No existe ninguna definición de fe sobre la existencia del infierno. Lo que la Iglesia ha definido, como doctrina de fe, es que, si alguien muere en pecado mortal, se condena. Pero no está definido que alguien haya muerto en pecado mortal. En el concilio Vaticano II, un obispo pidió que, en el capítulo final de la Constitución sobre la Iglesia, al tratar de la otra vida, se dijera que hay personas en el infierno. Pero la Comisión Redactora del texto final se negó a poner eso. Por tanto no es doctrina de fe que hay difundos en el infierno.
Pero, ¿puede haberlos? ¿es posible el infierno? El infierno es un castigo. Y además un castigo eterno. Por tanto, es un castigo que no tiene una finalidad para otra cosa, sino que es fin en sí mismo. Es decir, no tiene más finalidad (para los que van allí, si es que existe) que hacer sufrir a los condenados. Ahora bien, un castigo no puede ser un fin en sí mismo. Un castigo siempre es un medio. Para mejorar la conducta del que se porta mal. O para evitar que haga daño a otros. Pero es evidente que un Padre bueno no puede crear y mantener, por toda la aternidad (o sea, sin fin) un castigo que no tiene más finalidad que hacer sufrir. Si Dios es un Padre infinitamente bueno, no puede haber hecho un infierno que sólo sirve para castigar y hacer sufrir. Dios no puede ser contradictorio en sí mismo.
lunes 2 de noviembre de 2009
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17 comentarios:
Quizás habría que dejar antes claro el por qué Dios es un Padre infinitamente bueno. De no ser así podríamos pensar que sería posible un infierno en esas tristes condiciones. Es más, desde la influencia de San Agustín en Schopenhauer podríamos creer que el infierno es esta vida.
Es un tema muy interesante. Gracias por proponerlo.
Saludos
Si, como siempre dices tú, Pepe, de Dios no sabemos nada y a lo que llamamos Dios, una representación humana, según las diferentes culturas, decir que Dios es infinitamente bueno a priori, ¿no será ese deseo que tenemos los seres humanos de que eso sea así?
A este tema le has dedicado tú espléndido último libro. Lo que ocurre que al hablar de temas tradicionales de las creencias cristianas seguimos hablando de Dios como si lo conociéramos y lo ruviésemos todo claro.
Quizá sí esté claro que lo del infierno tal como nos lo han contado, es un absurdo y una barbarie que no cabe en cabeza humana.
Estoy de acuerdo con Blues.
El comentario anterior se me ha escapado como anónimo, pero lo firmo yo, ana rodrigo.
Así como el cielo es la vida eterna, así el infierno es la muerte eterna.
Ya que esta vida transitoria es para elegir entre la vida y la muerte, nuestra libertad es la que elige la vida o la muerte perentoriamente.
En la muerte que es el infierno no hay nada ni nadie; si lo pensamos bien, este vac-io de vida resulta más trágico que el estar ardiendo entre las llamas.
Saludos, infierno es ignorar el conocimiento de dios, así como cielo es conocerlo. Bueno dentro de este mundillo.
Ana Rodrigo, tienes razón cuando me dices que, por una parte, defiendo que no podemos saber cómo es Dios. Pero, por otra parte, afirmo de forma tajante que Dios es infinitamente bueno. Nada sabemos, ni podemos saber, con seguridad, de lo uno ni de lo otro. De todas formas, lo que he pretendido decir es que, según la religión que n os han enseñado toda la vida, el infierno es contradictorio con lo que se nos ha dicho sobre Dios. Por eso insisto en que TENEMOS QUE ATREVERNOS A PENSAR.
José M. Castillo
Si existe el infierno, puede durar siempre, pero no ser eterno. Eterno solo puede ser Dios, el Amor.
En absoluto me callo, nunca lo he hecho y no voy a hacerlo ahora a mi edad.
Este es el comentario que usted me borró:
A Castillo…
Quien ahora está moviendo el asunto no puede ser adjetivado ni de integrista ni de puritano.
Reconozco que en esto de Internet aún estoy en pañales, y estoy viendo que todo se puede tergiversar y malear, como por ejemplo el comentario hecho por Antonio que aparece como del mismo Castillo. Hay que tentarse la ropa en la Red, porque hay quien sabe mucho y lo practica.
Pero el tema del respeto al ser humano de ninguna manera puede dejarse a un lado apelando a la seriedad de lo que estemos haciendo en ese momento. Esa es la razón del cura para no pringarse, que tiene prisa para decir misa.
Como blogger recién ingresado en RD debes saber que durante años RD ha estado introduciendo material pornográfico sin aviso previo, lo cual parece que además de inmoral es ilegal. Y lo que aún es más grave, a la hora de dar explicaciones no las hay, sólo excusas y echar la culpa a los “bomberos”, ciertos talibanes que se han colado.
No, José María Castillo, hay que estar a todo, todo es serio. Cuando voy al kiosco sé lo que me voy a encontrar, no hay trampa ni engaño. Cuando voy a leer a Pikaza o a ti mismo en RD me encuentro con otra cosa justo encima de vuestra cabeza. Dime tú si tiene pies y cabeza mezclar todo como en un bazar, y que alguien se aproveche del número de visitas que realizamos para mercadear. Y no se trata sólo de vil dinero, del que tú tanto has hablado en este sistema capitalista, se trata del uso que hacen de la persona femenina, de la dignidad que debe ser en todo momento respetada.
En absoluto soy yo quien para darte lecciones. Pero tu respuesta de ahora, sencillamente, no la reconozco como tuya.
Avisado por Ana Rodrigo de que es posible que usted no sepa que tiene abierto un blog en Religión Digital, le pongo aquí el enlace, para que se visite: http://blogs.periodistadigital.com/teologia-sin-censura.php
Tal vez ahora ya no existan las páginas porno que denigran a las mujeres, pero han estado ahí hasta hace tan sólo un rato. RD no ha dado más que excusas, ninguna explicación y desde luego tampoco se ha retractado de haber participado, por activa o por pasiva, en mantenerlas durante más de tres años.
Pido perdón por haber intervenido cuando ya dije que no volvería a hacerlo.
Desde mi juventud y desde mi entender, el infierno no es más que un invento de los muchos que se han montado los "humanos" para atemorizar a los pobres y a los humildes que por cualquier causa o motivo no han tenido la posibilidad de conocer a fondo el mensaje evangélico. No hay otro infierno que el que surje del no amarse a sí mismo y como consecuencia directa de no amar a los hermanos.
Vivamos el Reino del aquí y el ahora, que Dios está con nosotros, lo estuvo y lo estará, y donde está Dios POR SUPUESTO NO HAY INFIERNOS QUE VALGAN!!!!
Creo como tú que el infierno con fuego, diablo y condenados ardiendo para siempre no puede existir. Es lo que se nos vende en la Iglesia católica, porque sin infierno ¿qué salvacion ella podria ofrecernos? ¿de qué? Sin embargo, también creo que la otra vida no puede ser igual para Vicente Ferrer que para Geoge Bush, pongo por caso, que tiene que haber diferencias correspondientes a cómo han vivido en la vida.
Pero todo esto es tan hipotético, pura visión humana, tal vez la justicia de Dios sea diferente, pero me decepcionaria enormemente si no la hubiera, si "anduviésemos" todos revueltos por allí.
¿Hay Infierno en los difuntos...?
¿Morimos cargad*s de miedos, de confusiones, llen*s de odios, rencor?
Cro que sí, que puede haber muertos en en los infiernos, como los hay en vida...
Toda persona que en vida, vive malgantándola, es decir, sin vivirla a tope, está muerta en vida.
Con ello no quiero decir que la vida tenga que ser una vida libertina, sino que cada momento de la vida, con su dolor y alegría sea un saber estar dentro de esta vida y su circunstacia.
Es tan duro saber vivir, como aprender a morir, para no acabar en los infiernos, que para mi no es otra cosa que saber que no tenemos esperanza ninguna.
Y aunque estemos eternamente muert*s, la Esperanza nos libra de todo infierno, de todo aquello que nos imponen para tener miedo.
Morir sin censuras, y libres creo que es el mayor logro y el Paraíso... ¡La Resurrección!
Según la doctrina tradicional, los condenados lo son para siempre y han de estar hundidos en la perversidad, siempre incitados por sus severas e inhumanas circunstancias al odio a Dios, su implacable Juez, profiriendo toda clase de disparatadas blasfemias, de burdas groserías contra la Santidad divina. Eso dicho representa lo que sería, si fuese cierto, un estrepitoso fracaso de Dios, que siempre quiere el bien de sus criaturas y su perdón. Los réprobos estarían para siempre hundidos en la miseria del pecado dedicados al odio divino entre dolores sin límite, por causa de castigos que sobrepasan todo lo que la maldad humana puede imaginar. Esto es tanto como inducirles al pecado por toda la eternidad. Los condenados haciendo el peor daño, el mayor mal, misteriosamente estarían cumpliendo órdenes divinas. Todo esto es incompatible con la Luz, la Verdad y el Amor que nos invitan a pensar que la justicia divina no puede ser otra cosa que perdón.
Es cierto que Papá Dios es infinitamente bueno, pero también infinitamente justo. Declarar que el infierno no existe es declarar que Dios es injusto, ya que en la vida eterna no pueden estar juntos el que sufre sin merecerlo y aquel que lo hizo sufrir contumazmente y que nunca se arrepintió de su error. Descartar la prescencia de almas en el infierno, significa atentar contra la libertad y el libre albedrío, ya que si una persona jamás en su vida quiso vivir con Dios, al momento de morir, esa desicion permanece y es respetada por Dios, que es infinitamente bueno.
Además, la visión que nuestra Madre le dio a los tres pastorcitos en Fátima es bastante clara... "más almas caen al infierno que hojas caen en otoño, recen el rosario si se quieren salvar"
Insisto, Dios es bueno, pero también Justo...
José María: Me pregunto en que consistiría la condena, entiendo como bien decis,que el infierno es un castigo e iría contra la misma bondad de Dios, pero la condena? que sería eso? te podrías explayar?
Por otro lado lo que la iglesia a traves de los tiempos enseñó fue lo que los hombres fueron pensado y elaborando. Con documentos oficiales o no, la gente creia lo que se transmitía de boca en boca(que ningún prelado desmentía) y nos llegaba que habia un infierno, un purgatorio y un paraíso y también un limbo. AHora no hay limbo, al purgatorio tambien lo estan por erradicar oficialmente, y con el infierno como estamos?.
Nunca creí en el limbo, ni en el purgatorio y al infierno me lo imaginé siempre como la ausencia de Dios, ahora se que no es así, pero me gustaria saber como lo ves vos.
"Creo en el infierno, pero confío en que esté vacío" es una "creencia" de ese gran teólogo y cardenal de la Iglesia que se llamó H. U.Von Balthasar.
Pero claro, si el castigo es en realidad un medio para lograr un fin, esto es, una forma de determinarse a enderezar un rumbo equivocado, ¿qué sentido puede tener, en el plan de Dios, la existencia de un castigo sin retorno posible, es decir, eterno?
Sólo que la no existencia de ese castigo plantea un problema, a mi juicio principal, a saber, ¿cómo pueden "morar" eternamente juntos la víctima (un niño de diez años gaseado en un campo de exterminio nazi, pongamos)y el verdugo, es decir, todos y cada uno de los nazis asesinos...?
Porque es que,siguiendo muy de cerca las reflexiones de los filósofos de la Escuela de Frankfurt, el grito de las víctimas de la historia es una de las razones más poderosas para afirmar que Dios sí existe y que,justamente porque existe, es buena noticia para los pobres, para los humildes, para las víctimas de la opresión del hombre por el hombre.
Así las cosas, a mí a menudo me da por considerar que justamente una solución a esa aparente imposibilidad o incompatibilidad, viene dada por la existencia, eminentemente católica (ortodoxos y protestantes la rechazan), del Purgatorio. En esa realidad más allá del espacio y del tiempo, habrán de purgar sus pecados todos los que mueran sin haber alcanzado un grado de perfección moral y espiritual tal (lo que tradicionalente se ha denominado santidad de vida)que les permita la entrada "directa" en la gloria que llamamos Cielo. Aunque claro, en el Purgatorio también habrá distintos grados de purga, pues nos sentimos impulsados a suponer, en buena lógica, que no será lo mismo haber sido un genocida que un ciudadano de a pie que nunca mató a nadie...
En fin, no dejan de ser las mías especulaciones. Así y todo, me quedaría con el pensamiento citado de H.U.Von Balthasar, "compañero de camino y maestro espiritual" de los dos últimos papas.
Teófilo Liberto
No creo ni creí en el Purgatorio, pero confieso que es una buena solución para este tema. Ante la disyuntiva de la justicia divina, a algún lugar deberían de ir a parar las gentes antes de entrar al cielo si hicieron de las suyas. En fin...esto es algo de nunca poder saberlo o no? siempre especulamos sin solución de continuidad.
Sí sabemos quien es Dios, Dios es amor, todo aquello que es bueno, bello y verdadero es Dios. Solo El nos inspira cosas buenas, solo El nos hace felices totalmente. El presente en todos los credos. Quizás sea lo único que sabemos de Dios, que es Amor.
Y, como es Amor, álguien que ama perdona, no castiga, ya Jesús sufrió el martirio por nuestros pecados. El infierno, si existiera no sería obra de Dios yo creo que es el alma pura que ha dejado el cuerpo con sus miserias que ve cuanto no amó en su vida. Y, como en el eterno presente en el que viviremos al partir, puede que el infierno sea el ver cuanto no se amó. De todos modos creo que Dios se manifiesta antes de que partamos en toda Su bondad para que todos seamos capaces de amarlo.
Y, para quien cree que la justicia de Dios es la condenación me parece terrible, entonces, debemos ser buenos para no condenarnos? Yo quiero ser buena porque quiero ser El Amor.
Graciela S
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