libertad. Un precio que, a veces, lleva a los excluidos hasta la tumba. Jesús fue así el "jefe de fila" de los creyentes (Heb 12, 2) (H. U. Von Balthasar).

18 comentarios:

ana rodrigo dijo...

Es evidente que la religión cristiana molesta en pocos sitios, si no es en países de otra religión predominante y fanática.

En el ámbito occidental, no sólo no molesta sino que está compinchado el poder político, como es el caso de España donde los obispos sacan a la calle a sus fieles cuando gobierna el PSOE y se queda en casa cuando lo hace el PP aún existiendo las mismas leyes por las que los obispos protestan, lo que nos indica que los obispos son un poder fáctico muy importante en España.

Si los curas se sienten tan felices, no digamos los obispos a los que el refranero popular ha sido muy generoso a la hora de resaltar la buena vida que llevan. En el momento actual, los curas felices son meros funcionarios, administradores de sacramentos, como decía un amigo mío, cuando no tienen conocimiento, es decir, el bautismo, la boda y la extremaunción. Esto no complica la vida a nadie. La misa de los domingos en un ritual rutinario. Jugarse la vida en compromisos que inquieten al orden establecido es otra cosa.

El escapismo espiritualista, puede ser otro factor que ahga feliz a los curas. Y esto no excluye a los curas honestos, responsables y entregados a la causa del compromiso, que haberlos haylos.

GIORDANO BRUNO dijo...

Lo paradójico de estos consejos de Jeshuá es,que no haga mención a los que precisamente le llevaron a la cruz,las jerarquías del templo,
que le entregaron (como si dijéramos AL BRAZO SECULAR), los
romanos. Y claro Jeshuá no ignoraba
el poder de las mismas; entonces se
está ocultando algo o cambiando las
palabras del galileo, cosa perfectamente plausible en copistas
interesados en no incluir a estas poderosas jerarquías, imagen y semejanza de esas otras CON LA YGLESIA CRISTIANA YA EN MARCHA¡¡¡

Luis Fernando dijo...

Lo que está claro es que a Jesús lo mataron por vivir y actúar al revés del sistema, porque el sistema es injusto e inmisericorde, y él trajo la justicia de la misericordia. Porque la casta religiosa no admite que un laico le dé lecciones, no sólo con la palabra, que podría tolerarse y descalificarse, sino con los hechos y la autoridad de una superioridad ética indiscutible que ponía en envidencia las burradas del sistema.
Dice el evangelio, que enseñaba con autoridad, no como los fariseos, autodescalificados, porque hacían lo contrario de lo que aconsejaban y predicaban. En fin, no quiero acusar a nadie, de nada, pero con echar un vistazo a nuestra sociedad, se comprende que seguir a Jesús y ser aplaudidos por el sistema no es posible.
Deberíamos preocuparnos si todo el mundo nos pone por las nubes mientras los pobres son desahuciados y pierden sus casas, los somalíes y los haitianos se mueren de miseria y aquí se gastan millones para un encuentro de peregrinos fashion que dejan toneladas de basura a su paso. ¿Cuántos pobres en África o América Latina, por ejemplo, podrían tener la vida solucionada con lo que se gastó en el viaje papal, solamente en recoger las toneladas de basura que dejó el evento?
Ningún católico dijo nada al respecto.Sólo protestaron los laicos y no sólo por rebote, sino también por dolor solidario.

Nemesis dijo...

Solo decirle Gracias por compartir sus pensamientos.

Felicidades por trabajar en la profesión que más felices hacen a sus miembros.

Y Feliz Adviento.

Venga un abrazo.

Iñigo dijo...

Creo que el Evangelio debe de ser predicado en Iglesia, en unión con otras personas en el Cuerpo de Cristo, y no por cuenta propia (la profesión de teólogo, lleva a menudo a actitudes quijotescas bastante cuestionables), sino se corre el riesgo de interpretaciones vitales equivocadas.

En este caso, creo que debemos atribuir las guerras y las violencias (padecidas por millones de seres humanos, desde hace siglos, fuera del ámbito del cristianismo), ante todo al pecado del ser humano, a nuestras limitaciones, y no al mensaje de amor, justicia y paz del Evangelio.

También hay estudios recientes que apuntan a una reducción comparativa de la violencia en las sociedades modernas (aunque existen aún muchísimas injusticias), por comparación a la que existía en sociedades pasadas.

Evolución de la violencia (video):

http://www.youtube.com/watch?v=DlWMYWKljjg

No es oro todo loq ue reluce dijo...

El evangelio lleva 2000 años predicándose en iglesia y se han generado violencias como las cruzadas, bendecidas por los papas, inquisiciones criminales conviertiendo en churrasco a todo aquél que intentaba entender algo por su cuenta. Guerras terribles por las investiduras entre el Vaticano y el imperio de turno. Parte de esa iglesia predicadora fidedigna del evangelio se lo ha cepillado bendiciendo dictadures, paseando bajo palio dictadores y déndoles la comunión...en fin...
Quizás es que sobra predicación y falta vida. La mejor predicación es el ejemplo directo. Las palabras se tergiversan y se les puede dar la vuelta para jsutificar lo injustificable. Pero los hechos, la vida que se entrega por amor, la misericordia, la humildad y el servicio sin exihibiciones ni fanfarrias, se quedan grabados en la vida de quienes los ven y los comparten. No tofo el dide Señor, Señor, sabe lo que dice. Sólo quien hace lo mismo que el Señor, sabe de qué va el asunto.

Iñigo dijo...

Para Anónimo 25/11/11 00:26:

Estoy de acuerdo con tus planteamientos desde la vida.

Sin embargo, si partimos de la premisa de Castillo, de que TODO orden social es injusto, entonces cualquier intento de cambiarlo por los insumisos, estará también condenado al fracaso.

Y peor aún, si las consignas de cambio, destinado de antemano al fracaso, las hace un teólogo en unos escritos que tocará solamente a los demás llevar a la práctica.

Estas son las conclusiones que se pueden sacar del discurso teológico de Castillo, que en mi opinión, por alejarse radicalmente de todo vínculo eclesial (esto ocurre en muchos teólogos de la liberación, y en foros progresistas como Atrio), está demasiado "ideologizado".

Saludos.

Jaime López dijo...

Castillo, muchas gracias por no renunciar a ser testigo, por resistir en la honestidad. Si un modo de entender la iglesia escandaliza, hay que arrancarlo y tirarlo fuera,sin miedo alguno, porque más vale entrar en el reino sin ese tipo de iglesia, que conservar la devoción rutinaria y estar fuera de ese reino que se predica tanto y se conoce tan poco.
La iglesia es un medio , no un fin en sí misma.
Afirmó Ratzinger en su último spanish schow, que sin iglesia no hay Cristo. Es una barbaridad, una verdadera herejía, que se desautoriza por sí misma. Es el colmo, tratar de poner los puntos al Espíritu Santo y corregir el evangelio a gusto del poder.
Lo grave es que sin Jesucristo no hay iglesia. Y se nota un montón.Pero esa iglesia vaticana está en la inopia, emparanoiada, viendo enemigos por todas partes, no se entera de que ella misma es su peor enemigo.
La paradoja es que los laicos son mucho más tolerantes con la iglesia católica que los fanáticos católicos con el resto. Por eso todavía existe el concordato, que es una injusticia, agravio compativo e inconstitucional costeado por todos los ciudadanos que no son católicos.
Con el evangelio en la mano, debería darles vergüenza. Lo mismo que a quienes visitan este blog con el único objetivo de darle caña al autor, como si aún existiese la inquisición.

Anónimo dijo...

Jaime estás tan seguro de todo que da miedo. ¡ lo que tu harías si pudieras!. Tus palabras respiran odio y fanatismo del peor. Pero no nos abandones sigue aquí, porque asi oirás algo distinto de ti mismo.

Iñigo dijo...

Para Jaime López:

Los que escribimos algunas críticas a los artículos de Castillo, no tenemos porque ser "fanáticos católicos".

Te recomiendo que leas el blog de Pikaza, que contiene mucha más información en sus artículos, y puntos de vista más equilibrados y menos dogmáticos que los de Castillo.

José María Castillo no es el único representante de la "teología de la liberación" (en su vertiente europea).

Por sus posturas extraeclesiales, en las que como intelectual, ha abandonado por completo la vivencia de la dimensión pastoral (sea como sacerdote, o como simple fiel - lo segundo, es lo que toca vivir desde la humildad a la inmensa mayoría de los cristianos), me temo que no sea el teólogo más adecuado para salvar lo más valioso de esa teología.

Un cordial saludo.

Jaime López dijo...

Íñigo, Jesús tampoco era teólogo ni sacerdote. Ni católico.

Fraternal saludo

Anónimo dijo...

Jaime tu no eres super lopez que digamos.

Iñigo dijo...

Jaime, gracias por tu comentario.

Soy muy consciente de que aún con toda la delicadeza y educación del mundo, cuando uno intenta decir lo que piensa, es muy difícil no resultar conflictivo con estos temas.

Te dejo un enlace que me ha dejado hoy una amiga, una película que saldrá próximamente acerca de la crisis actual (del estilo seguramente del documental americano "Inside Job", que he visto hace poco), espero que te guste.

http://www.interferencias.cc/

Un cordial saludo.

Jaime López dijo...

¿Interferencias? Qué curiosa coincidencia! Igual que los anónimos. Siempe en medio para hacerse notar bajo la máscara de El Zorro. Pero en mucho más cutre. Por lo menos el Zorro era divertido y no un plastazo delirante. Jajajaja!!!!

de que vas? dijo...

Plastazo delirante.. mira quien habla.

Se te olvidó antes la mayor de las estupideces; Que Cristo no era cristiano

Jaime López dijo...

Pues mira, "de qué vas?"voy de Hijo del Hombre. Lo mismo que tú ¿no, hermano? ¿O a caso no lo somos?
Un abrazo

Anónimo dijo...

Para mí que debemos ver primero antes de hablar un tema bien interesante que es "Lo que oculta la iglesia católica", porque algunos la defienden y ofenden las otras religiones cristianas, pero ocultan sus errores, aquí está un video que lo dice todo: http://www.elpuntocristiano.com/2011/11/lo-que-oculta-la-iglesia-catolica.html

Rodolfo Plata dijo...

La importancia de la crítica a la cristología de san Pablo, radica en que nos aporta los elementos de juicio necesarios para visualizar __la omisión capital que cometió Pablo en sus epístolas al mutilar la naturaleza humana de Cristo. Desechando la prueba viviente en Cristo hombre de que es posible alcanzar la trascendencia humana practicando las virtudes opuestas a nuestros defectos hasta adquirir el perfil de humanidad perfecta, patente en Cristo (cero defectos). Doctrina sustentada por filósofos y místicos __y la urgente necesidad de formular un cristianismo laico enmarcado en la doctrina y la teoría de la trascendencia humana, a fin de afrontar con éxito los retos y amenazas del Islam, el judaísmo, las corrientes de la nueva Era y la modernidad. http://es.scribd.com/doc/73578720/CRITICA-A-LA-CRISTOLOGIA-DE-SAN-PABLO

 
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