Sobre la religión puede haber - y de hecho hay - muchos errores por todas partes. Pero en Espeña, según yo veo las cosas, se destacan dos errores que me parecen especialmente significativos: 1) El error de los que piensan que la religión es un hecho puramente privado, que se ha de vivir en el ámbito de la vida privada de cada cual, sin presencia pública alguna, a no ser en las costumbres y tradiciones populares, como pueden ser las fiestas patronales de los pueblos y ciudades, las cofradías, las peregrinaciones y otros actos públicos de ese tipo, que no inciden en las leyes que rigen la vida pública, los derechos y los deberes de los ciudadanos. 2) El error de los que piensan que la religión solamente se puede vivir en la identificación total y en la sumisión acrítica con el "modelo oficial" de la religión; en el caso de España, la identificación sin fisuras con la Iglesia jerárquica, sus enseñanzas y sus pautas de conducta, sobre todo en cuanto se refiere a la vida pública, especialmente en el ámbito de la política.
El primer error ha sido característico de amplios sectores del PSOE, que, en no pocos casos, llega al extremo de pretender eliminar el hecho religioso de todo lo que sea el sector público, por ejemplo, eliminar los símbolos religiosos en actos y espacios públicos, en la enseñanza, en la vida ciudadana en general. El segundo error ha sido la idea que distingue e los grupos más integristas, tradicionales y fundamentalistas, que defienden a toda costa la sumisión acrítica al papa y a los obispos, hasta en asuntos que no pertenecen propiamente a la fe religiosa, sino que son cuestiones discutidas y discutibles, si se piensan desde los postulados de la teología mejor documentada.
El primer error es inaceptable porque la religión no ha sido nunca un hecho puramente privado. Desde que en el mundo hay religiones, el fenómeno religioso es, por supuesto, una decisión privada. Pero es una decisión sobre un hecho público, que no se puede reducir a la intimidad de las conciencias. De ahí que, al no reconcer el carácter público de la religión, los gobiernos del PSOE han provocado situaciones problemáticas o conflictivas. Y, en otros casos, han incurrido en manifiestas contradicciones, como es el hecho de dificultar la presencia pública de las religiones en la vida ciudadana, pero al mismo tiempo mantener los acuerdos de 1979 entre el Estado Español y la Santa Sede.
El segundo error es inaceptable porque el hecho religioso, por su misma naturaleza, no es uniforme. Lo que es lo mismo que afirmar que se trata de un hecho plural, que puede ser vivido en la unidad, pero dentro de un pluralismo de manifestaciones concretas, que no rompen la unidad necesaria de la fe. No es necesario identificarse con todo lo que dicen y hacen los obispos para ser buen católico. Entre otras razones, porque, como ahora sabemos, hay obispos que han ocultado a sacerdotes delincuentes en asuntos de abusos sexuales; o se han comportado de forma indebida, al ser más celosos de su propia imagen que de la defensa de los derechos de inmigrantes, mujeres, grupos marginales.... Por otra parte, tal como están las cosas ahora mismo en España, identificarse por completo con los obispos equivale a identificarse con las opciones más determinantes de la derecha política. Pero, como es lógico, en ninguna parte está escrito que para ser buen católico sea necesario identificarse con las decisiones y los intereses del PP.
Así las cosas, se impone, en el catolicismo español, re-pensar las actitudes y opciones más básicas, que cada cual ha asumido. Tales opciones y actitudes, ¿están basadas en la fe y en el Evangelio? ¿están fuertemente condicionadas por intereses políticos o por ideas que no están debidamente justificadas por la más y mejor documentada teología cristiana? He aquí la gran cuestión que los católicos españoles tendríamos que afrontar en este momento.

14 comentarios:
Con todos mis respetos por los creyentes religiosos y sus variantes, me planteo otras cuestiones, como laico que encontro respuestas indiscutibles en el Evangelio y se borro del catolicismo en la medida que se iba convirtiendo.
a) Me parece fuera de tiesto y de una arrogancia tremenda llamar nada menos que teologia -"ciencia de Dios"- a lo que se deberia llamar "religiologia", que no tiene tantas pretensiones y esta mas cerca de la realidad.Dado que hacer una ciencia del Absoluto es imposible, cuando somos completamente relativos y nuestras capacidades limitadas a unas respuestas concretas y cotidianas que normalmente ni se tocan. Todo es general y por las nubes eclesiasticas.
b) Entre las buenas gentes religiosas que siguen este blog, que yo tambien sigo, aunque en distancia hasta hoy,veo mucha mas preocupacion por el funcionamiento de su institucion que por ir encarnando el Envangelio en los engranajes no religiosos de la vida diaria. Desde luego Dios no es catolico ni Jesucristo lo fue.
c) Es como si Dios solo estuviese circunscrito al ambiente catolico, de espaldas a los demas credos y formas religiosas, reducido a las migas del culto, a la lupa de los curas sus dogmas. Todo es hablar de pederastia desde la acusacion a los pederastas, pero alguien ha preguntado a las victimas? Por que ellas no hablan?
y no solo eso, sino por que no hablan concretamente de los demas problemas, de las posibles soluciones, de casos positivos en que se haya solucionado algo?
d) Donde esta la esperanza? Y la creatividad para ir un poco mas lejos? Es todo como un callejon sin salida. De acuerdo, no hay censura para pensar, pero si no se supera el circulo persistente, si no se asciende en espiral, a que conduce recrearse continuamente en los mismos presupuestos mentales y criticoas?
e)Una de las riquezas y fuerzas mas importantes de una religion es la mistica y aqui ni se toca. La mistica no es mucho menos el ojo enblanco y la desencarnacion. Todo lo contrario, no hay nadie mas encarnado en la rierra y en el amor incondicional que un verdadero mistico. Y en el catolicismo ha habido muchos. Por cierto, siempre perseguidos y mirados con desconfianza por los esbirros de la "doctrina de la fe".
f)No creen que posiblemente muchos nudos irresolubles de su religion aptera y sin horizonte espiritual,creyente en lo literal y atea en la esencia,se resolverian si lo divino humanizado no les produjese esa incomodidad que parece una urticaria en la conciencia?
g) No se han preguntado por que en el mundo muchisima gente a traves del yoga, del tai chi, del reiki o de la meditacion esta descubriendo soluciones personlaes y comunitarias, actitudes mucho mas equilibradas y humanas, pacificas y eficaces y mas proximas al mensaje evangelico que esa religion medio fosil en la que desgastan una energia que podria emplearse en crecer y realizar el evangelio en vez de hablar de el para vacunar a la gente y que todo les suene a conocido, sin haberlo siquiera rozado?
h) Que valor tienen unos sacramentos que no se viven mas que como ocasion de reunirse, comer y recibir regalos, acusarse siempre de lo mismo, comulgar po rutina o ira misa para cumplir con la fiesta de guardar, mientras la vida pasa por otro lado y despues del sacramento y del precepto viene la indiferencia, el divorcio, el olvido y la rutina ateo piadosa?
En fin, me gustaria encontrar respuesta a mis inquietudes y preguntas. Muchas gracias por esta oportunidad de expresar lo que en una iglesia seria imposible decir sin escandalizar.
En la letra h) del comentario de Luis Miguel Flores se habla de la rutina de los sacramentos. Y me ha pisado lo que yo quería decir sobre lo que resultaría ser un tercer error sobre la Religión en España que puede sumarse a los dos expuestos por José María. Es el error sobre el abaratamiento que se está haciendo de los sacramentos y/o sacramentales. Y ya no hablo de los católicos de las cuatro estaciones: que van a la Iglesia cuando se bautizan, comulgan, se casan y se mueren. No.
Hablo de los que se dicen católicos practicantes (?) porque "practican" ir a misa los domingos, comulgar, participar en procesiones, novenas e incluso en consejos parroquiales, pero nada de lo "practicado" se transforma en vivencia evangélica trasmitida al quehacer diario. Algunos incluso son fundamentalistas hasta la intolerancia, nada compasivos, cascarrabias y rácanos en generosidad. Rezan mecánicamente cuantos rosarios y padrenuestros son obligatorios. Hacen la genuflexión en el momento indicado en los libros litúrgicos. Son cumplidores del culto, a rajatabla. Hacen siempre sin rechistar lo que les manda el cura. Siempre obedecen, porque tampoco tiene criterio propio.
Es el error sobre la religión que Jesús denunció sobre el cumplimiento riguroso de los fariseos de la ley antigua, la veterotestamentaria.
A muchos de los que van a Misa, les oigo decir al salir de la Iglesia: "hoy ya hemos cumplido".
Y pienso yo. ¿qué concepto de Religión tendrá la persona que dice estas cosas?. ¿Que conocimiento de Jesús hay detrás de estas palabras?
Y hay algo aún más distorsionante: que la "práctica" de esos creyentes es fruto de una formación catequética infantil orientada más al culto litúrgico que al seguimiento de los valores proclamados por Jesús. ¿Son responsables los catequistas o los que preparan a los catequistas?
!Qué tremendos errores¡.
Un saludo.
Acabo de leer como cada dia su articulo y me parece interesantisimo todo lo que dice .Por favor no dejes de escribir me ayuda mucho a entender muchas de las cosas que suceden en mi alrededor.Trabajo de voluntaria en una parroquia para CARITAS y no os haceis una idea de la necesidad que tiene la gente de que se les escuchen.Pobres inmigrates que se juegan la vida lo unico que tiene para poder ayudar a los suyos y que necesitados están de la generosidad de los demás .un abrazo ..........
Amigo no debe ser religionogía, porque eso nos circunscribe al estudio de las religiones y aquí queremos desentrañar el mensaje de Dios, saber como es Dios a traves de los documentos que transcribimos como palabra de Dios. El problema se lo puede uno plantear ante las diversas interpretaciones que encontramos, pero Dios es el mismo, si aceptas su existencia, da lo mismo ser catolico, protestante, musulman hindú, animista incluso ateo, para el creyente Dios es para todos, en cuanto que Dios es todo.
Yo soy cristiano de nacimiento, pero no podría limitarme a ninguna de sus corrientes. La grandeza del cristianismo es su universalidad, no encontrarás religión, sistema político o filosófico que garantice más y mejor la libertad y la dignidad del individuo, porque con la venida de Jesus se produce el acontecimiento más sublime de la humanidad, la humanización de Dios, Dios hecho carne, y su mensaje, sois a mi imagen y semejanza, ya nadie os podrá tratar de otra forma que no sea la justa, porque ya no comete un delito, peca contra Dios.
Las iglesias vacias, son consecuencia de que otros sistemas o religiones triunfan, seguramente por la falta de misticos, pero también por un acomodamiento de los cristianos, que hemos relajado nuestra exigencia moral y hemos caido en la gula cuando cunplimos el mandamiento "santificaras las fiestas" Es bueno regalarse, pero conviene no olvidar a nuestros hermanos de fé o no que sufren, y no pensar que lo que tenemos es merecido, sino que es merced de Dios y es nuestra obligación expandir esos privilegios a todo aquel que esté abierto a escuchar y seguir el camino.
Es iluso pensar que a Dios le preocupa como de viste uno o que come o si duerme derecho o en diagonal, a Dios le preocupa como vivimos, porque ese es el signo claro de nuestra lealtad y la razón por la que nos dotó de voluntad, para poder rechazar el mal, para que lo conocieramos y que a traves de El, tubieramos la esperanza de un mundo mejor.
Estoy muy cerca del primer comentario de Luis Miguel Flores. Suscribo prácticamente todo lo que dice. Añadiría
1. Frente a una religiosidad de adhesión a una autoridad o a una aceptación "voluntaria" pero en modo alguno "racionalmente fundamentada" de dogmas, me siento más cerca de los místicos que toman del evangelio, de las enseñanzas de Buda o de Alá aquello que les ayuda a una transformación interior.
Ninguna religión vale nada si el creyente no cambia profundamente como ser humano.
2. Me resultan inaceptables las afirmaciones que no pueden fundamentarse empírica o racionalmente como por ejemplo ésta: "a Dios le preocupa cómo vivimos". Dígame por favor cómo lo sabe usted. Lo digo con respeto y, si se me permite, con afecto, honestamente.
3. Cada vez que alguien creyente o no habla de Dios, habla de lo que no sabe nadie, de lo que honestamente no conocemos, de aquello cuya existencia ni siquiera podemos afirmar.
4. La religión es un fenómeno público, lo ha sido siempre, pero ¿eso prueba que deba serlo? Que haya muchos seguidores ¿prueba algo? Que todo el mundo menos cuatro locos perseguidos "creyera" durante siglos que la Tierra era plana, el centro del Universo y no se movía consigue que lo "supiera", que fuera verdad lo que decía.
Tengo tal simpatía por las religiones que he dedicado muchos años de mi vida a estudiarlas con seriedad y buena voluntad. He leído a los místicos de varias religiones, a los sufíes, a los cristianos, a los budistas y observo que entre ellos hay menos diferencias que entre los creyentes de a pie y sus cleros. Ellos siguen el mejor camino que conozco y es el de encarnar en el silencio y en sus vidas las enseñanzas de sus propios maestros.
¿Por qué leo este blog?
Porque se me permite sentirme cercano a la buena gente que en él escribe y, por supuesto, al autor del blog, a D. José María que representa para mí una persona honesta y dispuesta a hacer cambios importantes en su vida. Nadie tome mis palabras como un ataque a los creyentes sino como un diálogo sincero y honesto desde donde ven mis ojos y mi mente piensa con honestidad intelectual. Es como si mi ética del pensar no me permitiera hacer afirmaciones gratuitas de las que veo muchas en todas las religiones.
Con afecto
Respecto al primer error señalado diría que no veo que sea un error que los símbolos religiosos de determinadas confesiones, aunque sean los de la mayoría, se retiren de los espacios públicos laicos, regidos por el Estado, en ceremonias del Estado, ya que este por su fin es una entidad sustancialmente diferente a la Iglesia.
El Estado pide conductas externas, las que demanda la convivencia; la Religión, a través de sus comunidades, se dirige a las conciencias y por tanto a la esfera de lo íntimo y en principio es mucho más rigurosa en sus exigencias, porque lo suyo, en el caso del cristianismo, es el amor, que es plenitud, es decir justicia más un plus lleno de fuego que invita a la perfección, a la consumación de lo bello en medio de la más absoluta libertad, porque para lo que es bello no hace falta coaccionar, hay que dejar que el corazón palpite y la conciencia se deleite, es decir que el hombre viva de verdad y sobre todo sea libre. Una religión sin libertad, impuesta, es una ficción, algo del todo imposible, aunque esa sea la que conocemos en nuestra alterada realidad, pero por más real que sea, porque la vemos y la tocamos, y se dice religión, es una impostora.
El Estado ha de cuidar de la convivencia civil, del respeto de las libertades, incluida la libertad religiosa, y de atender las exigencias de la justicia que hacen posible la vida digna. Y para ello debe vigilar los entornos de modo que las religiones no aprovechen sus espacios para practicar el imperialismo religioso característico de las confesiones religiosas que se tienen por verdaderas en exclusividad. Y en España hay que procurar que la gente sepa distinguir entre ser católico y ser español, aunque el poder religioso católico no esté por la labor.
Pero del hecho de que la religión sea algo privado, que pertenezca a la esfera de la conciencia, no se ha de deducir que deba ser guardada en secreto como si fuera algo de que avergonzarse, y máxime en una sociedad que consagra la libertad religiosa y la igualdad ciudadana sin que quepan, por tanto, discriminaciones por razón de religión.
No estamos en tiempos en que las catacumbas fueron necesarias, y sin embargo, a algunos católicos les parece impertinente que se les pregunte por su religión y alegan la ley que les protege en ese sentido para no responder, cuando deberían aprovechar la oportunidad de la pregunta para expresar de la mejor manera la bondad de sus creencias. Claro que la buena palabra no sustituirá nunca al comportamiento consecuente. Obras son amores y no buenas razones. La gente está harta de predicadores que dicen una cosa y hacen otra diametralmente contraria. ¡Y que ejemplo da la Iglesia española? Inextricable en su sentido. Sus fieles no tienen respuesta, por eso están muchos de ellos con la mano en el pomo de la puerta de salida, casi decididos a marcharse para siempre, que la institución amada da la impresión de carecer de remedio.
En cuanto al segundo error el de la sumisión acrítica, es el que hace a los fieles esclavos, lo que es propio de una sociedad totalitaria, en la que los miembros están al servicio del todo por disposición del caudillo o papa y por lo mismo pueden ser sacrificados si la autoridad lo estima conveniente, sean menores o adultos.
La sociedad es indiferente a la muerte de sus miembros porque como persona moral que es, se considera inmortal. Estas sociedades son claramente tiranías camufladas, al servicio de unos pocos, que nada entienden de derechos humanos, ni de libertades y que por eso practican la esclavitud y el terror y la muerte para someter a la gente, e impedir su rebelión. Conocen la paz del cementerio y las mentiras hechas verdad gracias a una intensa propaganda que consigue que reinen las tinieblas en sus dominios.
La religión solo tiene sentido si invita a vivir buscando la verdad, disfrutando de la mejor información, de la mayor libertad, para lograr alcanzar la anhelada plenitud que nunca se encontrará estando sometido al poderoso, que tomando el nombre de Dios en vano, pide pleitesías degradantes, letales, indignas de lo humano. Y eso es lo que vemos que ocurre en el seno de la Iglesia católica, que busca ser servida por sus fieles en vez de servir, ser obedecida sin permitir el pensamiento libre, rayando la duda como pecado, y haciendo que el hombre pase a ser tenido por cosa, por disco rayado que repite cantilenas sagradas, credos misteriosos e inmutables entre cadenas y prejuicios, perversos regalos, que le ahogan, paralizan y matan.
Si es así como la Iglesia patina en los asuntos más sagrados, estrictamente de su competencia, ¿qué autoridad puede tener a nuestros ojos en materia política? Su historia es pavorosa y sin embargo no les hace ser humildes. Simplemente van y la corrigen con una contundencia que pretende apabullar. Esa Iglesia está a la espera de conocer una gran Revolución. Lo pide la vida digna y el respeto a Dios.
Pues naturalmente que se puede discrepar de lo que digan el Papa o los obispos en cuestiones que no son de fe. Ahora bien, el hecho de aprobar lo que hayan podido manifestar en otras cuestiones no permite calificar de "sumisos acríticos" a los fieles que los siguen como Vd. afirma, Sr. Castillo.
Yo apruebo por completo las valientes manifestaciones que han hecho los obispos españoles en los últimos tiempos en favor de la familia o de la vida y no me identifico por ello con integristas o fundamentalistas aunque tales grupos puedan aprobar también tales discursos. Por otra parte desde hace algún tiempo me da igual dónde me quieran ubicar ideológicamente los que lanzan discursos morales con la licencia que se atribuyen presentándose como de izquierdas, evitando mencionar a Jesús o advirtiendo que reniegan de la jerarquía de la Iglesia.
Por el hecho de que haya hipócritas o fariseos de derechas que aplaudan el mensaje de los obispos o del Papa no vamos los católicos de buena voluntad a desechar o condenar el mensaje enviado por la jerarquía. Recuerde aquello de que "habrá más fiesta en el cielo por un pecador que se arrepienta que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse" (Lc 15, 7). Los que seguimos a Jesús nos reconocemos pecadores y débiles ¿no es una alegría que acepten su mensaje otras personas aunque sean mediocres o "impuros" de derechas según el pensamiento políticamente correcto actual?
Condenar la actuación de la jerarquía de la Iglesia en defensa de la vida o de la familia identificándola con las posturas integristas o fundamentalistas me recuerda al entristecimiento que sienten aquellos que descubren que Jesús salva a todos, a pecadores y a justos, aunque sean de derechas ... Sólo es preciso aceptar su mensaje y convertirse aunque ello exija abandonar postulados ideológicos que son incompatibles con el evangelio ...
Le felicito Luis Miguel Flores por su respetuoso discurso. Demuestra que se puede discrepar sin condenar y además aportar, construir, ayudar, sumar, enriquecer ...
Buenos días a todos.
Estimado José Mª.
Hoy me alegra poder decir que no estoy de acuerdo con su primer punto.
Personalmente pienso que la mejor sociedad en que podemos vivir es una sociedad laica, en la cual se permitan todos los cultos y desaparezcan todos los signos religiosos, y que cada persona viva sus creencias con el respeto a los demás.
Si yo voy a una institución pública y no hay un crucifijo, pues personalmente me da igual, porque se que aunque no esté representado Jesús si está en todos los sitios.
Si los cristianos queremos predicar debemos hacerlo primero con el ejemplo y luego lo demás vendrá solito, para esta opinión me sirve la experiencia de miles y miles de misioneros.
Por otro lado su segundo punto de vista si estoy totalmente de acuerdo con el.
Por desgracia vivimos en un país donde la Iglesia se ha identificado totalmente con la derecha o mejor dicho con el partido popular, y personalmente pienso que le está haciendo más daño que bien.
Creo que la Iglesia no debe posicionarse con ninguna ideología política ni partido, ya sea de derechas o de izquierdas.
El cristiano debe ser apolítico, y no imponer sus creencias a los demás.
Sin embargo también pienso que debía haber más políticos cristianos que apliquen el evangelio en sus vida diaria y en sus decisiones políticas.
En esta sociedad falta más el AMOR, y sobra el egoísmo que todos tenemos.
Y pienso que con esta forma de actuar las conversiones vendrán por si solitas.
Venga ya nos leemos.
Jose María Castillo:
Gracias por tu post, como siempre muy clarificador. Sólo una cosa: ¿podrías abundar un poco más en las razones por las que la religión debe tener una dimensión pública, y no sólo reducirse al ámbito privado?
Me interesa sobre manera este tema, ya que creo que está en el trasfondo del debate actualísimo sobre el pañuelo islamista en la escuela pública.
Agradezco de antemano tu respuesta
Admirado José María. Mi comentario no guarda relación con su texto. Disculpeme. Pero siento necesidad de contactar con usted para decirle que estoy leyendo su obra "Espiritualidad para Insatisfechos" y al concluir el capítulo 7, titulado "El miedo a los pobres" he quedado entusiasmado por su forma de pensar, de transmitir, de ahondar en la verdad... Impresionante José María. Este blog hace comentarios interesantísimos, los leo todos así como las diversas opiniones de quienes le siguen. Pero sus libros ayudan a crecer, a madurar, a abrir los ojos de par en par. Leí no hace mucho "La humanización de Dios" y ahora el que he citado. Enhorabuena y muchas gracias.
Para Pepe con respeto fratrenal
"A Dios le preocupa como vivimos", pues si es verdad que somos parte del cuerpo mistico del Hijo de Dios, desde luego. "Se os ha dicho sois dioses", no? Son palabras y hechos de Jesus, que vino como Hijo del Hombre, justo, para recuperarnos como Hijos de Dios, y que' diferencia "genetica" puede haber entre la sustancia fundamental entre un padre y unos hijos de su misma esencia y energia? Si eso esta escrito porque se ha vivido, debe ser verdad...a no ser que le estemos dando mas credito a nuestras alucinaciones inconscientes y dormidas que a la Realidad que se abre ante nosotro cuando amamos. En tonces, en ese AMOR, se comprueba que no solo le preocupa a Dios como vivimos,sino que desde dentro de nosotros, sentimos que El es uno con nosotros y con todos..Que' detalle de amor y cuidado le podria pasar desapercibido en nuestros asuntos? Podriamos separar la mente del cuerpo y seguir vivos? Podriamos vivir sin "repirar" Su aliento?
En fin, humildemente, pienso...y siento..., creo y confirmo desde mi experiencia y mi vida...
Buenos dias a todos
No llego a entender nada de esto. Sinceramente no creo que el cristianismo sea una religión. Por lo tanto, al menos para mí, el comentario de José María Castillo no tiene mucho sentido. Con todo respeto le digo que riega un poco fuera del tiesto.
Otra cosa es que la vida de aquellos que supuestamente llegaran a ser cristianos, tuviera, por supuesto, su influencia en todos los campos de la vida pública. Pero como consecuencia, no porque así han de esforzarse ni procurarlo.
Si alguna vez el cristianismo llega a poder vivirse en este mundo (que hasta ahora no ha sido posible) por supuesto será cosa de pequeñas comunidades, de últimos y servidores y, por supuesto, mal vistos e interpretados por la sociedad en general. Quizás yo fuera el primero en denigrarlos. Por estar, entre otras cosas, al margen de la ley Y con aparentes (solo aparentes) rasgos sectarios.
Y, sin embargo (aquello del tocón) ahí estaría el germen de la solución de todos los problemas del mundo (que la salvación no es otra cosa que eso).
Cariñosos y respetuosos abrazos para todos y, en este caso, en particular, para José María Castillo.
Personalmente no me identifico de izquierdas o de derechas, ni si quiera me importa los dogmas y las doctrinas de la ICAR o de otras confesiones u otra religiones. Mi criterio es "la felicidad de todas las personas", ¿saben lo que significa esto? Trata de ponerse en lugar de esa persona, en tener empatía, liberar los prejuicios y comprenderla. El mal es el egoísmo. Esa es la base de todo. Es más, ni siquiera una persona egoísta se quiere a sí misma.
Puedo estar de acuerdo o en desacuerdo en distintos aspectos político y religioso pero criticaré y lucharé a todo eso de izquierdas o de derechas, a todo lo que sea religión o ateísmo, a todo lo que se ponga en contra de mis principios.
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